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sábado, 6 de junio de 2026

 

Está en pecado mortal. Asesinó a 7.191 ancianos y además vive en concubinato.

 Teresa Barragán Gómez


 Francisco Uceda Dominguez


 


LA UCO Y EL CONTRAPODER***.

Por. Josemi Montalbán.

La Guardia Civil apunta. La Guardia Civil sospecha. La Guardia Civil cree. La Guardia Civil pide al juez… De entre todas estas afirmaciones leídas en prensa en los últimos días, la que me parece más concluyente para poder aseverar, con absoluta certeza, que en España el Estado de derecho fue derribado con el primer llamamiento al “quien pueda hacer, que haga”, con el que el Don ordenó la fase final del golpe de Estado político, mediático, policial y judicial que la famiglia franquista puso en marcha en 2023 —en el mismo instante en que Feijóo no quiso ser presidente— es la última, mi estimado don Rodrigo.

En España no solo nos hemos olvidado de la presunción de inocencia —salvo para los “inocentes” con carné de la organización de extrema derecha Partido Popular—, sino también de que las investigaciones las dirige un juez (no un fiscal, como sería lógico) y que, por tanto, es al juez a quien compete pedir diligencias a la policía, y no al contrario.

En España hemos elevado, por obra y gracia de unos medios de comunicación tan podridos que ya repugnan, a rango de prueba condenatoria los informes de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil. Cuando se refieren a presuntas guarradas protagonizadas por elementos progresistas, casi siempre están basados en suposiciones de los investigadores y casi nunca en pruebas concluyentes; pero afirman lo que a los hampones franquistas les interesa que afirmen. Todo lo contrario ocurre con las guarradas protagonizadas —presuntamente, porque en esos casos sí se acogen al sagrado principio de presunción— por honorables gentes de bien. Eso, siempre que se hayan molestado en realizar algún informe, porque hay casos en los que llevamos más de un año esperando para echar un vistazo a los folios de la UCO.

A nadie en España sorprende que el jefe de la UCO, el teniente coronel Balas —el hombre ya estaba predestinado— sea quien coordine las “investigaciones” sobre el hermano del presidente del Gobierno, o la que pretende llevar ahora al cadalso mediático a Leire Díaz, y también quien dirigió las “investigaciones” sobre el fiscal general del Estado, García Ortiz, que fue condenado por el Tribunal Supremo sin pruebas de la comisión de ningún delito, basándose exclusivamente en sospechas, suposiciones y creencias, entre otras “democráticas” y ajustadas a derecho pruebas concluyentes, como recortes de un periódico controlado por la famiglia. Igual a nadie debe sorprender tanta casualidad —y yo es que soy muy mal pensado—, pero todo esto me huele a hedor franquista, mi querido don Rodrigo, y por eso lo digo.

No me fío de la UCO; no me fío de la mayoría de nuestros jueces, que me parecen parciales y prevaricadores; no me creo nada de unos medios de comunicación que sé que están corrompidos y a sueldo de los mafiosos; no me fío, no puedo fiarme, de un presunto Estado de derecho que me ha demostrado, fehaciente y suficientemente, que el régimen monárquico está tan podrido como lo estuvo en el pasado. No me fío, mi querido Rodrigo, de la estructura política ni de las instituciones presuntamente democráticas de mi país, y tengo la sospecha de que a los españoles nos están tomando el pelo desde hace cincuenta años. No confío en la justicia, ni en la policía, ni en la prensa de España, y mi falta de confianza no viene motivada por el sanchismo —que puede ser culpable de todo lo que se le acusa a Sánchez y aún más, pero cualquiera se fía—, sino por el fascismo, tan integrado como evidente, en la estructura del Estado, que hace imposible creer en esta España monarquía parlamentaria.

