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viernes, 16 de enero de 2026

 


 


El PSOE dispara a bocajarro contra MAZÓN y FEIJÓO por la DANA: "Nos ha m...

 


 


 


 


 


 


 


 


JULIO IGLESIAS y la denuncia por AGRESIÓN SEXUAL | El Abierto

🕯️Groucho Marx y sus Desternillantes Frases #citas #refranes #celebres #...

Monólogo José Luis Ozores en Recluta con niño

 


 



Psicópata nazi paseaba semidesnuda entre los presos y azotaba mujeres y niños con navajas

8 de abril de 1945, a unos cinco kilómetros al noroeste de la ciudad de Weimar, Alemania nazi. Los prisioneros del campo de Buchenwald, utilizando un transmisor secreto de onda corta y un pequeño generador, envían el siguiente mensaje en código Morse: “A los aliados. Al ejército del general Patton.

Este es el campo de concentración de Buchenwald. LLAMADA DE SOCORRO. Solicitamos ayuda. Quieren evacuarnos. Las SS quieren destruirnos”. 3 minutos después de la transmisión, los presos desesperados reciben el mensaje en respuesta: “Esperad. Corriendo en vuestra ayuda. Estado Mayor del Tercer Ejército”.

Tres días después, el 11 de abril, la 6.ª División Blindada estadounidense libera Buchenwald y encuentra a más de 21.000 supervivientes débiles y demacrados. Después de que el general Patton recorra el campo, ordena al alcalde de la cercana ciudad de Weimar que lleve a 1.000 ciudadanos a Buchenwald para mostrarles el crematorio y otras pruebas de las atrocidades nazis.

Los estadounidenses quieren garantizar que el pueblo alemán asuma la responsabilidad de los crímenes nazis, en lugar de descartarlos como propaganda de atrocidades. Muchos de ellos lloran y algunos incluso se desmayan al ver los cadáveres, a los supervivientes hambrientos detrás de alambradas de púas, así como una mesa con pinturas sobre pieles humanas.

También se encontrarán con varias partes de cuerpos humanos conservadas en alcohol y dos cabezas reducidas a una quinta parte de su tamaño normal. Una de las perpetradoras nazis alemanas responsables de estas atrocidades es Ilse Koch. Ilse Koch nació como Margarete Ilse Köhler el 22 de septiembre de 1906 en Dresde, entonces parte del Imperio Alemán.

Ilse y sus dos hermanos fueron criados por padres protestantes y era conocida por ser una niña educada y feliz. Se graduó de la escuela primaria y de comercio, y en la década de 1920 trabajó en varias empresas como secretaria y auxiliar de contabilidad. En mayo de 1932, Ilse, que entonces tenía 25 años, se unió al Partido Nazi.

Se sintió atraída por el movimiento a través de su compromiso social con miembros del destacamento local de las SS en Dresde. Las SS se percibían a sí mismas como la “élite racial” del futuro nazi y la joven Ilse se sentía a su vez atraída por estos jóvenes uniformados, seguros de sí mismos y a menudo ambiciosos. Adolf Hitler y su Partido Nazi llegaron al poder el 30 de enero de 1933.

En mayo de 1934, Ilse conoció a Karl Otto Koch, quien el 1 de septiembre de 1936 fue nombrado comandante de Sachsenhausen, uno de los campos de concentración más grandes de Alemania. Fue en Sachsenhausen donde el 25 de mayo de 1937 Ilse y Karl se casaron. El matrimonio tuvo 3 hijos: su hijo Artwin, nacido en 1938, y dos hijas, Gisela nacida en 1939 y Gudrun, un año después.

Aunque Ilse Koch negó haber entrado alguna vez en el recinto del campo de Sachsenhausen, varios supervivientes comprobaron más tarde que ella había participado en los abusos. Los supervivientes del campo mencionaron más tarde cómo Ilse Koch observaba a los reclusos trabajar desde su ventana y gritaba reproches a cualquiera que se atreviera a mirarla.

Y cuando lo hacían, ella ordenaba a los guardias que le dieran palizas. En agosto de 1937, Karl Otto Koch recibió el encargo de construir un nuevo campo de concentración, Buchenwald, que entonces pertenecía a uno de los campos de concentración más grandes establecidos dentro de las fronteras alemanas. Durante la Segunda Guerra Mundial, que comenzó el 1 de septiembre de 1939, el campo principal de Buchenwald administró al menos 88 subcampos.

