SaltimbanquiClicClic
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martes, 21 de julio de 2026
"Sr. D. Alberto González Amador:
Quiero responderle de forma pública y transparente al burofax que me ha enviado (a través de su abogado) para exigirme la publicación de un texto de rectificación de unas manifestaciones hechas por mí en el programa Malas Lenguas Noche de TVE"
Jesús Maraña escribe en su columna una carta al novio de Ayuso: "Me amenaza usted con una querella por calumnias e injurias que incluye la solicitud de una indemnización de 50.000 euros. Comprendo que para usted será calderilla"
El Papa de Hitler — Pío XII.
El Papa que gobernó la Iglesia durante el Holocausto sabía exactamente lo que estaba pasando.
Lo sabía. Calló. Ocultó los documentos.
Y el Vaticano lo está convirtiendo en santo."
"1942. Los campos de exterminio nazis operan a plena capacidad.
El Papa Pío XII recibe reportes detallados de sus propios agentes sobre lo que ocurre en esos campos.
Líderes judíos le suplican que hable. Los gobiernos aliados le piden que condene.
Incluso diplomáticos del propio Vaticano le escriben cartas urgiéndolo a protestar.
Y ese mismo año — cuando mil judíos fueron arrestados y deportados a Auschwitz desde las narices del Vaticano, a pocas cuadras de la Plaza de San Pedro — Pío XII eligió el silencio.
Solo 16 de esos mil sobrevivieron.
El Papa no dijo nada."
"¿Y por qué calló?
Los archivos del Vaticano — sellados durante décadas y abiertos finalmente en 2020 — revelan la respuesta.
Un asesor del Papa le recomendó no compartir la información con los aliados porque los judíos y los ucranianos que la reportaban... no podían ser confiables. Mentían y exageraban.
Esa fue la justificación oficial interna del Vaticano para ignorar los reportes del exterminio.
Los testigos del Holocausto no eran confiables.
Porque eran judíos.
En documentos del Vaticano.
Firmados por asesores del Papa."
"Pero hay algo todavía más escandaloso que el silencio.
Los mismos archivos revelan que el Vaticano ocultó deliberadamente documentos sensibles — presumiblemente para proteger la imagen de Pío.
También revelan que el Papa intervino activamente para evitar que huérfanos de víctimas del Holocausto fueran reunidos con sus familiares judíos sobrevivientes.
Niños que habían sido escondidos en conventos y monasterios durante la guerra — el Papa ordenó que no fueran devueltos a sus familias judías.
No los salvó para devolverlos.
Los retuvo para convertirlos."
"En sus discursos públicos durante toda la guerra, Pío XII nunca pronunció las palabras judíos, nazis ni Holocausto.
Sus referencias eran tan vagas que podían interpretarse de cualquier manera sin comprometer al Vaticano con ninguna posición.
El historiador David Kertzer — ganador del Premio Pulitzer — estudió los archivos y concluyó que el Papa dejó de lado el liderazgo moral para preservar el poder de su Iglesia.
Seis millones de judíos asesinados.
Un Papa que sabía, calló y ocultó.
Y el proceso para declararlo santo sigue en curso.
En el Vaticano lo llaman beato.
La historia tiene otro nombre para él. #historia #PioXII
Eduardo Inda, condenado por decir que la Guardia Civil señala a Rubén Sánchez como "miembro de una red de acoso"
La organización celebra que la sentencia pide la rectificación de la noticia publicada por 'OkDiario'
R.R.
21-7-26
ElPlural
Eduardo Inda y Okdiario han sido condenados por un juez de Sevilla por asegurar que un informe de la Guardia Civil señalaba al secretario general de FACUA-Consumidores en Acción, Rubén Sánchez, como miembro de una supuesta red de acoso.
Así lo ha indicado este martes FACUA, que alude a la sentencia, la cual dicta que la noticia objeto del litigio incurrió en “la atribución a una autoridad pública de una conclusión fáctica que no tiene sustento documental alguno”. La sentencia solicita la rectificación en la web del medio y en sus perfiles de redes sociales.
Rubén Sánchez interpuso una demanda el pasado mes de abril por derechos de rectificación contra Inda y Dos Mil Palabras SL, la empresa editora del medio, después de que éste se negara a publicar el texto que se le requirió, según recuerda la organización.
