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viernes, 10 de julio de 2026

 


Tiene 450.000 casos de abusos a menores entre sus compañeros, se financian con el dinero de nuestras rentas, no declaran el robo del "cepillo", adoctrinan en iglesias y templos que construyó con muchísmo esfuerzo el pueblo llano, siguen haciendo negocio con manipular conciencias, vive en un super apartamento en el centro de Madrid con servicio incluido mientras hay milescde personas que les cuesta llegar a fin de mes y el tipo todavía tiene los santos huevazos de decir que con un solo ministro en la cárcel tenemos un gobierno de ladrones

En un país con otra conciencia, este tiparraco, los de hazte oir, los abogados cristianos y quien les protege y toda esa patulea deberían estar cavando olivas a ver si hacen algo productivo y al menos dejan de insultarnos




ALMEIDA DESCUBRE AL CULPABLE: LAS BICICLETAS

José Luis Martínez-Almeida ha encontrado por fin la causa del precio de la vivienda en Madrid. No son los fondos de inversión, ni los grandes propietarios, ni los pisos turísticos, ni décadas de políticas del PP entregando la ciudad al rentismo. Son los aparcamientos para bicicletas. El alcalde afirmó el 8 de julio que obligar a las nuevas promociones a disponer de aparcabicis “es encarecer el precio de la vivienda”. Dos tubos de acero. Ese era el enemigo que faltaba por señalar. Después de convertir el derecho a la vivienda en un producto financiero, el PP pretende convencernos de que el problema es dónde deja la bicicleta una vecina.

La ocurrencia sería simplemente ridícula si no sirviera para ocultar una política muy concreta. Madrid lleva décadas gobernada por el Partido Popular, y buena parte de las competencias urbanísticas y de vivienda corresponden precisamente al Ayuntamiento y a la Comunidad. Pero Almeida necesita un culpable pequeño, absurdo y fácilmente caricaturizable. Una bicicleta, un carril, una norma ambiental. Lo que sea con tal de no mencionar a quienes compran bloques enteros, acumulan viviendas y suben los alquileres mientras el salario de las trabajadoras y trabajadores permanece atrapado. El aparcabicis cuesta poco. El rentismo cuesta barrios enteros.

En las redes se han burlado hablando de “dictadura ciclista”, pero detrás del chiste hay algo bastante serio. El alcalde de una ciudad con una emergencia habitacional utiliza su cargo para fabricar excusas contra la movilidad sostenible y proteger el margen de beneficio de las promotoras. Ni siquiera intenta disimularlo demasiado. Todo equipamiento colectivo pasa a ser un gasto insoportable; la especulación, en cambio, aparece como una fuerza de la naturaleza que nadie puede tocar. No encarecen las casas las bicicletas. Las encarece un modelo político que solo sabe gobernar para quien ya tiene varias.



 

EL 9 DE JULIO DE 1939 MORÍAN MÁS DE UN CENTENAR DE PERSONAS EN LA EXPLOSIÓN EN PEÑARANDA DE BRACAMONTE, UNA TRAGEDIA CENSURADA Y OLVIDADA

Hacía tan solo tres meses que había terminado la Guerra Civil. El dolor y el desgarro por una terrible situación de penalidades y privaciones dominaba a una sociedad que estaba fuertemente controlada. El hambre y la lucha cotidiana por la supervivencia eran los principales denominadores a los que tenía que hacer frente un país que estaba totalmente devastado y a merced de los acontecimientos.

En medio de ese contexto, de incertidumbre y aspereza generalizadas, poco más de 90 días después del fin del conflicto bélico, el 9 de julio de 1939 la localidad salmantina de Peñaranda de Bracamonte sería escenario de una gran tragedia, que sería ocultada a la práctica totalidad de la sociedad de la época, que ya bastante atareada se encontraba en su propia supervivencia y en un devenir cotidiano plagado de dudas.

En la fecha antes indicada, concretamente en torno a las 11:19 horas de la mañana de un caluroso día del mes de julio, domingo para más señas, un tren militar cargado de bombas, munición y mercancías estaba estacionado en la vía junto a un polvorín central que había pertenecido al ejército republicano.

