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sábado, 2 de mayo de 2026





 Jesús García Cabañero


 Ricardo Jorba estorch


 


Pedro Javier González

A LA JUEZA TERESA PALACIOS

Señoría: Hubiera sido menos lesivo para la salud mental de los ciudadanos que no hubiera permitido la presencia de M. Rajoy y de Dolores de Cospedal, en calidad de testigos en el caso Kitchen, y a así no habríamos asistido a ese bochornoso espectáculo que usted, amparada por ese cuestionable privilegio de total independencia y de máxima autoridad, nos ha ofrecido actuando de juez y parte, e impidiendo cualquier pregunta de las acusaciones que pudiera poner en aprietos a ambos testigos, Todo el proceso judicial, desde la instrucción hasta el juicio, ha sido una farsa que ha humillado la inteligencia de todo ciudadano bien pensante, y que ha sido la prueba del nueve que demuestra que la JUSTICIA está secuestrada por jueces como usted, García Castellón (ahora jubilado), Hurtado, Martínez Arrieta, Marchena, Del Moral, Berdugo, y muchos más.

SÍ, EL LAWFARE EXISTE, SON USTEDES, SEÑORÍAS


 JoanIgnasi masutier


 Mirentxu Azconabieta Mendieta


 Clara Ferrer Arévalo


 


 María Marín


 Carlos Martin


 


 Manu Ballestero Rodriguez


 


Marga Toyos

Jueza bajo sospecha: cuando el sillón y la toga doblan la ley para los poderosos.

La imagen de la jueza Teresa Palacio instructora del ‘caso Kitchen’ o lo que de él queda está siendo objeto de las más duras recriminaciones por parte de varias de las acusaciones populares. Lo que debería ser un proceso ejemplar para depurar responsabilidades por la presunta utilización política de los aparatos de inteligencia del Estado, se ha convertido, según fuentes jurídicas consultadas, en un escenario bochornoso de parcialidad y trato de favor hacia los expresidentes del Gobierno y del Partido Popular.

La magistrada, lejos de ejercer como garante de la igualdad procesal, está actuando, según las acusaciones, con una impertinencia que roza la coacción. Varios letrados que representan a los perjudicados por la trama de espionaje aquellos que señalan directamente a Mariano Rajoy y a María Dolores de Cospedal como inductores de la sustracción de documentos comprometedores denuncian un clima de hostilidad selectiva mientras, al mismo tiempo, la instructora marca la línea a los acusados, corrigiéndoles literalmente para que no se equivoquen en sus declaraciones.

Es el método Palacio: mano dura con quienes buscan verdad, mano de terciopelo con quienes deben explicar una de las mayores vergüenzas de la democracia española. “Nos guía, nos modula, nos recoloca”, relataba un abogado de la acusación bajo condición de anonimato, “pero a nosotros nos mira con desprecio y nos advierte de que no ‘politicemos’ el juicio. Todo ello mientras el PP se frota las manos”.

El objetivo parece claro: tapar, entorpecer o, directamente, influir en la causa para que los principales sospechosos salgan indemnes. De rositas, en el peor de los casos, con un simple tirón de orejas procesal y sin que sus nombres queden manchados en la sentencia. Que Rajoy y Cospedal vuelvan a la primera línea mediática como si nada hubiera pasado, como si la “caja B”, los sobresueldos y el uso partidista de la policía secreta fueran un mal sueño.

Esta juez parece haberse erigido en la última trinchera del poder corrupto. La vieja guardia del PPodrido permítaseme la expresión que claman las víctimas del acoso judicial resuscita sus fueros en la carrera de la Justicia. Y no es un caso aislado: es la síntesis de un mal sistémico que lleva años pudriendo la independencia judicial en España. Cuando miles de ciudadanos miran a los tribunales esperando imparcialidad, se topan con magistrados que actúan como fiscales de la defensa de los intocables.

La vergüenza no es menor, es enorme. Porque una Justicia que aplaude a los poderosos y amordaza a las víctimas no es Justicia; es una corte de servicios. Y en España, lamentablemente, no es la primera vez que sucede. La pregunta es: ¿seguiremos tolerando que desde el estrado se dicten consignas para proteger a los de siempre, mientras a los demás —a los que piden verdad— se les coacciona y se les tacha de alborotadores?

