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viernes, 12 de junio de 2026



 Mayte Cabrales

"Permítame Pérez, que hoy le hable de mi estúpida favorita, esa choni de Chamberí, inculta, palurda y perturbada que por su mala cabeza de usted gobierna la Comunidad de Madrid, porque en ese periplo "vacacionalfustero" que se está marcando con nuestros dineros por tierras de México, no cesa de decir barbaridades, y deben de estar pensando los hermanos mexicanos que en España somos todos igual de gilipollas, y no.

Para empezar alguien debería de explicarle a la Quironesa que, hasta el momento, la mujer más poderosa de la historia, con permiso de Margaret Thatcher, posiblemente haya sido Ángela Merkel, y no Isabel la Católica, por mucho que en ello se empeñe esta inculta y egocéntrica borrica que es Ayuso, quien se pasea por el mundo haciendo gala su absoluto desconocimiento de todo.

Si no referimos no a la historia, sino exclusivamente el periodo de la edad media, tampoco podríamos decir que Isabel la Católica pueda eclipsar a figuras como la de Leonor de Aquitania, por ejemplo, quizá la mujer más influyente del medievo, que gobernó vastos territorios, influyó y participó muy activamente en la política europea de forma decisiva, y olvidándonos de su descendencia.

Hay que explicarle a Ayuso, que Isabel de Trastámara es, sin duda, UNA de las mujeres más poderosas de la historia, sobre todo debido a la acción geopolítica de su reinado, pero eso UNA de algunas ¡Qué pensaría Cleopatra!

Además no conviene olvidar que la "Católica" probablemente fue en realidad una buena pieza que, aunque esto no lo consigne la historia, sospechamos, y si miramos la historiografía, aún más, que se trató de una señora extraordinariamente ambiciosa que no dudó en eliminar a todo aquel que le estorbó en su camino al trono, incluida su familia y que, la reina "modelo" era heredera de una real dinastía ilegítima, que alcanzó el poder asesinando (igual es por eso que los fascistas españoles se sienten tan identificados con ella).

Alguien debería explicarle a perturbada choni de Chamberí, Isabel la Caótica, que por su mala cabeza de usted, Pérez, preside la Comunidad de Madrid, que por mucho que ella, en su descomunal e histérica incultura se empeñe, Isabel la Católica, no pudo nunca "amar a España", simplemente porque España, en el siglo XVI no existía. Alguien debería controlarle las sustancias que ingiere, para que no rebuzne tantas barbaridades en tierras americanas, sobre todo porque allí leen, y saben perfectamente que Cortés no conquistó México pidiendo paso por favor.

No puedo comprender, por mucho que lo intento, mi estimado Pérez, cómo coño hay gente, como usted, que vota a esta choni borrica, histérica, maleducada y malencarada. Algo nos deben estar echando en la cerveza."

José Miguel


 


 Ignacio Rodriguez del Dedo


 Mariano García Reyes


 

Después de más de un año le podemos llamar "Hijo de Puta" porque dejó morir a 230 personas a sabiendas, mientras estaba follando con una periodista, cadáveres que lleva sobre sus espaldas porque no tiene conciencia. Se lo han llamado al Jefe del Estado sin matar a nadie.

 