El tren de mercancías número 352 entró en la estación de Peñaranda de Bracamonte con una de las ruedas de sus vagones al rojo vivo debido a la fricción. El calor extremo o una chispa fortuita de esa rueda alcanzó la carga del propio convoy.

El convoy transportaba amonal (una mezcla altamente inestable de nitrato amónico, TNT y polvo de aluminio) junto con otros vagones cargados de munición. Al hacer contacto con el fuego de la rueda, los vagones estallaron en plena vía.

La brutal onda expansiva y el calor de la explosión del tren alcanzaron de manera inmediata al polvorín militar principal, ubicado justo al lado de las vías de la estación. En ese almacén se guardaban más de 300 toneladas de bombas de la Guerra Civil, que explotaron en un segundo estallido masivo que terminó por borrar del mapa la estación y los barrios colindantes.

El desastre causó más de un centenar de muertos y unos 1.500 heridos. Varias manzanas del municipio quedaron completamente arrasadas. El propio tren de mercancías y tres de sus vagones volaron literalmente por los aires. Se calcula que hubo entre 100 y 125 víctimas mortales en total. De muchas de ellas, alrededor de unas 45 personas, nunca se pudieron localizar los cuerpos debido a la pulverización causada por la onda expansiva.

Los heridos superaron los 1.500 civiles. Teniendo en cuenta que la localidad rondaba los 4.500 habitantes en aquella época, prácticamente la tercera parte de la población sufrió lesiones de diversa gravedad, lo que da una idea de la magnitud que provocó aquella tragedia, hoy en día muy desconocida para una gran parte de la sociedad española.

La gran mayoría de las víctimas mortales y heridos fueron población civil local. Dado que la explosión ocurrió en pleno casco urbano, justo al lado de viviendas e industrias locales, el impacto sobre los habitantes de Peñaranda de Bracamonte fue devastador.

La brutal doble explosión destruyó por completo unas 1.000 viviendas, dejando a miles de familias civiles en la calle de la noche a la mañana. Las industrias colindantes a las vías, como las fábricas de harinas y la de caucho, quedaron completamente arrasadas, sepultando a los civiles que se encontraban trabajando en su interior en ese momento.

Muchos niños y jóvenes de la época relataron que al escuchar el primer estruendo pensaron inmediatamente que la Guerra Civil no había terminado. Al ver los fogonazos y cascotes, la primera reacción de las familias fue correr a esconderse debajo de las camas o en los sótanos, creyendo que la aviación enemiga regresaba a bombardear el pueblo.

Quienes lograron salir a la calle describieron un cielo completamente negro de donde caían proyectiles sin explotar, metralla, piedras y restos del propio tren. Varios testigos narraron cómo la onda expansiva los levantó del suelo y los arrojó a metros de distancia, arrancándoles la ropa o dejándolos sordos temporalmente por la rotura de tímpanos generalizada.

Los supervivientes recordaban cavar con sus propias manos en las fábricas de harina y casas hundidas. El impacto psicológico más duro que relatan los mayores del pueblo fue el descubrir que decenas de vecinos, amigos o familiares directamente habían desaparecido por completo sin dejar rastro, desintegrados por la fuerza térmica del polvorín.

Los civiles supervivientes contaban cómo abandonaron Peñaranda a pie, descalzos, heridos y cubiertos de ceniza, caminando por las carreteras hacia localidades vecinas como Macotera o Nava de Sotrobal en busca de refugio.

Posteriormente, se creó el Patronato para la Reconstrucción de Peñaranda. Los medios censurados dejaron de hablar de los muertos y pasaron a centrarse exclusivamente en la supuesta "ayuda ejemplar" del gobierno y en el modelo de la nueva España, ocultando que muchas promesas de reconstrucción jamás llegaron a completarse.

La censura imperante silenció y minimizó la catástrofe de manera inmediata. Ocurrió apenas tres meses después de finalizar la Guerra Civil, en un momento en que el nuevo régimen intentaba proyectar una imagen de orden absoluto, paz, control y eficiencia. El aparato oficial ocultó el número real de muertos (que superaba el centenar).

Los periódicos de la época, tales como la prensa regional y nacional, recibieron órdenes drásticas para minimizar el impacto del trágico accidente. Se presentaron cifras de fallecidos drásticamente inferiores a las reales para no alarmar a la población.

