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miércoles, 8 de abril de 2026

 Pedro Narben


 

Preguntan a Serrat por la Guerra Civil y todo lo que dice es para escucharlo detenidamente

Ha sido durante una entrevista con el periodista argentino Felipe Pigna.


Alfredo Pascual


6-4-26

HUFFPOST



El cantautor catalán Joan Manuel Serrat ha sido entrevistado por el periodista argentino  Felipe Pigna durante su visita al país sudamericano para recibir un doctorado honoris causa en Mendoza.

En la conversación, Serrat ha sido preguntado por la Guerra Civil, ya que se cumplen este año el 90 aniversario del golpe de estado, y ha hablado abiertamente de ese levantamiento militar. 

"Fue realmente un despropósito. Fue el triunfo de la mentira sobre la razón y fue un invento absoluto de las fuerzas reaccionarias para arrebatarle el poder al pueblo, que había elegido a sus representantes. Fue un golpe de estado tremendo, ilegal e ilegítimo, que le quito el poder al pueblo para dárselo a los militares y a un hombre, que fue un dictador y un tirano", ha asegurado.

Serrat ha señalado que tras la Guerra Civil dejó a "mucha gente valiosa esparcida por el mundo", algo que también ocurrió con la dictadura argentina y que aprovechó para destacar y comentar.

"Aquí también los militares esparcieron  a lo mejor de cada casa por el mundo. La pérdida humana fue muy importante, no solo en muertos y desaparecidos, también en ciudadanos irrecuperables y recuperados que serían y hubieran sido en estos 50 años un gran poder y valor para esta nación. Ahí en España nos pasó lo mismo", ha sentenciado.

"La cultura no es el gran enemigo, es el gran poder"

Serrat ha comentado que con Franco "nos vaciaron de maestros, médicos y de gente que tenía interés en la lectura". Entonces, ha puesto en valor la importancia que tiene dominar la cultura.

"La cultura no es el gran enemigo, es el gran poder. Cuando la tuvieron los monasterios así la ejercieron, cuando pasó a las monarquías y feudales también, otra cosa es que ellos fueron incultos, pero sabían del poder de la cultura. Era un gran poder y el conocimiento es un gran poder, porque dentro del conocimiento está la cultura, pero no de la cultura está el conocimiento", ha resumido. 

Por ello, ha recordado que mataron a Federico García Lorca y Miguel Hernández y obligaron que figuras como Rafael Alberti.

¿Cómo le afectó a su familia?

Durante la conversación, Serrat también narró cómo le afectó a su familia la Guerra Civil y la dictadura. "Mi familia, por resumirlo, fue perdedora", ha apuntado.

Entonces, el cantautor ha relatado todas las pérdidas que sufrieron: "Fuimos perdedores físicamente en cuanto a mis abuelos y mis tíos por parte de mi madre. Hubo muchos asesinados en las tapias de los cementerios y dejaron a una madre huérfana con una herida que jamás en la vida pudo superar". 

"Vivía con ella, pero no puedes superar el asesinato de tu madre, padre y hermanos porque pensaban de otra forma. Nunca tomaron armas para agredir a alguien, solo fueron represaliados por pensar diferente. Es la gran tragedia de lo ocurre en cualquier guerra en cualquier sitio", ha señalado.

Sobre la familia de su padre, también ha dejado claro que no le fue mejor, pero tampoco peor". "Fue combatiente en el frente, cayó en los campos de concentración, donde estuvo varios años con dos hermanos suyos con los que coincidió, pero las víctimas fueron en combate y no en asesinatos", ha indicado. 

Además, ha dejado una última reflexión sobre lo que supuso estar en el bando perdedor: "Teníamos que soportar una conducta que no fuera sospechosa. Entonces llevaba eso a una sociedad del miedo constante a la denuncia, al otro y con las dificultades para encontrar trabajo". 


 





SPANISH

REVOLUTION

Alto el fuego en Irán, ridículo estratégico de Trump y el patrón TACO que vuelve a repetirse 

Javier F. Ferrero08 abril 2026 


Un acuerdo de última hora que evita la guerra y deja en evidencia la amenaza permanente de EE.UU.

Dos horas antes de que expirara el ultimátum de la Casa Blanca, el escenario cambió por completo. Lo que durante días se había presentado como un ataque inminente contra Irán (con advertencias de devastación total y retórica apocalíptica) se transformó en un alto el fuego temporal de dos semanas. Un giro brusco que confirma lo que ya se ha convertido en patrón: la amenaza como espectáculo, la escalada como herramienta de presión y la retirada como salida habitual.

Ese patrón tiene nombre. En círculos políticos y mediáticos estadounidenses se ha popularizado el acrónimo TACO, “Trump Always Chickens Out”, que define la tendencia del presidente a sobreactuar conflictos para después recular en el último momento. Un comportamiento que no solo erosiona la credibilidad internacional de Estados Unidos, sino que pone en riesgo a millones de personas utilizadas como fichas en un tablero geopolítico. El episodio actual lo ilustra con claridad, tal y como recoge este artículo sobre el gran ridículo de Trump y su política de amenazas vacías.

El acuerdo, anunciado pasada la medianoche en la Península Ibérica, establece una pausa de dos semanas en los ataques mientras se negocia un plan de diez puntos. Entre las condiciones aceptadas por Estados Unidos destacan elementos que hasta hace días rechazaba frontalmente: el control iraní del Estrecho de Ormuz, el levantamiento de sanciones y la continuidad del programa nuclear iraní con fines civiles. Es decir, concesiones sustanciales que contradicen la narrativa previa de máxima presión.

DE LA AMENAZA TOTAL A LA RETIRADA NEGOCIADA

Durante las jornadas previas, el discurso de Donald Trump había alcanzado niveles extremos. Se llegó a advertir de la destrucción de “toda una civilización” si Irán no cedía. Mientras tanto, Estados Unidos e Israel ejecutaban ataques sobre zonas residenciales de Teherán, con víctimas civiles y una escalada que situaba al mundo al borde de un conflicto de dimensiones imprevisibles.

Sin embargo, el desenlace ha sido otro. La mediación del primer ministro pakistaní, Shehbaz Sharif, junto con la presión regional de actores como Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos, forzó una salida diplomática. Incluso Israel, que había intensificado los bombardeos en los días previos, se ha adherido al alto el fuego mientras continúan las negociaciones.

El contenido del acuerdo revela un cambio de correlación evidente. Irán mantiene el control del Estrecho de Ormuz, por donde transita cerca de una quinta parte del petróleo mundial. Además, Washington se compromete a levantar sanciones y a compensar los daños causados. A cambio, Teherán acepta una apertura condicionada del tránsito y la continuidad de las conversaciones.

No es un acuerdo definitivo. Es frágil. Y está condicionado a precedentes recientes en los que los compromisos han sido incumplidos, especialmente en contextos como Líbano o Gaza. Pero aun así, marca una línea clara: la amenaza militar no ha logrado imponer condiciones, y la vía negociada ha terminado siendo inevitable.

EL TRIUNFALISMO COMO RELATO, EL FRACASO COMO REALIDAD

A pesar de ello, Trump ha optado por presentar el acuerdo como una victoria. En su red social, Truth Social, aseguró que Estados Unidos había “cumplido y superado todos los objetivos militares” y que el acuerdo definitivo estaba prácticamente cerrado. Un relato triunfalista que contrasta con la lectura dominante entre analistas y medios internacionales.

Desde sectores israelíes hasta comentaristas estadounidenses cercanos al movimiento MAGA, las críticas han sido inmediatas. Se habla abiertamente de una “rendición” disfrazada de éxito. El periodista Owen Jones ha ido más allá al calificar el episodio como uno de los mayores fracasos estratégicos de Estados Unidos en décadas.

La contradicción es evidente. Se pasa de amenazar con una guerra total a aceptar condiciones que antes eran inasumibles. Se construye un relato de fuerza para terminar cediendo en la negociación. Y, sobre todo, se juega con el riesgo real de una escalada bélica que afecta directamente a la población civil.

Este episodio no es una excepción. Es la norma. La lógica de la política exterior estadounidense bajo Trump se basa en la tensión constante, en el uso del miedo como herramienta y en la teatralización del conflicto. Pero también en la incapacidad de sostener esas amenazas cuando se enfrentan a la realidad geopolítica.

Lo que queda tras el ruido es un alto el fuego precario, una región aún en tensión y una evidencia incómoda: la guerra se utiliza como instrumento de presión, pero sus consecuencias son demasiado reales para sostener la ficción durante mucho tiempo.

Porque cuando la amenaza se convierte en rutina, la retirada deja de ser sorpresa y pasa a ser patrón.