El 11 de mayo de 1960, en la localidad argentina de Bancalari, violando leyes internacionales y a espaldas del Gobierno de Arturo Frondizzi, el servicio secreto israelí, secuestraba y sacaba furtivamente del país a un hombre llamado Ricardo Klement quien en realidad era el prófugo criminal de guerra Nazi Otto Adolf Eichman. Al finalizar la segunda guerra mundial el ejército de los EEUU detuvo a Eichman con un documento falso a nombre de Otto Eckmann, sin sospechar de quien se trataba lo liberaron, este se trasladó a Génova, donde ayudado por un fraile fascista consiguió un documento emitido por la Cruz Roja a nombre de Ricardo Klement y huyó a la Argentina. Sin conexiones locales y de incógnito se radicó en el partido de San Fernando, consiguió trabajos temporales como criador de conejos o en la construcción, finalmente obtuvo trabajo en la Fábrica de Mercedes Benz situada en González Catán, allí fue que poco a poco trajo a toda su familia. Un vecino ciego sobreviviente del Holocausto comenzó a sospechar por las conversaciones que su hija llevaba con la hija de Eichman, se contactó con el Mossad, al principio no dieron crédito de sus dichos, pero no dejarían escapar la oportunidad de encontrar al principal prófugo de la fundación Simón Wiesenthal. Como querían tomarlo como trofeo de guerra, no quisieron denunciarlo y que fuera juzgado en Argentina, por lo que diseñaron la operación “Garibaldi”, llamada así por el domicilio de Eichman. En una acción violatoria de la soberanía argentina, agentes del Mossad que ingresaron ilegalmente al país, lo esperaron fuera de su casa a que regresara del trabajo. Cuando bajó del colectivo de la línea 203 un agente lo abordó y fue metido por la fuerza en un auto que lo llevó a un domicilio secreto donde fue interrogado hasta confesar su identidad. Luego de estar 9 días oculto fue sacado en un avión de “El Al” israelí con pasaporte falso y con uniforme de mecánico aeronáutico. Evadiendo los controles del aeropuerto de Ezeiza con ardides diplomáticos, abandonaron el país el 20 de mayo. La cancillería argentina denunció a Israel ante las Naciones Unidas por la grave violación de su soberanía y exigió que entregara a Eichman para ser juzgado en Argentina con el estado de Israel como querellante, Israel jamás lo hubiera hecho ya que en Argentina no existe la pena de muerte, por este hecho Argentina rompió relaciones diplomáticas con Israel. Eichman fue juzgado y condenado a muerte, fue ahorcado en la prisión de Ramla el 31 de mayo de 1962.

 Ricardo Jorba Estorch


 Piluka Ayora


 José Pereda García


 


 


 Marisa Pampin


 Gaia Bastett Lvzbeth


 


POSIBLES RAZONES POR LAS CUALES LOS FANÁTICOS RELIGIOSOS INVADEN GRUPOS O PÁGINAS DE ATEÍSMO.

1) INTOLERANCIA

Simplemente el fanático religioso no acepta otras formas de pensamiento. Esto no solo les sucede con la no creencia en su dios, sino dentro de su misma religión, en la cual hay miles de diferentes denominaciones que creen diferentes cosas y se enfrentan y dividen por ellas. Dentro del Islamismo por ejemplo, hay actualmente guerras entre facciones de musulmanes.

2) DISONANCIA COGNITIVA

Se produce cuando una persona entra en contacto con información que contradice sus creencias o con simplemente nueva información que no quiere confrontar ni sencillamente aclarar o profundizar en ciertos temas religiosos.

Algunas personas resuelven esta disonancia abriéndose a nueva información, investigando, estudiando, esquivando el sesgo de confirmación, mientras que en general, el fanático profundiza su posición y se aferra más a sus dogmas.

3) CEGUERA

Se les advierte que:

-Es un grupo o página para ateos.

-Que no hay interés en debatir ya que conocemos de memoria todos sus argumentos.

-Que nosotros no invadimos páginas ni grupos de creyentes.

Sin embargo, a pesar de estas advertencias y otras, de todas maneras se meten a comentar.

Es como un carnívoro entrando a una página de veganos a criticarlos y cuestionarlos porque no comen carne.

Supuestamente son embajadores amorosos de un dios de amor, pero nada de eso se nota.


 

La ONU advierte que España está "incumpliendo sus obligaciones" de investigar los crímenes del franquismo

Cuatro relatores de la ONU advierten de que la aplicación de la Ley de Amnistía de 1977 "no es compatible" con el derecho internacional

F.G.

13-6-26

ElPlural



La Organización de las Naciones Unidas lanza un aviso a España por incumplir su deuda con la memoria histórica. Cuatro relatores de la ONU concluyeron en febrero que nuestro país "estaría incumpliendo sus obligaciones internacionales en materia de derechos humanos" por la falta de investigación sobre los crímenes del franquismo. La ONU pone el foco en el archivo de querellas relacionadas con las atrocidades de la dictadura, como asesinatos.

Las asociaciones de derechos humanos y memoria Irídia CEAQUA presentaron una queja sobre las trabas para investigar hasta 18 casos presentados en los tribunales desde la entrada en vigor de la nueva Ley de Memoria de 2022. La respuesta la firman el Relator Especial sobre la promoción de la verdad, la justicia, la reparación y las garantías de no repetición, el Grupo de Trabajo sobre las Desapariciones Forzadas, del Relator Especial sobre ejecuciones extrajudiciales, sumarias o arbitrarias y la Relatora Especial sobre la tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes de Naciones Unidas.

