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sábado, 18 de abril de 2026

 Ricardo Jorba Estorch


 


 


 


Ni siquiera en España lo consideran un héroe digno de admiración, se trata uno de los hombres más viles de la historia.

Once razones por las que Hernán Cortés fue una de las peores figuras históricas, destacando episodios de crueldad, ambición y abuso de poder durante la conquista de México.

1. Sus acciones contribuyeron al colapso del Imperio mexica

Cortés llegó a Mesoamérica en 1519 y, aprovechando armas superiores, caballos, alianzas con enemigos de los mexicas y enfermedades como la viruela, logró destruir uno de los imperios más avanzados del continente.

2. Masacró a miles de personas indefensas en Cholula

En alianza con los tlaxcaltecas, Cortés ordenó encerrar y matar a sacerdotes, nobles y habitantes desarmados de Cholula, provocando entre 3,000 y 30,000 muertes en pocas horas.

3. Posiblemente asesinó a su primera esposa

Catalina Juárez murió en 1522 en circunstancias sospechosas. Aunque hubo una investigación, nunca se probó la culpabilidad de Cortés.

4. Fue un depredador sexual

Tuvo múltiples relaciones coercitivas con mujeres indígenas, incluyendo a Malintzin (La Malinche), quien fue entregada como esclava y obligada a servir como intérprete y concubina. También tuvo un hijo con la hija adolescente de Moctezuma.

5. Fue desafiante y amotinado

Desobedeció órdenes directas del gobernador de Cuba, Diego Velázquez, y partió hacia México sin autorización, destruyendo sus propios barcos para impedir que sus hombres regresaran.

6. Manipuló la política indígena para su beneficio

Aprovechó rivalidades internas entre los pueblos mesoamericanos, especialmente la enemistad entre tlaxcaltecas y mexicas, para construir una coalición militar a su favor.

7. Mantuvo a Moctezuma como rehén en su propio palacio

Tras ser recibido pacíficamente, Cortés tomó prisionero al tlatoani mexica y gobernó a través de él.

8. Atacó la religión mexica

Intentó imponer el cristianismo por la fuerza, reemplazando ídolos y amenazando con matar sacerdotes si no aceptaban sus exigencias.

9. Moctezuma murió como consecuencia directa de sus acciones

Durante un levantamiento, Moctezuma fue herido por su propio pueblo o posiblemente asesinado por los españoles. En cualquier caso, su muerte está ligada a la intervención de Cortés.

10. La viruela devastó a los mexicas tras su llegada

La epidemia introducida por los españoles mató hasta al 90% de la población de Tenochtitlan, debilitando al imperio y facilitando la conquista.

11. Esclavizó a los pueblos indígenas mediante la encomienda

Tras la caída de Tenochtitlan, Cortés instauró un sistema de explotación brutal que obligaba a los indígenas a trabajar para los colonizadores, suprimiendo su cultura, religión y educación.

@everyone


Fernando Sanchez

 

Feijóo consuma su 'divorcio' con la Iglesia al abrazar las tesis antiinmigratorias de Vox

La Conferencia Episcopal ya reprendió y confrontó con Vox por sus postulados xenófobos

Sergio Ramiro

18-4-26

ElPlural



El acuerdo de Gobierno en Extremadura entre el Partido Popular y Vox ha traído consigo diferentes consecuencias, entre ellas, el claro divorcio de los de Alberto Núñez Feijóo con las líneas más humanitarias de la Iglesia Católica en materia migratoria. Denrúbrica que ha servido para investir a María Guardiolatro de la  de nuevo como presidenta de la Junta de Extremadura, ambas formaciones han estado de acuerdo en que Vox, además de la vicepresidencia, se haga cargo de la Consejería de Familia, Desregulación y Servicios Sociales, una derrota en toda regla para Génova en este sentido, que se pliega a las tesis xenófobas de la ultraderecha, ya reprimida anteriormente por la institución religiosa con una frase muy contundente: "Un xenófobo no puede ser un verdadero cristiano".