 


Esta mañana, 𝗣𝗮𝗯𝗹𝗼 𝗜𝗴𝗹𝗲𝘀𝗶𝗮𝘀 ha conectado en directo con ‘Mañaneros 360’ para comentar todas las novedades relacionadas con la actualidad política, entre ellas, el Caso Kitchen y las polémicas conversaciones entre Javier Ruiz y Villarejo 📺 📰 .

Momento que el exlíder de Podemos ha aprovechado para cargar duramente contra algunos presentadores de televisión: "La corrupción en este país no va solamente de políticos, 𝘃𝗮 𝗱𝗲 𝗽𝗲𝗿𝗶𝗼𝗱𝗶𝘀𝘁𝗮𝘀 𝘆 𝗱𝗲 𝗴𝗿𝗮𝗻𝗱𝗲𝘀 𝗲𝗺𝗽𝗿𝗲𝘀𝗮𝗿𝗶𝗼𝘀 💥 ".

"Es imposible escuchar a algunos que van de progres decir que la corrupción no es solo del PP, Ábalos y el PSOE; que 𝗹𝗮 𝗰𝗼𝗿𝗿𝘂𝗽𝗰𝗶𝗼́𝗻 𝗲𝘀 𝘁𝗮𝗺𝗯𝗶𝗲́𝗻 𝗱𝗲 𝗮𝗹𝗴𝘂𝗻𝗼𝘀 𝗱𝗲 𝗹𝗼𝘀 𝗽𝗲𝗿𝗶𝗼𝗱𝗶𝘀𝘁𝗮𝘀 𝗺𝗮́𝘀 𝗽𝗼𝗱𝗲𝗿𝗼𝘀𝗼𝘀 𝗱𝗲 𝗲𝘀𝘁𝗲 𝗽𝗮𝗶́𝘀 𝗰𝗼𝗺𝗼 𝗔𝗻𝗮 𝗥𝗼𝘀𝗮, 𝗧𝗲𝗿𝗿𝗮𝗱𝗶𝗹𝗹𝗼𝘀 𝗼 𝗙𝗲𝗿𝗿𝗲𝗿𝗮𝘀 🗣️ ", ha añadido a continuación.

Por otro lado, Pablo Iglesias también ha asegurado que si "la derecha está rabiando contra TVE es porque en TVE se están pudiendo decir cosas que antes no se podían decir


 


Willem Arondeus era artista, escritor y homosexual en una Europa ocupada por los nazis.

Y cuando llegó el momento de arriesgar la vida, no se escondió.

En la Ámsterdam ocupada, Arondeus se unió a la resistencia y participó en la falsificación de documentos para ayudar a judíos perseguidos y a otras personas buscadas por el régimen. El problema era que los nazis podían comparar esos papeles falsos con los registros oficiales de población. Mientras esos archivos siguieran intactos, miles de personas seguirían estando al alcance de la deportación.

Por eso, la noche del 27 de marzo de 1943, un grupo de resistentes disfrazados de policías entró en el registro civil de Ámsterdam. Redujeron a los guardias, apilaron expedientes, rociaron los archivos con combustible y provocaron una explosión e incendio que destruyó cientos de miles de tarjetas de identidad. No borraron todo el sistema, pero sí golpearon de lleno una de las herramientas que los ocupantes usaban para identificar y perseguir personas.

Aquello no fue solo un sabotaje.

Fue un intento desesperado de ganar tiempo para otros.

Pocos días después, Arondeus fue arrestado junto a varios de sus compañeros. En julio de 1943 fue ejecutado por los nazis. Antes de morir dejó la frase por la que hoy sigue siendo recordado: que se supiera que los homosexuales no eran cobardes.

Su historia sigue conmoviendo por una razón muy simple.

No separó lo que era de lo que hizo.

No dejó su identidad fuera de la valentía. No pidió que lo recordaran a pesar de ser gay, sino también como un hombre gay que luchó, resistió y murió enfrentando al nazismo.

Willem Arondeus no solo quiso salvar vidas.

Quiso además dejar una verdad en pie para el futuro: que el coraje no pertenece a una sola clase de hombres.


 


 


 


 Mariano Valderas Alba


 


 Beni Lince Cordobes


 

SÁNCHEZ VUELVE A GANAR Y FEIJOÓ METE LA CABEZA EN LA TIERRA
En 2023, Alberto Núñez Feijoó, aseguraba que España se iba a convertir en la tercera economía que más crezca de la Unión Europea, tan pronto haya más de 22 millones de afiliados a la Seguridad Social.
Lo que no sabía, es que ese primer logro en la historia de España, lo conseguiría un gobierno de coalición, y de izquierdas.
¿Llamará a Pedro Sánchez para felicitarlo?



 


No fue solo la muerte de un papa.

Fue una despedida que terminó convertida en escándalo.

Pío XII murió el 9 de octubre de 1958 en Castel Gandolfo, a los 82 años. Todo debía desarrollarse bajo la solemnidad habitual de un funeral papal. Pero su cuerpo fue sometido a un método de conservación distinto al tradicional, impulsado por su médico personal, Riccardo Galeazzi Lisi, que evitó el procedimiento más invasivo y apostó por una preservación externa con sustancias aromáticas.

El resultado fue desastroso.

En lugar de conservar el cuerpo para los días de exposición pública en San Pedro, el método fracasó. La descomposición avanzó con rapidez, el cuerpo empezó a hincharse, cambió visiblemente y el olor se volvió insoportable. La situación obligó a intervenir de urgencia, reducir la exposición y volver a tratar el cadáver para contener el deterioro.

Y todavía había algo peor.

Galeazzi Lisi no quedó marcado solo por el fracaso médico. También estalló un escándalo cuando salió a la luz que había negociado fotografías y relatos de la agonía del pontífice con la prensa. La indignación fue enorme, y su nombre quedó unido para siempre a uno de los episodios más bochornosos de la historia moderna del Vaticano.

Por eso la historia de Pío XII sigue causando impresión.

No porque internet la haya exagerado, sino porque en su núcleo es real: el cuerpo de un papa, expuesto ante el mundo, no pudo ser preservado como se esperaba y terminó convirtiéndose en una humillación pública que el Vaticano jamás quiso repetir. Después de aquello, la Iglesia endureció sus protocolos funerarios y el control sobre imágenes y procedimientos posteriores a la muerte de un pontífice.

Pío XII había atravesado la guerra, la diplomacia y algunas de las tensiones más duras del siglo XX.

Pero su último capítulo quedó marcado por algo mucho más terrenal y mucho más incómodo:

un cuerpo que ni el poder del Vaticano pudo impedir que siguiera su curso final.



 


 


 


 


 

Irán pone precio a la tregua: este es el decálogo que ha llevado a Trump a negociar

El documento presentado por Teherán liga el cese de los ataques a un paquete más amplio que afecta a Ormuz, al uranio enriquecido y al despliegue militar de Washington

Suren Gasparyan

8-4-26

ElPlural



La tregua de dos semanas anunciada entre Estados Unidos e Irán no se limita a una pausa en los bombardeos. Teherán ha aprovechado ese margen para poner sobre la mesa un plan de diez puntos con el que intenta convertir el alto el fuego en una negociación de mucho más alcance. No habla solo de detener ataques. Habla de sanciones, de retirada militar estadounidense, de activos bloqueados, del control del estrecho de Ormuz y del reconocimiento de su programa nuclear. Donald Trump ha admitido que recibió esa propuesta y que la considera una base viable para negociar, aunque no ha confirmado una aceptación cerrada y completa de todo el paquete.

El documento iraní parte de una idea central: la guerra no puede cerrarse con una pausa táctica ni con un simple intercambio de garantías militares. Teherán busca una salida más amplia, con efectos sobre todo el equilibrio regional. Por eso el primer bloque de exigencias se centra en el final total de las hostilidades, no solo contra Irán, sino también en otros escenarios donde actúan fuerzas alineadas con la República Islámica, como Irak, Líbano y Yemen. La intención es clara: impedir que Washington o Israel congelen un frente mientras mantienen la presión en otros.

A esa exigencia se suma otra todavía más directa: el cese permanente e irrevocable de cualquier ataque contra territorio iraní. Teherán quiere dejar fuera de la ecuación la posibilidad de que la tregua se use como simple pausa operativa antes de otra ofensiva. En ese punto no busca una desescalada provisional, sino una garantía duradera. También por eso insiste en que cualquier acuerdo futuro quede respaldado por mecanismos internacionales que hagan más difícil una ruptura unilateral.

Uno de los puntos más sensibles del plan afecta a la presencia militar de Estados Unidos en Oriente Próximo. Irán reclama la retirada de las fuerzas de combate estadounidenses desplegadas en la región y plantea ese movimiento como parte del final integral del conflicto. Esa demanda no se limita a una cuestión simbólica. Toca una de las bases del orden regional construido por Washington durante décadas y choca de lleno con la red de alianzas militares que EEUU mantiene con varios países de la zona.