La justicia no puede ser un disfraz. Ni la toga, un pasaporte para la impunidad. Si la jueza Palacio no rectifica su actitud y la superioridad no interviene, habremos perdido una batalla más en la guerra por un Estado de derecho real, y ganado otra victoria para la podredumbre de la política y sus lacayos judiciales.


 María Olmos

Las derechas quieren privatizar todo...

 Daniel Alejandro Vera


 


Pedro Piqueras quita la careta a Vito Quiles con lo que cuenta a Javier Ruiz en Mañaneros 360

En el plató de Mañaneros 360 en TVE, el reconocido periodista Pedro Piqueras aprovechó su intervención para desgranar con claridad los desafíos que enfrenta la vida política española actual, incluso en un viernes festivo donde La 1 mantuvo su programación matinal con Adela González y Javier Ruiz al mando.

Desde su conexión, Piqueras no dudó en abordar los temas más candentes del momento, mostrando una vez más su compromiso con un análisis directo y sin filtros que ha caracterizado su trayectoria en medios como Informativos Telecinco.

Uno de los asuntos que captó su atención fue el escándalo provocado por las palabras de Alberto Tarradas, diputado de Vox en el Parlament de Cataluña, quien llegó a amenazar con deportar a una parlamentaria de ERC simplemente por su fe musulmana.

Piqueras lo consideró una barbaridad absoluta, equiparable a discursos que se juzgaron en Nuremberg y que evocaban el fascismo más puro, algo que nunca imaginó volver a escuchar en España después de tanto tiempo, y defendió que merecía sanciones claras para evitar que se normalizara este tipo de mensajes divisivos.

Sin embargo, el núcleo de su crítica se centró en el acoso orquestado por Vito Quiles, el activista ultraderechista conocido por sus provocaciones constantes contra figuras públicas, incluyendo el reciente incidente con Begoña Gómez, la esposa del presidente Pedro Sánchez, en una cafetería donde intentó impedir su salida mientras la increpaba.

Para Piqueras, la estrategia de Quiles es clara: generar crispación, buscar que alguien reaccione de forma violenta y polarizar aún más el debate, una táctica que urge frenar cuanto antes para preservar un mínimo de convivencia democrática.

Ahí es donde el periodista se fijó en el detalle clave que explica gran parte del problema, el respaldo que recibe Vito Quiles por parte del Partido Popular, un apoyo que va más allá de lo verbal y que incluye financiación a través de gobiernos autonómicos.

Piqueras lamentó que el PP, necesitado de Vox para formar mayorías en comunidades autónomas y posiblemente a nivel nacional bajo el liderazgo de Alberto Núñez Feijóo, termine cediendo terreno a una agenda radical que impone su ley, algo que consideró penoso para un partido que históricamente se ha definido por su seriedad.

En ese punto, Piqueras recordó con nostalgia a los fundadores del Partido Popular, quienes jamás habrían tolerado cercanía con perfiles como el de Blas Piñar, y expresó su incredulidad ante la defensa que personajes como Miguel Tellado o Esther Muñoz hacen de Quiles, al que describió no como periodista sino como un activista puro y duro.

Para cerrar su intervención, levantó una bandera de honor a María Rey, presidenta de la Asociación de la Prensa de Madrid, quien en su espacio de Telemadrid –la cadena madrileña vinculada a Isabel Díaz Ayuso– tuvo el valor de plantarse y afirmar que Quiles no representa el rigor periodístico, defendiendo así la profesión como pilar esencial de cualquier democracia libre.

Al final, Pedro Piqueras subrayó que solo con un periodismo independiente y comprometido con la verdad se puede mantener una sociedad sana, y llamó a todos los profesionales a unirse en la defensa de esos valores frente a quienes buscan desvirtuarlos desde cualquier flanco político.


 


viernes, 1 de mayo de 2026

 Mari Carmen Moreno


 Perfy Grueira Rodríguez


 


 José Luis Alcedo Corona


 Manuel Fernando


 


Antes de apilar tantas fantasías, deberían empezar por evidenciar la base.

Por ejemplo: le preguntaba a un creyente si realmente creía que un espíritu, conocido como o llamado santo, embarazó una niña virgen para nacer como un hombre... Ya ahí tienes que primero explicar qué es un espíritu, cómo es un espíritu, dónde hay evidencias de los espíritus. O sea antes de apilar ideas inusuales como espíritus, santos, que embarazan mujeres además vírgenes... Hay que explicar que son todas esas cosas porque no hemos recogido evidencia ni de que existan los espíritus, menos que sean santos ni tampoco que embaracen jóvenes.

