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domingo, 22 de febrero de 2026

 


 María José Serrano García


 «En la Guerra Civil, las tropas nacionales mataron a mi abuelo, a mi abuela y a treinta familiares más»
Joan Manuel Serrat




 


 


 


 

Jose Pendas Fernandez 


 


 

El juez Castro destroza al rey emérito y las “falsedades objetivas” que cuenta en sus memorias: “¿Se ha documentado?”

El instructor del caso Nóos acusa a Juan Carlos I de deslizar una imputación de prevaricación sin y rebate punto por punto su versión sobre la infanta Cristina y Urdangarin

ElPlural

22-2-26



El que fuera juez instructor del caso Nóos, José Castro, ha respondido con contundencia a las memorias publicadas por el rey emérito, Juan Carlos I, bajo el título Reconciliación. En el programa laSexta Xplica, el magistrado ha asegurado que el libro recoge “falsedades objetivas” sobre el proceso judicial que afectó a la infanta Cristina e Iñaki Urdangarin.

“Cuando alguien lee un libro tiende a dar por bueno, por veraz, todo lo que diga”, ha comenzado señalando Castro, advirtiendo de que el lector presupone - “en este caso mal supuesto” - que el autor se ha documentado antes de escribir. A su juicio, eso no ha ocurrido. “El libro del señor emérito narra una serie de falsedades objetivas”, ha insistido.

El magistrado ha ido un paso más allá y ha acusado al exjefe del Estado de deslizar una imputación muy grave contra él. Según ha explicado, Juan Carlos I lo define en sus memorias de una forma que encajaría con el delito de prevaricación, aunque sin utilizar la palabra. “Es lo peor que se le puede llamar a un juez”, ha dicho, visiblemente molesto.

Castro ha reconocido que se ha planteado distintas opciones tras leer el libro: desde responder en los mismos términos hasta interponer una querella por calumnia. Sin embargo, ha descartado acudir al Tribunal Supremo porque, a su entender, “está para otras cosas” y no merece la pena “perder el tiempo y el dinero”. Por ello, ha optado por enumerar públicamente lo que considera inexactitudes.
  Las “falsedades objetivas” que señala Castro

En primer lugar, el juez ha cuestionado la afirmación de que la infanta Cristina fue declarada inocente. “Sí, si entendemos que fue absuelta como cooperadora necesaria de dos delitos fiscales del marido”, ha concedido, pero ha subrayado que el emérito omite que fue condenada como partícipe a título lucrativo. Es decir, que se benefició del dinero ilícitamente obtenido por su esposo.

También ha negado que el Tribunal Supremo avalara esa supuesta inocencia. “Eso es totalmente falso”, ha afirmado, recordando que el caso de la infanta no llegó al alto tribunal.

En cuanto a Urdangarin, Castro ha rechazado la tesis de que fuera condenado simplemente por firmar sin reflexionar lo que le presentaba su socio, Diego Torres. “Por firmar con alegría no te caen cerca de seis años de prisión”, ha zanjado.

Otro de los puntos que ha rebatido es la supuesta imposibilidad de que Urdangarin contratara a un abogado de prestigio por tener su patrimonio embargado. Según el magistrado, cuando fichó a Mario Pascual Vives “tenía la plena disponibilidad de todo su patrimonio” y las medidas cautelares patrimoniales llegaron casi un año después. Incluso ha añadido que, de haber querido cambiar de letrado tras el embargo, él mismo habría autorizado la liberación de fondos, como hizo en otros casos.

“Hasta donde yo sé”, ha explicado, el exduque de Palma acudió a un despacho de reconocido prestigio y le exigieron poner sobre la mesa “dos o tres millones de euros”. Según ha relatado, no como simple provisión de fondos, sino con otro objetivo que, de haberse producido en una fase temprana del procedimiento, podría haber influido en el devenir del caso.

Por último, Castro ha respondido a la acusación de que imputó deliberadamente a la infanta para ganar notoriedad. Ha recordado que Cristina de Borbón era socia al 50% con su marido de la entidad Aizoon y que fue la propia Agencia Tributaria la que calificó la sociedad como “una auténtica máquina defraudadora”. “Yo le voy a contar quién es su hija”, ha dicho dirigiéndose al emérito, defendiendo que su actuación se basó en los indicios existentes y no en intereses personales.