El documento sostiene que “la Guardia Civil NO dice que don Rubén Sánchez García es miembro de una red de acoso” y señala que “no se cuestiona la utilización de un titular como elemento de captación de la atención del lector, sino la atribución a la Guardia Civil de una afirmación que no parece recogida en el propio atestado policial”. “Ello porque el cuerpo de la noticia contiene la afirmación totalmente contraria”.
El juez advierte que el texto de OkDiario no obedece a “un juicio de valor u opinión”, sino con “la atribución a una autoridad pública de una conclusión fáctica que no tiene sustento documental alguno”. “Distinto sería que el mencionado titular contenga una valoración, expresión u opinión periodística, pero el hecho de atribuir a la Guardia Civil dicha afirmación convierte el contenido del titular en un hecho susceptible de rectificación”, adjunta.
La sentencia contempla una “discordancia esencial ente el titular y el cuerpo de la noticia”. “Pues efectivamente situar a don Rubén Sánchez como miembro de una organización de acoso para posteriormente, entrando en el cuerpo de la noticia y en uno de sus párrafos, manifestar que ‘hasta la fecha no se han encontrado indicios que relacionen directamente a Rubén con la investigación llevada a cabo’ es una contracción que resulta esencial y determinante, afectando precisamente al hecho cuya rectificación se interesa”.
Otros medios de hicieron eco de estos hechos, como Mediterráneo Digital, El Correo de Pozuelo o La Gaceta de la Iberosfera, editada por la Fundación Disenso, presidida por Santiago Abascal. FACUA destaca que el resto de medios sí atendieron a los requerimientos de rectificación enviados por el responsable de la organización.
La noticia de OkDiario fue difundida, entre otros, por Cristina Seguí, cofundadora de Vox. En su caso, indicó que figura como “perjudicada” en el informe de la Guardia Civil que protagoniza la disputa y pidió personarse en la causa judicial en la que se enmarca con el objetivo de que imputaran a Rubén Sánchez, según rememora la organización.
La jueza lo rechazó, asevera FACUA, porque el procedimiento no tenía “nada que ver” -en palabras de la organización- con ella. Por el contrario, encontraría su origen en una denuncia del ultraderechista Alberto Gonzalo de Juan, más conocido como Alberto Pugilato, denunciado recientemente por un delito de odio contra las personas LGTBI por la Fiscalía de Valladolid.
Rubén Sánchez celebra que ha ganado cinco sentencias a Eduardo Inda y OkDiario a raíz de tres demandas de rectificación presentados contra el digital y su director.
La primera de ellas, cuenta FACUA, está relacionada con una noticia publicada el 28 de octubre de 2020 en la que decía que Sánchez había sido condenado por llamar “tarada” y “mascota” a una mujer cuando se trataba de afirmaciones que la sentencia mencionada en el artículo atribuía a otra persona.
El epicentro del segundo procedimiento de rectificación que resultó condenatorio para Inda y su medio es un artículo del mismo mes en el que se publicaba que Sánchez había llamado “homófobo” a un cargo de Ciudadanos en la Junta de Andalucía.
En los dos casos, se solicitó por parte del órgano competente la rectificación total o parcial de los textos que daban lugar a las noticias.
lunes, 20 de julio de 2026
Zalmen Gradowski sabía que los nazis lo matarían en cuanto dejara de ser útil. Por eso escribió a escondidas, protegió sus páginas y las enterró junto a los crematorios de Auschwitz, con la esperanza de que su voz sobreviviera cuando su cuerpo ya hubiera desaparecido.
No era un empleado ni un colaborador voluntario. Era un prisionero judío obligado por las SS a integrar el Sonderkommando, una unidad compuesta principalmente por cautivos forzados a trabajar en el centro mismo del sistema de exterminio.
Debían retirar los cuerpos de las cámaras de gas, cortar el cabello, recoger joyas y objetos de valor y trasladar los restos hasta los hornos o las fosas de cremación. Además de soportar aquella realidad, sabían que periódicamente serían eliminados para impedir que contaran lo que habían presenciado.
Gradowski había nacido en 1910 en Suwałki, Polonia. Antes de la guerra aspiraba a convertirse en escritor. En diciembre de 1942 fue deportado a Auschwitz junto con su esposa y varios miembros de su familia. Muchos de ellos fueron asesinados poco después de llegar, mientras él fue seleccionado para realizar aquel trabajo forzado.