Ormuz, la llave de la negociación

El estrecho de Ormuz ocupa un lugar central en el decálogo iraní. Teherán exige el reconocimiento de su control sobre ese paso estratégico y plantea un protocolo de tránsito seguro negociado bajo su supervisión. No es una pieza secundaria. Por ese corredor marítimo pasa una parte decisiva del petróleo mundial y cualquier alteración de su tráfico tiene impacto inmediato sobre el mercado energético y sobre la estabilidad de toda la región. Trump, de hecho, ligó expresamente la suspensión de los ataques a la apertura “completa, inmediata y segura” del estrecho.

Ese punto resume bien la lógica del momento. Irán no quiere limitarse a reabrir Ormuz como gesto técnico de distensión. Quiere convertir ese gesto en reconocimiento político de su posición en la zona. Y Washington, presionado por el riesgo de una nueva sacudida sobre el petróleo y sobre el tráfico marítimo, ha aceptado al menos discutir ese marco. La tregua militar y la seguridad energética han quedado, así, atadas en el mismo paquete.

El bloque económico es otro de los pilares del plan. Irán exige el levantamiento total de las sanciones, tanto las directas como las secundarias, y reclama además la liberación de los fondos, activos y propiedades iraníes congeladas en el extranjero. Es una de las reclamaciones más antiguas de Teherán, pero en este caso aparece formulada como parte inseparable de la tregua. No se plantea como una fase posterior ni como una concesión gradual. Se presenta como condición política para consolidar cualquier acuerdo.

A eso añade una demanda aún más ambiciosa: compensaciones por los daños económicos y materiales causados durante el conflicto. Ese punto eleva el listón de la negociación y refuerza la idea de que Irán no acude a la mesa solo para evitar más castigo, sino para salir de esta crisis con rédito político, financiero y estratégico. El régimen necesita vender hacia dentro que la presión recibida no ha terminado en una cesión, sino en una imposición de condiciones a Estados Unidos.

El punto más delicado: el programa nuclear

La cuestión nuclear sigue siendo uno de los nudos más difíciles. Irán incluye entre sus exigencias la aceptación de su programa de enriquecimiento de uranio como parte del acuerdo. Ahí se concentra una de las tensiones de fondo de toda la negociación. Para Teherán, ese reconocimiento equivale a blindar una parte central de su soberanía estratégica. Para Washington y sus aliados, en cambio, supone asumir una línea roja que durante años había servido de base para sanciones, inspecciones y presión diplomática.

El plan incorpora además la revisión o anulación de anteriores resoluciones internacionales y reclama una nueva resolución del Consejo de Seguridad de la ONU que respalde el futuro acuerdo de forma vinculante. Esa exigencia responde a una desconfianza muy concreta. Irán no quiere un pacto dependiente solo de la voluntad política de la Casa Blanca. Quiere un marco más difícil de revertir y con respaldo formal internacional.

Todo eso dibuja un decálogo de máximos. No es un borrador técnico ni una simple propuesta de desescalada. Es un intento de aprovechar la tregua de dos semanas para forzar una negociación mucho más amplia, con efectos sobre la seguridad regional, el equilibrio militar, el mercado energético y el contencioso nuclear. Trump ha optado por no cerrar la puerta y ganar tiempo antes de que expirara su ultimátum. Irán, por su parte, intenta presentar este momento como una posición de fuerza.



martes, 7 de abril de 2026

 


 Carles Costa

El que está sentado también es un asesino: mató a su hermano de un disparo en la cabeza y dejó preñada una bella joven actriz de 18 años Sandra Mozarowsky que murió en extrañas circunstancias y nunca se supo el resultado de la autopsia.

 Javier Moure


 


 


 Miss Islas Canarias


 Paca la Culona


 José Andrés Gómez


 


Dialéctica de la incoherencia cósmica y el sacrificio vicario

¿Cómo pudo Dios planear la ejecución de su propio hijo desde la preexistencia 13 mil millones de años hacia el pasado?

Me parece muy bizarro, esquizofrénico. No tiene ninguna lógica que alguien planee la ejecución de su propio hijo. Es una clara construcción teólogica de Pablo de Tarso

¿Cómo puede un inocente morir por los malos actos de los pecadores?

No puedes morir siendo inocente por criminales ni cargar con la responsabilidad de acciones que otros hicieron y que tú no cometiste.

¿Puede la culpa trasmitirse?

Absurdo. Desde la ética y la moral, no es posible trasladar la responsabilidad de cargos o acciones ajenas a alguien que no los cometió. La misma Biblia Hebrea, dice claramente que cada quien morirá por sus acciones, según Deuteronomio 24:16, Jeremías 31:30 y Ezequiel 18:20-21

Esta sistematización doctrinal no es más que una construcción humana diseñada para evadir la responsabilidad personal. Es el desplazamiento de la carga ética hacia un "Redentor" fabricado por la teología paulina y los evangelistas para hacer digerible un evento de violencia política romana. Si nosotros, como humanos finitos, consideramos aborrecible sacrificar a un hijo, aceptar que un Dios "perfecto" lo planeó desde la eternidad es admitir que la deidad es moralmente inferior a su propia creación.

-- Osmin Zaldaña (profesor en ciencias bíblicas)


 Joan Ignasi Massutier


 Alex Rico


 Paloma Gómez


 





 Cronología del mayor caso de corrupción de España: de sus inicios en 2009 al juicio en 2026

Del origen de la trama en Interior hasta el juicio que determinará si se usó el Estado para proteger al PP

R.F.

7-4-26

ElPlural


El caso Kitchen representa uno de los episodios más graves de presunta corrupción institucional en la España democrática. La causa judicial analiza si, entre 2013 y 2015, se desplegó un operativo clandestino desde el Ministerio del Interior —durante el Gobierno de Mariano Rajoy— para espiar al extesorero del Partido PopularLuis Bárcenas, y sustraerle documentación comprometedora para la cúpula del partido en plena investigación del caso Gürtel.

Según la Fiscalía Anticorrupción, no se trató de una operación policial ordinaria, sino de un dispositivo al margen del control judicial que utilizó fondos reservados, medios del Estado y una red de mandos policiales para proteger intereses políticos. En el centro de la trama aparece el comisario José Manuel Villarejo, cuyas grabaciones, anotaciones y contactos con dirigentes políticos han sido clave para reconstruir los hechos.

El juez Manuel García Castellón llegó a definir estos hechos como una “operación parapolicial” impulsada desde “órganos superiores del Estado” para recuperar “material comprometedor” del Partido Popular, actuando a espaldas de la justicia. A continuación, se detalla una cronología ampliada elaborada por Genoveses en ElPlural.com de los principales hitos del caso, desde sus antecedentes hasta la apertura de juicio oral:

2009–2012: los antecedentes y la construcción del aparato

  • 21 de julio de 2009: Reunión en la sede del PP en la calle Génova entre María Dolores de Cospedal, su marido Ignacio López del Hierro y el comisario José Manuel Villarejo. El objetivo: encargar trabajos para obstaculizar la investigación de Gürtel y recabar información interna del partido.

  • 22 de diciembre de 2011: Jorge Fernández Díaz es nombrado ministro del Interior por Mariano Rajoy.

  • Finales de 2011 – principios de 2012: Se configura la cúpula del Ministerio del Interior:

    • Francisco Martínez, jefe de gabinete y después secretario de Estado de Seguridad.

    • Ignacio Cosidó, director general de la Policía.

    • Eugenio Pino, DAO.

    • Marcelino Martín Blas, jefe de Asuntos Internos.

2012–enero de 2013: la bomba de los papeles de Bárcenas

  • 22 de noviembre de 2012: Suiza confirma la existencia de cuentas millonarias de Bárcenas, lo que dispara las sospechas sobre financiación irregular en el Partido Popular.

  • 14 de diciembre de 2012: Bárcenas registra ante notario documentación sobre donaciones al PP, en lo que se interpreta como un movimiento de autoprotección.

  • 30 de enero de 2013: El diario El País publica los papeles de Bárcenas, que reflejan una supuesta contabilidad B del partido.

2013: el detonante y el diseño de la operación

  • 20 de enero de 2013: Conversación entre María Dolores de Cospedal y Villarejo sobre la documentación de Bárcenas:

    • Por eso te estoy llamando… la libretita... sería mejor poderlo parar”.

    • Villarejo responde: “No te preocupes que yo voy a estar al loro… y voy a hacer todo lo posible…”.

  • 18 de febrero de 2013: Sergio Ríos Esgueva comienza a trabajar como chófer de Bárcenas, un hecho clave ya que posteriormente será captado como confidente.

  • 26 de febrero de 2013: Nueva conversación. Villarejo admite maniobras para alterar informes policiales:

    • En el informe iba hasta el nombre del presidente (…) pero le hemos convencido para que quite lo más importante”.