Uno de los principios que rigen todo el acuerdo de PP y Vox en Extremadura es el de "prioridad nacional", con el que el PP se adscribe a las pretensiones xenófobas de Vox y aceptan su rechazo categórico a la inmigración. Uno de los apartados en el que lo emplean es en el de la vivienda, en el que ambos partidos acuerdan un sistema de acceso a vivienda protegida y alquiler social basado en este mantra, dando prioridad a quienes mantengan un arraigo "real, duradero y verificable". Las dos formaciones también se comprometen a construir al menos 3.500 viviendas protegidas antes de que acabe la legislatura, y a reformar la Ley de Ordenación Territorial y Urbanística de Extremadura (LOTUS).

Del mismo modo, en el texto también hay un apartado expreso llamado "Seguridad, Libertad y Proridad Nacional", que aborda también varios de los campos de batalla de la ultraderecha a los que el PP se rinde. Por ejemplo, el de las subvenciones, que proponen basar en este principio con un periodo mínimo de arraigo para acceder a ayudas y prestaciones públicas. Además, PP y Vox acuerdan facilitar los desalojos exprés para combatir la "ocupación ilegal" y mayor defensa jurídica a las "víctimas". Pero donde se aprecia una de las mayores muestras del cómo el PP ha cedido ante la ultraderecha es en el apartado del acuerdo que habla explícitamente de inmigración. Guardiola se compromete a adoptar desde el primer día una posición de rechazo frontal a la política migratoria del Gobierno central, y aparecen bajo su firma, abiertamente, expresiones como "menas" para referirse a los menores extranjeros no acompañados, comprando todo el relato y el marco discursivo de la extrema derecha. Sobre ellos, Vox obliga al PP a rechazar el reparto de inmigrantes "ilegales", tanto adultos como menores, al que Extremadura está obligada.

"Un xenófobo no puede ser un verdadero cristiano"

Con esta adscripción del PP a las tesis de la extrema derecha occidental, los inmigrantes pasan a ser enemigos legales del Gobierno extremeño, y muestra cuál será una posible reproducción a gran escala si Alberto Núñez Feijóo llega a la Moncloa de la mano de Santiago Abascal. A partir de ahora, en Extremadura, los migrantes podrán disfrutar de "prestaciones y servicios sociales estructurales” únicamente si se encuentran en situación de urgencia vital, es decir, muriéndose. Tampoco tendrán la posibilidad de beneficiarse de los recursos públicos en igualdad de condiciones, ni siquiera los residentes extranjeros legales, dado que pasará a imperar el "principio de prioridad nacional" mencionado anteriormente para todas las ayudas, subvenciones y prestaciones públicas. Actuaciones que, aparte de claramente xenófobas, son ilegales, pues contravienen el artículo 14 de la ley de Extranjería. "Los extranjeros residentes tienen derecho a acceder a las prestaciones y servicios de la Seguridad Social en las mismas condiciones que los españoles", recoge dicho artículo. En consecuencia, priorizar a los nacionales contraviene una ley orgánica, además de la normativa europea.

Estos posicionamientos ya fueron rechazados abiertamente por la Iglesia CatólicaLa Conferencia Episcopal Española chocó frontalmente con Vox por sus posturas xenófobas hasta desembocar en una situación poco habitual en la política española, en la que varios obispos respondieron de manera pública a las críticas de la formación ultraderechista y cuestionaron abiertamente su discurso sobre inmigración y valores cristianos.

El conflicto comenzó a intensificarse el pasado verano, cuando el líder de Vox, Santiago Abascal, cargó contra los obispos por respaldar a la comunidad musulmana de Jumilla y por su defensa de la acogida a migrantes en situación irregular. Aquellas declaraciones abrieron una brecha entre el partido ultra y una parte del episcopado español que, tradicionalmente, había optado por la discreción en la confrontación política. Sin embargo, algunos prelados decidieron romper ese silencio. Uno de los primeros fue Joan Planellas, arzobispo de Tarragona y presidente de la Conferencia Episcopal Tarraconense, que lanzó una crítica directa al discurso xenófobo. "Un xenófobo no puede ser un verdadero cristiano", afirmó en una entrevista concedida a la emisora Catalunya Ràdio.