Al estar tan reciente el fin de la guerra, el estallido generó el pánico generalizado de que se tratara de un atentado o un bombardeo de la resistencia republicana. Para cortar los rumores de inestabilidad política o fallos graves de la logística militar, el régimen impuso rápidamente la versión oficial de que se trató de un puro y fortuito accidente técnico (un sobrecalentamiento del eje de una rueda del tren).

Con estos mimbres, y en una situación todavía mucho más crítica que tres meses antes, los vecinos de Peñaranda de Bracamonte reiniciaban una muy dura y cruel posguerra, que para ellos se veía trágica y dramáticamente acrecentada por una gran tragedia a la que no fue ajeno ni un solo habitante de esta localidad. Ellos mismos, y nadie más, fueron quienes irguieron de nuevo a una gran villa que había quedado reducida casi a cenizas, al igual que si sufriesen el peor impacto de dos guerras juntas.

Tuvieron que pasar tres cuartos de siglo, hasta el año 2014, coincidiendo con el 75.º aniversario de la tragedia, para que se hiciese un mínimo de justicia con las víctimas de esa gran tragedia, para que cuando menos no decayesen en el olvido definitivo. El 9 de julio de 2014 el Ayuntamiento de Peñaranda de Bracamonte inauguró una escultura conmemorativa en memoria de las víctimas.

El monumento está situado de forma simbólica en el Paseo de la Estación, la zona que sufrió el impacto directo y donde se originó el estallido del tren y el posterior polvorín.

Cada 9 de julio, las autoridades municipales y los vecinos se reúnen junto a este monolito para realizar una ofrenda floral y guardar minutos de silencio. El tañido de las campanas de la localidad acompaña el acto para honrar a los fallecidos y heridos.

A pesar de la existencia de esta escultura en la estación, algunos familiares de las víctimas y colectivos locales todavía reclaman que se cumplan antiguas promesas, como la instalación de un gran monolito con los nombres de todos los fallecidos en el cementerio o la asignación de una calle dedicada específicamente a ellos.

FOTO DE LA EXPLOSIÓN DE PEÑARANDA DE BRACAMONTE. ARCHIVOS DE LA JUNTA DE CASTILLA Y LEÓN.


 


Cuando observo la rigidez de quienes defienden al pie de la letra la genealogía bíblica, no puedo evitar sentir una profunda extrañeza. Se aferran a la idea de que toda nuestra especie desciende de un solo par de seres humanos, Adán y Eva, y cuando se les confronta con la imposibilidad lógica y biológica de poblar el mundo sin recurrir al incesto sistemático, su respuesta es el silencio o una huida hacia la fantasía de una "pureza genética" original que jamás existió.

Es fascinante y, a la vez, desalentador ver cómo el ser humano es capaz de sacrificar la razón en el altar del dogma. Al tratar un texto literario antiguo —rico en símbolos, arquetipos y verdades teológicas— como si fuera un manual de biología moderna, estos grupos terminan atrapados en una contradicción que ellos mismos consideran aborrecible. Lo hacen porque, para ellos, cuestionar la literalidad de ese origen significaría admitir que la historia de la "Caída" y la necesidad de una redención externa es una construcción humana, y no un hecho histórico inamovible.

Cuando leo esos textos, no veo un registro civil, sino la voz de una cultura antigua intentando dar sentido a su existencia a través de relatos fundacionales, tal como lo hicieron otros pueblos del Oriente Próximo con sus propios mitos. Pero al despojar al Génesis de su riqueza simbólica, los fundamentalistas lo reducen a una narrativa que, analizada desde la realidad, se vuelve insostenible. Prefieren sostener que la humanidad comenzó a través de uniones consanguíneas, ignorando lo que la ciencia y la historia nos enseñan, solo para no dejar que su castillo de naipes se derrumbe.

La verdadera grandeza del conocimiento no reside en forzar la realidad para que encaje en libros escritos hace milenios, sino en entender la evolución de nuestro pensamiento. Reconocer que la Biblia es un documento humano —producto de su tiempo, de su cultura y de sus limitaciones— no le quita valor; al contrario, le devuelve su humanidad. Es mucho más noble, creo yo, buscar la verdad en el estudio riguroso, en las lenguas originales y en la historia crítica, que refugiarse en una ceguera voluntaria que, al final, solo genera más ignorancia y un fanatismo que se alimenta de negar lo evidente.