  El trasfondo del caso Nóos

El caso Nóos, abierto en 2010, supuso un hito judicial al sentar por primera vez en el banquillo a un miembro de la Familia Real. La investigación desembocó en la condena de Iñaki Urdangarin y en la declaración de la infanta Cristina como acusada, un episodio que marcó un antes y un después en la percepción pública de la Corona.

Las memorias de Juan Carlos I, publicadas en diciembre de 2025, reabren ahora aquel capítulo desde la perspectiva del exmonarca.


 


 


 


LO QUE ESTÁ PASANDO EN ESPAÑA NO ES SOLO UNA PROTESTA, ES UNA LLAMADA DE ATENCIÓN 🇪🇸

En distintas ciudades de España, miles de médicos y profesionales de la salud han salido a las calles para alzar la voz. No lo hacen por intereses personales ni por confrontación, lo hacen por algo mucho más grande: la defensa de una sanidad pública digna, fuerte y sostenible.

Los doctores alertan sobre la sobrecarga laboral, la falta de recursos, la escasez de personal y unas condiciones que, con el tiempo, ponen en riesgo la calidad de la atención médica. Cuando un sistema sanitario se debilita, no solo se resiente el profesional, se resiente toda la sociedad.

🌍 LOS MÉDICOS SON UN PILAR DE LA SALUD MUNDIAL

La experiencia de España refleja una realidad que se repite en muchos países:

Médicos agotados

Hospitales saturados

Menos tiempo por paciente

Mayor presión asistencial

Cuidar a quienes nos cuidan es una responsabilidad colectiva. Los médicos son un factor esencial para la salud mundial, para la prevención de enfermedades, para la atención en emergencias y para garantizar una vida digna a millones de personas.

🤝 APOYAR A LOS MÉDICOS ES DEFENDER NUESTRO FUTURO

Defender la sanidad pública no es ideología, es sentido común.

Sin médicos no hay salud.

Sin salud no hay trabajo, educación ni bienestar.

Hoy más que nunca, el mensaje es claro: escuchar a los profesionales de la salud es proteger a toda la sociedad.

🙏 Apoyemos a quienes están en primera línea cada día.

Porque la sanidad no es un gasto, es una inversión en vida.

 


 Luis Manuel Pedros Fermin 


 


 

España suma más empleo, baja la inflación y marca récord económico frente a los bulos de Feijóo y Abascal

La economía española creció un 2,8%, el doble que la media de la eurozona, consolidándose como el principal motor de crecimiento entre las grandes economías avanzadas

Miguel Angel Hernandez Diaz

21-2-26

ElPlural



Mientras Alberto Núñez Feijóo y Santiago Abascal insisten en que España se encamina hacia el desastre económico, los datos oficiales dibujan una realidad radicalmente distinta. España ha superado por primera vez en su historia los 2 billones de dólares de Producto Interior Bruto (PIB), un hito que sitúa al país en la élite de las grandes economías mundiales y que desmonta, cifra a cifra, los bulos económicos difundidos por la oposición.

El cierre de 2025 confirma esa fortaleza. La economía española creció un 2,8%, el doble que la media de la eurozona, consolidándose como el principal motor de crecimiento entre las grandes economías avanzadas. Lejos del estancamiento que algunos auguraban, el PIB aceleró hasta un 0,8% en el último trimestre del año, dos décimas más que en el trimestre anterior, mostrando una inercia positiva que anticipa un sólido arranque de 2026.

A este dinamismo se suma otro dato clave: la moderación de la inflación. El Índice de Precios de Consumo (IPC) se situó en enero de 2026 en el 2,4%, cinco décimas menos que en diciembre. Se trata del mayor descenso mensual desde marzo de 2025 y consolida la senda de estabilidad de precios en línea con los objetivos del Banco Central Europeo. En un contexto internacional marcado por tensiones comerciales, incertidumbre geopolítica y desaceleración en otras economías europeas, España no solo resiste, sino que lidera.

El Fondo Monetario Internacional ha confirmado esta tendencia. Según sus últimas estimaciones, España alcanza ya los 2,04 billones de dólares de PIB al inicio de 2026, duplicando el tamaño de su economía en apenas dos décadas. En 2003, el PIB español apenas superaba el billón de dólares. Hoy, el país se sitúa como la duodécima economía del mundo y consolida su posición como cuarta economía de la eurozona.