Ya sé que, por lo que le acabo de confesar, mi estimado don Rodrigo, me van a tildar de comunista, de etarra, de narco, de esbirro bolivariano o de otras infinitas majaderías, todas tan absurdas como las enumeradas, escupidas por especímenes tan poco dados a reflexionar, tan poco entrenados en el sano ejercicio de ejercitar la mente, que aceptan como palabra divina la falacia de hampones que, después de saquear España y hundirnos a los españoles en la inmundicia hasta las orejas, ahora se autoproclaman defensores de la honestidad: impolutos seres de luz que vienen a salvarnos de la nefasta y corrupta gestión de un gobierno, legítimo, que es halagado en el resto del mundo y que ha colocado a España como país de referencia, incluso para el dinero que tanto gusta a los hampones.

No me recato, no me da la gana. Estoy harto de ver cómo gente que no ha cometido ningún delito —jóvenes de Alsasua, raperos que cantan verdades, sindicalistas que luchan por un salario digno, estudiantes que responden a las provocaciones de un provocador nazi, un fiscal general del Estado...— acaba condenada. No me recato, no me da la gana, ante la próxima y cantada imputación del legítimo presidente del legítimo Gobierno de España, pedro Sánchez, por vaya usted a saber qué sospecha de la UCO, que dejará expedito el camino que cerraron las urnas para que los hampones fascistas alcancen, por medios ilegítimos, antidemocráticos y mafiosos, lo que el pueblo español les negó.

No me recato lo más mínimo, mi estimado don Rodrigo, para decirle que la única solución que veo para saltar este abismo frente al que nos ha colocado la mafia franquista es la demolición del régimen hasta más allá de sus cimientos y comenzar de cero a edificar un nuevo Estado desde la única base legítima del Estado: una república, libres del contrapoder judicial fascista, las portadas de a tanto la palabra, y las sospechas de la UCO.


 Carlos Julio Restrepo Echevarri


 Charo Villa periodista


 Angel Jimenez Muñoz


 


 

El Papa que incomoda a Vox: inmigración, acogida y el desafío de León XIV a Abascal

La visita del Pontífice clarifica las diferencias entre el discurso de Vox y la línea marcada por El Vaticano en materia de inmigración y acción social

Rocío Ferrer

6-6-26

ElPlural



La esperada visita del papa León XIV a España ha terminado convirtiéndose en un desafío político para Vox. El partido de Santiago Abascal, que durante años ha reivindicado la defensa de las raíces cristianas de Europa como uno de sus principales estandartes ideológicos, se encuentra ahora obligado a respaldar institucionalmente a un Pontífice cuya visión sobre la inmigración, la solidaridad y el papel social de la Iglesia choca frontalmente con buena parte de su discurso.

Esa incomodidad tendrá una imagen muy concreta en el Congreso de los Diputados. Abascal ha confirmado que acudirá a escuchar el discurso de León XIV, una decisión que rompe con la línea que él mismo había marcado en los últimos meses, cuando aseguró que no participaría en actos institucionales en los que coincidiera con Pedro Sánchez. De hecho, el líder de Vox llegó a ausentarse de la recepción ofrecida por el Rey con motivo de la Fiesta Nacional del pasado 12 de octubre.

El anuncio de su asistencia ya había quedado reflejado semanas atrás en una entrevista concedida a El Debate, diario vinculado a la Asociación Católica de Propagandistas. La fotografía que acompañaba aquella conversación tampoco parecía casual: Abascal posaba junto a una imagen de su encuentro en 2019 con el cardenal Robert Sarah, uno de los grandes referentes del ala más conservadora de la Iglesia y una de las voces más críticas con el pontificado de Francisco, cuya línea pastoral representa ahora León XIV. La conexión entre ambos llegó de la mano de Gabriel Ariza, figura muy próxima al entorno del líder de Vox, que facilitó aquel acercamiento al purpurado guineano. Sarah se ha convertido en un símbolo para los sectores católicos más tradicionales por sus advertencias sobre la pérdida de la identidad cristiana de Europa y sus críticas a la inmigración masiva, un discurso mucho más cercano al ideario de Vox que el que previsiblemente defenderá León XIV durante su estancia en España.