En fin... Cuando se vive en un mundo de fantasías, todo es posible.


 Chechu Jesús


 Lola Pulñido Ramírez


 Josean Salvador Moreno


 MarianoValderas Alba


 


Reflexiona antes de seguir scrolleando 👇

Ningún DIOS, en ninguna época y en ningún rincón del mundo, ha venido PERSONALMENTE a pedirte que lo adores.

Siempre han sido PERSONAS — sacerdotes, profetas, líderes religiosos — quienes, en su nombre, te dicen exactamente lo que debes creer, cómo debes vivir y qué debes obedecer.

❓ Si un DIOS todopoderoso existiera… ¿realmente necesitaría intermediarios para hablar contigo?

Durante miles de años, cada civilización tuvo sus propios dioses y sus propios "elegidos" para transmitir su voluntad. Todos convencidos de que solo ellos tenían la verdad. Todos pidiendo fe, obediencia y, con frecuencia, dinero.

La pregunta no es si tienes fe.

La pregunta es: ¿fe en el DIOS… o fe en quien te habla de ese DIOS?

🔥 ¿Te animas a pensar en esto con mente abierta? Comenta lo que piensas — sin insultos, con respeto. Los mejores debates nacen de ideas que incomodan.


 Ricardo Jorba Estorch


 


 


Aquí donde vivo se ha levantado un revuelo porque un diputado de VOX, con todo el pelaje de un “señorito” (deben saber que en Cataluña también hay señoritos: señoritos independentistas y señoritos españoles que en nada envidian en sus comportamientos a los del resto de España), ha declarado en sede parlamentaria que está a favor de los cánticos en los partidos de fútbol contra los musulmanes… y, dirigiéndose a una diputada musulmana, le ha dicho que no será deportada de momento. Una diputada que ha conseguido el derecho a sentarse en esta cámara como cualquier otro, ya que la ciudadanía le ha dado sus votos para que defienda los intereses de Cataluña, con los mismos derechos que cualquiera de los allí presentes.

.A mí esto no me sorprende; lo que me sorprende es que luego salgan muchos comentaristas y otras hierbas a decir que esto se lo tendría que hacer mirar el Partido Popular, como si a este partido le afectaran estos casos y otros de similar naturaleza. Si ya no disimulan ni siquiera con aquella fórmula de poli malo y poli bueno, díganme en qué se diferencian los voceros del PP —es decir, los Feijóo, los Tellado, las Muñoz y compañía— de los de VOX: sus comentarios son iguales, sus convicciones idénticas y su ADN lo mamaron de la misma teta. Estos son el producto de aquellos que salieron con la lección bien aprendida de los sótanos de El Pardo; son los hijos y nietos de quienes ahora se agrupan en PP y VOX.

.La demostración es que ya están gobernando juntos abiertamente: no se esconden, y dentro de esos gobiernos se están dictando leyes que van a cumplir unos y otros al pie de la letra. Mucho me temo que empiecen con los inmigrantes y terminen con los emigrantes; es decir, que alguien como yo, emigrante, vaya a Extremadura y tenga que ir al Hospital Sofía y me digan: “primero los extremeños y después usted, que viene de fuera…”. No me valdrá ser extremeño y defender mi tierra más que muchos que viven en ella; imperará la ley de estos fachas que están pudriendo esta sociedad. La España de los dos bandos, de las dos velocidades, ya está instalada entre nosotros: no hay una España y un español, hay dos Españas y dos españoles.

.Es hora de que nos demos cuenta, de que despertemos de este letargo y tomemos cartas en el asunto. Solo hay un camino: votar a gobiernos que sean progresistas y con leyes que beneficien a todos aquellos que aporten valor a la sociedad desde el esfuerzo de su trabajo.

.Será la única manera de que la mayoría estemos satisfechos con esta España donde no elegimos nacer, pero sí nacimos; y, como aquí nacimos, aquí está nuestro compromiso de hacerla cada vez más libre, más próspera, más generosa y más respetuosa con el prójimo, aunque piense diferente a nosotros.