Medido en euros, el PIB alcanza los 1,6 billones, con un crecimiento del 5,7% a precios corrientes respecto a 2024. No se trata solo de una cifra simbólica. Superar los 2 billones de dólares implica mayor peso internacional, más capacidad de atracción de inversión y una mejora estructural de la competitividad. Es también un indicador de estabilidad macroeconómica que contrasta con el relato de crisis permanente que defienden Feijóo y Abascal.

Las previsiones para los próximos años refuerzan esta perspectiva. El FMI estima un crecimiento del 2,3% para 2026 y del 1,9% para 2027, situando nuevamente a España por encima de sus principales socios europeos. Además, el PIB per cápita supera ya los 40.000 dólares, reduciendo progresivamente la brecha con las economías más avanzadas y consolidando la mejora del bienestar medio.

El empleo es uno de los pilares fundamentales de esta evolución. En 2025, la mitad de todo el empleo creado en la eurozona se generó en España. La tasa de paro descendió por debajo del 10% por primera vez desde 2008, un umbral simbólico tras más de una década marcada por las consecuencias de la crisis financiera. No solo se crea empleo, sino que se hace con mayor estabilidad y calidad, como reflejan los datos de la Encuesta de Población Activa. La reforma laboral ha contribuido a reducir la temporalidad y a fortalecer la contratación indefinida.

Este comportamiento del mercado laboral tiene un efecto directo sobre las familias. El consumo de los hogares creció un 3,4% en 2025, impulsado por la creación de empleo y la recuperación del poder adquisitivo. Las familias ganaron un 1,5% de capacidad de compra gracias a incrementos salariales por encima de la inflación y a la moderación de los precios. Frente a los mensajes de empobrecimiento generalizado, los indicadores muestran una mejora tangible en la economía cotidiana.

La inversión también refleja confianza en el futuro. En 2025 creció un 6,3%, la tasa más elevada desde 2018. Destaca especialmente la inversión en bienes de equipo, con un aumento del 9%, así como la inversión en construcción, que avanzó un 5,2%. Estos datos apuntan a expectativas empresariales positivas y a una apuesta por ampliar capacidad productiva y modernizar infraestructuras.

El crecimiento ha sido además equilibrado entre sectores. La construcción lideró el avance con un 5,6%, seguida de los servicios (+3,2%), la industria (+2,3%) y la agricultura (+0,5%). Esta diversificación reduce vulnerabilidades y fortalece la resiliencia frente a posibles shocks externos. La demanda interna aportó 3,6 puntos al crecimiento del PIB, compensando el impacto negativo del sector exterior en un año marcado por tensiones comerciales globales.

Especialmente relevante es la aceleración registrada en la recta final del año. El avance del 0,8% en el cuarto trimestre no solo fue el más elevado de 2025, sino que deja una inercia de crecimiento cercana al 1,1% para el inicio de 2026. Este dinamismo confirma que la economía española mantiene un ritmo sólido incluso en un entorno internacional menos favorable.

Parte de este desempeño se explica por la transformación estructural impulsada en los últimos años. Los fondos europeos Next Generation han actuado como catalizador de inversión en digitalización, transición energética e innovación. España ha incorporado nuevos motores de crecimiento vinculados a la inteligencia artificial, la modernización industrial, la sostenibilidad y la mejora de la productividad en sectores estratégicos como la logística, la energía o los servicios avanzados.

Informes internacionales sitúan a España entre las economías que mejor han integrado la innovación en su modelo productivo. No se trata de depender exclusivamente de grandes gigantes tecnológicos, sino de una digitalización transversal que alcanza a pequeñas y medianas empresas, administración pública y tejido industrial. Esta modernización contribuye a elevar el potencial de crecimiento a medio plazo.

En este contexto, el contraste entre los datos oficiales y el discurso catastrofista resulta evidente. Mientras Feijóo y Abascal alertan de un supuesto colapso económico, el país supera los 2 billones de PIB, lidera el crecimiento en Europa, reduce el desempleo, modera la inflación y aumenta la inversión. Los datos del INE, el FMI y otros organismos internacionales coinciden en señalar una etapa de expansión sostenida.