En público, la formación ultra ha tratado de rebajar cualquier tensión. Su secretario general, Ignacio Garriga, ha asegurado que la visita será recibida "con ilusión" y ha insistido en que las discrepancias no son con la Iglesia, sino con algunos obispos concretos. En esa línea, valoró positivamente la disposición al diálogo mostrada por el presidente de la Conferencia Episcopal Española, Luis Argüello, al considerar que no existen posiciones "irreconciliables" y al reconocer el derecho del Estado a ordenar los flujos migratorios. Garriga, sin embargo, evitó entrar en las críticas de Argüello a la llamada "prioridad nacional", uno de los ejes del discurso de Vox, y aprovechó para advertir de un posible intento de instrumentalizar políticamente la visita papal, una responsabilidad que atribuyó al Gobierno de Pedro Sánchez. Pese a esos esfuerzos por contener el desgaste, el distanciamiento entre Vox y una parte importante de la jerarquía católica se ha ido haciendo cada vez más evidente durante el último año.

Inmigración, el principal punto de choque

La defensa de la regularización extraordinaria de inmigrantes por parte de la Conferencia Episcopal Española terminó de romper una relación que ya venía deteriorándose. En los últimos meses, los desencuentros entre la formación de Abascal y distintos representantes de la Iglesia han ido mucho más allá de las diferencias puntuales. Vox cargó contra el acuerdo entre el Gobierno y la Archidiócesis de Madrid para transformar el significado del antiguo Valle de los Caídos, una decisión que su portavoz parlamentaria, Pepa Millán, llegó a definir como una "profanación". Al mismo tiempo, varios obispos cuestionaron algunas de las políticas impulsadas por el partido, como la prohibición de actos religiosos musulmanes en un recinto municipal de Jumilla (Murcia), una medida que el arzobispo de Tarragona, Joan Planellas, criticó con dureza al advertir de que "un xenófobo no puede ser buen cristiano". La tensión alcanzó su punto más alto con el debate migratorio: mientras la Iglesia defendía una amplia regularización de personas extranjeras, Vox amenazaba con revisar las subvenciones públicas a Cáritas en las comunidades donde comparte gobierno con el PP y acusaba a parte de la jerarquía eclesiástica de mantener esa posición por intereses económicos ligados a las ayudas públicas.

El problema para Vox no es únicamente el contenido del mensaje que pueda lanzar León XIV, heredero de la línea marcada por Francisco, sino también el momento político elegido para la visita. En sectores próximos a la formación consideran que el viaje desviará la atención mediática de los casos judiciales que afectan al Gobierno y ofrecerá un respiro a Pedro Sánchez.

Las críticas más duras han llegado desde medios y referentes del entorno ultracatólico vinculado a la órbita ideológica del partido. Además del choque de fondo con el mensaje social del Pontífice, en sectores próximos a Vox existe el convencimiento de que la visita servirá para desplazar del foco mediático los escándalos que afectan al Gobierno. Algunas voces del entorno ultra hablan abiertamente de una "cortina de humo" y de una operación para favorecer a Pedro Sánchez. En esa línea, el eurodiputado Hermann Tertsch llegó a escribir en la red X que “León XIV va a pasar toda su estancia en España secuestrado por una banda del crimen […] Si el obispado español tuviera algo de coraje, pediría la suspensión del viaje papal en estas catastrofistas circunstancias o al menos un público distanciamiento del Santo Padre de este gobierno criminal y su máximo responsable Pedro Sánchez”.

Ese mismo discurso fue compartido por Infovaticana, uno de los principales portales del ámbito ultracatólico, que publicó un editorial advirtiendo de que “una visita pontificia en pleno clímax judicial [contra el Gobierno] acabaría inevitablemente instrumentalizada políticamente” y que “no era precisamente el momento más prudente para sentar a un Papa en el hemiciclo del Congreso”.

La campaña contra Robert Prevost

Este mismo medio ya había protagonizado una intensa campaña contra Robert Prevost antes del cónclave que lo eligió Papa. Publicó un extenso informe en el que cuestionaba su actuación en antiguos casos de abusos sexuales en Perú y lo presentaba como el candidato de una supuesta "izquierda eclesial", atribuyéndole incluso un "carácter vengativo". Algunas de aquellas acusaciones fueron posteriormente retiradas por no estar suficientemente contrastadas, aunque la ofensiva continuó tras su elección con la difusión de imágenes en las que, según el portal, el ahora Pontífice aparecía participando en un rito vinculado a la Pachamama, una interpretación que estos sectores utilizaron para cuestionar su ortodoxia doctrinal.