.

El Bellotero .

 


La vida intentó callarlo antes de que pudiera inventar uno de los sonidos más reconocibles del mundo.

Adolphe Sax nació en Bélgica en 1814 y desde niño pareció perseguido por la desgracia. Se cayó desde una gran altura, sufrió golpes fuertes, bebió ácido por accidente, se quemó, tragó objetos peligrosos y escapó más de una vez de situaciones que pudieron haberlo matado. En su pueblo llegaron a llamarlo “el pequeño fantasma de Dinant”, como si todos dieran por hecho que aquel niño no iba a llegar muy lejos.

Pero llegó.

Creció rodeado de instrumentos, porque su padre también era fabricante. Aprendió a escuchar la música desde adentro, no solo como sonido, sino como mecanismo: aire, metal, madera, vibración, precisión. Y con esa mezcla de oído e ingeniería empezó a buscar algo nuevo, un instrumento que tuviera la fuerza del metal y la agilidad de las maderas.

En 1846 patentó el saxofón en París. Era una criatura extraña para su época: cuerpo de metal, boquilla de caña, una voz capaz de sonar dulce, profunda, áspera o melancólica. Al principio no todos lo entendieron. La música clásica lo miró con desconfianza, pero el tiempo terminó dándole la razón a Sax. Aquel invento acabaría encontrando su lugar en bandas militares, orquestas, jazz, blues, rock y en casi todos los rincones donde una melodía necesitara alma.

Por eso su historia tiene algo de ironía.

Un niño que parecía condenado a no sobrevivir terminó creando un instrumento que todavía respira por millones de músicos. La mala suerte lo golpeó una y otra vez, pero no pudo impedirle dejar una voz nueva en el mundo.

Quizá alguien no quería que existiera el saxofón.

Pero Adolphe Sax sobrevivió lo suficiente para inventarlo.


 

Sánchez se convierte en portada de la revista ‘Time’ por su postura en la guerra de Irán

El medio estadounidense ha analizado las palabras que el socialista pronunció sobre la posible expulsión de España de la OTAN

ElPlural

30-4-26



El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha aparecido en la portada de la reconocida revista Time como consecuencia de su postura contra el dirigente de Estados Unidos, Donald Trump, en lo que respecta a la guerra en Irán. La amenaza de Trump sobre el futuro de España en la OTAN y la posterior respuesta española han llevado al socialista a encabezar la versión online del medio.

Todo inicia con una información traslada por la agencia Reuters en la que han asegurado que, desde un correo electrónico perteneciente al pentágono de Estados Unidos, el país americano está lanzado advertencias contra los territorios que se han mostrado en contra de Trump durante el conflicto en Oriente Próximo.

En dicha correspondencia figuraba la posibilidad de “suspender” a España en la OTAN. Y es que, una vez esta noticia se publicó, la revista estadounidense la analizó y se hizo eco de las declaraciones que ha hecho Pedro Sánchez.

"¿Está Estados Unidos intentando excluir a España de la OTAN?", es el titular que acompaña al artículo del presidente español en Time en el que señalan que el socialista desmintió las informaciones difundidas sobre la OTAN.

"No trabajamos con correos electrónicos. Trabajamos con documentos oficiales y posturas adoptadas, en este caso, por el gobierno de Estados Unidos", son las palabras que subrayó el medio estadounidense recogidas de una intervención que realizó Sánchez el pasado viernes antes de la cumbre informal de la Unión Europea en Chipre.

Asimismo, en el mismo artículo han resaltado que, durante su discurso, el socialista defendió "la oposición de España a la guerra contra Irán, a la que se ha referido repetidamente como ilegal". También, han destacado que volvieron a difundirse nuevas declaraciones en relación con el presidente del Gobierno español que refuerzan esa misma línea. En concreto, Sánchez insistió en que “la posición del Gobierno de España es clara: colaboración absoluta con los aliados, pero siempre dentro del marco de la legalidad internacional”.

Críticos acérrimos

Desde la revista Time también han consultado a un funcionario de la OTAN, quien ha reiterado que “el Tratado Fundacional de la OTAN no contempla ninguna disposición para la suspensión de la membresía ni para la expulsión”. En ese contexto, el medio subraya que “desde el inicio de la guerra con Irán, España ha sido uno de los críticos europeos acérrimos, acusando a Estados Unidos de arrastrar al mundo a un conflicto que no ha traído más que ‘inseguridad y dolor’”.