España encara retos importantes, desde la consolidación fiscal hasta la mejora de la productividad a largo plazo. Pero la fotografía actual dista mucho del escenario de crisis permanente que describen algunos dirigentes políticos. El avance del PIB, la mejora del empleo y la estabilidad de precios dibujan una economía que gana peso internacional y refuerza su posición en Europa.

Superar los 2 billones de dólares de PIB no es solo una cifra redonda. Es la constatación de un cambio de escala económica y de una trayectoria de crecimiento sostenido en un entorno complejo. En un momento en que otras grandes economías europeas muestran síntomas de estancamiento, España encabeza la expansión y consolida su recuperación estructural.

En definitiva, la economía española atraviesa una fase de crecimiento robusto y diversificado. Las cifras oficiales no avalan el relato de declive, sino que apuntan a liderazgo, estabilidad y transformación. España supera los 2 billones de PIB y los principales indicadores macroeconómicos desmontan, uno tras otro, los bulos económicos de Feijóo y Abascal.


    José Díaz Díez

    


 


 


 


 

¿Quién tiene las competencias en Sanidad?: el Estado legisla y la comunidad autónoma contrata, previene y financia

En mitad de la huelga convocada por los médicos del país, ¿cuáles son las competencias que deben asumir los gobiernos autonómicos en Sanidad?

Lirios Arques

22-2-26

ElPlural



En las últimas semanas los profesionales sanitarios del país han alzado la voz ante lo que consideran un Estatuto Marco que queda lejos de las necesidades reales del sector, lo que ha llevado a una semana de huelga médica y a exigencias de un texto propio que reconozca las singularidades de estos profesionales. Un complicado escenario que sufren los profesionales sanitarios y que ha protagonizado también los reproches del Partido Popular (PP) hacia la ministra de Sanidad, Mónica García, a quien exigen que dimitan.

Sin embargo, lejos de las quejas que llevan entonando durante este semana médicos y facultativos y las acusaciones en cascada de los populares, conviene destacar en este punto que en materia de Sanidad las competencias no las asume por completo el Estado. Volviendo atrás en el tiempo hasta la Constitución de 1978 y los estatutos de autonomía, de estos se desprende que las competencias en sanidad se distribuyen entre el Estado y las comunidades autónomas, aunque la mayor parte de estas recaen sobre cada uno de los Ejecutivos regionales.

Con este telón, en lo que concierne al Estado, este debe asumir la legislación básica, es decir, todo aquello relacionado con el establecimiento de leyes y regulaciones que velan por la coordinación entre las diferentes autonomías. En línea con ello, el Estado también debe trabajar por coordinar el funcionamiento del Sistema Nacional de Salud (SNS) con el fin de garantizar la cohesión entre los diferentes servicios sanitarios que se extienden por todo el país. Entre otras cosas, ante escenarios extremos que pongan en riesgo la salud en el conjunto del país, como una emergencia o crisis sanitaria -como fue el caso de la pandemia de Covid-19- es también el Estado el encargado de aplicar las medidas necesarias y responder ante ello.

En este mismo orden de cosas, entre otras competencias que pertenecen al órgano estatal se encuentra la regulación y financiación de medicamentos y productos sanitarios; así como velar por la seguridad sanitarias internacional que comprende la vigilancia de enfermedades infecciosas y los acuerdos internacionales en esta materia.

Sin embargo, al margen de todo ello, los Gobiernos de cada comunidad autónoma también son responsables de la gestión de diferentes aspectos. En esta línea, a los Ejecutivos autonómicos les compete la gestión de los hospitales y los centros de salud de su territorio, lo que supone también la contratación de personal, la gestión de las infraestructuras y la prestación de los servicios asistenciales.

Asimismo, en términos de financiación, también son las comunidades autónomas quienes deben hacerse responsables de sus sistemas sanitarios a través de las transferencias del Estado y de sus propios recursos. Además de ello, la planificación y gestión de sus sistemas de salud con los correspondientes programas de prevención, promoción de salud, vacunación y atención primaria también le compete a cada gobierno regional.

Es decir,  el Estado es el encargado de legislar y coordinar y las autonomías son las responsables de prestar servicios sanitarios y políticas de salud en sus territorios.