 


GÉNOVA EN SHOCK "CARLOS ALSINA OBLIGA A DIMITIR FEIJÓO POR MENTIR Y CUBR...

 


 



JUICIOS A PLAZOS. La extraña dictadura española

Que el juicio contra la pareja de Isabel Díaz Ayuso no se celebre hasta después de las elecciones autonómicas de 2027 no es una anécdota jurídica ni un detalle técnico sin relevancia política. Es un síntoma. Un síntoma grave de cómo funciona el poder en España cuando el acusado no es cualquiera, cuando el apellido importa, cuando el calendario electoral pesa más que el derecho de la ciudadanía a saber y a juzgar.

Según informó la Cadena SER, fuentes judiciales admiten que la saturación de los juzgados de lo Penal de Madrid hace imposible fijar una fecha anterior. El argumento administrativo suena neutro, casi inocente. Pero la neutralidad se rompe cuando se observan los hechos desnudos: una persona imputada por fraude fiscal, falsedad documental y pertenencia a grupo criminal no se sentará en el banquillo hasta que pase el ciclo electoral completo. Democracia formal, justicia en diferido.

JUSTICIA A CÁMARA LENTA PARA QUIEN MANDA

El caso de Alberto González Amador no es menor. Está acusado de haber defraudado a Hacienda una cantidad inferior a 600.000 euros, umbral que envía la causa a los juzgados de lo Penal y no a la Audiencia Provincial. No hablamos de un error contable ni de una discrepancia administrativa. Hablamos de delitos tipificados, de una instrucción ya cerrada, de una causa lista para juicio. Y, sin embargo, el sistema decide que no toca ahora.

La justicia lenta no es neutral cuando siempre llega tarde para los mismos y rápido para otros. En Madrid, miles de procedimientos se acumulan porque durante años se ha recortado en personal, en medios y en inversión pública mientras se bajaban impuestos a las rentas más altas. La saturación no es un accidente. Es una decisión política sostenida en el tiempo.

En ese contexto, que el juicio se posponga más allá de 2027 no es solo un problema procesal. Es una ventaja política objetiva para quien gobierna la Comunidad de Madrid desde 2019 y aspira a revalidar el poder sin el ruido incómodo de un juicio a su entorno más inmediato. La separación de poderes se vuelve decorativa cuando el calendario judicial encaja tan bien con el electoral.

La reacción no se hizo esperar. Gabriel Rufián ironizó con una frase que ha circulado como un dardo preciso: “Rara dictadura en la que vive esta gente”. La frase no habla de una dictadura clásica, sino de algo más inquietante. Un régimen donde las reglas existen, pero se adaptan con suavidad quirúrgica a quienes mandan. Mordidas para todos y juicios a la carta, resumió.

PRIVILEGIOS, SILENCIOS Y NORMALIZACIÓN DEL ABUSO

No es la primera vez que el entorno de la presidenta madrileña protagoniza episodios que, en cualquier otro contexto, habrían provocado dimisiones inmediatas o una investigación política de calado. Desde los contratos sanitarios durante la pandemia hasta las relaciones empresariales con el sector privado de la salud, el ecosistema que rodea al poder en Madrid se ha movido siempre en una zona gris cuidadosamente protegida.

El detalle aparentemente menor de que González Amador utilizara un correo corporativo vinculado al Grupo Quirón y firmara con el apellido “Burnet” no es solo pintoresco. Es la metáfora perfecta de una élite que se sabe impune, que juega a la ficción mientras maneja recursos reales. Sonny Crockett como alias empresarial en la sanidad privatizada madrileña. No es una serie. Es la vida política española en 2026.

La indignación ciudadana que se ha expresado en redes no surge de la nada. Surge de la acumulación. De ver cómo se persigue con dureza a activistas, a sindicalistas o a personas empobrecidas mientras los poderosos se benefician de la lentitud estructural que ellos mismos han provocado. Surge de comprobar que la igualdad ante la ley es una promesa que se rompe siempre por el mismo lado.

No es que España sea una dictadura. Es algo más sofisticado y, por eso mismo, más peligroso. Es un sistema donde las formas democráticas siguen en pie, pero el contenido se vacía poco a poco. Donde votar sigue siendo obligatorio moralmente, pero decidir se vuelve cada vez más irrelevante frente a redes de poder económico, judicial y mediático que se protegen entre sí.