El episodio ha dejado al descubierto una realidad incómoda para la formación de Abascal: la Iglesia que reivindica Vox no siempre coincide con la Iglesia oficial. Mientras el partido mira con admiración a figuras del ala más conservadora del catolicismo, como el cardenal Robert Sarah, León XIV simboliza una continuidad del modelo pastoral impulsado en la última década desde el Vaticano, centrado en la acogida, el diálogo y la defensa de los migrantes.

Paradójicamente, el partido que más ha utilizado la identidad cristiana como argumento político tendrá que escuchar desde la tribuna del Congreso un mensaje que probablemente cuestione algunas de sus principales banderas. Y lo hará, además, en presencia del Gobierno al que pretende combatir.


 Juana Rivero Quintana


 Ricardo Jorba Estorch


 


 Piluka Ayora


 


 


 RamónRufer


Nnando Worldcitizen


 


 Ricardo Jorba Estorch


 

El repaso de Silvia Intxaurrondo a la "guerra sucia" del PP: "Se fabricaron pruebas..."

La presentadora de 'La Hora de La 1' recuerda la gravedad del 'lawfare' en España y el impacto de los "informes policiales falsos" diseñados para perjudicar políticamente a la formación morada

Angel Avilés

5-6-26

ElPlural



La conductora de La Hora de La 1, Silvia Intxaurrondo, ha rememorado con dureza los episodios de lawfare que marcaron la historia reciente de España. En una contundente intervención en su programa, la periodista ha recordado abiertamente que "hemos asistido al caso Kitchen y hemos asistido a una guerra sucia contra Podemos", equiparando la gravedad de ambas tramas de interferencia institucional.

Para la comunicadora, la gravedad de los hechos radica en la utilización espuria de las fuerzas de seguridad del Estado, subrayando que en este proceso "hemos asistido con informes policiales, policiales" totalmente manipulados, describiéndolos explícitamente ante la audiencia como "informes policiales falsos que llegaron a las portadas de medios de comunicación".

En su denuncia, Intxaurrondo ha puesto el foco en la estrecha connivencia entre las cloacas del Estado y determinados sectores de la prensa nacional. La presentadora ha incidido en que "hemos conocido conversaciones de imputados como el caso de Villarejo hablando con jefes de medios de comunicación" para coordinar la difusión de estos montajes.

Con el objetivo de refrescar la memoria de los espectadores, ha insistido en que estaban "hablando con jefes de medios de comunicación sobre investigaciones policiales que eran falsas y que entraban dentro de la guerra sucia contra Podemos", rematando con visible indignación que "esto fue anteayer, lo hemos visto todos, y no pasó nada".

Al analizar el recorrido que tuvieron estas denuncias falsas en los tribunales, la periodista ha detallado cómo la lentitud del sistema acabó beneficiando la estrategia de desgaste contra la formación morada. Intxaurrondo ha relatado que "un juez recibe todas las denuncias y hasta que no termina, que no sé cuántos años fueron, no cerró el proceso", provocando un daño reputacional prolongado en el tiempo.

La clave de la trama, según defiende la comunicadora, no radica en un simple error de las pesquisas, sino en una total intencionalidad delictiva: "luego se demostró que todo lo que se estaba investigando no es que fuese mentira, es que estaba siendo fabricado expresamente para actuar contra Podemos", recalcando con insistencia la diferencia al decir "no que fuese mentira, que se fabricó".