Desde el interior del campo comenzó a escribir en yidis. Lo hacía en secreto, rodeado por guardias y consciente de que ser descubierto significaba una muerte inmediata. Sus páginas no formaban un diario cotidiano como el de Ana Frank, sino una mezcla de testimonio, lamento y mensaje dirigido a las generaciones futuras.
En la introducción dejó escritos los nombres de las personas que más amaba: su madre Sarah, sus hermanas Libe y Esther-Rokhl, su esposa Sonia, su suegro Raphael y su cuñado Wolf. También recordó a su padre, a sus hermanos y a otra hermana cuyo destino desconocía.
No podía ofrecerles una tumba ni detenerse a llorarlos. Sus palabras eran la única sepultura que podía construir para ellos.
“De esta manera espero inmortalizar los nombres queridos y amados de aquellos por quienes ahora ni siquiera puedo derramar una lágrima”, escribió desde lo que describió como un infierno donde resultaba imposible comprender la magnitud de sus pérdidas.
Gradowski también participó en la resistencia clandestina del Sonderkommando. Los prisioneros lograron reunir explosivos introducidos secretamente por mujeres que trabajaban en una fábrica de municiones y comenzaron a preparar una rebelión contra las SS.
El 7 de octubre de 1944, al saber que otro grupo estaba a punto de ser eliminado, los prisioneros se levantaron. Atacaron a varios guardias, incendiaron el crematorio IV y algunos lograron atravesar las alambradas antes de ser perseguidos.
La revuelta fue sofocada y más de 400 prisioneros perdieron la vida durante el enfrentamiento y las represalias. Gradowski murió probablemente aquel mismo día. Tenía alrededor de 34 años.
Antes de la rebelión había escondido sus manuscritos cerca del crematorio III, dentro de recipientes destinados a protegerlos de la humedad y del paso del tiempo. Estaba convencido de que alguien los encontraría cuando el campo fuera liberado.
Su esperanza se cumplió.
En marzo de 1945, Shlomo Dragon, otro antiguo integrante del Sonderkommando, ayudó a localizar uno de los textos enterrados. Otros fragmentos aparecieron posteriormente bajo la tierra y las cenizas de Birkenau.
“Solo les transmito una pequeña parte de lo ocurrido”, había advertido Gradowski. Sabía que su testimonio no podía abarcar todo lo que había visto, pero confiaba en que bastaría para que el mundo comprendiera cómo habían intentado destruir a su pueblo.
Sus manuscritos nunca alcanzaron la fama del diario de Ana Frank, pero no quedaron completamente olvidados. Fueron conservados, traducidos y publicados, y hoy son considerados uno de los testimonios más importantes escritos desde el interior de Auschwitz mientras los crímenes todavía estaban ocurriendo.
Zalmen Gradowski no sobrevivió para ver la liberación ni para saber que sus palabras serían leídas décadas después.
Los nazis intentaron convertir a su familia en cuerpos sin identidad y cenizas sin sepultura.
Él consiguió devolverles sus nombres.
Noventa años después
Hace noventa años no comenzó únicamente una guerra. Comenzó también un largo silencio. Un silencio que todavía hoy sigue respirando bajo la tierra de las fosas comunes y en la memoria de miles de familias que jamás pudieron cerrar sus heridas.
Mi abuelo, Álvaro Ordiz Sánchez, fue uno de aquellos hombres.
Fue encarcelado. Fue fusilado el 28 de julio de 1938. Y después fue arrojado a la fosa común del cementerio de San Salvador, en Oviedo, como si una vida pudiera borrarse con un puñado de tierra.
La fotografía que acompaña estas palabras es el documento que certifica su ejecución. Me estremece la frialdad con la que una máquina de escribir fue capaz de resumir el final de un ser humano. Una hora. Un trámite. Una firma. Un nombre escrito a mano. Nada más.
Pero detrás de esa tinta había una esposa esperando.
Mi abuela murió sin saber qué había sido de su marido. Nunca pudo abrazar un cuerpo. Nunca pudo llevar una flor a una tumba. Nunca tuvo la certeza de que había sido asesinado y yacía en aquella fosa común del cementerio de San Salvador. Vivió esperando una respuesta que jamás llegó.
Pienso muchas veces en ella.
Pienso en todas las noches en las que debió de mirar la puerta creyendo escuchar unos pasos que nunca regresaron. Pienso en la crueldad de una dictadura que no solo arrebató vidas, sino también el derecho de las familias a conocer la verdad.