La pregunta no es por qué el juicio se retrasa. La pregunta es por qué hemos normalizado que ocurra. Porque cuando la justicia aprende a esperar, la democracia deja de ser urgente. Y cuando la democracia deja de ser urgente, el privilegio se convierte en costumbre y la impunidad en paisaje.

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¿Con Franco se vivía mejor? 🤔

Mujer que votas a Vox: hoy te contamos 20 cosas que quizá NO sabías del Patronato de Protección a la Mujer.

Memoria, realidad y feminismo. ✊ ♀️

1️⃣ 🔒 No hacía falta cometer ningún delito

Bastaba con ser mujer, joven y “molesta”. El Patronato encerraba por sospecha moral, no por crimen. El franquismo llamaba “protección” a la detención arbitraria.

2️⃣ 👨‍⚖️ No había jueces ni juicios

Ni defensa, ni abogado, ni sentencia. Un cura, una monja o un funcionario decidían tu destino. Estado de excepción permanente… solo para mujeres.

3️⃣ ⛪ La Iglesia mandaba más que el Estado

Órdenes religiosas gestionaban los centros. Rezaban por la mañana y castigaban por la tarde. Nacionalcatolicismo en su versión más carcelaria.

4️⃣ 👧 Encerraban a niñas

Muchas internas tenían 12, 13 o 14 años. Menores tratadas como pecadoras peligrosas. El delito: crecer sin obedecer.

5️⃣ 🤰 Ser violada también era motivo de encierro

Si te violaban, el problema eras tú. El Patronato castigaba a la víctima para “restaurar su honor”. El violador, a menudo, ni aparecía.

6️⃣ 🧹 Trabajo forzado encubierto

Lavanderías, costura, limpieza… sin salario. El franquismo descubrió pronto que la “reeducación” salía rentable.

7️⃣ 🧠 Tortura psicológica sistemática

Aislamiento, humillaciones públicas, insultos constantes. El objetivo: romper la identidad y fabricar sumisión.

8️⃣ 🚫 Las familias podían denunciarte

Un padre, un tío, un vecino… bastaba una llamada. El Estado franquista armó a la familia patriarcal como policía moral.

9️⃣ 🕳️ Podías estar años sin saber cuándo salías

No había fecha de salida. La incertidumbre era parte del castigo. Control total del tiempo y del cuerpo.

🔟 👶 Madres separadas de sus hijos

Muchas mujeres dieron a luz internadas. Algunas nunca volvieron a ver a sus bebés. Aquí empieza la sombra del robo de niños.

1️⃣ 1️⃣ 📿 El “pecado” era peor que el delito

Robar importaba menos que follar. El franquismo tenía claro su enemigo: la autonomía sexual femenina.

1️⃣ 2️⃣ 🧾 Todo estaba perfectamente documentado

Expedientes, informes, fichas morales. No fue un exceso: fue política de Estado, fría y planificada.

1️⃣ 3️⃣ 🪞 El objetivo no era ayudarte, era domesticarse

Querían esposas dóciles, criadas obedientes y cuerpos disciplinados. Fábricas de mujeres sumisas.

1️⃣ 4️⃣ ⏳ Sobrevivió a Franco

No terminó en 1975. El Patronato siguió funcionando hasta 1985, ya en “democracia”. Sin depuración, sin castigo.

1️⃣ 5️⃣ 🤐 Las víctimas fueron silenciadas durante décadas

Vergüenza, miedo, trauma. Nadie quiso escucharlas. El silencio también fue violencia.

1️⃣ 6️⃣ 🏛️ Nunca hubo una comisión de verdad oficial

Ni juicios, ni responsables señalados. Impunidad absoluta para una institución que destrozó miles de vidas.

1️⃣ 7️⃣ 🧬 Fue violencia de género institucional

Antes de que existiera el término. El Estado persiguiendo mujeres por ser mujeres fuera del molde.

1️⃣ 8️⃣ 🧠 Muchos métodos siguen vivos

Culpabilizar, moralizar, tutelar… El franquismo no murió: se recicló.

1️⃣ 9️⃣ 🕯️ No hay monumentos ni homenajes

Cárceles sin placas, conventos sin memoria. España sigue debiendo verdad y reparación.

2️⃣ 0️⃣ ✊ Recordarlo es un acto político

La memoria no es revancha: es justicia. Porque sin memoria feminista, no hay democracia real.

🔴 Comparte para que la memoria venza al franquismo.

Ni olvido ni blanqueamiento. ✊ 📚