Consciente del impacto de sus palabras en pleno directo, la presentadora de la televisión pública ha asumido su habitual tono directo advirtiendo que "igual yo soy muy clara, igual molesta, pero es que es lo que pasó". Para concluir su alegato, Silvia Intxaurrondo ha puesto palabras a la verdadera finalidad política que perseguían estas maniobras policiales y mediáticas, sentenciando que todo se ejecutó "con consecuencias, graves consecuencias políticas para un partido como Podemos, con el objetivo de dejarle la raspa y con la orden de hacerlo", lamentando finalmente que el sistema judicial no actuara con la debida presteza puesto que "se tardó en investigar, y eso que era todo falso y estaba fabricado".


viernes, 5 de junio de 2026



Juan Carlos 1, criminal, mentiroso, hipócrita, avaricioso, putero, mujeriego, libidinoso, ególatra, usurero, fascista...un dechado de virtudes.
 EL REY QUE PUDO HEREDAR UNA DICTADURA… Y TERMINÓ ABRIENDO LA PUERTA A LA DEMOCRACIA

Cuando Juan Carlos I llegó al trono en noviembre de 1975, España no solo cambiaba de rey.

Cambiaba de destino.

Tras la muerte de Franco, el país vivía entre el miedo, la incertidumbre y las heridas de una larga dictadura. Muchos dudaban de él. Otros pensaban que solo continuaría el pasado.

A su lado estaba Sofía de Grecia, nacida en Atenas en 1938, hija del rey Pablo I y de la reina Federica. El 14 de mayo de 1962, en Atenas, la princesa Sofía de Grecia se casó con Juan Carlos de Borbón, futuro rey de España. 🇪🇸 👑 uniendo la Casa de Borbón con la realeza griega.

Pero su historia no fue solo dinástica.

Fue una historia de transición, responsabilidad y equilibrio.

Juan Carlos fue proclamado rey en 1975 y, junto a figuras clave de la época, acompañó el camino hacia una monarquía constitucional. Sofía, discreta pero constante, reforzó la imagen pública de la Corona con su labor social, cultural y humanitaria.

El momento más decisivo llegó el 23 de febrero de 1981.

Mientras España contenía la respiración durante el intento de golpe de Estado, Juan Carlos apareció ante el país para defender el orden constitucional.

Aquella noche, la monarquía dejó de ser solo una herencia.

Se convirtió en una prueba de Estado.

Con el paso de los años, luces y sombras marcaron su legado, pero también quedó una verdad histórica: Juan Carlos y Sofía fueron parte central de una España que pasó del silencio de la dictadura al difícil camino de la democracia.

Porque algunas coronas no se recuerdan solo por el poder que tuvieron…

sino por el momento en que ayudaron a cambiar el rumbo de una nación. 🇪🇸

¿Crees que Juan Carlos I fue una figura clave en la transición democrática española?

¿Qué papel crees que tuvo la reina Sofía en la estabilidad de la monarquía moderna?



POR MUCHO QUE SE MIENTA NUNCA PODRÁN CAMBIAR LA HISTORIA

Llamemos a las cosas por su nombre. Cuando Juan Carlos era Juanito, fue adoptado por Paca la Culona, alias Miss Islas Canarias, Criminalísimo por la Gracia de Dios que había sido el mayor y mas sangriento asesino de Europa después de Hitler del que estaba enamorado. Si es necesario mataré un millón de ESPAÑOLES. Algunos historiadores aseguran que casi lo consiguió. Antes ocurrieron ciertos hechos que los historiadores y seguidores monárquicos nunca citan. Como si no hubiesen ocurrido. Releer el texto anterior.

Era la tarde del 29 de marzo de 1.956 cuando Juanito de 18 años ¨jugaba¨en el gimnasio de palacio en Portugal con su hermano Alfonsito de 15 años ( un niño travieso y despierto, simpatiquísimo, que alegraba la vida a quienes le conocían) un juego estúpido pero en cualquier caso el (Juan Carlos) cargó el arma”. Juan Carlos y Alfonso fueron a una habitación del tercer piso, donde funcionaba un gimnasio, para practicar tiro al blanco con la flamante pistola Long Automatic Star calibre 22 que le habían regalado a Juan Carlos unos pocos días antes en la academia militar.