No fue el único, y la tensión aumentó a comienzos de año, cuando el Gobierno impulsó un plan para activar una regularización extraordinaria de inmigrantes y la Conferencia Episcopal Española expresó su respaldo a la iniciativa. La reacción de Vox fue inmediata. Desde el partido se multiplicaron los mensajes en redes sociales cuestionando la postura de la Iglesia y acusando a parte de la jerarquía eclesiástica de favorecer políticas migratorias que, a su juicio, perjudican a España. Algunos dirigentes de la formación fueron más allá. Un miembro de su dirección llegó a escribir en la red social X - antes Twitter - que "la oligarquía al completo odia al pueblo español", mientras que Abascal acusó a determinados obispos de "hacer negocio con la inmigración". Un debate sobre el que llegó a pronunciarse el Papa Francisco, que trasladó a los obispos españoles su preocupación por el auge de grupos de ultraderecha que, a su juicio, tratan de instrumentalizar a la Iglesia. Aunque en esa conversación no mencionó explícitamente a Vox, varias fuentes episcopales interpretaron que la advertencia apuntaba directamente al discurso político del partido.

Así las cosas, si el PP se adscribe definitivamente a las tesis xenófobas de la extrema derecha, como parece haber hecho con el acuerdo en Extremadura, estará entrando en confrontación directa con las visiones de la Iglesia Católica al respecto. Una situación, a su vez, paradójica, teniendo en cuenta que ambas formaciones pugnan por decirse de sí mismas el partido del voto católico en España.

La importancia del voto católico

La religión ha sido, históricamente, un filón a explotar para la política. El voto católico es una de las grandes batallas que libran el Partido Popular y Vox, en una batalla de fondo por ver quién se gana el apoyo de este sector de la poblacióncada vez más escorado a la derecha. 'Populares' y ultraderechistas pugnan por decirse de sí mismos los mayores defensores del catolicismo y de sus símbolos, y los motivos y contradicciones alrededor de esta batalla pueden someterse a examen.

El porcentaje de personas religiosas ha disminuido significativamente en España. Según un informe de Pew Research Center, España registra, de hecho, la mayor pérdida neta de cristianos en Europa en proporción a la población en la última década: un 87% de los encuestados fueron educados en el cristianismo, pero solo el 54% sigue identificándose como cristiano, una disminución del 33% de la población adulta en términos de identidad cristiana. De acuerdo a estos datos, podría parecer absurdo que cualquier partido político se lanzase a por el voto de un sector sociológico en decrecimiento, pero es ahí donde entra otro componente crucial de la política de nuestro tiempo: la batalla cultural. El catolicismo se ha convertido en un elemento clave de la expresión identitaria del conservadurismo, por lo que ha ganado mucho peso en el debate político. La derechización de los discursos y el impulso de los valores conservadores en los mismos han vuelto a darle a la religión un rol importante en el tablero de juego, por lo que conquistar este espacio es una victoria, especialmente para los partidos de derecha. Quien consiga canonizarse como el partido del voto católico tendrá buena parte de la batalla cultural de este sector político ganada.

En la izquierda, por contra, no solamente hay menos católicos, sino que además decrecen a mayor velocidad. Datos del CIS revelan que desde 2020, el PSOE ha visto caer en más de un tercio el porcentaje de sus votantes que se declaran católicos, mientras que los partidos a su izquierda han perdido una cuarta parte. Comparado con la derecha, es sangrante: solo una décima parte. 2025, además, ha sido el año en el que ha crecido el porcentaje de católicos tanto del PP como de Vox. De estos datos, se desprende que la intención de voto de los católicos se ha derechizado: un 26,8% prevé dar su apoyo al PP, un 16,8% al PSOE, un 15,9% a Vox, un 2,1% a Sumar y un 0,4% a Podemos, con datos del último CIS. En la derecha, la intención de voto entre los católicos es superior a la intención de voto en el total de la población. En la izquierda ocurre justo al contrario.