Inciden en su "seria preocupación" por esta situación, y recuerdan que "mientras el Estado español no inicie investigaciones sobre los crímenes de lesa humanidad y las graves violaciones de derechos humanos" cometidas durante la dictadura y los años posteriores, está "incumpliendo sus obligaciones". Asimismo, piden al Gobierno que transmita esta observación a los tribunales, que son los que están bloqueando estas investigaciones, "a fin de que puedan tener en cuenta los estándares internacionales" que deben aplicar.

Los tribunales se amparan en la Ley de Amnistía de 1977

El pasado 26 de marzo, el Congreso convalidó una reforma de la Ley de Memoria Democrática de 2022 que extendía el estatus de víctima del franquismo a los asesinados, mutilados y torturados en los últimos años de la dictadura y los primeros de la Transición —de 1968 a 1978—, ampliando para esos casos las indemnizaciones. Sin embargo, esto no ha servido para esquivar los impedimentos legales para investigar estos crímenes, como por ejemplo la Ley de Amnistía de 1977, a pesar de que la norma de 2022 impulsó la creación de una fiscalía especializada en este tipo de casos.

Este fue el caso de la denuncia por el asesinato de Teófilo del Valle, un joven trabajador del textil que mató a tiros la Policía Armada —el antecedente franquista de la Policía Nacional— en una manifestación obrera en Elda (Alicante) el 24 de febrero de 1976, y que está considerado como la primera víctima de la represión durante la Transición. Tras presentarse la querella, se llamó a declarar a Rodolfo Martín Villa, entonces ministro del Interior y responsable de ese cuerpo policial, y se propuso su imputación.

Sin embargo, la Audiencia Provincial de Alicante archivó la causa hace apenas una semana, amparándose en la Amnistía de 1977, que extiende el perdón a los delitos políticos cometidos antes del 15 de diciembre de 1976, por lo que Martín Villa quedaría excluido. En 2024, después de que se archivara otra causa por las torturas a Julio Pacheco, el Tribunal Constitucional advirtió de que la Ley de Memoria de 2022 no cambiaba el escenario, que es lo que ahora denuncia la ONU.

Los relatores recuerdan que "el derecho internacional no permite la aplicación de plazos de prescripción o causales de extinción de la acción penal, tales como las amnistías" en el caso de los crímenes de lesa humanidad, y que los estándares "estipulan la imprescriptibilidad e imposibilidad de amnistiar" ese tipo de actos. Hacerlo, como advierten que está permitiendo España a sus tribunales, impide "el acceso de las víctimas a un recurso efectivo".

El Gobierno admite que no tiene datos

La respuesta del Gobierno ha sido admitir que no tienen datos sobre por qué no hay investigaciones judiciales sobre esos 18 casos denunciados por las asociaciones. Fue en abril, cuando el Ministerio de Asuntos Exteriores aclaró que la estadística judicial no desglosa los datos sobre esta cuestión, y que los únicos disponibles —de la Memoria Anual de la Fiscalía 2025— muestran que se iniciaron diez expedientes de seguimiento por querellas de crímenes durante el franquismo por parte de la Unidad de Derechos Humanos y Memoria Democrática.

El Ejecutivo explica que los tribunales inadmiten o dan carpetazo a estas causas "basándose en normativas penales internas" y por la doctrina del Tribunal Constitucional. Además, tratan de quitarse de encima las acusaciones de la ONU argumentando que la Fiscalía ha promovido las investigaciones, por ejemplo, con "la consolidación" de 49 fiscales especializados, el "combate procesal" contra los archivos automáticos de las causas o el impulso de "diligencias de investigación preprocesal" cuando se hallan restos humanos en fosas comunes que muestran signos de violencia.



 

EDITORIAL ¿A qué fue Ayuso a México?

La visita de Isabel Díaz Ayuso a México ha dejado más preguntas que respuestas. Lo que se presentó como un viaje institucional y de promoción económica ha terminado convertido en una polémica internacional que sigue creciendo cada día. Y mientras tanto, los madrileños son quienes pagan la factura.