  • 25 de febrero de 2013: Bárcenas reconoce ante el juez Pablo Ruz sus cuentas en Suiza.

  • 26 de junio de 2013: Bárcenas ingresa en prisión.

  • 15 de julio de 2013: Bárcenas reconoce la autoría de los papeles y señala a la cúpula del PP.

Julio de 2013: arranque operativo de Kitchen

  • 3 de julio de 2013: Primer pago al chófer Sergio Ríos. Comienza la operación Kitchen, cuyo objetivo era obtener información del entorno de Bárcenas.

  • 6 de julio de 2013: Anotación de Villarejo:

    • Dice (Chisco) que Min habló con Raj y todo es ok”, en referencia a posibles contactos entre el ministro Jorge Fernández Díaz y Rajoy.

  • 13 de julio de 2013: Mensaje del ministro a Francisco Martínez:

    • Chófer B. (…) Es importante”.

  • 2 de agosto de 2013: Nuevo mensaje del ministro:

    • Hay que conseguir esa información”.

  • Julio de 2013: Se inicia el seguimiento al entorno de Bárcenas.

  • 18 de julio de 2013: Jornada clave de contactos. Villarejo registra comunicaciones con Andrés Gómez Gordo y apunta que el chófer “ha recurrido” a él tras ser contactado. Además, se producen múltiples intentos de comunicación desde el entorno de Cospedal —incluidos mensajes urgentes y llamadas— hasta que finalmente se establece contacto con el comisario.

2013–2015: ejecución del operativo

  • Captación del chófer Sergio Ríos como confidente a cambio de dinero público (más de 50.000 euros).

  • Uso de medios policiales y fondos reservados.

  • 2 de octubre de 2013: Villarejo se reúne con el chófer para obtener teléfonos y posibles grabaciones.

  • 18 de octubre de 2013: Mensaje de Francisco Martínez al ministro:

    • La operación se hizo con éxito. Se ha volcado todo (2 iPhone y 1 iPad)”.

  • 23 de octubre de 2013: Asalto a la casa de Bárcenas por un falso cura, presuntamente en busca de documentación.

  • 4 de diciembre de 2013: Compra de una pistola para el chófer con fondos reservados.

  • 2013–2015: Pagos mensuales al confidente y seguimiento constante.

  • 1 de abril de 2015: Último pago al chófer.

2016–2017: tensiones y amenazas internas

  • 17 de febrero de 2017: Villarejo habla de usar la información como chantaje:

    • Al Asturiano le busco una avería que se caga”.

  • Ese mismo día:

    • Quitarle a Bárcenas los papeles que comprometían al presidente”.

  • 3 de noviembre de 2017: Detención de Villarejo. Se incautan grabaciones clave.

2018: sale a la luz la Kitchen

  • 11 de diciembre de 2018: Interior reconoce el uso de fondos reservados.

  • 29 de octubre de 2018: Asuntos Internos señala que el operativo era conocido por “El Asturiano” (Rajoy).

2019–2020: confesiones e imputaciones

  • 16 de enero de 2019: El chófer confiesa que fue captado por Andrés Gómez Gordo.

  • 24 de enero de 2020: Francisco Martínez, imputado. Se descubren mensajes clave.

  • 26 de marzo de 2019: El comisario Enrique García Castaño declara que Rajoy estaba informado del operativo a través de intermediarios.

  • 23 de septiembre de 2019: Informes policiales incluyen grabaciones con referencias directas a Bárcenas, Cospedal y Rajoy.

  • 13 de marzo de 2020: Registro de su domicilio: aparecen pruebas documentales.

  • 4 de septiembre de 2020: Anticorrupción pide imputar a Fernández Díaz y Cospedal.

  • 7 de septiembre de 2020: El juez habla de “operación parapolicial” desde el Estado.

  • 14 de diciembre de 2020: Eugenio Pino declara que la cúpula policial conocía la operación: “Cosidó lo sabía todo, yo despachaba con él”.

2021–2024: procesamiento y juicio

  • 3 de marzo de 2021: Informe de Asuntos Internos apunta a indicios de conocimiento por parte del ministro Fernández Díaz.

  • 29 de junio de 2021: Cospedal declara como investigada.

  • 29 de julio de 2021: Auto de procesamiento contra la cúpula política y policial implicada, aunque se archiva provisionalmente la causa contra Cospedal y su marido.

  • 2021: Procesamiento de la cúpula policial y política.

  • Entre los acusados:

    • Jorge Fernández Díaz

    • Francisco Martínez

    • Eugenio Pino

    • José Manuel Villarejo

    • Enrique García Castaño

  • 2022–2024: Se presentan escritos de acusación por parte de la Fiscalía, el PSOE, Podemos y la Abogacía del Estado, en los que se solicita la reapertura de determinadas líneas de investigación y se concretan los delitos atribuidos.

  • 24 de febrero de 2023: La Fiscalía formaliza su escrito de acusación.

  • 23 de enero de 2024: El juez Manuel García Castellón dicta un nuevo auto de apertura de juicio oral, corrigiendo errores del anterior.

2026: el juicio

El juicio arranca con una cuestión de fondo que trasciende a los propios acusados: determinar si las estructuras del Estado fueron utilizadas de forma deliberada para fines partidistas. Es decir, si desde el Ministerio del Interior se puso en marcha un dispositivo clandestino no para perseguir delitos, sino para proteger a una formación política de las consecuencias judiciales del caso Gürtel.

En este contexto, el tribunal deberá dilucidar si los hechos encajan en varios delitos graves. Entre ellos, la malversación de caudales públicos, por el presunto uso de fondos reservados para financiar el espionaje; la prevaricación, en caso de que se hubieran adoptado decisiones arbitrarias desde instancias oficiales; la revelación de secretos, por el acceso y posible difusión de información privada sin cobertura legal; y la obstrucción a la justicia, si se confirma que el operativo tenía como objetivo interferir en una investigación judicial en curso.

La resolución de estas cuestiones no solo determinará la responsabilidad penal de los acusados, sino que marcará un precedente sobre los límites del poder y el control de las instituciones en el sistema democrático español.


 Cronología del mayor caso de corrupción de España: de sus inicios en 2009 al juicio en 2026

 Cronología del mayor caso de corrupción de España: de sus inicios en 2009 al juicio en 2026

Del origen de la trama en Interior hasta el juicio que determinará si se usó el Estado para proteger al PP

R.F.

7-4-26

ElPlural


El caso Kitchen representa uno de los episodios más graves de presunta corrupción institucional en la España democrática. La causa judicial analiza si, entre 2013 y 2015, se desplegó un operativo clandestino desde el Ministerio del Interior —durante el Gobierno de Mariano Rajoy— para espiar al extesorero del Partido PopularLuis Bárcenas, y sustraerle documentación comprometedora para la cúpula del partido en plena investigación del caso Gürtel.

Según la Fiscalía Anticorrupción, no se trató de una operación policial ordinaria, sino de un dispositivo al margen del control judicial que utilizó fondos reservados, medios del Estado y una red de mandos policiales para proteger intereses políticos. En el centro de la trama aparece el comisario José Manuel Villarejo, cuyas grabaciones, anotaciones y contactos con dirigentes políticos han sido clave para reconstruir los hechos.

El juez Manuel García Castellón llegó a definir estos hechos como una “operación parapolicial” impulsada desde “órganos superiores del Estado” para recuperar “material comprometedor” del Partido Popular, actuando a espaldas de la justicia. A continuación, se detalla una cronología ampliada elaborada por Genoveses en ElPlural.com de los principales hitos del caso, desde sus antecedentes hasta la apertura de juicio oral:

2009–2012: los antecedentes y la construcción del aparato

  • 21 de julio de 2009: Reunión en la sede del PP en la calle Génova entre María Dolores de Cospedal, su marido Ignacio López del Hierro y el comisario José Manuel Villarejo. El objetivo: encargar trabajos para obstaculizar la investigación de Gürtel y recabar información interna del partido.

  • 22 de diciembre de 2011: Jorge Fernández Díaz es nombrado ministro del Interior por Mariano Rajoy.

  • Finales de 2011 – principios de 2012: Se configura la cúpula del Ministerio del Interior:

    • Francisco Martínez, jefe de gabinete y después secretario de Estado de Seguridad.

    • Ignacio Cosidó, director general de la Policía.

    • Eugenio Pino, DAO.

    • Marcelino Martín Blas, jefe de Asuntos Internos.

2012–enero de 2013: la bomba de los papeles de Bárcenas

  • 22 de noviembre de 2012: Suiza confirma la existencia de cuentas millonarias de Bárcenas, lo que dispara las sospechas sobre financiación irregular en el Partido Popular.

  • 14 de diciembre de 2012: Bárcenas registra ante notario documentación sobre donaciones al PP, en lo que se interpreta como un movimiento de autoprotección.