En España ocurrió un fenómeno clave tras la salida del nacionalcatolicismo, como fue la separación entre las esferas política y religiosa. La secularización era un "signo de modernidad" del que también se autoabanderaba la derecha, lo que provocó que los discursos religiosos desaparecieran radicalmente del plano político. Pero todo vuelve: en 2005, el PP se unió con los obispos para luchar contra el matrimonio igualitario, y Vox coge el timón en la actualidad con discursos especialmente duros contra el aborto y contra las religiones no cristianas. La posición de la que parten los de Santiago Abascal es la de un discurso que vincula nación y religión, rechaza frontalmente otras religiones, demoniza al inmigrante y tontea con las teorías de extrema derecha del gran reemplazo. En toda esta amalgama de posicionamientos donde la religión cristiana juega un papel central, la columna vertebral es un profuso conservadurismo. El rechazo al inmigrante se está convirtiendo en uno de los puntos centrales de estos discursos, en los que el Partido Popular parece estar cada vez más cómodo, ya sea por necesidad de superviviencia política o por convicción.




viernes, 17 de abril de 2026

 


 


 


Ni un hogar sin lumbre... (y otros milagros del franquismo contra los niños)

No voy a hablar de cunetas, ni de los que conocieron la cárcel, el paredón o el exilio. Voy a hablar de quienes supuestamente estaban libres, de los que vivieron en una España oficialmente en paz, pero aprendieron desde niños que la libertad también puede ser una prisión. Quiero hablar de historias reales. Sobre todo de las de los niños durante el franquismo. Niños que no jugaron en patios de recreo, sino que crecieron encerrados en el mayor campo de concentración que ha conocido este país, ese que limitaba al norte con los Pirineos, al oeste con Portugal, al este con el Mediterráneo y al sur con el estrecho de Gibraltar, como si fuese una enorme isla sin vecinos. Un país en el que algunos comían bien y no les faltaba nada y otros pasaban hambre, miedo y silencio. Porque de aquellos barros vinieron estos lodos, y de aquel silencio, y el de los últimos 50 años, esta desmemoria.

A partir de aquel uno de abril de 1939, más de sesenta mil maestros fueron depurados. En muchos pueblos donde durante la República se habían abierto escuelas, no quedó ni maestro ni escuela, solo un edificio vacío y una pizarra muda. Uno de esos maestros fue Antonio Ferrandis —quien luego sería Chanquete en Verano azul —. Perdimos un gran maestro y ganamos un gran actor. Otros no tuvieron esa suerte: fueron apartados, encarcelados o fusilados. La pedagogía fue sustituida por el castigo.

Cuando las escuelas reabrieron, los maestros fueron reemplazados por curas, frailes, monjas, falangistas y docentes adictos al régimen. La Iglesia obtuvo un control casi absoluto de la enseñanza, y las asignaturas más importantes pasaron a ser la Formación del Espíritu Nacional y la Religión, que impregnaba el resto como una humedad persistente.

Los niños —y las mujeres— fueron especialmente castigados en aquella España convertida en presidio. Las paredes oían, y los muros se blanqueaban con cal viva, la misma que se echaba sobre los cuerpos de los fusilados. La cal blanqueaba las fachadas; el miedo ennegrecía las vidas.

Ese miedo se grabó a fuego en la memoria de los vencidos y los acompañó hasta la muerte. Nuestros abuelos casi nunca hablaban de la guerra ni de la posguerra. Y cuando lo hacían, su voz se volvía un murmullo y sus ojos miraban al suelo. Desde niños aprendieron a tener miedo. No al hombre del saco, sino a la Guardia Civil. Muchos vieron cómo se llevaban a sus padres, incluso en los años cincuenta o sesenta, y los devolvían del cuartelillo sin dientes.

Mi abuelo, Felipe López, nunca habló de la guerra ni de los siete años que pasó en el Penal de Chinchilla de Montearagón. Trabajó en los pantanos de Benagéber, Alarcón y Contreras. Sobre ese trabajo repetía una frase que abre y cierra mi novela Magdalenas sin azúcar:

«¿Quién llevará flores a los muertos si están bajo las aguas del pantano?»

Nunca quiso explicar a qué se refería. Yo lo supe después. El lecho de los pantanos se utilizó para enterrar cuerpos. Víctimas del terrorismo franquista sepultadas bajo el progreso hidráulico y el olvido.

De todas las torturas, de todas las formas de matar, hubo una que fue cotidiana, persistente y silenciosa: el hambre.

Por hambre murieron más personas que por la guerra. Entre doscientas mil y seiscientas mil durante los años eufemísticamente llamados «del hambre», que no todos pasaban. Todo ello mientras el régimen proclamaba su eslogan:

«Ni un hogar sin lumbre, ni un español sin pan».