Porque conviene recordar algo importante: estos desplazamientos oficiales no salen gratis. Billetes, hoteles, escoltas, actos, comitivas, protocolos y campañas de imagen cuestan un auténtico dineral. En un momento en el que miles de ciudadanos tienen problemas con la vivienda, la sanidad o el precio de la vida, muchos se preguntan si este viaje era realmente necesario o simplemente una operación de propaganda política.

Pero lo más llamativo no ha sido el gasto. Lo que realmente ha generado controversia ha sido el frío recibimiento que Ayuso encontró en México. En distintos sectores sociales y políticos del país azteca hubo críticas, protestas y rechazo hacia una visita que muchos consideraron fuera de lugar. El mensaje que se escuchó en redes y en la calle fue claro: México no necesita lecciones ni interferencias externas.

La polémica además no deja de crecer porque ya circulan informaciones y comentarios sobre posibles investigaciones relacionadas con el viaje y con los verdaderos intereses que había detrás de esta visita. ¿Qué acuerdos se buscaban? ¿Con quién se reunió realmente? ¿Cuál era el objetivo político y económico del desplazamiento? Son preguntas que todavía siguen sin respuesta clara.

Y mientras tanto, el malestar continúa aumentando tanto en España como en México. Muchos ciudadanos mexicanos expresaron de forma contundente su rechazo, dejando un mensaje que se ha vuelto viral:

Señora Ayuso, saque usted sus garras de México”.

Puede parecer una frase dura, pero refleja el enfado de quienes consideran que este viaje fue más una provocación política que un acto institucional útil para los ciudadanos.

Tarde o temprano se acabará sabiendo cuál fue el verdadero motivo de este polémico viaje. Porque cuando hay tanto secretismo, tantas explicaciones confusas y tanto dinero público de por medio, la sospecha crece inevitablemente.

Y la pregunta sigue en el aire:

¿A qué fue realmente Ayuso a México?


 


 Perfy Grueira Rodríguez


 


 


Escribió más de 50 libros y cerca de 200 relatos. Ganó más dinero que ningún escritor de su tiempo y lo gastó todo dos veces. Recorrió medio mundo en un barco construido con sus propias deudas. Durmió entre mendigos y los barrios más miserables de una gran capital europea y buscó oro en los cielos del extremo norte.

Un hombre con una mancha de tinta perpetua en los dedos y el mar en los ojos. ¿Qué convierte a un niño sin infancia en el escritor más leído del planeta? ¿Y qué precio se paga por vivir a esa velocidad? Bienvenidos a Historias de Creadores. Soy Adrián Montero y hoy hablamos de Jack London. Para entender lo que llegó a hacer, hay que volver al principio.

Y ese principio no tiene nada de glorioso. 36 horas seguidas de pie ante las máquinas, las manos en remojo constante, los dedos en carne viva, el ruido metálico de las latas golpeando el suelo de la fábrica de conservas. Tenía 14 años, le pagaban 10 centavos la hora y entregaba cada céntimo a su madre cuando llegaba a casa.

Hay noches que Jack London no recordaría con precisión, borradas por el agotamiento, pero esta la recordó siempre porque fue la noche en que comprendió que aquella vida, si no hacía algo, iba a tragárselo entero. Oakland, California. A finales del siglo XIX. La ciudad crecía desordenada a orillas de la bahía de San Francisco, mezcla de muelles ruidosos, barrios obreros y tabernas donde los marineros gastaban en una noche lo que ganaban en un mes.

Era un mundo áspero y sin contemplaciones, y Jack London nació en él sin elegirlo. Su madre, Flora Wellman, era una mujer difícil de entender. Apasionada por el espiritismo y la astrología, organizaba sesiones de mediums y se dejaba llevar por ideas que arruinaban a la familia antes de que nadie pudiera impedirlo. Cuando quedó embarazada, el hombre con quien vivía, un astrólogo llamado William Chany, la abandonó.

En su desesperación, Flora intentó quitarse la vida. El bebé nació igualmente en enero de 1876 y la madre jamás ocultó que aquella criatura le resultaba una carga difícil de amar. Ella misma lo llamó en algún momento su marca de vergüenza. Se meses después del nacimiento, Flora se casó con John London, un carpintero veterano de la guerra de secesión, hombre tranquilo y de buen corazón, que adoptó al niño y le dio su apellido.