  • 30 de enero de 2013: El diario El País publica los papeles de Bárcenas, que reflejan una supuesta contabilidad B del partido.

2013: el detonante y el diseño de la operación

  • 20 de enero de 2013: Conversación entre María Dolores de Cospedal y Villarejo sobre la documentación de Bárcenas:

    • Por eso te estoy llamando… la libretita... sería mejor poderlo parar”.

    • Villarejo responde: “No te preocupes que yo voy a estar al loro… y voy a hacer todo lo posible…”.

  • 18 de febrero de 2013: Sergio Ríos Esgueva comienza a trabajar como chófer de Bárcenas, un hecho clave ya que posteriormente será captado como confidente.

  • 26 de febrero de 2013: Nueva conversación. Villarejo admite maniobras para alterar informes policiales:

    • En el informe iba hasta el nombre del presidente (…) pero le hemos convencido para que quite lo más importante”.

  • 25 de febrero de 2013: Bárcenas reconoce ante el juez Pablo Ruz sus cuentas en Suiza.

  • 26 de junio de 2013: Bárcenas ingresa en prisión.

  • 15 de julio de 2013: Bárcenas reconoce la autoría de los papeles y señala a la cúpula del PP.

Julio de 2013: arranque operativo de Kitchen

  • 3 de julio de 2013: Primer pago al chófer Sergio Ríos. Comienza la operación Kitchen, cuyo objetivo era obtener información del entorno de Bárcenas.

  • 6 de julio de 2013: Anotación de Villarejo:

    • Dice (Chisco) que Min habló con Raj y todo es ok”, en referencia a posibles contactos entre el ministro Jorge Fernández Díaz y Rajoy.

  • 13 de julio de 2013: Mensaje del ministro a Francisco Martínez:

    • Chófer B. (…) Es importante”.

  • 2 de agosto de 2013: Nuevo mensaje del ministro:

    • Hay que conseguir esa información”.

  • Julio de 2013: Se inicia el seguimiento al entorno de Bárcenas.

  • 18 de julio de 2013: Jornada clave de contactos. Villarejo registra comunicaciones con Andrés Gómez Gordo y apunta que el chófer “ha recurrido” a él tras ser contactado. Además, se producen múltiples intentos de comunicación desde el entorno de Cospedal —incluidos mensajes urgentes y llamadas— hasta que finalmente se establece contacto con el comisario.

2013–2015: ejecución del operativo

  • Captación del chófer Sergio Ríos como confidente a cambio de dinero público (más de 50.000 euros).

  • Uso de medios policiales y fondos reservados.

  • 2 de octubre de 2013: Villarejo se reúne con el chófer para obtener teléfonos y posibles grabaciones.

  • 18 de octubre de 2013: Mensaje de Francisco Martínez al ministro:

    • La operación se hizo con éxito. Se ha volcado todo (2 iPhone y 1 iPad)”.

  • 23 de octubre de 2013: Asalto a la casa de Bárcenas por un falso cura, presuntamente en busca de documentación.

  • 4 de diciembre de 2013: Compra de una pistola para el chófer con fondos reservados.

  • 2013–2015: Pagos mensuales al confidente y seguimiento constante.

  • 1 de abril de 2015: Último pago al chófer.

2016–2017: tensiones y amenazas internas

  • 17 de febrero de 2017: Villarejo habla de usar la información como chantaje:

    • Al Asturiano le busco una avería que se caga”.

  • Ese mismo día:

    • Quitarle a Bárcenas los papeles que comprometían al presidente”.

  • 3 de noviembre de 2017: Detención de Villarejo. Se incautan grabaciones clave.

2018: sale a la luz la Kitchen

  • 11 de diciembre de 2018: Interior reconoce el uso de fondos reservados.

  • 29 de octubre de 2018: Asuntos Internos señala que el operativo era conocido por “El Asturiano” (Rajoy).

2019–2020: confesiones e imputaciones

  • 16 de enero de 2019: El chófer confiesa que fue captado por Andrés Gómez Gordo.

  • 24 de enero de 2020: Francisco Martínez, imputado. Se descubren mensajes clave.

  • 26 de marzo de 2019: El comisario Enrique García Castaño declara que Rajoy estaba informado del operativo a través de intermediarios.

  • 23 de septiembre de 2019: Informes policiales incluyen grabaciones con referencias directas a Bárcenas, Cospedal y Rajoy.

  • 13 de marzo de 2020: Registro de su domicilio: aparecen pruebas documentales.

  • 4 de septiembre de 2020: Anticorrupción pide imputar a Fernández Díaz y Cospedal.

  • 7 de septiembre de 2020: El juez habla de “operación parapolicial” desde el Estado.

  • 14 de diciembre de 2020: Eugenio Pino declara que la cúpula policial conocía la operación: “Cosidó lo sabía todo, yo despachaba con él”.

2021–2024: procesamiento y juicio

  • 3 de marzo de 2021: Informe de Asuntos Internos apunta a indicios de conocimiento por parte del ministro Fernández Díaz.

  • 29 de junio de 2021: Cospedal declara como investigada.

  • 29 de julio de 2021: Auto de procesamiento contra la cúpula política y policial implicada, aunque se archiva provisionalmente la causa contra Cospedal y su marido.

  • 2021: Procesamiento de la cúpula policial y política.

  • Entre los acusados:

    • Jorge Fernández Díaz

    • Francisco Martínez

    • Eugenio Pino

    • José Manuel Villarejo

    • Enrique García Castaño

  • 2022–2024: Se presentan escritos de acusación por parte de la Fiscalía, el PSOE, Podemos y la Abogacía del Estado, en los que se solicita la reapertura de determinadas líneas de investigación y se concretan los delitos atribuidos.

  • 24 de febrero de 2023: La Fiscalía formaliza su escrito de acusación.

  • 23 de enero de 2024: El juez Manuel García Castellón dicta un nuevo auto de apertura de juicio oral, corrigiendo errores del anterior.

2026: el juicio

El juicio arranca con una cuestión de fondo que trasciende a los propios acusados: determinar si las estructuras del Estado fueron utilizadas de forma deliberada para fines partidistas. Es decir, si desde el Ministerio del Interior se puso en marcha un dispositivo clandestino no para perseguir delitos, sino para proteger a una formación política de las consecuencias judiciales del caso Gürtel.

En este contexto, el tribunal deberá dilucidar si los hechos encajan en varios delitos graves. Entre ellos, la malversación de caudales públicos, por el presunto uso de fondos reservados para financiar el espionaje; la prevaricación, en caso de que se hubieran adoptado decisiones arbitrarias desde instancias oficiales; la revelación de secretos, por el acceso y posible difusión de información privada sin cobertura legal; y la obstrucción a la justicia, si se confirma que el operativo tenía como objetivo interferir en una investigación judicial en curso.

La resolución de estas cuestiones no solo determinará la responsabilidad penal de los acusados, sino que marcará un precedente sobre los límites del poder y el control de las instituciones en el sistema democrático español.


Del origen de la trama en Interior hasta el juicio que determinará si se usó el Estado para proteger al PP

R.F.

7-4-26

ElPlural


El caso Kitchen representa uno de los episodios más graves de presunta corrupción institucional en la España democrática. La causa judicial analiza si, entre 2013 y 2015, se desplegó un operativo clandestino desde el Ministerio del Interior —durante el Gobierno de Mariano Rajoy— para espiar al extesorero del Partido PopularLuis Bárcenas, y sustraerle documentación comprometedora para la cúpula del partido en plena investigación del caso Gürtel.

Según la Fiscalía Anticorrupción, no se trató de una operación policial ordinaria, sino de un dispositivo al margen del control judicial que utilizó fondos reservados, medios del Estado y una red de mandos policiales para proteger intereses políticos. En el centro de la trama aparece el comisario José Manuel Villarejo, cuyas grabaciones, anotaciones y contactos con dirigentes políticos han sido clave para reconstruir los hechos.

El juez Manuel García Castellón llegó a definir estos hechos como una “operación parapolicial” impulsada desde “órganos superiores del Estado” para recuperar “material comprometedor” del Partido Popular, actuando a espaldas de la justicia. A continuación, se detalla una cronología ampliada elaborada por Genoveses en ElPlural.com de los principales hitos del caso, desde sus antecedentes hasta la apertura de juicio oral:

2009–2012: los antecedentes y la construcción del aparato

  • 21 de julio de 2009: Reunión en la sede del PP en la calle Génova entre María Dolores de Cospedal, su marido Ignacio López del Hierro y el comisario José Manuel Villarejo. El objetivo: encargar trabajos para obstaculizar la investigación de Gürtel y recabar información interna del partido.

  • 22 de diciembre de 2011: Jorge Fernández Díaz es nombrado ministro del Interior por Mariano Rajoy.