Se implantaron las cartillas de racionamiento, pero el primer gesto del franquismo —como tantas veces hace la derecha— fue reducir los salarios. La escasez fue brutal. Para comprar era imprescindible la cartilla, de primera, segunda o tercera categoría, según el nivel económico y la afinidad política. Cuanto menos necesitabas, más recibías.

En las ciudades, tras horas de cola, muchas veces no quedaba nada. El reparto estaba en manos de los jerarcas de Falange, que encontraban más rentable desviar alimentos al estraperlo que repartirlos en las colas del hambre.

Un huevo era un lujo. Las mondas de patata o de naranja se hervían y se comían. Los gatos —hoy tan queridos— fueron manjar codiciado. En el campo se comían lagartos, culebras, en Valencia, las ratas de acequia fueron una exquisitez, sin dejar de ser ratas. La carne dura de paloma acabó siendo un festín.

En los pueblos casi todos tenían gallinas. Matar una era pan para hoy y hambre para mañana, dejaba de dar huevos, que muchas veces era necesario renunciar a ellos para poder comer. Un pollo se mataba en ocasiones especiales. Además, esos alimentos había que pagarlos. Y no había dinero. El dinero republicano dejó de valer, aunque los del bando golpista que lo acapararon sí lo cambiaron por moneda franquista.

¿Y qué pasaba cuando el cabeza de familia estaba en la cárcel, había sido asesinado o condenado a un servicio militar de tres años?: Que la familia era condenada también. Las raciones de mujeres y niños eran menores. Viudas y huérfanos pasaban hambre extrema.

La mano de obra era tan barata que se trabajaba por la comida. Las niñas eran contratadas para el servicio doméstico a cambio de un plato. Y a veces comían peor que los perros de la casa de sus amos, porque entonces los patronos eran amos.

Amparo, vecina de Moncada, natural de Santa María del Campo Rus, me contó que trabajaba todo el día por un pico de pan. Un pico de pan a cambio de horas de esclavitud.

Otra Amparo, también de Moncada, me relató una historia que demuestra hasta dónde llega el ingenio cuando aprieta el hambre. Su madre, siendo niña, trabajaba en una casa donde criaban cerdos. Comía allí, pero veía cómo su madre y sus hermanos pequeños pasaban hambre. Su padre estaba en prisión; sus hermanos, en África, cumpliendo servicio militar. A la familia le faltaban tres raciones.

Un día, la niña, después de obligarle a echar las sobras a los cerdos, le dio un estacazo a un cerdo a uno.

El gorrino algo le pasa —dijo a la patrona.

Que tu madre aproveche lo que pueda —respondieron.

Madre —le dijo luego—, el cerdo está más sano que nosotras. Le he dado un estacazo para que podamos comer. Y así entró el cerdo en casa. Y durante un tiempo hubo tocino, chorizos y morcillas.

La Iglesia fue pieza clave en todo esto. También en la crueldad ejercida contra los niños. Hasta en las fiestas.

En los años cuarenta, en Las Ventas con Peña Aguilera, se organizó una cabalgata de Reyes, la primera de su historia, con mucho lujo y boato. Nueve años después de la guerra. El alguacil y el alcalde anunciaron regalos para los niños buenos. El cura lo confirmó desde el púlpito. El día de Reyes, con pajes tiznados, fueron nombrando a los niños elegidos. Mariquitas Pérez, trenes de metal y multitud de juguetes caros se repartieron entre los «niños buenos».

La mayoría de los niños de Las Ventas con Peña Aguilera, esperaron su turno, que nunca llegó. Se quedaron, como en el poema de Miguel Hernández, con las abarcas vacías, las desiertas. Les dijeron que la culpa era de sus padres, por ser hijos de Satanás. Entre las personas de derechas también había personas buenas, un comerciante, don Senén, se apiadó y les regaló los juguetes a los hermanos Mariano y Dorotea.

Los ejemplos serían interminables. Y es nuestra obligación contarlos. En las escuelas debería saberse qué fue la dictadura. Es una vergüenza que estudiantes franceses sepan más de nuestra guerra y posguerra que los españoles. El fascismo no se puede blanquear. Ni con cal. Ni con silencio.