Jack crecería, creyéndolo su padre. no supo la verdad hasta los 20 años cuando intentó contactar con Chanie y este le respondió negando ser su progenitor. Fue un golpe silencioso que Jack absorbió sin derrumbarse como tantos otros. El verdadero calor de su infancia vino de otra parte. Ginie Prentis, una antigua esclava de Tennessee, que había hecho su vida en Oakland, actuó como nodriza del recién nacido cuando Flora, debilitada por el parto, no pudo amamantarlo.

Jack vivió con ella durante sus primeros años y ella lo llamaba su pequeño saltarín, su jumping jack, que es de donde le vino el apodo que lo acompañaría toda la vida. Fue Ginny quien le enseñó a leer usando la Biblia del rey Jacobo como única cartilla. Y fue Ginie quien le dio de comer cuando la familia London no tenía con qué. Jack no lo olvidó.

Años más tarde, ya rico y famoso, siguió manteniéndola hasta el último día de vida de ella. La familia se mudaba constantemente. John London buscaba trabajo en Alameda, en San Mateo, en Oakland otra vez, siempre un poco más lejos de la estabilidad. Jack aprendió pronto que el suelo bajo los pies podía desaparecer de un día para otro y que la única constancia era el hambre.

No siempre hambre de pan, pero sí la sensación permanente de que faltaba algo, de que el mundo reservaba sus mejores cosas para otros. A los 10 años ya trabajaba, repartía periódicos antes del amanecer, ponía bolos en una boleda, barría salones de Villar, ayudaba en un carro de hielo. Todo lo que ganaba iba directo a Flora. En la escuela aprendió también otra cosa, a pelear.

En los patios de Oakland, los niños de los barrios pobres resolvían sus disputas a puñetazos y Jack era bajito, pero resistente, rápido y con una terquedad que compensaba cualquier desventaja física. Peleaba para proteger el dinero que llevaba encima, peleaba para conservar su derecho a leer en el recreo, cosa que sus compañeros consideraban motivo suficiente de burla.

La biblioteca pública de Oakland fue su verdadera escuela. Allí conoció a Ina Culbith, la bibliotecaria que en 1915 sería nombrada primera poeta laureada de California. Coolbriff lo tomó bajo su tutela, le recomendó lecturas, lo orientó entre los estantes con una generosidad que Jack nunca olvidaría. Devoraba libros de viajes, relatos de exploradores, novelas de aventuras.

 


 


 


 


El “pecado”: un concepto tan erróneo como enfermizo, pero eficaz herramienta de manipulación

El daño que ha causado a la humanidad es sin duda enorme. La palabra “pecado”, del latín peccātum, suele definirse como una “transgresión consciente de la voluntad de Dios”. Sí, según el cristianismo implica algo más que un error: es una ofensa personal al Creador del universo, quien ha establecido normas específicas a su especie biológica preferida, y espera obediencia absoluta. Sin embargo, cuando uno examina este concepto desde la filosofía, la antropología, la sociología y la psicología, el panorama cambia de forma radical.

Los enfoques histórico y antropológico coinciden en que lo que hoy llamamos “pecado” no nació como una ofensa personal a un supuesto ser divino, sino como la ruptura de un orden, que podía ser cósmico, natural o social. En sociedades tradicionales, las normas no eran tanto “mandatos de un Dios que podía ofenderse”, sino reglas para preservar la armonía del grupo y su relación con el entorno.

Sin embargo, lo que originalmente era un “fallo” o “desacierto” (como el griego hamartia, “errar el blanco”, o el hebreo jattáʼth, “no alcanzar el objetivo”), fue transformado en una falta moral cargada de culpa metafísica. Y pasó así, de ser un error humano corregible, a una infracción que supuestamente hiere a un ente trascendente. Surge entonces el concepto de “pecado”.

Pero hay aquí un punto clave: si no aceptamos la existencia de un “Dios” con voluntad normativa y que puede ser ofendido, la categoría ontológica de “pecado” simplemente desaparece. En otras palabras, para un no creyente los actos negativos no son “pecados”; son errores de juicio, faltas éticas, o incluso delitos (cuando infringen normas legales). Y la diferencia es profunda. Porque el “pecado” requiere una dimensión trascendente, e implica haber fallado ante una imaginaria instancia sobrenatural. Pero sin esa instancia, la responsabilidad es completamente humana, social y verificable. Y tampoco hay ninguna “mancha espiritual”, ni necesidad de perdón divino: lo que hay son consecuencias reales, reparación posible y aprendizaje.