Los salarios y las jornadas, competencia autonómica

A razón de todo ello y fruto de las réplicas que se han vertido desde el ala popular a la cartera de Mónica García, la ministra se ha visto forzada a responder en los últimos días recordando, precisamente, que las autonomías también son responsables de este escenario. Entre las voces más críticas ha destacado la del presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno Bonilla, quien exigía a la ministra a "sentarse a negociar". "Pedimos un esfuerzo decidido para evitar el conflicto y que afecta a nuestra sanidad”, señaló el presidente de la Junta.

Pero la ministra contestaba rápidamente a Moreno Bonilla recordándole el escenario en el que se encuentra la sanidad en su territorio y las competencias que le corresponden. Así, la ministra le recordaba que se ha reunido “en más de 20 ocasiones con los sindicatos médicos”, a la vez que señaló que con el Estatuto Marco se eliminaron “las guardias de 24 horas” y se mejoraron las condiciones laborales “tras 23 años”. “Los salarios, las plantillas y jornadas los decide usted. Dependen de la comunidad autónoma. 500 médicos abandonan cada año Andalucía buscando mejores condiciones, muchos tienen más de 1.800 pacientes asignados”, recordó la titular del ramo.

Con todo ello, la ministra de Sanidad subrayó que, detrás de este marco, más de 500 millones de euros se han repartido desde la Consejería de Salud a “empresas privadas”, mientras que “otros tantos millones en vez de subir salarios y contratar profesionales, se van a bonificar los impuestos a los ricos”.“La mano siempre está tendida para el diálogo, para el acuerdo y para mejorar la sanidad andaluza. Pero no eche balones fuera ni oculte sus prioridades”, zanjaba la ministra.


 


 


 


 

Abascal deja claro que ni sus más cercanos le discuten: ni Ortega Smith, ni Olona, ni Espinosa de los Monteros

El cese de Ortega Smith, el último de los fundadores, confirma la 'bunkerización' de Abascal como líder

Jaime fernandez

22-2-26

ElPlural



El cierre del nucleo de Vox en torno a la figura del líder, Santiago Abascal, se ha consumado esta semana con el cese de uno de los nombres más importantes en la historia del partido ultra. Javier Ortega Smith, que participó en la fundación de Vox y ha sido una de las personas más cercanas a Abascal, fue primero despojado de todos sus cargos en la Ejecutiva nacional, para ser después expulsado definitivamente del partido este miércoles. El cese, amparado por Vox en un "desacato" del hasta entonces portavoz en el Ayuntamiento de Madrid, consuma una dinámica de limpia de cualquier voz mínimamente discordante con Abascal, que se ha ido cobrando víctimas con el paso de los años.

Ortega Smith es el último de los pesos pesados de Vox en caer. De aquel grupo que encumbró a Santiago Abascal como esperanza de la ultraderecha ya solo queda el propio líder, que ha purgado hasta a sus más cercanos en el ámbito personal. No era un secreto que la relación entre ambos se había roto con el paso de los años. Los tiempos en los que Ortega Smith -según El Confidencial- apadrinó a las hijas de Abascal pasaron a la historia cuando el ahora cesado empezó a criticar ciertas dinámicas de la directiva del partido.

Aquello de que Vox no puede convertirse en "una agencia de colocación de amigos", sus elogios a otros purgados como Macarena Olona o Iván Espinosa de los Monteros, o críticas a la gestión económica del partido. El que fuera vicepresidente y secretario general de los ultras no ha ocultado su disconformidad con las decisiones de Abascal. Otros nombres que abandonaron Vox por el mismo motivo apuntan a ElPlural.com que las "tiranteces" entre Ortega Smith y la cúpula de Vox fueron lo que le llevó a ser sustituido por Ignacio Garriga, que ocupa ahora sendos cargos.

"Javier era bastante crítico internamente", cuentan. Ortega Smith ha ido cayendo en el ostracismo gradualmente en los últimos años, desde que empezó a ir a contracorriente de la cúpula de Vox: "Entiendo que lo fueron apartando de tal forma que llegara un momento que pudieran echarlo si era necesario, o esperando que se marchase él más bien", explica esta fuente.

