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sábado, 12 de septiembre de 2026

 


LA ÚLTIMA NOCHE DEL ZIGEUNERLAGER

(Sobre el #Porrajmos, el #GenocidioGitano)

Desde uno de los barracones, un hombre se acerca a una rendija y mira hacia el portón. A lo lejos, escucha el sonido de motores que se aproximan. La zozobra habitual se mezcla con el miedo latente que nadie puede disimular. Entre la penumbra, ve llegar camiones de los que descienden guardias y perros. Los soldados se forman en fila. Pese al ruido insoportable de los vehículos, sobre el Zigeunerlager de Auschwitz-Birkenau se percibe una atmósfera desoladora. De muerte. Hay miles de prisioneros romaníes y sinti, pero su silencio es aterrador. El calor húmedo brota del hacinamiento y la gente se amontona con nerviosismo para saber qué ocurre puertas afuera. Algunas madres envuelven a sus hijos con mantas raídas, ancianos se incorporan con temor y los más jóvenes han aprendido a no preguntar. Cada uno, a su manera, convive como puede con el terror.

El hombre reconoce a uno de los Blockführer que otras veces entró a pasar lista. Aunque esta vez algo le dice que no habrá recuento. El oficial da órdenes breves en alemán y los soldados se dispersan. A lo lejos, sobre las vías, la chimenea del crematorio V lanza una columna de humo que se abre en la noche. El olor es inconfundible. Algunos gitanos llevan bastante tiempo en el Zigeunerlager, casi desde febrero de 1943, unos meses después de que Himmler ordenara que “todos los gitanos mestizos, gitanos romaníes y miembros de clanes gitanos de origen balcánico que no sean de sangre alemana” fueran confinados.

De pronto, los perros comienzan a ladrar y se abren los barracones. Focos que ciegan, palazos a mansalva, gritos que se confunden con los llantos. Algunos intentan defenderse con lo que tienen a mano. Dos horas después, los camiones se ponen en marcha y, poco a poco, el lugar va quedando desierto. Detrás dejan un silencio sepulcral que ninguno de los sobrevivientes se animará a romper hasta el día siguiente. Bajo las luces frías del predio, las puertas del crematorio V se abren. Miles de personas son conducidas a la cámara de gas. No hay discursos, no hay actas. El procedimiento es el mismo de siempre.

Entre las víctimas de ese 2 de agosto de 1944 estaban parte del medio millón de gitanos y romaníes asesinados por el nazismo. Fueron perseguidos bajo las leyes raciales del Tercer Reich, deportados masivamente tras la solución final de 1942 y marcados con el triángulo marrón. El Porrajmos fue, tal y como lo dice su significado en romaní, la "devoración" de un pueblo. Su intento de exterminio. Esa noche, cuando el humo de los crematorios se disipa, los registros oficiales anotan: "Evacuación del campo gitano". Piero Terracina, un sobreviviente, recordó tiempo después: "Por la mañana, lo primero que se me pasó por la cabeza fue mirar hacia el Zigeunerlager, que estaba totalmente vacío, solo había silencio, y las ventanas de las barracas que golpeteaban".

#RevistaLivertá

 



Jose Luis Gonzalez

¿SABES FELIPE POR QUÉ ESTUVISTE DONDE ESTUVISTE?

Porque muchos se jugaron el puesto de trabajo con huelgas prohibidas. Porque muchos estuvieron en la cárcel por luchar por mejores condiciones de vida para los débiles. Porque muchos estudiantes pusieron su entusiasmo al servicio de la transformación de una sociedad injusta y desigualitaria . Porque muchos intelectuales pusieron su inteligencia al servicio de todos estos valores renunciando a su individualidad patrimonial. Porque hubo curas obreros. Porque ni los sanitarios ni nadie queríamos que la gente se muriera por falta de asistencia médica por falta de dinero, ni que los ricos se curaran con medicamentos de estraperlo y los pobres quedaran con secuelas. Porque los universitarios quisimos una Universidad al alcance de todos y no solo del que elegía y señalaba el cura o el fascista del pueblo porque el niño era buen monaguillo y sabe Dios por que cosas. Porque todas las viudas pudieran vivir dignamente y no sólo aquellas a las que les ponían un estanco por su fidelidad al glorioso alzamiento cabrón. Porque queríamos ser el sur de Europa y no el norte de África. Porque las familias querían un hogar y no una habitación con derecho a cocina. Porque estábamos hasta los huevos de sargentos chusqueros que daban hostias a su libre albedrío. Porque las ricas abortaban en Londres y las pobres morían desangradas o infectadas en la clandestinidad. Porque a los maricones los metían en el calabozo y los denigraban por vestirse de mujer en carnaval. Porque los escritores no querían el "nihil obstat" Ni los directores de cine o teatro la censura. Porque queríamos una sexualidad sana y libre de tabúes impuestos. Porque queríamos unas fuerzas de orden público para el pueblo y no contra el pueblo. Porque no queríamos que las palizas y asesinatos de mujeres quedaran en el ámbito doméstico y no se pudiese entrar en eso.

Porque las tribus tendemos a reflejar todo esto en un líder, y entonces ese líder eras tú.

¿SABE FELIPE PORQUE ESTÁS AHORA DONDE ESTÁS?

Porque has traicionado a tu clase. Porque no has sabido envejecer. Porque Carmen Romero es mil veces mejor que tú . Porque eres un narciso.Porque no existe un más allá socialista donde pudieras pagar tu ignominia . Porque las bases de tu ,aún, partido valen más que mil como tú.

No te equivoques. NO ESTÁS EN LA ÉLITE, estás en la mierda y no precisamente por la gracia

de Dios.

 


 


 


 


 


 


 


 


 

Columna Durruti

 

6 de ago.·

El 6 de agosto de 1940 fue asesinado en Girona,Catalunya. Alfons Pujol Clavaguera. Había nacido sobre el 1915 en Pont de Molins, Catalunya. Anarquista y anarcosindicalista Chofer de profesión, residió en Figueres, Girona, y militó en las Juventudes Libertarias, en la Confederación Nacional del Trabajo CNT y en la Federación Anarquista Ibérica FAI en Sant Joan les Fonts, La Garrotxa. Cuando estalló la Revolución de julio de 1936 fue chófer del Comité Revolucionario de Sant Joan les Fonts, uno de los responsables de la colectivización de la empresa Montada de transportes de esta localidad. Después fue voluntario en el Cuerpo de Tren del Ejército Popular de la II República. Con el triunfo franquista es detenido, sin garantias procesales es sometido a consejo de guerra el 27 de junio de 1940 en Girona y condenado a muerte. Alfons Pujol Clavaguera fue asesinado mediante fusilamiento, junto con otro compañero, el 6/08/1940 en el cementerio de Girona, Catalunya.