La versión oficial decía: “Estando el infante don Alfonso de Borbón limpiando una pistola de salón con su hermano, la pistola se disparó, alcanzándole en la región frontal, falleciendo a los pocos minutos. El accidente sucedió a las veinte horas y treinta minutos al regresar de los oficios del Jueves Santo, donde había recibido la sagrada comunión”. 

El padre le dijo:“¡Júrame que no lo has hecho a propósito!” .Y Juan Carlos no contestó.

Años más tarde Corinna, la amante del Rey durante cinco años dijo que le había confesado la muerte de su hermano y el coronel Amadeo Martínez Ingles en su libro “Juan Carlos I, el rey de las cinco mil amantes” lo confirma.

Desde entonces la relación padre-hijo nunca fue demasiado buena con el agravante de que Paca la Culona, que no podía tener hijos, se lo apadrinó proporcionándole las amantes que precisara junto a una medicación para calmar su exagerada adicción al sexo.

Dejó preñada una joven y bella actriz de 18 años, Sandra Mozarowsky, que murió en extrañas circunstancias y nunca se supo nada de la autopsia.

Lo casaron con la única princesa “libre” en aquel entonces y muy pronto empezó a ponerle los cuernos cuando la Reina lo pilló follando con la Barbara Rey. Hasta que fueron como la Catedral de Burgos con las cientos de amantes que tuvo. Y la Reina sin enterarse que en este país el divorcio es legal desde hace mucho tiempo. Hipocresía Real.

Se hizo multimillonario sin pegar un palo al agua y se compró una maquinita de contar billetes de banco como las que aparecen en las películas de mafiosos.

En cierta ocasión apostó con un lejano pariente el llamado Conde Lequio, quien tenía la polla más grande. Parece ser que salió muy satisfecho. Fue un mal hijo cuando Paca la Culona le quitó la corona a su padre y se la colocó el mismo porque era :Caudillo, General Superlativo, Faraon, Califa, Rey...y cuando le salió del único testículo que tenía (igual que Hitler) SE LA QUITÓ DE SU TESTA Y SE LA COLOCÓ A JUANITO. Y el tan feliz. Ya lo dice que Paca fue su “progenitor” y que no se arrepiente de nada.

No entro en lo del 23 F porque da risa. Estuvo de mierda hasta las cejas.

Se hace el mártir con volver a España como si alguien se lo prohibiese. Tiene un contencioso con hacienda y no quiere pagar.

Avaricioso, hipócrita, mentiroso, putero, libidinoso, mujeriego, mal hijo, mal padre, fatal esposo, abominable Rey, mala persona…

POR MUCHO QUE SE MIENTA NUNCA PODRÁN CAMBIAR LA HISTORIA

 


 Ricado Jorba Estorch


 Ricardo Jorba Estorch


 


 


 

El despilfarro de la Generalitat con Mazón: el 92% de los contratos, adjudicados sin control

La Intervención de 2024 revela que el Consell movió casi 192 millones en contratos menores o sin expediente

F.G.

5-6-26

ElPlural



La auditoría del sector público de la Comunidad Valenciana revela la forma de actuar del Consell de Carlos Mazón. El expresident —y todavía diputado en Les Corts—, convirtió la contratación pública en un terreno sin normas, mediante una práctica muy común entre las administraciones que quieren eludir los límites que fija la ley: el troceo de contratos, para hacerlos menores o gastar sin un expediente de contratación, y así poder adjudicarlos a dedo.

Así lo revela la auditoría de la Intervención de la Generalitat Valenciana, el órgano de control de la contabilidad del Ejecutivo regional, en su auditoría del Sector Público Instrumental del 2024, el único año completo que gobernó Mazón. El estudio analiza los 77.800 contratos firmados por empresas o administraciones públicas valencianas durante ese ejercicio, y revela que el 92% son gastos sin expediente o contratos menores.

El informe se publicó este jueves en el portal de la Consellería de Hacienda, área que dirige José Antonio Rovira y del que depende la Intervención. Sin embargo, fue firmado en marzo por la interventora general, Amparo Adam, y su número dos, Ignacio Pérez, que lo culminaron justo cuando la Comisión de Investigación del Sector Público de Les Corts, creada por un Mazón muy crítico con los informes del Consell anterior, el de Ximo Puig, se cerró por acuerdo de PP y Vox sin haberse reunido una sola vez.