 


Fonsi Loaiza

Este cura de la Diócesis de Málaga se llama Francisco Javier Cuenca Villalba. Hoy ha sido condenado a 52 años de prisión por sedar y agredir sexualmente a 4 mujeres. Ni rastro de Abogados Cristianos Cristianos ni de Hazte Oír. La Iglesia es el mayor nido de pedófilos y violadores





 Jesús López




JRamón Ortega


Nombrar la (ética) soga en la casa del ahorcado

"Cuando un Estado olvida la ética...."

Presidente de la Conferencia Episcopal

Europa press 09.07.2026

Tema pederastia en la iglesia

"León XIV ha afirmado que "la pederastia clerical es una plaga y había que empeñarse en la reparación de las víctimas"

¿"Lo van ustedes a retomar después de las palabras del Papa?"

Pregunta una periodista al portavoz de la Conferencia Episcopal :

Contestación del portavoz de la Conferencia Episcopal :

"No, “Esa iniciativa concreta a la que usted se refiere no está en este momento encima de la mesa. En el futuro, se reflexionará y no se excluye”"

El País 24.06.2026






 MariCarmen Moreno

La ignorancia es muy atrevida, sobre todo la CONSENTIDA que cuando se junta con la estulticia produce cerebros discapacitados.

 Miguel Ruiz Fuentes


 






Que pena cuando se va por el mundo sucio en cuerpo y mente y te atreves a ir insultando a personas , grupos o instituciones. Escuchando ayer al que dice que representa a los obispos Españoles, Luis Arguello, insultando al gobierno, hablando de paguitas, ética y moral, uno que tiene memoria se piensa y está cucaracha no estaría mejor callado.

Ética, ayer mismo en Málaga sentenciado un cura que abusaba de las mujeres tras drogarlas y grabarlas, de ética habla usted cuando le estallan caso de pederastia y violaciones de niños por todo el mundo.

Paguitas? A cual se refiere usted a los 11 mil millones que les pasa el estado?

Inmoralidad de esas miles de inmatriculaciones ,de esas cientos de herencias fraudulentas de abuelos engañados.

Se ve que lo que usted Añora, es poder pasear bajo palio a dictadores que le den a ustedes potestad para ocuparse en exclusividad de la educación en España.

Abajo le dejo dos fotos muy clarificadoras de como ustedes la curia se sienten muy agusto y cómodos con una dictadura. #AntonioCriado.


 


El ridículo facha

La ultraderecha ya no necesita botas brillantes ni marchas militares para avanzar. Ahora entra por la pantalla, por el algoritmo, por el meme, por la provocación de baratillo y por esa falsa rebeldía de señoritos que se creen peligrosos porque insultan desde un podcast. Darío Adanti lo resume en el nuevo Manual antifascista de Mongolia, que llega a librerías el 8 de julio con una idea muy simple y muy necesaria: hay que reírse de la ultraderecha porque son peligrosos, sí, pero también objetivamente ridículos. Y eso les molesta. Mucho. Porque el fascismo necesita miedo, solemnidad, obediencia y caras serias. La sátira le baja los humos.

El problema es que el fascismo digital no viene solo. Viene financiado, amplificado y envuelto en estética de modernidad. Adanti apunta a la ambición de los tecnoligarcas, esos nuevos amos del mundo que han descubierto que la democracia les estorba para competir, acumular y mandar sin límites. Elon Musk, Peter Thiel, Alex Karp. Nombres propios de un capitalismo que vende libertad mientras diseña herramientas para vigilar, disciplinar y enriquecer a unos pocos a costa de todas y todos. Y, mientras tanto, la batalla cultural se libra en redes creadas por los mismos intereses que alimentan a la ultraderecha. Bonito tablero. Fichas trucadas desde el principio.