Discurso dado en las Jornadas de Memoria Democrática de Moncada (Valencia) el 7 de julio de 2023

A grandes rasgos, de esto trata mi libro, «Las abarcas desiertas», sobre la crueldad ejercida contra los niños por el franquismo.

©Paco Arenas



 


 



 

¿Dónde se han metido estos?





 Perfy Grueira Rodriguez


 

Pablo Motos pide perdón por equivocarse en el IVA de los libros: un joven le recuerda lo que él dijo cuando Pedro Sánchez pidió disculpas

"No saber algo no te exime de responsabilidad. Perdón piden los niños. Los adultos asumen la responsabilidad..."

Andrea Cadenas de Llano Sosa

17/04/2026

Huffpost



El presentador Pablo Motos se ha visto obligado a pedir perdón después del fallo que tanto él como la escritora y periodista Sonsoles Ónega cometieron en pleno prime time durante el programa de 'El Hormiguero', tras asegurar que el IVA de los libros en España es igual que el del tabaco (cuando en realidad tributan al 4%, no al 21%) y aprovechar para cargar contra Pedro Sánchez. 

Sus disculpas, sin embargo, no han sido suficientes para algunos, que han visto cómo el presentador se intentaba desmarcar del episodio y pedía unas disculpas de forma bastante tibia. 

"Quiero pedir disculpas porque ayer dimos un dato incorrecto. Sonsoles Ónega nos propuso al equipo hablar del IVA de los libros porque le parecía excesivo un 21%. Nosotros le dijimos que sí y nadie comprobó el dato, que resulta que es un error", señaló entonces.

Momentos después fue la propia periodista quien también quiso reconocer el fallo. "¡Error! ¡Error! ¡Error! ¡Me fustigo! Llevo todo el día angustiada, doctor Santandreu, por no haber confirmado el dato", exclamó Ónega. "Aprovecho para pedir perdón, de verdad. Lo siento. Error absolutamente involuntario sin ninguna intención de desinformar ni manipular, ni nada, por Dios santísimo", agregó la misma.

La hemeroteca le recuerda a Pablo Motos lo que él mismo decía sobre el perdón y sobre "asumir responsabilidades"

Y, aunque este episodio podría haber finalizado aquí. Como siempre, la hemeroteca ha vuelto a hacer de las suyas. El usuario Jose Rubio en 'X' (antes conocido como Twitter) ha sido el encargado de recordarle al presentador de 'El Hormiguero' lo que él dijo sobre el perdón cuando fue el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, quién pidió perdón tras estallar el caso Cerdán y por haber confiado en él. 


"Hacerse la víctima le vino muy bien la otra vez. El que se hace la víctima no asume ninguna responsabilidad, la culpa es de los demás... No saber algo no te exime de responsabilidad. Perdón piden los niños. Los adultos asumen la responsabilidad. Para saber si le perdonamos o no, que haga unas elecciones y los españoles digan abiertamente si le perdonan o no", dijo, de forma bastante dura, Motos en aquel momento. 

En este sentido, Jose Rubio se ha preguntado "¿qué hacemos ahora? ¿Mandamos una encuesta al hormiguero a ver si nos vale el perdón y las disculpas de Pablo Motos, como dijo él que había que hacer con Pedro Sánchez?". 

Y, aunque ha reconocido que ambas situaciones no son "equiparables", también ha puntualizado que "por lo menos hay que predicar con el ejemplo". "Aunque entendemos que el propósito obviamente no era desinformar, faltaría mas,  obviamente utilizaron la bromita del 21% para soltar pullas contra Pedro Sánchez y contra el pago de impuestos", ha continuado. "¿Le pedimos elecciones a ver si le perdonamos?", ha señalado finalmente en la publicación, que suma ya más de 3.000 visualizaciones. 


 


 


 


La Audiencia de Madrid absuelve a Pablo Echenique del delito de odio por su tuit "irónico" sobre curas y pederastia

Los magistrados, sin embargo, no han ahorrado una reprimenda a Echenique por lo que consideran un mensaje "reprobable".