Pero, ¿cómo comenzó este desatino conceptual tan nefasto? —El concepto de “pecado” no tiene un origen único ni aparece de la nada, es el resultado de una evolución cultural compleja. En el antiguo Egipto, textos como el Libro de los Muertos incluyen la “Confesión Negativa” (“No he robado”, “No he mentido”), donde el individuo responde ante el principio de orden cósmico, Maat. Pero no se trata todavía de ofender a un “Dios”, sino de mantener el equilibrio universal.

La antigua Persia por su parte, introdujo el zoroastrismo, con un fuerte dualismo ético: el bien contra el mal, la verdad contra la mentira; donde las acciones humanas participan en una batalla cósmica. Y este marco influyó directamente en el judaísmo postexílico y, posteriormente, en el cristianismo. Pero mucho antes, en Sumeria, ya existían ideas de faltas que provocaban el enojo de los dioses, y traían desgracias físicas, aunque todavía no condenas morales eternas.

Mientras que en la Grecia antigua, hamartia no era “pecado” en un sentido moral religioso, sino un error grave: fallar el objetivo. Similarmente en el judaísmo antiguo, jattáʼth tenía el sentido de desviarse del camino correcto, más práctico que metafísico.

El salto cualitativo ocurre con el cristianismo, que radicaliza el concepto: no sólo se peca con actos, sino con pensamientos y deseos. Introduce además la idea de una “naturaleza pecaminosa” heredada, lo cual contradice textos más antiguos, como Ezequiel 18:20, donde cada individuo es responsable sólo de sus propios actos.

Sin embargo, la humanidad no necesita el concepto de “pecado” para organizar su vida moral. Existen y han existido sobre la Tierra cientos de millones de personas que jamás consideraron la idea de poder “ofender a una divinidad” o de “transgredir la voluntad del creador o creadora del universo”. Para empezar, tuvieron que transcurrir cientos de miles de años para que el homo sapiens comenzara a dar forma al concepto de pecado, sin que eso significara que miles de generaciones no tuvieron principios morales. Los pueblos primitivos (o sociedades cazadoras-recolectoras y de pequeña escala) tenían normas morales estrictas, aunque éstas diferían significativamente de las concepciones modernas occidentales. Pero la moral en estas sociedades no solía basarse en códigos escritos ni en religiones teístas con conceptos de “pecado”, sino en la costumbre, la supervivencia colectiva y la reciprocidad.

Incluso en muchos pueblos indígenas amazónicos, lo que existe actualmente es el tabú o la ruptura del equilibrio con la naturaleza. Y las consecuencias para ellos son prácticas: enfermedad, mala caza, desequilibrio ecológico. No existe la “culpa ante Dios”. Mientras que entre los inuit, el énfasis está en las costumbres (maligait). El incumplimiento genera vergüenza social o temor a fuerzas naturales, pero no culpa moral ante un supuesto juez divino.

Y tenemos el budismo, con unos 500 millones de miembros, para quienes tampoco existe el concepto de “pecado”. Se habla entre ellos de akusala (acciones torpes o inhábiles) que generan sufrimiento (karma), pero no se ofende a ningún “Dios”, sino que uno mismo se ata a las consecuencias de su ignorancia.

Todo esto confirma que la moralidad humana puede existir perfectamente sin la enfermiza noción de pecado. Sí, enfermiza. Muy enfermiza, porque desde la psicología clínica, el concepto de pecado suele estar vinculado a la culpa neurótica: un sentimiento persistente de indignidad personal, acompañado de miedo al castigo. No se trata de una culpa funcional (la que nos ayuda a corregir errores), sino de una culpa crónica que deteriora la autoestima. Y especialmente en contextos religiosos estrictos, esta culpa puede ser desproporcionada (por pensamientos o deseos), internalizada desde la infancia, y difícil de resolver sin recurrir a la misma institución que la genera.

En contraste, la ética secular promueve algo mucho más saludable: reconocer el daño real, asumir responsabilidad, reparar cuando sea posible, y aprender del error para no repetirlo. Así, sin “manchas espirituales” ni ficticias condenas eternas. La mayoría de enfoques psicológicos modernos coinciden en que un sistema basado en empatía, responsabilidad y reparación, es mucho más robusto que uno basado en miedo, culpa y sentimiento de inferioridad.