Abascal saca pecho: "No temo a nada ni nadie"

El partido de Abascal ha visto llegar esta oportunidad con la negativa de Ortega Smith a ceder la portavocía en el Ayuntamiento de Madrid. La dirección del partido ultraderechista decidió este miércoles apartarle de forma cautelar, al considerar que “desacató" las órdenes que el alto mando aprobó el pasado 12 de febrero. Este jueves, Santiago Abascal valoraba su movimiento como una forma de reafirmar su liderazgo: "No temo a nada ni nadie", dijo el presidente de Vox, que añadió que la cúpula del partido es la que "manda".

Y no es, ni mucho menos, la primera vez que lo deja claro. Ortega Smith solo es el último de una lista de nombres que han ido cayendo en los últimos años por discutir a Abascal. La fuente consultada por este medio sitúa el inicio de la ruptura de relaciones entre ambos en "la época de Macarena Olona", otra de los pesos pesados purgados por discutir su hegemonía como líder. Olona, que llegó a ser candidata de Vox en Andalucía y secretaria general de su grupo parlamentario en el Congreso, pero abandonó el partido en 2022.

La ruptura de Olona con Vox se fraguó a partir de las elecciones andaluzas de ese año, en las que la mayoría del PP de Juanma Moreno Bonilla impidió al partido ultra ser decisivo para formar Gobierno. Unos días después, Olona se retiró de la vida política por "motivos de salud", y cuando trató de regresar a los meses, ya no se lo permitieron. Fue entonces cuando Olona empezó a renegar de Vox, asegurando que sus posiciones sobre temas como la homosexualidad son "demasiado ultras", y criticando "la autocracia de Abascal".

Olona inició en 2022 la desbandada del núcleo de Vox

El movimiento de Olona, que contó a ElPlural.com el que llegó a ser acosada y amenazada en redes sociales por un sector del partido, fue el detonante de la desbandada de miembros del núcleo duro de Vox. Figuras del búnker de Abascal que, por criticar decisiones del partido, terminaban cayendo en desgracia, como les ocurrió a Iván Espinosa de los Monteros y Rocío Monasterio.

Ambos formaban parte del bando más liberal del partido, que inició una guerra de poder con el sector más ultra. En el caso del primero, llegó a ser secretario general de Vox, mano derecha de Abascal, y su portavoz en el Congreso. Espinosa de los Monteros alegó motivos personales para abandonar la política, pero sus choques con el bunker de Abascal, que encabezaba el entonces vicepresidente Jorge Buxadé.

Rocío Monasterio fue la presidenta de Vox en Madrid hasta octubre de 2024, cuando fue cesada, en teoría, porque su mandato había expirado. La realidad es que la dirección del partido llevaba tiempo buscando la manera de apartarla. En las elecciones autonómicas del año anterior, Abascal apenas la apoyó en su campaña, y desde Bambú le impusieron varios nombres en las listas.

A la salida en cascada de miembros del nucleo duro de Abascal en la fundación de Vox hay que sumar las de Carla Toscano, que abandonó su escaño en 2024; Víctor Sánchez del Real, muy próximo a Espinosa de los Monteros y Monasterio y que se fue tras las elecciones de 2023; o José Luis Ruiz Bartolomé, también del entorno de Monasterio y que renunció en enero de 2024.

viernes, 20 de febrero de 2026

 


 


 


 


 


 


 


 


 


 


 


 


 


 


 


 


 


 


 


 



El 18 de febrero de 1949 murió exiliado en Buenos Aires Niceto Alcalá-Zamora, político y jurista que ocupó varios ministerios durante el reinado de Alfonso XIII, la presidencia del gobierno provisional de la Segunda República y, finalmente, el cargo de presidente de la República Española entre 1931 y 1936.

Su oposición a la dictadura de Miguel Primo de Rivera le llevó a declararse partidario de la República en 1930, a participar en el Pacto de San Sebastián para derrocar a la monarquía y a presidir el gobierno provisional que se hizo cargo del poder tras la renuncia de Alfonso XIII, el 14 de abril de 1931.

Su presencia en aquel gobierno representaba la adhesión al régimen republicano de sectores conservadores, católicos y de clase media. Pero pronto entró en conflicto con los dirigentes republicanos más avanzados: discrepó sobre todo de la regulación constitucional de las relaciones Iglesia-Estado, hasta el punto de dimitir y ceder la jefatura del gobierno a Manuel Azaña.