Luego está la gran estafa del lenguaje. Los reaccionarios se llaman “libertarios” mientras atacan derechos básicos, se presentan como rebeldes mientras obedecen al dinero, dicen combatir al Estado mientras lo toman para reprimir protestas y perseguir a personas migrantes. Steve Bannon entendió hace tiempo que controlar las palabras es preparar el terreno para que lo intolerable parezca normal. Y cuando la cosa se les desmonta con humor, aparece la otra cara: amenazas, acoso judicial y matonismo. Mongolia denuncia protección policial en shows en Valencia antes de la pandemia, ultras en Cartagena, amenazas en Sevilla, nazis expulsados de teatros durante Chistes contra Franco y una campaña judicial desde 2023 impulsada por agrupaciones ultras como HazteOir. Esa es la “libertad” que defienden: poder señalar sin que nadie se ría de ellos. Pues mala suerte. El fascismo también se combate señalando lo que más odia admitir: que debajo del odio, la pose y el dinero, hay mucho ridículo.


 

El presidente de la Conferencia Episcopal carga con todo contra el Gobierno: "Banda de ladrones"

Ha instado al Ejecutivo de Pedro Sánchez a no convertirse en “un Cáritas laica que da limosna”

ElPlural

9-7-26



En evidente clave política, el presidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE), Luis Argüello, ha arremetido este jueves contra el Gobierno central al decir que “cuando un Estado olvida la ética se convierte en una banda de ladrones”.

Así se ha pronunciado el jefe de los obispos españoles durante las jornadas de la Escuela de Verano organizada por la Conferencia Episcopal, la Universidad Pontificia de Salamanca y la Fundación Pablo VI y celebrada en la sede de la Fundación Pablo VI, que ha llevado de título ‘El colapso de la democracia: la oportunidad para una geopolítica al servicio del ser humano’.

Argüello ha abogado así por hacer “un llamamiento para la regeneración de que los propios sistemas democráticos”, a partir de las personas que lo integran, participen “de una u otra forma en ellos” para participar con “fuentes de auctoritas, forma de acoger, aceptar, proponer una referencia ética”, referenciando así a “los clásicos” como Agustín, o el Papa León XIV o uno de sus antecesores, Benedicto XVI. “Cuando un Estado olvida la ética, se convierte en una banda de ladrones y a las pruebas me remito. A las pruebas me remito, mirándoos a vosotros y a mí”, ha subrayado.

En estos términos, ha ahondado en que la referencia ética de la que habla debe ser común, no solo para “los líderes políticos”, sino también para los ciudadanos de a pie a la hora de no hacer “trampas” en “la declaración de la renta o pedir una factura en negro”. Bajo este marco, ha insistido en que la conversación se focalice en la “crisis” de la democracia actual, en lugar del “colapso”, del cual ha culpado en cierta medida al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, con quien, bajo su mandato, “es posible todo”.

Sin quedarse en este punto, ha condenado que las democracias liberales ahora son “democracias asistencialistas” en las que se otorga “una paguita” porque les interesan “ciudadanos pasivos comprados por las subvenciones”, instando al Gobierno de Pedro Sánchez a no convertirse en “un Cáritas laica que da limosna”.

Contra el Orgullo LGTBI y la inmigración

También ha arremetido contra el Orgullo LGTBI y contra leyes aprobadas en el marco de derechos de Igualdad, situándolo todo bajo un “fenómeno de deconstrucción antropológica”. "No solo crisis, es un fenómeno de deconstrucción, basta leer las exposiciones de motivos de las leyes aprobadas en España en los últimos 10 años referidas a las cuestiones de sexo y género, para ver cómo hay un proyecto de deconstrucción antropológica, de autonomía para decidir yo mi propio género, despreciando el cuerpo, como expresión máxima orgullosa, qué bien lo del orgullo, porque ese es el pecado de Satán: el orgullo", ha condenado.

Además, Argüello ha rechazado la "consolidación de las terapias afirmativas" mientras "se prohíben las terapias de conversión" y ha apuntado que las leyes están "consolidando en cuestiones que tienen que ver con lo que antes se llamaba disforia de género y hoy se llama territorio del orgullo, LGTBI+, para que quepa todo". "Hay un confesionalismo antropológico y como te salgas del carril, derecho penal", ha añadido.

