Buscar este blog

jueves, 2 de julio de 2026

 



Frasco Luis Pereda de los Rios

¿Sabías que Franco exhumó solo a sus muertos para convertirlos en mártires oficiales y reforzar su propaganda, mientras borraba a las víctimas republicanas? Las exhumaciones se gestionaron desde la Causa General, con fines políticos y represivos, no humanitarios. Se crearon cementerios y cruces para el relato de la “Cruzada”, y las investigaciones sirvieron además para encausar y condenar a republicanos en juicios sin garantías.

Una investigación muy interesante de la doctora en historia y arqueología de la Universidad Complutense de Madrid Miriam Saqqa, publicada en el libro Las exhumaciones por Dios y por España (Cátedra), saca a relucir abundante documentación sobre los recursos que el régimen de Franco dedicó a exhumar fosas de víctimas de su bando.


 


 


JURÓ LEALTAD A LA REPÚBLICA. CINCO AÑOS DESPUÉS, TODO CAMBIÓ.

En 1931, Francisco Franco juró fidelidad a la Segunda República.

Como muchos mandos del Ejército, aceptó el nuevo marco legal.

Cinco años más tarde, se unió al alzamiento militar de julio de 1936.

Aquel hecho abrió el camino hacia la Guerra Civil.

Ahí nace una de las grandes paradojas de la historia española.

Para unos, actuó según lo que creía mejor para España.

Para otros, rompió el compromiso que había asumido años antes.

Casi un siglo después, el debate sigue abierto.

📌 ¿Qué pesa más: un juramento... o las decisiones posteriores?


 


¡El Papa que vendió el Vaticano por amor y gobernó tres veces!

La historia oficial nos habla de santos y mártires, pero oculta al personaje más caótico, corrupto y escandaloso de la Iglesia: Benedicto IX. Imagina a un adolescente de solo catorce años con el poder absoluto de la cristiandad bajo su control. No es una serie de Netflix; pasó en el año 1032. Su familia, los poderosos condes de Túsculo, compraron el trono papal para mantener el control político. El resultado fue el pontificado más salvaje de todos los tiempos.

Lejos de la espiritualidad, este joven convirtió el palacio en un lugar de excesos, fiestas desenfrenadas y crímenes que horrorizaron a los ciudadanos. El historiador de la época, san Pedro Damián, lo describió como un demonio del infierno disfrazado de sacerdote. Las tensiones crecieron tanto que el pueblo se levantó en armas y lo expulsó de Roma en el 1044. Pero Benedicto no se iba a quedar de brazos cruzados. Regresó con un ejército privado, recuperó su corona y comenzó su segundo mandato.

Fue aquí donde ocurrió el giro más bizarro de la historia medieval. Benedicto se enamoró perdidamente de su prima. Quería casarse a toda costa, pero las leyes se lo impedían. ¿Su solución? Decidió poner el papado en venta. Literalmente le puso precio al cargo más sagrado. Su padrino, un sacerdote adinerado, le pagó una fortuna en oro para convertirse en el nuevo Papa. Benedicto tomó el dinero, renunció y corrió a buscar a su amada. Pero el karma actúa rápido: el padre de la joven se enteró de sus escándalos y prohibió el matrimonio.

Despechado, sin esposa y con ganas de recuperar su antiguo estatus, Benedicto no se dio por vencido. Aprovechó el caos político tras la muerte del siguiente pontífice y, por tercera vez en su vida, se autoproclamó Papa en el año 1047. Su tercer reinado duró apenas unos meses antes de ser expulsado definitivamente por tropas imperiales. Terminó sus días excomulgado, solo y refugiado en un monasterio, rompiendo el récord histórico del único hombre en ser Papa en tres ocasiones distintas. Una vida que supera la ficción actual.


 


CARTA A UN EGOÍSTA… Y ADEMÁS DE DERECHAS

Dices que no eres racista. Que simplemente crees que no todo el mundo debería recibir atención médica.

Pero cuando decides quién merece ser atendido según el país donde nació, eso tiene un nombre bastante conocido.

Por cierto, la sanidad pública también la sostienen miles de inmigrantes que trabajan, cotizan, pagan impuestos, cuidan de nuestros mayores, recogen los alimentos que llegan a nuestra mesa y mantienen en pie sectores enteros de la economía.

La sanidad no es un premio por haber nacido en un lugar u otro. Es una cuestión de humanidad, de salud pública y de derechos.

Y piensa una cosa: si mañana sufrieras un accidente o te desmayaras en otro país, agradecerías que te atendieran antes de preguntarte dónde naciste o qué pasaporte llevas en el bolsillo.

Decir: “No soy racista, pero…” y terminar señalando a senegaleses, marroquíes, nigerianos o cualquier otro colectivo es como decir: “No soy machista, pero…”. La frase se desmonta sola.

La humanidad no se mide por un pasaporte. La sanidad pública protege a las personas, no a las nacionalidades.

Hoy puede necesitar ayuda otro. Mañana puedes ser tú.

Y ese día, seguramente, no pedirás que el médico mire primero tu lugar de nacimiento, sino que haga lo posible por salvarte la vida.

Pilar González


 

Este delincuente a sueldo del Partido Popular NO RESPETA A NADIE

 Rosario Lopez Castañeda


 Salvador Garcia Garcia


 

Es un cobarde ruin y miserable

 


 


 Luis Rojas

El reemplazo de Feijoo

 Ramón Bellotero


 


 Jose Ferrer Adame


 Olimpia da Costa Lima


 Carlos García



 

 


 


 Ricardo Jorba Estorch


 

Abominable, ruin, repugnante, repelente



 

Page y Felipe Judas Gonzalez ..también,  aunque a estos se les ve el plumero haciendo méritos para ingresar en el PP o en VOX

 Luis Gonzalez delVillar


 Manuel BarraganAlvarez


 


 


 Montero Enrique


 


 Fracisco Cuadrado