  • Finales de 2011 – principios de 2012: Se configura la cúpula del Ministerio del Interior:

    • Francisco Martínez, jefe de gabinete y después secretario de Estado de Seguridad.

    • Ignacio Cosidó, director general de la Policía.

    • Eugenio Pino, DAO.

    • Marcelino Martín Blas, jefe de Asuntos Internos.

2012–enero de 2013: la bomba de los papeles de Bárcenas

  • 22 de noviembre de 2012: Suiza confirma la existencia de cuentas millonarias de Bárcenas, lo que dispara las sospechas sobre financiación irregular en el Partido Popular.

  • 14 de diciembre de 2012: Bárcenas registra ante notario documentación sobre donaciones al PP, en lo que se interpreta como un movimiento de autoprotección.

  • 30 de enero de 2013: El diario El País publica los papeles de Bárcenas, que reflejan una supuesta contabilidad B del partido.

2013: el detonante y el diseño de la operación

  • 20 de enero de 2013: Conversación entre María Dolores de Cospedal y Villarejo sobre la documentación de Bárcenas:

    • Por eso te estoy llamando… la libretita... sería mejor poderlo parar”.

    • Villarejo responde: “No te preocupes que yo voy a estar al loro… y voy a hacer todo lo posible…”.

  • 18 de febrero de 2013: Sergio Ríos Esgueva comienza a trabajar como chófer de Bárcenas, un hecho clave ya que posteriormente será captado como confidente.

  • 26 de febrero de 2013: Nueva conversación. Villarejo admite maniobras para alterar informes policiales:

    • En el informe iba hasta el nombre del presidente (…) pero le hemos convencido para que quite lo más importante”.

  • 25 de febrero de 2013: Bárcenas reconoce ante el juez Pablo Ruz sus cuentas en Suiza.

  • 26 de junio de 2013: Bárcenas ingresa en prisión.

  • 15 de julio de 2013: Bárcenas reconoce la autoría de los papeles y señala a la cúpula del PP.

Julio de 2013: arranque operativo de Kitchen

  • 3 de julio de 2013: Primer pago al chófer Sergio Ríos. Comienza la operación Kitchen, cuyo objetivo era obtener información del entorno de Bárcenas.

  • 6 de julio de 2013: Anotación de Villarejo:

    • Dice (Chisco) que Min habló con Raj y todo es ok”, en referencia a posibles contactos entre el ministro Jorge Fernández Díaz y Rajoy.

  • 13 de julio de 2013: Mensaje del ministro a Francisco Martínez:

    • Chófer B. (…) Es importante”.

  • 2 de agosto de 2013: Nuevo mensaje del ministro:

    • Hay que conseguir esa información”.

  • Julio de 2013: Se inicia el seguimiento al entorno de Bárcenas.

  • 18 de julio de 2013: Jornada clave de contactos. Villarejo registra comunicaciones con Andrés Gómez Gordo y apunta que el chófer “ha recurrido” a él tras ser contactado. Además, se producen múltiples intentos de comunicación desde el entorno de Cospedal —incluidos mensajes urgentes y llamadas— hasta que finalmente se establece contacto con el comisario.

2013–2015: ejecución del operativo

  • Captación del chófer Sergio Ríos como confidente a cambio de dinero público (más de 50.000 euros).

  • Uso de medios policiales y fondos reservados.

  • 2 de octubre de 2013: Villarejo se reúne con el chófer para obtener teléfonos y posibles grabaciones.

  • 18 de octubre de 2013: Mensaje de Francisco Martínez al ministro:

    • La operación se hizo con éxito. Se ha volcado todo (2 iPhone y 1 iPad)”.

  • 23 de octubre de 2013: Asalto a la casa de Bárcenas por un falso cura, presuntamente en busca de documentación.

  • 4 de diciembre de 2013: Compra de una pistola para el chófer con fondos reservados.

  • 2013–2015: Pagos mensuales al confidente y seguimiento constante.

  • 1 de abril de 2015: Último pago al chófer.

2016–2017: tensiones y amenazas internas

  • 17 de febrero de 2017: Villarejo habla de usar la información como chantaje:

    • Al Asturiano le busco una avería que se caga”.

  • Ese mismo día:

    • Quitarle a Bárcenas los papeles que comprometían al presidente”.

  • 3 de noviembre de 2017: Detención de Villarejo. Se incautan grabaciones clave.

2018: sale a la luz la Kitchen

  • 11 de diciembre de 2018: Interior reconoce el uso de fondos reservados.

  • 29 de octubre de 2018: Asuntos Internos señala que el operativo era conocido por “El Asturiano” (Rajoy).

2019–2020: confesiones e imputaciones

  • 16 de enero de 2019: El chófer confiesa que fue captado por Andrés Gómez Gordo.

  • 24 de enero de 2020: Francisco Martínez, imputado. Se descubren mensajes clave.

  • 26 de marzo de 2019: El comisario Enrique García Castaño declara que Rajoy estaba informado del operativo a través de intermediarios.

  • 23 de septiembre de 2019: Informes policiales incluyen grabaciones con referencias directas a Bárcenas, Cospedal y Rajoy.

  • 13 de marzo de 2020: Registro de su domicilio: aparecen pruebas documentales.

  • 4 de septiembre de 2020: Anticorrupción pide imputar a Fernández Díaz y Cospedal.

  • 7 de septiembre de 2020: El juez habla de “operación parapolicial” desde el Estado.

  • 14 de diciembre de 2020: Eugenio Pino declara que la cúpula policial conocía la operación: “Cosidó lo sabía todo, yo despachaba con él”.

2021–2024: procesamiento y juicio

  • 3 de marzo de 2021: Informe de Asuntos Internos apunta a indicios de conocimiento por parte del ministro Fernández Díaz.

  • 29 de junio de 2021: Cospedal declara como investigada.

  • 29 de julio de 2021: Auto de procesamiento contra la cúpula política y policial implicada, aunque se archiva provisionalmente la causa contra Cospedal y su marido.

  • 2021: Procesamiento de la cúpula policial y política.

  • Entre los acusados:

    • Jorge Fernández Díaz

    • Francisco Martínez

    • Eugenio Pino

    • José Manuel Villarejo

    • Enrique García Castaño

  • 2022–2024: Se presentan escritos de acusación por parte de la Fiscalía, el PSOE, Podemos y la Abogacía del Estado, en los que se solicita la reapertura de determinadas líneas de investigación y se concretan los delitos atribuidos.

  • 24 de febrero de 2023: La Fiscalía formaliza su escrito de acusación.

  • 23 de enero de 2024: El juez Manuel García Castellón dicta un nuevo auto de apertura de juicio oral, corrigiendo errores del anterior.

2026: el juicio

El juicio arranca con una cuestión de fondo que trasciende a los propios acusados: determinar si las estructuras del Estado fueron utilizadas de forma deliberada para fines partidistas. Es decir, si desde el Ministerio del Interior se puso en marcha un dispositivo clandestino no para perseguir delitos, sino para proteger a una formación política de las consecuencias judiciales del caso Gürtel.

En este contexto, el tribunal deberá dilucidar si los hechos encajan en varios delitos graves. Entre ellos, la malversación de caudales públicos, por el presunto uso de fondos reservados para financiar el espionaje; la prevaricación, en caso de que se hubieran adoptado decisiones arbitrarias desde instancias oficiales; la revelación de secretos, por el acceso y posible difusión de información privada sin cobertura legal; y la obstrucción a la justicia, si se confirma que el operativo tenía como objetivo interferir en una investigación judicial en curso.

La resolución de estas cuestiones no solo determinará la responsabilidad penal de los acusados, sino que marcará un precedente sobre los límites del poder y el control de las instituciones en el sistema democrático español.


El caso Kitchen representa uno de los episodios más graves de presunta corrupción institucional en la España democrática. La causa judicial analiza si, entre 2013 y 2015, se desplegó un operativo clandestino desde el Ministerio del Interior —durante el Gobierno de Mariano Rajoy— para espiar al extesorero del Partido PopularLuis Bárcenas, y sustraerle documentación comprometedora para la cúpula del partido en plena investigación del caso Gürtel.

Según la Fiscalía Anticorrupción, no se trató de una operación policial ordinaria, sino de un dispositivo al margen del control judicial que utilizó fondos reservados, medios del Estado y una red de mandos policiales para proteger intereses políticos. En el centro de la trama aparece el comisario José Manuel Villarejo, cuyas grabaciones, anotaciones y contactos con dirigentes políticos han sido clave para reconstruir los hechos.