192 millones de euros gastados sin control

Sus conclusiones son claras. De los casi 78.000 contratos del sector público valenciano en 2024, 71.466 son contratos menores o se realizaron sin el expediente de contratación. Esto supone el 91,8% del total, pero en cifras de dinero la deriva es más preocupante. Ese año se otorgaron 11.138 contratos menores, por un total de 34,2 millones de euros, además de 60.328 prestaciones de bienes y servicios firmadas sin expediente que suman 157,7 millones. En total, la Generalitat gastó 191,9 millones de euros sin control.

Según el artículo 118 de la Ley de Contratos del Sector Público (LCSP), "en los contratos menores la tramitación del expediente exigirá la emisión de un informe del órgano de contratación justificando de manera motivada la necesidad del contrato y que no se está alterando su objeto con el fin de evitar la aplicación de los umbrales" que obligarían a hacerlo mayor. Además, en el apartado 8 del artículo 29, se limita su duración a un año y se prohibe su prórroga.

La práctica de trocear los contratos para evitar superar el límite legal para tener que sacarlos a concurso —es decir, para poder adjudicarlos a dedo—, es muy común, a pesar de que es ilegal. De hecho, el propio estudio de la Intervención refleja que esta deriva del Consell de Mazón incumple la ley: "En catorce entidades del SPI se ha realizado un uso incorrecto de la contratación menor", concluye.

Según la Intervención, los contratos menores firmados por la Generalitat incumplen estos puntos, "en tanto que se trata de necesidades recurrentes que se repiten año tras año o se producen fraccionamientos de contratos para eludir la tramitación de procedimientos no menores". Además, sobre los gastos sin expediente, el informe señala: "En siete entidades se han recibido bienes y servicios sin el oportuno expediente de contratación, incumpliendo los principios generales de la contratación pública", figura en las conclusiones de la auditoría, que recoge Eldiario.es.


 


LA MUJER CUYA VOZ HIZO TEMBLAR AL FASCISMO… Y QUE NUNCA DEJÓ DE LUCHAR DESDE EL EXILIO

Se llamaba Dolores Ibárruri.

Pero España la recordaría para siempre como La Pasionaria.

Nacida en 1895 en una familia minera del País Vasco, soñó de niña con ser maestra. La pobreza le cerró ese camino, pero no logró apagar su voz.

Durante la Guerra Civil Española, esa voz se convirtió en símbolo.

En julio de 1936, tras el levantamiento militar contra la República, lanzó una consigna que atravesó fronteras:

¡No pasarán!”

Para unos, fue el grito de dignidad de un pueblo que resistía.

Para otros, una de las figuras más poderosas y polémicas del comunismo español.

Cuando la República cayó en 1939, cientos de miles de españoles huyeron al exilio. Ibárruri llegó a Moscú, donde se convirtió en una referencia para muchos exiliados republicanos y en dirigente del Partido Comunista de España.

Allí fue vista por muchos como una “madre” de los españoles derrotados: una mujer que escribía, organizaba, consolaba y mantenía viva la esperanza del regreso.

Pero su historia también tuvo sombras.

Su fidelidad al comunismo soviético, su cercanía al mundo estalinista y las luchas internas del exilio hicieron de ella una figura tan admirada como discutida.

Incluso desde lejos, La Pasionaria siguió encarnando una España herida: la España de los vencidos, de las madres que perdieron hijos, de los exiliados que soñaban con volver y de quienes creían que la historia aún podía cambiar.

Dolores Ibárruri regresó a España en 1977, después de la muerte de Franco.

Volvió anciana, pero convertida en leyenda.

Porque hay voces que no solo pertenecen a una guerra.

Pertenecen a la memoria de un país. 🇪🇸

¿Fue La Pasionaria una heroína de la resistencia o una figura demasiado marcada por el comunismo soviético?