No obstante, fue elegido presidente de la República, cargo que ejerció durante cinco años con lealtad a la Constitución; durante el primer bienio entró en conflicto con las predominantes fuerzas de izquierdas; pero no fue mucho mejor su relación con los partidos de derechas que triunfaron en las elecciones de 1933 (enfrentamiento con José María Gil Robles, indulto al general golpista José Sanjurjo contra el parecer del gobierno...).

Tras las elecciones de 1936, que dieron el triunfo al Frente Popular, Alcalá Zamora acabó por ser depuesto como presidente, al haber rebasado el número de disoluciones de las Cortes autorizado por la Constitución en un solo mandato presidencial; una vez más, Manuel Azaña fue el encargado de sucederle. Niceto Alcalá Zamora se exilió en París y, más tarde, en Buenos Aires.

En el balance de su actuación política hay que destacar la voluntad de integración que demostró, aceptando lealmente el juego democrático desde posiciones conservadoras; su aspiración de promover una gran opción política de centro que facilitara el consenso estaba condenada al fracaso en una época de tensiones sociales y políticas tan graves como las que acabaron conduciendo (tres meses después de su destitución) a la Guerra Civil, y, tras la derrota de la República, a la dictadura de Francisco Franco.

Famoso por su elocuencia parlamentaria desde las Cortes de la Restauración, Alcalá Zamora fue miembro de la Real Academia Española y dejó una abundante obra escrita; algunos de sus títulos más destacados son Tres años de experiencia constitucional, Los defectos de la Constitución de 1931 e Inventario objetivo de cinco años de República.

El inicio de la guerra civil española le sorprendió en un viaje por Noruega. Decidió no regresar a España cuando se enteró, según cuenta en sus memorias, reescritas durante el exilio, de que milicianos del Frente Popular habían entrado ilegalmente en su domicilio, robándole sus pertenencias y saqueado asimismo su caja de seguridad (y al menos, otra propiedad de una de sus hijas) en el banco Crédit Lyonnais de Madrid, llevándose el manuscrito de sus memorias, parte del cual fue publicado (con cortes de la censura) en la prensa republicana durante la guerra y ampliamente comentado por Manuel Azaña en sus Memorias. Fijó su residencia en Francia, donde le sorprendió la Segunda Guerra Mundial.

El 17 de enero de 1937, en plena guerra civil, publicó un artículo en el diario suizo Journal de Genève en el que se sumó a la tesis del bando sublevado de que la victoria del Frente Popular en las elecciones generales de febrero de 1936 se había producido gracias a la alteración de las actas electorales por la «ofensiva del desorden» desplegada por el Frente Popular en la calle durante la tarde-noche del mismo día de las elecciones y los días siguientes («la muchedumbre se apoderó de documentos electorales; en muchas localidades los resultados pudieron ser falsificados»), seguida de la manipulación llevada a cabo por la Comisión de Actas («que procedió de manera arbitraria. Se anularon todas las actas de ciertas provincias, donde la oposición resultó victoriosa; se proclamaron a candidatos amigos vencidos. Se expulsó de las Cortes a varios diputados de la minoría»). Así fue como, según Alcalá Zamora, el Frente Popular consiguió la mayoría absoluta en las Cortes cuando solo había obtenido realmente unos 200 escaños muy lejos por tanto de los 237 en que se situaba el umbral de la mayoría absoluta. El Frente Popular logró conquistar la mayoría absoluta «violando todos los escrúpulos de legalidad y de conciencia», concluía Alcalá Zamora.

Terminada la guerra, en 1941 el Tribunal Nacional de Responsabilidades Políticas creado por el bando vencedor le impuso una multa de 50 millones de pesetas por considerarle «uno de los principales responsables, por acción y por omisión, de haber forjado la subversión roja, haber contribuido a mantenerla viva durante más de dos años y a estorbar el triunfo providencial del glorioso Alzamiento», lo que conllevó la confiscación de sus bienes. También le condenó a la pérdida de la nacionalidad española en aplicación del artículo 9 de la Ley, aunque no hay constancia de que el gobierno franquista llegara a aplicar dicho extremo. Después de múltiples penalidades, debido a la ocupación alemana y a la actitud colaboracionista del gobierno de Vichy, salió de Francia y tras un viaje transatlántico de 41 días en barco llegó a la Argentina en enero de 1942, donde vivió de sus libros, artículos y conferencias hasta su muerte.