El juez Manuel García Castellón llegó a definir estos hechos como una “operación parapolicial” impulsada desde “órganos superiores del Estado” para recuperar “material comprometedor” del Partido Popular, actuando a espaldas de la justicia. A continuación, se detalla una cronología ampliada elaborada por Genoveses en ElPlural.com de los principales hitos del caso, desde sus antecedentes hasta la apertura de juicio oral:

2009–2012: los antecedentes y la construcción del aparato

  • 21 de julio de 2009: Reunión en la sede del PP en la calle Génova entre María Dolores de Cospedal, su marido Ignacio López del Hierro y el comisario José Manuel Villarejo. El objetivo: encargar trabajos para obstaculizar la investigación de Gürtel y recabar información interna del partido.

  • 22 de diciembre de 2011: Jorge Fernández Díaz es nombrado ministro del Interior por Mariano Rajoy.

  • Finales de 2011 – principios de 2012: Se configura la cúpula del Ministerio del Interior:

    • Francisco Martínez, jefe de gabinete y después secretario de Estado de Seguridad.

    • Ignacio Cosidó, director general de la Policía.

    • Eugenio Pino, DAO.

    • Marcelino Martín Blas, jefe de Asuntos Internos.

2012–enero de 2013: la bomba de los papeles de Bárcenas

  • 22 de noviembre de 2012: Suiza confirma la existencia de cuentas millonarias de Bárcenas, lo que dispara las sospechas sobre financiación irregular en el Partido Popular.

  • 14 de diciembre de 2012: Bárcenas registra ante notario documentación sobre donaciones al PP, en lo que se interpreta como un movimiento de autoprotección.

  • 30 de enero de 2013: El diario El País publica los papeles de Bárcenas, que reflejan una supuesta contabilidad B del partido.

2013: el detonante y el diseño de la operación

  • 20 de enero de 2013: Conversación entre María Dolores de Cospedal y Villarejo sobre la documentación de Bárcenas:

    • Por eso te estoy llamando… la libretita... sería mejor poderlo parar”.

    • Villarejo responde: “No te preocupes que yo voy a estar al loro… y voy a hacer todo lo posible…”.

  • 18 de febrero de 2013: Sergio Ríos Esgueva comienza a trabajar como chófer de Bárcenas, un hecho clave ya que posteriormente será captado como confidente.

  • 26 de febrero de 2013: Nueva conversación. Villarejo admite maniobras para alterar informes policiales:

    • En el informe iba hasta el nombre del presidente (…) pero le hemos convencido para que quite lo más importante”.

  • 25 de febrero de 2013: Bárcenas reconoce ante el juez Pablo Ruz sus cuentas en Suiza.

  • 26 de junio de 2013: Bárcenas ingresa en prisión.

  • 15 de julio de 2013: Bárcenas reconoce la autoría de los papeles y señala a la cúpula del PP.

Julio de 2013: arranque operativo de Kitchen

  • 3 de julio de 2013: Primer pago al chófer Sergio Ríos. Comienza la operación Kitchen, cuyo objetivo era obtener información del entorno de Bárcenas.

  • 6 de julio de 2013: Anotación de Villarejo:

    • Dice (Chisco) que Min habló con Raj y todo es ok”, en referencia a posibles contactos entre el ministro Jorge Fernández Díaz y Rajoy.

  • 13 de julio de 2013: Mensaje del ministro a Francisco Martínez:

    • Chófer B. (…) Es importante”.

  • 2 de agosto de 2013: Nuevo mensaje del ministro:

    • Hay que conseguir esa información”.

  • Julio de 2013: Se inicia el seguimiento al entorno de Bárcenas.

  • 18 de julio de 2013: Jornada clave de contactos. Villarejo registra comunicaciones con Andrés Gómez Gordo y apunta que el chófer “ha recurrido” a él tras ser contactado. Además, se producen múltiples intentos de comunicación desde el entorno de Cospedal —incluidos mensajes urgentes y llamadas— hasta que finalmente se establece contacto con el comisario.

2013–2015: ejecución del operativo

  • Captación del chófer Sergio Ríos como confidente a cambio de dinero público (más de 50.000 euros).

  • Uso de medios policiales y fondos reservados.

  • 2 de octubre de 2013: Villarejo se reúne con el chófer para obtener teléfonos y posibles grabaciones.

  • 18 de octubre de 2013: Mensaje de Francisco Martínez al ministro:

    • La operación se hizo con éxito. Se ha volcado todo (2 iPhone y 1 iPad)”.

  • 23 de octubre de 2013: Asalto a la casa de Bárcenas por un falso cura, presuntamente en busca de documentación.

  • 4 de diciembre de 2013: Compra de una pistola para el chófer con fondos reservados.

  • 2013–2015: Pagos mensuales al confidente y seguimiento constante.

  • 1 de abril de 2015: Último pago al chófer.

2016–2017: tensiones y amenazas internas

  • 17 de febrero de 2017: Villarejo habla de usar la información como chantaje:

    • Al Asturiano le busco una avería que se caga”.

  • Ese mismo día:

    • Quitarle a Bárcenas los papeles que comprometían al presidente”.

  • 3 de noviembre de 2017: Detención de Villarejo. Se incautan grabaciones clave.

2018: sale a la luz la Kitchen

  • 11 de diciembre de 2018: Interior reconoce el uso de fondos reservados.

  • 29 de octubre de 2018: Asuntos Internos señala que el operativo era conocido por “El Asturiano” (Rajoy).

2019–2020: confesiones e imputaciones

  • 16 de enero de 2019: El chófer confiesa que fue captado por Andrés Gómez Gordo.

  • 24 de enero de 2020: Francisco Martínez, imputado. Se descubren mensajes clave.

  • 26 de marzo de 2019: El comisario Enrique García Castaño declara que Rajoy estaba informado del operativo a través de intermediarios.

  • 23 de septiembre de 2019: Informes policiales incluyen grabaciones con referencias directas a Bárcenas, Cospedal y Rajoy.

  • 13 de marzo de 2020: Registro de su domicilio: aparecen pruebas documentales.

  • 4 de septiembre de 2020: Anticorrupción pide imputar a Fernández Díaz y Cospedal.

  • 7 de septiembre de 2020: El juez habla de “operación parapolicial” desde el Estado.

  • 14 de diciembre de 2020: Eugenio Pino declara que la cúpula policial conocía la operación: “Cosidó lo sabía todo, yo despachaba con él”.

2021–2024: procesamiento y juicio

  • 3 de marzo de 2021: Informe de Asuntos Internos apunta a indicios de conocimiento por parte del ministro Fernández Díaz.

  • 29 de junio de 2021: Cospedal declara como investigada.

  • 29 de julio de 2021: Auto de procesamiento contra la cúpula política y policial implicada, aunque se archiva provisionalmente la causa contra Cospedal y su marido.

  • 2021: Procesamiento de la cúpula policial y política.

  • Entre los acusados:

    • Jorge Fernández Díaz

    • Francisco Martínez

    • Eugenio Pino

    • José Manuel Villarejo

    • Enrique García Castaño

  • 2022–2024: Se presentan escritos de acusación por parte de la Fiscalía, el PSOE, Podemos y la Abogacía del Estado, en los que se solicita la reapertura de determinadas líneas de investigación y se concretan los delitos atribuidos.

  • 24 de febrero de 2023: La Fiscalía formaliza su escrito de acusación.

  • 23 de enero de 2024: El juez Manuel García Castellón dicta un nuevo auto de apertura de juicio oral, corrigiendo errores del anterior.

2026: el juicio

El juicio arranca con una cuestión de fondo que trasciende a los propios acusados: determinar si las estructuras del Estado fueron utilizadas de forma deliberada para fines partidistas. Es decir, si desde el Ministerio del Interior se puso en marcha un dispositivo clandestino no para perseguir delitos, sino para proteger a una formación política de las consecuencias judiciales del caso Gürtel.

En este contexto, el tribunal deberá dilucidar si los hechos encajan en varios delitos graves. Entre ellos, la malversación de caudales públicos, por el presunto uso de fondos reservados para financiar el espionaje; la prevaricación, en caso de que se hubieran adoptado decisiones arbitrarias desde instancias oficiales; la revelación de secretos, por el acceso y posible difusión de información privada sin cobertura legal; y la obstrucción a la justicia, si se confirma que el operativo tenía como objetivo interferir en una investigación judicial en curso.

La resolución de estas cuestiones no solo determinará la responsabilidad penal de los acusados, sino que marcará un precedente sobre los límites del poder y el control de las instituciones en el sistema democrático español.


El caso Kitchen representa uno de los episodios más graves de presunta corrupción institucional en la España democrática. La causa judicial analiza si, entre 2013 y 2015, se desplegó un operativo clandestino desde el Ministerio del Interior —durante el Gobierno de Mariano Rajoy— para espiar al extesorero del Partido PopularLuis Bárcenas, y sustraerle documentación comprometedora para la cúpula del partido en plena investigación del caso Gürtel.