Hoy ya sé dónde descansa mi abuelo.
Sé que continúa en la misma fosa común donde fue arrojado después del fusilamiento. Lo que aún permanece pendiente no es encontrarlo, sino hacer justicia a su memoria. No lo digo movido por el rencor. El rencor solo prolonga el dolor. Lo digo porque nadie debería permanecer en el olvido bajo una tumba sin nombre.
Hay quien dice que remover el pasado abre heridas.
Yo pienso justamente lo contrario.
Las heridas nunca se cerraron. Permanecen abiertas mientras existan hijos, nietos y bisnietos que contemplan cómo sus seres queridos continúan en una fosa común o en una cuneta sin que la historia les haya devuelto plenamente la dignidad que les fue arrebatada.
La memoria no es venganza.
La memoria es justicia.
Es devolver un nombre a quien quisieron convertir en un número.
Es romper el silencio que otros impusieron con el miedo.
Es impedir que el tiempo termine de asesinar a quienes ya fueron asesinados una vez.
Noventa años después del levantamiento militar contra la República, sigo creyendo que un país solo puede caminar con dignidad cuando es capaz de mirar de frente su propia historia, sin odio, pero también sin amnesia.
Porque mientras mi abuelo Álvaro Ordiz Sánchez continúe en la fosa común del cementerio de San Salvador, la historia de este país seguirá teniendo una deuda pendiente.
Y mientras yo tenga voz, seguiré pronunciando su nombre.
Para que nunca vuelva a ser solo una firma perdida entre papeles amarillentos.
Para que vuelva a ser lo que siempre fue.
Un hombre. Un esposo. Un padre.
Mi abuelo.
Nicanor
García Ordiz
El espectáculo de Trump en la final del Mundial: desde un palco cargado de tensión hasta la vergüenza en la entrega de la copa
En la cara B de las grandes citas futbolísticas, la de los palcos llenos de políticos y grandes empresarios, el presidente estadounidense fue protagonista constante por su carácter imprevisible
Rodrigo dla Torre
20-7-26
ElPlural
Mientras el esférico rueda sobre el césped, suele recabar la mayor parte de la atención de lo que ocurre en los grandes estadios del mundo del fúbtol. Sin embargo, más aún si los partidos se siguen por televisión, el balón suele ceder en distintos momentos el protagonismo al contexto político, al apuntar las cámaras en distintas ocasiones a lo largo del tiempo de juego a los palcos presidenciales. Si ya en muchas ocasiones este deporte ha dejado imágenes para el recuerdo en este sentido, la final de este Mundial no podía pasar desapercibida, al tornarse Donald Trump en el anfitrión de una cita que fue seguida por miles de millones de personas en todo el mundo.
El político republicano y presidente de los Estados Unidos viene siendo la figura que mayor protagonismo está adquiriendo este año, por su capacidad tanto para generar polémica constante como para hacer temblar a todo el panorama internacional. A lo largo de este 2026, Trump ha vivido en una actitud ofensiva constante, no dejando de amenazar con intervenir militarmente en distintos países, haciendo pender de un hilo todas las relaciones comerciales estadounidenses con sus famosos aranceles y presionando a diferentes países a cumplir sus deseos. Venezuela, Irán, la OTAN, la tirantez con Europa, su cercanía con Netanyahu... Estos, sumados a otros tantos asuntos, han controvertido a Trump en una de las figuras más controvertidas, y temidas, del planeta. Caracterizado, además, por su caracter y forma de actuar cambiante e imprevisible, todos estos elementos se convertían en un cóctel por el cual no dejaba de haber miradas de reojo a lo que ocurría en el palco presidencial mientras España hacía gala de un gran fútbol ante Argentina sobre el césped.
Las grandes ocasiones deportivas, como esta final del Mundial de fútbol, suelen ser una llamada a la unión y a un clima más propicio tanto al diálogo como a unas relaciones más amistosas. Prueba de ello eran las palabras que Tom Cruise pronunciaba antes del inicio del partido, en las que hacía un llamamiento a dar lugar a un contexto menos tenso. Un discurso el de este actor, que se hacía notar de manera especial, teniendo en cuenta que en el palco presidencial se sentaba Donald Trump junto a Gianni Infantino, presidente de la FIFA, (habiendo protagonizado ambos alguna que otra polémica en torno al fútbol durante el campeonato) pero en el que también estaban tanto Pedro Sánchez como los mandatarios de los países coorganizadores del torneo, Claudia Sheinbaum y Mark Carney, de México y Canadá respectivamente.