Héctor Juanatey
Huffpost

17-4-26


La Audiencia Provincial de Madrid ha absuelto al exdiputado de Podemos Pablo Echenique por su mensaje en redes sociales en el que aseguró que "estadísticamente, es mucho más probable que un sacerdote cometa un delito de agresión sexual contra menores de edad, a que delinca una persona migrante". Lo escribió después de unas declaraciones acerca de la inmigración del arzobispo de Oviedo, en las que advertía de que, "dentro de esta apertura buenista, se nos puede colar gente que son indeseados".

Si bien los magistrados consideran que no hay caso penalno han ahorrado una reprimenda a Echenique. "El mensaje debe interpretarse en el marco de una respuesta política y mediática, aunque resulte reprobable desde un punto de vista ético", han reflejado en el auto, donde también han considerado que el mensaje del exdiputado "es el paradigma de lo que no debe hacerse por los actores políticos". "Refleja la degradación del debate público, caracterizado por la descalificación y el insulto", han opinado.

Aunque la Audiencia Provincial, de nuevo, haya considerado el mensaje "impropio" y "desacertado", no ha dado la razón a Abogados Cristianos, la fundación que denunció a Echenique y para quien solicitaba un año de prisión, multa e inhabilitación por un delito de incitación al odio, la hostilidad, la discriminación o la violencia contra colectivos.

Los jueces han prestado especial atención al contexto de las palabras de Echenique, que fueron escritas "como reacción inmediata a unas declaraciones previas y no formaron parte de una campaña continuada, reiterada o sostenida en el tiempo contra los sacerdotes o la Iglesia". Asimismo, el tribunal ha explicado que los curas o sacerdotes "no pueden ser considerados, en el contexto social y cultural español, un colectivo especialmente vulnerable o históricamente discriminado"

En el auto, han dado por buenas las explicaciones del político al considerar que "no actuó con voluntad de incitar al odio contra los sacerdotes, sino con una finalidad irónica y crítica respecto de las declaraciones del arzobispo". Durante el juicio, el propio Echenique mantuvo que lo único que buscaba era "poner de relieve, mediante una comparación que calificó de 'absurda', el carácter exagerado de las manifestaciones sobre inmigración".

Pese al resultado absolutorio, contra la sentencia, que no es firme, cabe todavía opción de interponer recurso de apelación ante el Tribunal Superior de Justicia de Madrid.

 


 


 


 


 


 


 


La Arquitectura del Chantaje Invisible

El templo no se sostiene solo con piedra y argamasa, sino con el eco de un susurro que hiela la sangre: la posibilidad del nunca. Las instituciones han comprendido, con una astucia casi biológica, que el amor es volátil y la gratitud es breve, pero el terror es un ancla que no se oxida. Se ha construido una gramática del espíritu donde la salvación no es un premio a la virtud, sino un rescate pagado a plazos para evitar una tortura que no tiene fin.

Se nos presenta al "Arquitecto de Galaxias" —aquel que sostiene el peso de las supernovas y el giro de los átomos— como un carcelero meticuloso, preocupado por los deslices de una criatura efímera en un rincón perdido del cosmos. Es la paradoja del chantaje: te ofrecen la vida eterna como un regalo, pero te muestran el fuego bajo la mesa para que no te atrevas a rechazar el presente.

Bajo las cúpulas, lo que a menudo se respira no es el incienso de la devoción, sino el sudor frío de quien se siente observado por demonios de diseño teológico. La promesa del paraíso se vuelve entonces un narcótico necesario para soportar la amenaza del abismo. Sin ese látigo invisible, sin ese lenguaje de llamas y azufre, los bancos de madera quedarían mudos, porque una fe basada únicamente en la razón o en la contemplación de la verdad no necesita de multitudes que se golpeen el pecho por miedo a no despertar en la luz. Al final, el infierno no es un lugar, es la soga con la que se detiene la huida de los hombres hacia su propia liberrtad .

Para finalizar; la religión, en su vertiente más institucional, parece haber cambiado la búsqueda de la sabiduría por la gestión de la angustia. Al quitar el miedo, se cae el velo y queda el hombre solo frente al universo, algo que para muchos resulta más aterrador que el propio infierno.

-- Osmin Zaldaña


 Mariano Valderas Alba


 Ricardo Jorba Estorch