Según la Fiscalía Anticorrupción, no se trató de una operación policial ordinaria, sino de un dispositivo al margen del control judicial que utilizó fondos reservados, medios del Estado y una red de mandos policiales para proteger intereses políticos. En el centro de la trama aparece el comisario José Manuel Villarejo, cuyas grabaciones, anotaciones y contactos con dirigentes políticos han sido clave para reconstruir los hechos.

El juez Manuel García Castellón llegó a definir estos hechos como una “operación parapolicial” impulsada desde “órganos superiores del Estado” para recuperar “material comprometedor” del Partido Popular, actuando a espaldas de la justicia. A continuación, se detalla una cronología ampliada elaborada por Genoveses en ElPlural.com de los principales hitos del caso, desde sus antecedentes hasta la apertura de juicio oral:

2009–2012: los antecedentes y la construcción del aparato

  • 21 de julio de 2009: Reunión en la sede del PP en la calle Génova entre María Dolores de Cospedal, su marido Ignacio López del Hierro y el comisario José Manuel Villarejo. El objetivo: encargar trabajos para obstaculizar la investigación de Gürtel y recabar información interna del partido.

  • 22 de diciembre de 2011: Jorge Fernández Díaz es nombrado ministro del Interior por Mariano Rajoy.

  • Finales de 2011 – principios de 2012: Se configura la cúpula del Ministerio del Interior:

    • Francisco Martínez, jefe de gabinete y después secretario de Estado de Seguridad.

    • Ignacio Cosidó, director general de la Policía.

    • Eugenio Pino, DAO.

    • Marcelino Martín Blas, jefe de Asuntos Internos.

2012–enero de 2013: la bomba de los papeles de Bárcenas

  • 22 de noviembre de 2012: Suiza confirma la existencia de cuentas millonarias de Bárcenas, lo que dispara las sospechas sobre financiación irregular en el Partido Popular.

  • 14 de diciembre de 2012: Bárcenas registra ante notario documentación sobre donaciones al PP, en lo que se interpreta como un movimiento de autoprotección.

  • 30 de enero de 2013: El diario El País publica los papeles de Bárcenas, que reflejan una supuesta contabilidad B del partido.

2013: el detonante y el diseño de la operación

  • 20 de enero de 2013: Conversación entre María Dolores de Cospedal y Villarejo sobre la documentación de Bárcenas:

    • Por eso te estoy llamando… la libretita... sería mejor poderlo parar”.

    • Villarejo responde: “No te preocupes que yo voy a estar al loro… y voy a hacer todo lo posible…”.

  • 18 de febrero de 2013: Sergio Ríos Esgueva comienza a trabajar como chófer de Bárcenas, un hecho clave ya que posteriormente será captado como confidente.

  • 26 de febrero de 2013: Nueva conversación. Villarejo admite maniobras para alterar informes policiales:

    • En el informe iba hasta el nombre del presidente (…) pero le hemos convencido para que quite lo más importante”.

  • 25 de febrero de 2013: Bárcenas reconoce ante el juez Pablo Ruz sus cuentas en Suiza.

  • 26 de junio de 2013: Bárcenas ingresa en prisión.

  • 15 de julio de 2013: Bárcenas reconoce la autoría de los papeles y señala a la cúpula del PP.

Julio de 2013: arranque operativo de Kitchen

  • 3 de julio de 2013: Primer pago al chófer Sergio Ríos. Comienza la operación Kitchen, cuyo objetivo era obtener información del entorno de Bárcenas.

  • 6 de julio de 2013: Anotación de Villarejo:

    • Dice (Chisco) que Min habló con Raj y todo es ok”, en referencia a posibles contactos entre el ministro Jorge Fernández Díaz y Rajoy.

  • 13 de julio de 2013: Mensaje del ministro a Francisco Martínez:

    • Chófer B. (…) Es importante”.

  • 2 de agosto de 2013: Nuevo mensaje del ministro:

    • Hay que conseguir esa información”.

  • Julio de 2013: Se inicia el seguimiento al entorno de Bárcenas.

  • 18 de julio de 2013: Jornada clave de contactos. Villarejo registra comunicaciones con Andrés Gómez Gordo y apunta que el chófer “ha recurrido” a él tras ser contactado. Además, se producen múltiples intentos de comunicación desde el entorno de Cospedal —incluidos mensajes urgentes y llamadas— hasta que finalmente se establece contacto con el comisario.

2013–2015: ejecución del operativo

  • Captación del chófer Sergio Ríos como confidente a cambio de dinero público (más de 50.000 euros).

  • Uso de medios policiales y fondos reservados.

  • 2 de octubre de 2013: Villarejo se reúne con el chófer para obtener teléfonos y posibles grabaciones.

  • 18 de octubre de 2013: Mensaje de Francisco Martínez al ministro:

    • La operación se hizo con éxito. Se ha volcado todo (2 iPhone y 1 iPad)”.

  • 23 de octubre de 2013: Asalto a la casa de Bárcenas por un falso cura, presuntamente en busca de documentación.

  • 4 de diciembre de 2013: Compra de una pistola para el chófer con fondos reservados.

  • 2013–2015: Pagos mensuales al confidente y seguimiento constante.

  • 1 de abril de 2015: Último pago al chófer.

2016–2017: tensiones y amenazas internas

  • 17 de febrero de 2017: Villarejo habla de usar la información como chantaje:

    • Al Asturiano le busco una avería que se caga”.

  • Ese mismo día:

    • Quitarle a Bárcenas los papeles que comprometían al presidente”.

  • 3 de noviembre de 2017: Detención de Villarejo. Se incautan grabaciones clave.

2018: sale a la luz la Kitchen

  • 11 de diciembre de 2018: Interior reconoce el uso de fondos reservados.

  • 29 de octubre de 2018: Asuntos Internos señala que el operativo era conocido por “El Asturiano” (Rajoy).

2019–2020: confesiones e imputaciones

  • 16 de enero de 2019: El chófer confiesa que fue captado por Andrés Gómez Gordo.

  • 24 de enero de 2020: Francisco Martínez, imputado. Se descubren mensajes clave.

  • 26 de marzo de 2019: El comisario Enrique García Castaño declara que Rajoy estaba informado del operativo a través de intermediarios.

  • 23 de septiembre de 2019: Informes policiales incluyen grabaciones con referencias directas a Bárcenas, Cospedal y Rajoy.

  • 13 de marzo de 2020: Registro de su domicilio: aparecen pruebas documentales.

  • 4 de septiembre de 2020: Anticorrupción pide imputar a Fernández Díaz y Cospedal.

  • 7 de septiembre de 2020: El juez habla de “operación parapolicial” desde el Estado.

  • 14 de diciembre de 2020: Eugenio Pino declara que la cúpula policial conocía la operación: “Cosidó lo sabía todo, yo despachaba con él”.

2021–2024: procesamiento y juicio

  • 3 de marzo de 2021: Informe de Asuntos Internos apunta a indicios de conocimiento por parte del ministro Fernández Díaz.

  • 29 de junio de 2021: Cospedal declara como investigada.

  • 29 de julio de 2021: Auto de procesamiento contra la cúpula política y policial implicada, aunque se archiva provisionalmente la causa contra Cospedal y su marido.

  • 2021: Procesamiento de la cúpula policial y política.

  • Entre los acusados:

    • Jorge Fernández Díaz

    • Francisco Martínez

    • Eugenio Pino

    • José Manuel Villarejo

    • Enrique García Castaño

  • 2022–2024: Se presentan escritos de acusación por parte de la Fiscalía, el PSOE, Podemos y la Abogacía del Estado, en los que se solicita la reapertura de determinadas líneas de investigación y se concretan los delitos atribuidos.

  • 24 de febrero de 2023: La Fiscalía formaliza su escrito de acusación.

  • 23 de enero de 2024: El juez Manuel García Castellón dicta un nuevo auto de apertura de juicio oral, corrigiendo errores del anterior.

2026: el juicio

El juicio arranca con una cuestión de fondo que trasciende a los propios acusados: determinar si las estructuras del Estado fueron utilizadas de forma deliberada para fines partidistas. Es decir, si desde el Ministerio del Interior se puso en marcha un dispositivo clandestino no para perseguir delitos, sino para proteger a una formación política de las consecuencias judiciales del caso Gürtel.

En este contexto, el tribunal deberá dilucidar si los hechos encajan en varios delitos graves. Entre ellos, la malversación de caudales públicos, por el presunto uso de fondos reservados para financiar el espionaje; la prevaricación, en caso de que se hubieran adoptado decisiones arbitrarias desde instancias oficiales; la revelación de secretos, por el acceso y posible difusión de información privada sin cobertura legal; y la obstrucción a la justicia, si se confirma que el operativo tenía como objetivo interferir en una investigación judicial en curso.

La resolución de estas cuestiones no solo determinará la responsabilidad penal de los acusados, sino que marcará un precedente sobre los límites del poder y el control de las instituciones en el sistema democrático español.