En un vistazo rápido, ver a estos responsables políticos compartir palco junto a Trump era una imagen que guardaba la lógica del protocolo al ocupar los asientos de este espacio los anfitriones del torneo como el presidente de uno de los países que competía por el trofeo final. No obstante, por rápido que fuera el vistazo que se echara, era imposible hacerlo sin recordar las tensiones que el mandatario estadounidense ha tenido con España desde el año pasado o que ha impuesto sendos aranceles tanto a mexicanos como canadienses e, incluso, amenazado con anexiones o el uso de tropas en sus territorios.
Estos palcos presidenciales han dejado a lo largo de los años momentos tantos de cercanía verdadera entre los que allí podían encontrarse, como escenas en las que se atisbaba una simpatía un tanto forzada marcada por la necesidad de abogar por la diplomacia para evitar mayores tensiones entre países. Así, cada vez que las cámaras enfocaban a Trump y al resto de figuras políticas con las que compartía el partido, se hallaban miradas continuadas al terreno de juego y poca conversación entre ellos. Ahora bien, no fue esta la única ocasión en la que el presidente estadounidense se tornaba un controvertido protagonista de la final del mundial.
Donald Trump es, entre otras cosas, conocido por dejar su sello allí donde va, pequeños detalles poco trascendentales en el momento pero muy recordados posteriormente. Teniendo esto en cuenta, aunque llamara la atención, no resultaba tampoco extraño que el presidente estadounidense se saltara el procedimiento habitual en la entrega de la copa al equipo ganador del Mundial para, sin hacer demasiado ruido, a pesar de que Infantino le llamaba a retirarse de la escena, no abandonar el escenario y quedarse junto a los jugadores mientras estos alzaban el trofeo en una imagen para la historia de este deporte (y, ahora, de la política internacional). Una escena que, al menos en lo que se recuerda, muy rara vez se ha dado en este campeonato.
De esta manera, el estadounidense volvía a resultar incómodo pero a lograr su objetivo, no siendo otro que, a pesar de ser consideradas muchas de sus actuaciones un tanto vergonzosas, remarcarse a sí mismo como el dominador del tablero. Tal y como ha sido definido en muchas ocasiones, el matón que al que pocos tienen el valor de plantar cara, que hace y deshace como desea, actuando de manera continuada con la intención de dejar sendos mensajes de su posición autoritaria.
domingo, 19 de julio de 2026
Manuel Iglesias
Un recordatorio a jueces y magistrados españoles, sobre la división de poderes:
Jueces y Magistrados componen el Poder Judicial y tienen la facultad de aplicar las leyes, les gusten o no. Además de saber leer y escribir, deben saber recitar leyes de memoria para, tras aprobar la carrera de Derecho, prepararse una dura oposición, para la que necesitan tiempo y el dinero que requiere el entrenamiento por parte de otros jueces. (Dice la leyenda que esta preparación, históricamente, se ha pagado en sobres, en efectivo, esto es, lo que vulgarmente llamamos cobrar “en negro”, aunque luego se pongan muy dignos cuando juzgan delitos de corrupción. ¡Manda huevos!)
Mayoritariamente son de derechas y una vez conseguida la plaza, deben ser íntegros, independientes e imparciales. Sin embargo, desde siempre se ha oído por los juzgados la suerte o no de que te toque un juez jodido o majo si tienes algún pleito.
Su trabajo es tener la mente limpia y aplicar las leyes, que se aprueban o modifican en el parlamento (Poder Legislativo), en función de su composición y la tendencia política mayoritaria decidida por el pueblo soberano en unas elecciones democráticas.
El gobierno es el legítimo representante de la ciudadanía y aplica las políticas por las que ha sido elegido por el pueblo. Es el Poder Ejecutivo.
Dicho esto, gracias a mi profunda formación en cuestiones de Derecho, en la facultad de Barrio Sésamo, añadiré, con la venia de sus señorías, dos o tres cositas de candente, incandescente o como se diga, actualidad.
A la sala 2ª del Tribunal Supremo, que descaradamente puede controlar la vida política del Estado; a Pablo Llarena, juez instructor del Procés, y al tribunal encabezado por Manolo Marchena, que condenó a los independentistas catalanes, supongo que les importará una mierda lo dictado por el Tribunal de Justicia de la Unión Europea sobre la aplicación de la ley de Amnistía, aprobada, queridos jueces, por el Poder legislativo, un poder que no les pertenece.