¿Su legado debe recordarse con orgullo, con crítica… o con ambas cosas a la vez? 👇

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El juez García-Castellón puso la sede de Plus Ultra como dirección profesional aprovechando su amistad con Julio Martínez

Según el que fuera magistrado de la Audiencia nacional, no quería usar su domicilio para ubicar su despacho tras dejar la judicatura y pasar a la abogacía

Rodrigo de la Torre

5-6-26

ElPlural



En total, fueron más de cuatro décadas las que Manuel García-Castellón pasó ejerciendo como juez, siendo en esos años titular del Juzgado Central de Instrucción nº6 de la Audiencia Nacional. El magistrado no pasó desapercibido durante su carrera profesional en los tribunales, sino que llegó a recibir atención mediática por la notoriedad que adquirieron casos como el de la Operación Kitchen o Tsunami. Una larga trayectoria que extendió hasta cumplir los 72 años, momento en el que se vio obligado a jubilarse.

No obstante, García-Castellón no quería desligarse del mundo de la Justicia y los tribunales, así que, tras verse forzado a abandonar su posición de magistrado, decidió adentrarse en la abogacía, dándose de alta como letrado escasas semanas después de tener que dejar el Juzgado Central de Instrucción nº6 de la Audiencia Nacional. Aquello ocurrió en el 2024, decidiendo ubicar su despacho como letrado, al menos la dirección profesional que hay que facilitar al Colegio de Abogados de Madrid, en la sede de la empresa Plus Ultra, la cual está siendo investigada a día de hoy.

Según ha publicado Infolibre tras contactar con García-Castellón, el que fuera juez de la Audiencia Nacional eligió esta dirección profesional cuando se tornó abogado porque "no quería hacer constar su domicilio", aprovechando así su amistad de "30 años" con el empresario Julio Martínez Sola quien, tal y como señala el juez, le ofreció la posibilidad de usar la sede de Plus Ultra para completar esta información que debía de aportar al Colegio de Abogados.

De esta manera, tal y como el propio García-Castellón indicaba en su ficha, su despacho pasaba a estar ubicado en el llamativo edificio en el que se encontraban las oficinas de la aerolínea. Concretamente, en la localidad madrileña de Alcobendas, a escasos metros de la sede de Telefónica. Unas oficinas en las que se personaron los agentes de la UDEF el pasado 11 de diciembre para registrar estas dependencias de Plus Ultra en el marco de la investigación abierta, en la cual se ha señalado como investigado a José Luis Rodríguez Zapatero.

Una extensa carrera judicial que abordó algunos de los casos más sonados del país

García Castellón ingresó en la carrera judicial en la década de 1970 y desarrolló buena parte de su trayectoria profesional en la Audiencia Nacional (AN), donde ejerció como juez instructor en numerosas investigaciones de gran complejidad. Entre 2000 y 2017 desempeñó además funciones como juez de enlace de España en Francia e Italia, reforzando la cooperación judicial internacional. Tras su regreso a los tribunales de la AN, asumió algunas de las causas más relevantes de la vida política y judicial española.

Entre los casos más mediáticos que instruyó destaca la Operación Púnica, centrada en una extensa trama de corrupción vinculada a cargos públicos del Partido Popular y empresarios. También dirigió el Caso Lezo, relacionado con presuntas irregularidades en la gestión del Canal de Isabel II durante la etapa de Ignacio González al frente de la Comunidad de Madrid. Otra de sus investigaciones de mayor repercusión fue el Caso Villarejo, que examinó las actividades empresariales y presuntamente ilícitas del excomisario y dio lugar a numerosas piezas separadas.

En el ámbito del terrorismo, investigó el secuestro y asesinato de Miguel Ángel Blanco y, en los últimos años de su carrera, instruyó la causa sobre Tsunami Democràtic, relacionada con las protestas independentistas catalanas de 2019. Este procedimiento tuvo una gran repercusión política y jurídica y terminó archivado en 2024 por motivos procesales. García-Castellón se jubiló ese mismo año tras más de cuatro décadas de carrera judicial, dejando una trayectoria marcada por la instrucción de algunos de los asuntos más relevantes y controvertidos de la España reciente.