A continuación, el texto repasa algunas de las decisiones adoptadas por el Ejecutivo en los últimos meses: “España denegó a Estados Unidos el permiso para utilizar las bases operadas conjuntamente para atacar a Irán y, posteriormente, cerró su espacio aéreo a los aviones estadounidenses implicados en el conflicto”. Del mismo modo, recuerdan que “meses antes, España se resistió a las peticiones de Trump para que todos los miembros de la OTAN aumentaran el gasto en defensa al 5% del PIB”, una postura que ha contribuido a aumentar la tensión con la Administración estadounidense.

Las represalias de Trump

En esta línea, Time sostiene que “la oposición de España al conflicto en Oriente Medio, y su negativa a atender los llamamientos de Trump para que los aliados de la OTAN apoyen”, ha provocado “una fuerte reprimenda del presidente estadounidense”. No obstante, el medio apunta que España no ha sido el único país que “se ha ganado la ira de Trump”, ya que también “ha proferido amenazas contra el Reino Unido, y las relaciones entre los que antes eran aliados cercanos se encuentran ahora tensas en medio de la guerra con Irán”.

Por último, la publicación recoge el análisis de Ilaria Di Gioia, profesora titular de derecho estadounidense en la Universidad de Birmingham City, quien advierte de que “la sola idea de una salida de Estados Unidos erosiona la confianza, la cohesión y la credibilidad de la defensa colectiva”. Asimismo, concluye que “los reiterados cuestionamientos de Trump a la alianza debilitan la disuasión, sacuden la planificación de la seguridad europea y envalentonan a los adversarios”.


 


Un documento, de más de 100 páginas que recopila 21 testimonios contra 24 sacerdotes latinoamericanos, de los cuales más de la mitad son colombianos, fue entregado por el diario El País de España al Vaticano.

El informe protege la identidad de las víctimas, pero pone a disposición de la iglesia la información si es que acaso quieren profundizar en las investigaciones. Colombia es el país con más denuncias (13), mientras que el resto proviene de Argentina, Bolivia, Cuba, El Salvador, Estados Unidos, México y Venezuela.

Este documento se suma a otros cinco que el diario español ha compartido con la Santa Sede, en los que detallan casos de abuso de laicos y sacerdotes en países como España, tras investigaciones desde 2018, y Latinoamérica con investigaciones desde 2022. En total, son más de 1.800 páginas y casi 900 casos revelados.

❌ El cardenal colombiano Pedro Rubiano Sáenz, es uno de los acusados

Uno de los casos que más ha impactado en este informe es el de un hombre identificado como Andrés, quien denunció públicamente que fue víctima de abusos sexuales por parte del cardenal Pedro Rubiano Sáenz, una de las figuras más influyentes de la Iglesia católica en Colombia durante décadas y fallecido en 2024 .

De acuerdo con la víctima, en 1983 fue expulsado de su casa cuando tenía 14 años, por lo que buscó refugio en la catedral primada de Bogotá. Lamentablemente allí en lugar de brindarle ayuda, los sacerdotes, incluido Rubiano, comenzaron a abusar de él a cambio de comida y refugio.

Las violaciones, según su testimonio, se repitieron durante meses en espacios eclesiásticos.

Andrés denunció además que no fue el único niño que fue abusado por estos curas en aquella época, y que aunque denunció los abusos a principios de los años 2.000, nunca encontró respuesta ni en la misma iglesia católica, ni en las autoridades.


 


 Perfy Grueira Rodriguez


 Ed Varcann





 Jordi Emuel

ESTRELLA DE LA IZQUIERDA… PERO SIN CONSENSO EN SU PROPIO PAÍS”

Las palabras llegan desde Alemania. Y están haciendo debatir a toda España.

Cuando no hablan los políticos… sino uno de los periódicos más prestigiosos de Europa, el peso cambia.

Y el mensaje se vuelve imposible de ignorar.

La Frankfurter Allgemeine Zeitung (FAZ) ha dedicado un análisis en profundidad a Pedro Sánchez.

Y la definición elegida está destinada a generar polémica:

- “La estrella política de la izquierda internacional”

- Pero también: “no cuenta con una mayoría en su propio país”

Dos frases. Dos realidades que parecen ir en direcciones opuestas.

