“No era por las mujeres. Era por el poder.”
Esto no va de partidos, va de basura moral.
Porque cuando hay un abuso no hay matices, no hay excusas y no hay colores. Hay una línea roja. Y el PP la ha cruzado con descaro. Muy fácil señalar, gritar y montar el numerito cuando el abuso sirve para atacar al rival, pero muy fácil hacerse el ofendido.
Pero cuando el abuso está en tu casa, cuando el señalado es uno de los tuyos, entonces el PP se convierte en lo que siempre ha sido,una maquinaria de encubrimiento, todo tapado que no se vea.
Aquí se ve con claridad quiénes son. Esta derecha del PP no cree en la justicia ni en las mujeres. Cree en el poder. Cree en proteger al suyo,cree en aguantar el sillón a cualquier precio. Todo lo demás es simplemente teatro, pero teatro del malo. Porque si de verdad les importaran los abusos, no mirarían para otro lado cuando el acusado lleva sus siglas.
En el caso del alcalde de Móstoles no hay dudas, el PP de Madrid lo sabía. El PP de Ayuso lo sabía. Y no actuó. No protegió. No investigó de verdad, simplemente hizo lo de siempre, lo tapó. Escondió el problema y quitó de en medio a la mujer que molestaba. Porque siempre es más fácil apartar a la víctima que enfrentarse al poderoso. Eso no a sido u error, no . Eso es una decisión, calculada diseñada para taparlo.
Ayuso, como siempre, se puso el disfraz de víctima. “Me atacan los de izquierdas”, siempre el mismo mantra. Ni una palabra de empatía. Ni una mínima duda. Ni un gesto humano. Solo soberbia y desprecio. Ayuso no defiende a las mujeres, nunca lo a hecho, solo se defiende a sí misma. Y si para eso tiene que pisar a una mujer, la pisa sin pestañear.
Y Feijóo, (yo le llamo de forma cariñosa) “el percebe “ Feijóo es la cara más fría de todo esto. El que va de moderado mientras traga con todo. El que habla de valores con la boca pequeña y de hechos con el silencio. Ya lo vimos con la DANA, mintiendo mientras contaba muertos como si fueran daños colaterales. Y ahora lo vuelve a hacer. Archivo, evasivas, frases huecas. Nunca está cuando hay que mojarse.
Esta es la derecha rancia del PP. La de siempre. La que protege al fuerte y sacrifica al débil. La que se envuelve en banderas para no mirar la mierda que tiene dentro. La que habla de moral mientras tapa abusos. La que usa a las mujeres cuando conviene y las borra cuando incomodan.
Y aquí viene lo más grave, después de esto, el PP ya no puede volver a dar lecciones. Ni de feminismo, ni de ética, ni de nada. Porque cuando llegó el momento de demostrarlo, eligieron proteger al poder y callar a una mujer. Y eso no se olvida.
Que no nos tomen por tontos. Que no nos vendan más discursos vacíos. Porque cuando rascas un poco, siempre sale lo mismo. Ayuso, Feijóo y el PP han dejado claro de qué lado están.
Y no es del lado de las víctimas. Es del lado de la vergüenza.
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