Sobre la inmigración, sumado a ello, ha precisado que "los inmigrantes tienen deberes a la hora de su integración porque, si no, aprenden rápido el camino de los derechos". A nivel internacional, también ha arremetido contra los Objetivos del Milenio y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), a su parecer, "heridos por la misma toxina y virus". Según ha indicado, cuando Naciones Unidas evaluó diez años después cómo se habían cumplido los objetivos del milenio, el de disminuir el hambre en el mundo "se aplazó hasta 2050". "Pobres hambrientos. Cuando se revisase el objetivo, todos calvos", ha reflexionado.

A su vez, ha criticado que "el capitalismo mundial" y las "grandes fundaciones que surgen desde laboratorios fundamentalmente estadounidenses" han tenido "en la izquierda europea a sus cómplices, sus sicarios, en el cumplimiento de este proyecto de disminuir los comensales a la mesa".

A su juicio, "los desafíos son grandes" y "no valen soluciones simplistas". Por ello, ha invitado a "construir pueblo" y ha reclamado "que se respeten las reglas del juego, que se asegure la división de poderes, que se cumpla la Constitución y las leyes, y que se presenten los presupuestos cada año".













 





Juan Carlos Rodriguez Poré

ESTA MAÑANA, EN UNA DE MIS HABITUALES VISITAS AL CEMENTERIO DE LA ALMUDENA para capturar nuevos contenidos, me he acercado de nuevo a rendir homenaje a mi poeta favorito: Manuel Machado.

La tumba está absolutamente abandonada. Con un montón de basura por los alrededores.

De flores o algún tipo de reconocimiento ya ni hablamos.

A visitar a don Manuel no sé acerca nadie.

Como no fue un "santo laico" republicano...

Será por eso. Porque fue "el malo" de los dos hermanos.

No sé preocupe usted don Manuel, que aquí estoy yo.

Para eso estamos. Servidor de usted.

Le debo, señor, muchas emociones profundas.

Le debo, señor, muchos momentos de honda y bella melancolía.

O atardeceres de furiosa belleza, viendo caer el sol por el Toboso, desde la Venta del Quijote.

El lugar de su último reposo, señor, se lo adecentan servidor, y su guapa hija, con muchísimo gusto.

Faltaría más.

Aunque sea lo último que haga.

"Divino silencio,

preciosa sonrisa,

¿por qué estáis presentes

en la mente mía?"




jueves, 9 de julio de 2026

 Ricardo Jorba Estorch


 


 Salvador García García


 Angel Pema


Feijóo y el ladrillo opaco

Alberto Núñez Feijóo lleva cuatro años viviendo de alquiler en Madrid, pero nadie consigue que explique con claridad cuánto dinero le entrega el PP para pagar esa vivienda. Y no hablamos precisamente de una habitación compartida: es un piso de 244 metros cuadrados en el barrio de mayor renta per cápita de España. En 2023, su declaración de bienes recogía 52.346 euros anuales en “gastos de representación” y él mismo reconoció que ese dinero iba destinado a costear la renta. Ahora dice que el alquiler lo paga su “familia”, que le incluye a él y a su pareja. Muy bien. Pero la pregunta sigue intacta: si el partido le transfiere dinero para pagar el alquiler y luego él hace la transferencia, quién paga realmente el piso. Spoiler: no parece el espíritu santo de la meritocracia.

El historial inmobiliario tampoco ayuda demasiado a despejar dudas. En 2001, cuando era presidente de Correos tras pasar por el Insalud y el Sergas, firmó dos hipotecas en dos días: una el 25 de julio en Madrid por 270.455 euros y otra el 27 de julio en Vigo por 95.800 euros. Total: 366.255 euros para comprar dos pisos. El de Vigo tiene 76 metros cuadrados, dos dormitorios, trastero y garaje, y una vivienda comparable en el mismo edificio está tasada en 217.000 euros. El de Madrid tiene 121 metros cuadrados y 14 metros cuadrados de terraza, con un valor estimado de 796.000 euros. Público preguntó si los tiene alquilados. El PP no respondió. Eso sí, en sus declaraciones aparecen rendimientos por alquiler desde 2012: 10.800 euros, luego 12.300 euros en 2018, 12.600 euros en 2019 y 5.584 euros en 2022. La transparencia, como siempre, de perfil.