Por un lado, la imagen internacional. Por otro… el apoyo interno.

Según el diario alemán, Sánchez en los últimos meses ha adoptado posiciones firmes:

- contra Donald Trump

- contra Benjamin Netanyahu

Llegando a pedir a la Unión Europea: “poner fin al acuerdo de asociación con Israel, acusado de violar el derecho internacional”

Una línea dura.

Que fuera de España… parece convencer.

Fuera de España, Sánchez se ha convertido en una estrella de la política”

Muchos en la izquierda están fascinados por su intento de presentarse como una alternativa a la derecha global”

Pero luego llega la parte que realmente divide.

Esto no significa que el país apoye a su presidente”

Y aún más directo: “Desde hace años, la impresión general es que Sánchez está principalmente interesado en sí mismo y en su supervivencia política”

Palabras fuertes.

Que abren un debate profundo.

También en los números.

Los socialistas han perdido prácticamente todas las elecciones, incluidas las parlamentarias de 2023”

Y, sin embargo… no todos piensan igual.

Otro diario alemán, Die Tageszeitung (TAZ), ofrece una visión completamente distinta: “El éxito del presidente del Gobierno español habla por sí solo: el futuro pertenece a los valientes”

Se mantiene fiel a sus convicciones”

No duda en condenar las acciones de Israel”

Dos visiones.

Dos lecturas opuestas.

El mismo protagonista.

Y entonces, la pregunta es inevitable: ¿Sánchez es realmente una “estrella internacional”… o un líder cada vez más distante de su propio país?

¿Tú qué opinas?

 


 Perfy Grueira Rodriguez


 Perfy Grueira Rodriguez


 Perfy Grueira Rodríguez


 Ana Pardo de Vera


 

Cospedal se adueña del juicio de la Kitchen: mentiras, audios fuera del juicio y el demoledor relato de Morocho

Cospedal ha pasado de negar encargos a Villarejo a quedar desmentida por su jefe de gabinete, mientras los audios excluidos y la declaración de Morocho han reforzado sospechas en la trama

Carlos Monteagudo

1-5-26

ElPlural



 María Dolores de Cospedal ha terminado convertida en una de las grandes protagonistas del juicio de la operación Kitchen, pese a no sentarse en el banquillo. La expresidenta de Castilla-La Mancha, exministra de Defensa y antigua secretaria general del PP ha comparecido como testigo, pero su nombre ha atravesado buena parte de las sesiones por su relación con el excomisario José Manuel Villarejo, por los audios que han quedado fuera de la vista oral, por las contradicciones detectadas en su declaración y por el relato de Manuel Morocho, el principal investigador de la trama Gürtel, que ha vuelto a colocar a la antigua cúpula popular en el centro político del caso.

El juicio investiga la presunta trama parapolicial desplegada durante el Gobierno de Mariano Rajoy para espiar al extesorero del PP Luis Bárcenas y sustraerle documentación sensible relacionada con la contabilidad irregular del partido. Aunque la instrucción dejó fuera a Rajoy y Cospedal como acusados, el desarrollo de la vista ha ido empujando el foco hacia la planta noble de Génova, donde se tomaban las decisiones políticas en los años más duros de la Gürtel y de la caja B del Partido Popular.

Cospedal acudió a la Audiencia Nacional con una versión muy medida. Reconoció que conocía a Villarejo desde 2009, que se lo presentó su entonces marido, Ignacio López del Hierro, y que se reunió con él "ocho o nueve" veces en una década. Intentó, eso sí, rebajar el alcance de esos encuentros. Según su relato, no hubo encargos, sino simples consultas. "Le hice preguntas, no encargos", afirmó ante el tribunal. También sostuvo que las reuniones se produjeron en su despacho de Génova y que, salvo una ocasión en una cafetería céntrica de Madrid, lo veía en su condición de secretaria general del PP.

Esa versión, sin embargo, apenas tardó unas horas en resquebrajarse. Su propio jefe de gabinete en el Ministerio de Defensa, José Luis Ortiz, declaró después que coordinó "varias visitas" de Villarejo, "siete u ocho", y que algunas se celebraron en el propio Ministerio de Defensa. También contradijo otro punto clave del relato de Cospedal: no siempre era Villarejo quien pedía verse con ella. Según Ortiz Grande, "normalmente" lo solicitaba el excomisario, "pero a veces era ella". La testigo había tratado de circunscribir aquellas reuniones al ámbito del PP y a su despacho de Génova, pero su jefe de gabinete situó parte de esos contactos en una sede ministerial.

