LA
TRAGEDIA DE ESTORIL: EL SECRETO DOLOR QUE MARCÓ LA JUVENTUD DEL REY
JUAN CARLOS I
Para
comprender el carácter de los hombres que definen el rumbo de una
nación, a veces es necesario asomarse a sus heridas más profundas y
silenciosas. Mucho antes de asumir la corona y de convertirse en una
figura central de la Transición española, el entonces joven
príncipe Juan Carlos cargó sobre sus hombros con una tragedia
familiar que transformaría su psicología para siempre. Un episodio
oscuro, rodeado durante años por el misterio y el luto, que ocurrió
cuando apenas dejaba atrás la adolescencia.
El
29 de marzo de 1956, durante las vacaciones del Jueves Santo en
Estoril (Portugal), la familia real española se encontraba reunida
en su exilio temporal en el palacio de Villa Giralda, en Estoril
(Portugal). Juan Carlos, de 18 años y entonces alumno de la Academia
Militar de Zaragoza, se encontraba jugando en una habitación con su
hermano menor, Alfonso, de tan solo 14 años. Entre las manos de los
jóvenes había una pequeña pistola del calibre .22 Long Rifle. En
un instante de distracción, el arma se disparó de forma accidental.
El proyectil impactó directamente en el rostro del pequeño Alfonso,
provocándole la muerte de manera casi inmediata.
Aunque
el comunicado oficial emitido por la embajada intentó desviar la
atención pública declarando que el joven Alfonso se había
disparado a sí mismo mientras limpiaba el arma, los testimonios
íntimos de la familia y las investigaciones históricas posteriores
confirmaron la dolorosa realidad: Juan Carlos sostenía el arma en el
momento del disparo. El impacto emocional fue devastador; el padre de
ambos, el Conde de Barcelona, ciego de dolor, llegó a exigirle a su
hijo mayor que jurara que no lo había hecho a propósito.
Este
trauma hondo modificó drásticamente la conducta del futuro monarca.
El joven alegre y despreocupado dio paso a un hombre mucho más
reservado, maduro y consciente de la fragilidad del destino. Aquella
bala de 1956 no solo apagó una vida inocente, sino que sepultó la
juventud de Juan Carlos I, recordándole cada día de su vida el peso
de la responsabilidad, el silencio institucional y el costo humano
que a veces rodea a las dinastías del poder.

Paca
la Culona, alias Miss Islas Canarias, Criminalísimo por la Gracia de
Dios que fue el mayor asesino de Europa después de Hitler del que
estaba enamorado, se hizo cargo del tema evitando su publicación con
una primera versión de un disparo fortuito de Alfonsito jugando con
el arma. Se lo apadrinó proporcionándole todos los coñitos que
necesitaba para calmar su trastorno compulsivo sexual, un trastorno
hipersensual que le acompañó toda su vida hasta nuestros días. Con
39 años dejó preñada con un embarazo de cinco meses, a una joven y
bella actriz, Sandra Mozarowsky de casi 19 años que murió (1.977)
en extrañas circunstancias cayendo desde el balcón de su casa en
Madrid y de la que nunca se supo nada de la autopsia.
El
día que le pilló la reina follando con la Bárbara Rey le empezaron
a crecer los cuernos hasta alcanzar un tamaño descomunal como la
catedral de Burgos. Se le fueron haciendo unas tragaderas inmensas
sin querer enterarse de que en este país el divorcio hace muchos
años que es legal. Le habían casado con la princesa mas fea de
Europa, tal vez la que estaba libre en aquel momento que aún siendo
de otra religión, la Iglesia Católica accedió a que perteneciese a
dos Iglesias. Hipocresía Real.
Cientos
de amantes se las pasó por la piedra y una de las últimas Corinna
hace unas semanas subastó las joyas que le había regalado, incluido
un anillo de compromiso al haberle prometido casarse con ella, y se
sacó un pastizal.
Sin
haber pegado un palo al agua amasó una inmensa fortuna hasta el
extremo de comprarse una maquinita de contar billetes de banco igual
que las que aparecen en las películas de mafiosos. En cierta
ocasión hizo una apuesta con un lejano pariente, el famoso Conde
Lequio, para ver quien de los dos tenía la POLLA mas grande. Parece
ser que el de-mérito salió muy satisfecho del evento. Alardeaba en
sus conquistas de poseer un rabo de un tamaño singular.
Cuando
Hacienda le pidió aclaraciones sobre su fortuna salió del país
“volando” y solamente puede regresar durante unos días. Se queja
de que no le “dejan” volver y es mentira, nadie se lo impide
siempre que aclare sus cuentas con Hacienda. Probablemente hoy es el
español mas “pobre” que existe porque solamente tiene dinero.
Algunos familiares y amigos le hacen la pelota esperando la
efemérides del sepelio por si les queda algo pero le llenaran el
ataúd de billetes para que muera tranquilo.
Es
un auténtico dechado de virtudes: Criminal, avaricioso, putero,
libidinoso, mentiroso, mujeriego, cínico, ególatra, narcisista,
vanidoso, mal hijo, mal padre, malísimo esposo, nefasto Rey...