Pero hay algo más que vuelve todavía más abominable el concepto de “pecado”. En la práctica religiosa no es sólo es un concepto moral, sino más bien una herramienta de control. Y funciona mediante una estructura muy eficaz: define una “enfermedad espiritual” universal: todos somos pecadores, incluso por pensar; en consecuencia, genera culpa y miedo, indignidad personal, y amenaza con un castigo eterno. Para luego ofrecer una única solución que sólo puede proporcionar la propia institución religiosa. El

paralelismo resulta obvio: crear una dolencia invisible e inexistente, para vender el remedio exclusivo, también imaginario.

Pero para estas religiones, el concepto de “pecado” es indispensable, al grado de que sin él perderían su razón de ser, porque desaparecería la necesidad de redención sobrenatural.

La conclusión es clara: el concepto de “pecado” no es una verdad universal ni necesaria. Es una construcción cultural que ha evolucionado, cargándose progresivamente de culpa, miedo y control. Y la alternativa no es el caos moral, como los creyentes suelen pensar, sino algo más maduro: una ética sin superstición, una responsabilidad sin culpa paralizante, y una humanidad sin miedo a ninguna condenación inexistente.

En lugar de vernos como seres defectuosos que necesitamos redención sobrenatural, podemos entendernos como lo que somos: primates altamente sociales, capaces de errar, pero también de aprender, reparar y mejorar. Y eso, aunque menos dramático que el “pecado”, es infinitamente más honesto.

[Godless Freeman]


 Fran Carrasco Rivas



 


 

 



 


 

 Angel Jimenez Muñoz


 Ana M. Lopez


 


 Leo Parda


 Daniel Alejandro Vera

Lema del Partido Popular: INSULTAR, MENTIR, ROBAR Y MATAR.

 Luis González del Villar


 


 Perfy Grueira Rodriguez


 


 


 Nando Worldcitizen

Propiedades de los Aznar-Botella

▪️ Aparte de esta propiedad, posee el chalet familiar en Pozuelo de Alarcón, en Madrid, una vivienda unifamiliar de tres plantas y 617 metros cuadrados construidos sobre una parcela de 1.500 metros cuadrados.

▪️ Posee una espectacular mansión en Richmond upon Thames, al sur de Londres.

▪️ Una casa en el exclusivo barrio de El Viso, en Madrid, que fue comprada en 2008 por más de 2,5 millones de euros, seguida de una reforma valorada en otro millón.

▪️ Además, José María también cuenta con otro chalet en El Viso, cerca del Paseo de la Castellana, adquirido por 1,8 millones de euros.

▪️ Un piso en Estepona.

▪️ Un ático en Marbella.

▪️ Una espectacular casa en la exclusiva urbanización de Sotogrande ( Cádiz ).



 José Perez


 


 Manolo Moldes


 


 


La TERRIBLE HISTORIA de MIGUEL DE MOLINA: FAMA, ABUSOS y TRAICIONES del FRANQUISMO

Miguel de Molina fue una de las estrellas más brillantes de la copla y el espectáculo español en los años 30. Con su voz poderosa, su elegancia y su carisma, conquistó teatros y el corazón del público con canciones que aún hoy se recuerdan. Era el ídolo de masas, el artista que llenaba salas y hacía vibrar a toda España.

Pero su éxito le costó muy caro.

Durante la Guerra Civil y especialmente con la llegada del franquismo, Miguel de Molina fue brutalmente perseguido por su homosexualidad y por sus ideas republicanas. Fue detenido, torturado salvajemente y humillado públicamente. Lo obligaron a beber aceite de ricino, lo pasearon por las calles como escarmiento y le destrozaron la carrera. Muchos de sus “amigos” y compañeros del mundo del espectáculo le dieron la espalda por miedo al régimen.

Exiliado en Argentina, vivió sus últimos años en la más absoluta pobreza y olvido. Murió el 4 de marzo de 1969 en Buenos Aires, lejos de su tierra y de la gloria que un día tuvo. Su entierro fue modesto, casi anónimo.

Miguel de Molina fue una víctima más del franquismo: un artista excepcional al que le arrebataron todo por ser quien era. Una historia de fama, traición y un dolor que el tiempo no ha podido borrar.