La contradicción ha sido especialmente relevante porque Cospedal había intentado presentar su relación con Villarejo como algo informal, casi episódico, desligado de cualquier actuación institucional o policial. Sin embargo, el uso del Ministerio de Defensa para recibir al excomisario introduce una dimensión mucho más incómoda. No era solo una dirigente del PP hablando con un policía jubilado o en excedencia. Era una ministra recibiendo en dependencias públicas a una de las figuras centrales de las cloacas policiales.

A ello se suma el peso de los audios no incorporados al juicio. En esas grabaciones, Cospedal hablaba con Villarejo de la "libretita" de Bárcenas y le trasladaba que "lo de la libretita sería mejor poderlo parar". Ese material no se ha escuchado en sala porque quedó fuera del objeto de la vista oral tras la instrucción del juez Manuel García-Castellón, que rechazó profundizar en los indicios que apuntaban a la exsecretaria general del PP. La consecuencia ha sido paradójica: Cospedal ha declarado como testigo en un juicio en el que no se han incorporado algunas de las pruebas que más directamente la aproximaban al núcleo político de Kitchen.

Los pasajes de Cospedal

La declaración de Cospedal también dejó otros pasajes significativos. Para justificar su relación con Villarejo, recurrió a Rita Barberá, fallecida en 2016, al explicar que el excomisario podía ayudarla a conocer cómo se estaban produciendo filtraciones del sumario que afectaba a la exalcaldesa de Valencia. También deslizó que sospechaba de un posible espionaje relacionado con el Ministerio del Interior cuando lo dirigía Alfredo Pérez Rubalcaba. Con esa doble explicación, trató de presentar sus contactos con Villarejo como una vía de defensa frente a filtraciones o maniobras ajenas, no como una relación operativa vinculada a Bárcenas.

Pero el caso ha ido más allá de su declaración. La comparecencia de Manuel Morocho, el investigador principal de Gürtel, ha vuelto a colocar a Cospedal en un lugar especialmente delicado. Su relato ha reforzado la idea de que la operación Kitchen no puede entenderse como una simple actuación policial aislada, sino como una maniobra dirigida a proteger al PP de los documentos que podía manejar Bárcenas. En ese esquema, la figura de Cospedal resulta central por su cargo en el partido, por su relación con Villarejo y por las referencias que aparecen en conversaciones, agendas y testimonios.

Los primeros días del juicio han dejado, por tanto, una imagen incómoda para el PP. Rajoy ha negado cualquier conocimiento de la operación y Cospedal ha reconocido solo aquello que ya era difícil negar: sus reuniones con Villarejo. Pero el avance de las sesiones ha ido desmontando parte de ese relato defensivo. El expresidente admitió que Cospedal le reclamó apartar a Bárcenas cuando la situación del extesorero se volvió insostenible y reconoció que los papeles con los que luego les amenazaba estuvieron meses en Génova. La exsecretaria general, por su parte, ha quedado marcada por sus propias contradicciones y por el testimonio de quien fue su mano derecha en Defensa.

La vieja dirección del PP ha intentado presentarse como ajena a Kitchen, pero las piezas que han aflorado durante este primer tramo del juicio dibujan un mapa mucho menos cómodo. Cospedal no aparece como una figura lateral, sino como un nombre que vuelve una y otra vez al centro de la causa. Sus reuniones con Villarejo, sus explicaciones sobre Barberá y Rubalcaba, el desmentido de Ortiz Grande, los audios excluidos y el relato de Morocho han convertido su papel en una de las claves políticas del proceso.

El problema para el PP no es solo judicial. Es también político. Kitchen ha vuelto a proyectar la imagen de un partido que, cuando la corrupción llamó a la puerta de Génova, no se limitó a defenderse en los tribunales, sino que presuntamente activó resortes policiales para protegerse de su propio extesorero. Y en ese primer mes de juicio, Cospedal ha quedado situada en el lugar más incómodo: justo donde confluyen Génova, Villarejo, Bárcenas y las cloacas del Estado.