Y luego está el salto patrimonial. Entre el 4 de agosto de 2020 y el 24 de mayo de 2022, Feijóo pasó de un patrimonio neto en dinero y activos financieros de 81.593 euros a 930.517 euros. O sea: 848.924 euros más en menos de dos años. Parte vendría del chalé de Moaña, construido en una finca de 579 metros cuadrados comprada en 2007, recalificada después, con piscina y 375 metros cuadrados en dos plantas. Declaró una ganancia de 183.861 euros por venderlo en 2021, pero nunca ha dicho el precio real de venta. Y ahí queda la pregunta que el PP no contesta: si la ganancia fue de 183.861 euros, cuál es el origen de los otros 665.063 euros del aumento patrimonial. También compró un piso y garaje en A Coruña en 2023, pero ahora ya no figura a su nombre en el Registro. ¿Lo vendió? Tampoco lo aclaran. Feijóo quiere hablar de corrupción ajena todos los días. Perfecto. Que empiece explicando su propio ladrillo.


 Marxi Díez


 




El general Francisco Franco prometió por su honor servir fielmente a la República. En 1936 encabezó un golpe de Estado contra ella. Se trata del delito más grave que puede cometer un militar, pues implica renunciar al honor como valor moral. Por ello, además de golpista, fue un traidor.

 


Sémper reprocha a Feijóo el uso del término "cáncer" en su guerra contra las bajas laborales: "Hay que tener cautela"

El portavoz del PP corrige el tono empleado por Feijóo sobre las bajas médicas, reivindica que una incapacidad laboral "no es un capricho" y reclama un debate serio sobre el absentismo

ElPlural

9-7-26

Jorge Castaño


El enésimo error no forzado de Alberto Núñez Feijóo ―en este caso, sobre el absentismo laboral― ha encontrado un inesperado cariz dentro de la propia dirección del Partido Popular. El portavoz nacional de la formación y vicesecretario de Cultura, Borja Sémper, ha introducido este jueves un tono más moderado al cuestionar el empleo del término "cáncer" para describir el fenómeno del absentismo, una expresión empleada días atrás por el líder popular durante la presentación de sus planteamientos sobre la reforma de las bajas laborales.

En una entrevista concedida a RAC1, Sémper defendió la necesidad de extremar la prudencia cuando se recurre a determinadas analogías, especialmente aquellas relacionadas con enfermedades graves. "Convendría tener cierta cautela a la hora de establecer algunas comparaciones", afirmó el dirigente popular, quien habló desde una experiencia personal especialmente significativa.

"La palabra se utiliza con frecuencia para describir situaciones muy graves y existe un paralelismo evidente", explicó Sémper, antes de añadir que, aunque a él no le molestó esa comparación, entiende que otras personas puedan percibirla de forma distinta.

El portavoz ‘popular’ permaneció cerca de diez meses de baja tras ser diagnosticado de un cáncer de páncreas, circunstancia que le llevó a matizar el debate abierto por las palabras de Feijóo. Aunque reconoció que la expresión utilizada por el presidente de su partido no le resultó ofensiva a título personal, sí admitió que comprende que pueda generar rechazo entre otras personas afectadas por esta enfermedad.

Un discurso más matizado sobre las bajas laborales

Las declaraciones del portavoz popular llegan apenas dos días después de que Feijóo anunciara su intención de impulsar cambios en el sistema de incapacidad temporal si accede al Gobierno. El líder del PP defendió reducir salarios y prestaciones vinculadas al absentismo laboral y aseguró que adoptaría medidas "con o sin acuerdo" con los agentes sociales, argumentando que España soporta un elevado coste económico derivado de las ausencias al trabajo.

Durante aquella intervención, Feijóo cifró en decenas de miles de millones de euros el impacto económico anual del absentismo y calificó esta situación como "un cáncer" para el mercado laboral, una expresión que ha suscitado críticas tanto desde la oposición como dentro de sectores del propio partido.

Sin cuestionar la necesidad de abordar el fenómeno, Sémper introdujo una diferencia relevante entre las situaciones de fraude y las bajas médicas justificadas.

"Una baja médica no es un capricho"

El portavoz popular defendió que una incapacidad temporal derivada de una enfermedad no puede equipararse a un comportamiento voluntario o abusivo.