Enrique Jesús Vergés, María del Rosario Esteban, José Sierra Fernández, Jesús Gómez-Angulo, y Carlos Prat, son los magistrados de la sección 23 de la Audiencia Provincial de Madrid, que apoyan al juez Peinado para enviar a juicio popular, así, a lo loco, a Begoña Gómez, esposa del presidente del gobierno de España. A la que han devuelto el pasaporte y con la que quería quedar cada 15 días en su juzgado. Para mí, que le gusta al señor juez y es por eso por lo que le importa una mierda provocar ataques de celos de su marido, el ínclito y carismático, Pedro Sánchez.
Por último, Emilio Francisco Serrano (ponente), Dolores Fernández y José Antonio Patrocinio, son los magistrados de la Audiencia Provincial de Badajoz que han condenado a David Sánchez, hermano del presidente del gobierno de España, por prevaricación, sin pruebas fehacientes, en la adjudicación de la plaza a la que concursó, con el currículo y méritos más brillantes de todos los candidatos, en base a la declaración del teniente coronel de la guardia civil y jefe de la UCO, Antonio Balas, que está seguro de que se cometió alguna ilegalidad. Por lo que sea. (Expertos judiciales no se explican que pintaba en ese procedimiento, tan alto representante del benemérito cuerpo policial). Más de 30 testigos declararon que no vieron ninguna irregularidad y, o bien mintieron, por lo que debieron ser acusados de falso testimonio, o el juicio ha sido una farsa. La jueza que instruyó el procedimiento contra el hermano del presidente del gobierno, Beatriz Biedma, se manifestó delante de los juzgados en una concentración, junto a Vox, en la que se pedía la dimisión de Pedro Sánchez, por lo que sea, acaba de ser elegida por sus compañeros jueza decana de Badajoz.
Mientras tanto, en el Consejo General del Poder Judicial, sus ilustrísimas, se siguen tocando las pelotas.
Bueno, pues teniendo mucho más que decir, aquí lo dejo. Que no tengo toda la tarde.
Manolo Iglesias de Valladolid, de toda la vida.
Ver menos
TalDíaComoHoy de 1936, una parte del Ejército, junto a monárquicos, falangistas y otros sectores reaccionarios, dieron un golpe de Estado contra la Segunda República. El golpe no triunfó, sino que fue neutralizado en buena parte del país gracias a la resistencia popular, obrera y republicana, especialmente en ciudades clave como Madrid o Barcelona.
La Segunda República había nacido en 1931 ya bajo el acoso de las fuerzas más reaccionarias de España: grandes propietarios, jerarquías eclesiásticas, sectores del alto mando militar y la derecha autoritaria boicotearon desde el principio las reformas republicanas, resistieron la secularización, la reforma agraria, la modernización del Ejército y la ampliación de derechos sociales y democráticos. La ofensiva contrarrevolucionaria se expresó en la conspiración permanente, en el golpe fallido de 1932 y en la escalada de reacción que preparó el terreno para 1936.
El fracaso del golpe no significó paz, sino guerra: al no poder imponerse de inmediato en todo el país, los sublevados dividieron España y arrastraron a la Segunda República a una guerra civil. Vista desde una perspectiva histórica rigurosa, aquella fue una guerra provocada por la contrarrevolución contra el gobierno del Frente Popular y contra las aspiraciones populares de democratización, reforma y justicia social. En palabras del PCE, fue una guerra “nacional y revolucionaria”, es decir, una guerra del pueblo contra las castas reaccionarias y contra el invasor fascista.
La memoria de esta fecha no puede ser neutral: el 18 de julio no fue una “crisis militar”, sino el intento de aplastar a sangre y fuego la Segunda República y abrir paso al franquismo.
"La sublevación del 18 de julio no fue una reacción coyuntural ante el desorden, como quiso vender la propaganda franquista, sino una conspiración minuciosamente preparada, financiada por la oligarquía y amparada en la promesa de apoyo de las potencias fascistas, con el objetivo predeterminado de destruir la República y exterminar a sus defensores."
-Viñas, Á. (2006). La soledad de la República: El abandono de las democracias y el viraje hacia la Unión Soviética.