"A nadie le gusta estar de baja", vino a sostener, insistiendo en que atravesar una enfermedad grave constituye ya de por sí una situación suficientemente difícil como para añadir un perjuicio económico adicional.

En este sentido, consideró que las personas que padecen patologías como un cáncer no deberían ver reducido el cien por cien de su retribución mientras permanecen de baja médica. "No podemos sumar al drama que supone una enfermedad una disminución de los ingresos", argumentó.

Distinguir entre fraude y protección social

Pese a introducir estos matices, Sémper coincidió con Feijóo en señalar que el absentismo laboral constituye un problema que merece un análisis específico.

El dirigente popular recordó que distintas organizaciones empresariales y también representantes sindicales han alertado durante los últimos años sobre el incremento de las ausencias laborales y sobre el impacto económico que ello tiene tanto para las empresas como para las cuentas públicas. A su juicio, el debate debe abordarse desde una perspectiva técnica y sin simplificaciones.

"No todo el absentismo responde a situaciones fraudulentas", subrayó, al tiempo que reconoció la existencia de un coste económico creciente asociado a este fenómeno.

Por ello, defendió la apertura de una discusión "serena y profunda" que permita diferenciar las incapacidades médicas legítimas de los posibles abusos del sistema, evitando trasladar un mensaje que pueda estigmatizar a quienes se encuentran de baja por motivos de salud.


 


Y&R Spoilers Daily

CARRERO BLANCO NO ERA SOLO UN HOMBRE DE FRANCO.

ERA UNA LLAVE.

O QUIZÁ UN CANDADO.

El 20 de diciembre de 1973, ETA asesinó en Madrid a Luis Carrero Blanco, Presidente del Gobierno y uno de los hombres de máxima confianza de Francisco Franco.

Pero aquel atentado no eliminó solo a un cargo político.

Eliminó una pieza central del futuro que el franquismo imaginaba para después de Franco.

Carrero no era un líder de masas.

No necesitaba grandes discursos.

No buscaba conquistar a la calle.

Su poder estaba en otro lugar: en la confianza absoluta del dictador y en su papel como guardián de la continuidad del régimen.

Ahí empieza la pregunta incómoda.

¿Era Carrero Blanco una llave… o era un candado?

Para sus defensores, podía ser la llave de una transición ordenada dentro del propio sistema: estabilidad, disciplina, autoridad y continuidad en una España que todavía temía volver al caos.

Para sus críticos, era exactamente lo contrario: el candado que podía cerrar la puerta a una apertura democrática real.

Unos lo ven como el hombre que habría evitado una ruptura peligrosa.

Otros como el hombre que habría retrasado el cambio que España necesitaba.

Unos creen que su muerte dejó a Franco sin el único político capaz de sostener el edificio.

Otros creen que precisamente su ausencia abrió un espacio que luego ocuparían Juan Carlos I, Adolfo Suárez y la reforma política.

Pero la historia no permite respuestas fáciles.

Carrero Blanco no era el sucesor oficial de Franco como jefe del Estado.

Ese papel estaba reservado a Juan Carlos.

Pero sí era, para muchos, el hombre que podía vigilar el futuro del franquismo cuando Franco ya no pudiera hacerlo.

Por eso su muerte fue mucho más que un atentado.

Fue una grieta en el plan de continuidad.

Una ausencia que cambió el tablero.

Una pregunta que todavía incomoda a la historia española.

Quizá Carrero habría dado estabilidad.

Quizá habría bloqueado la democracia.

Quizá el régimen ya estaba demasiado agotado para sobrevivir sin Franco, con Carrero o sin él.

Pero aquel 20 de diciembre, España no perdió solo a un Presidente del Gobierno.

Perdió una posibilidad histórica.

La pregunta sigue abierta:

¿Carrero Blanco era la llave para una España estable después de Franco… o el candado que podía haber cerrado la puerta a la democracia?

Este contenido tiene fines educativos e históricos. No glorifica ningún tipo de violencia.

#LuisCarreroBlanco #FranciscoFranco #OperacionOgro #Franquismo #TransiciónEspañola #JuanCarlosI #AdolfoSuárez #HistoriaDeEspaña #MemoriaHistórica