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lunes, 9 de febrero de 2026

 


 

Nita Fernández Bautis

 

 


 

Todas las víctimas a las que el PP ha despreciado o utilizado como arma política: Angrois, Yak-42 o la DANA

Desde la más antigua hasta la más reciente, las víctimas de tragedias en España han evidenciado el desdén demostrado por el PP con estas y sus familiares

Lirios Arques

8-2-26

ElPlural



El accidente ferroviario de Adamuz, la DANA, la pandemia, y múltiples tragedias más han protagonizado la historia de España durante las últimas décadas cubriendo de luto al país pero también sacando a relucir lo mejor que tiene la ciudadanía como es la solidaridad y la empatía. Sin embargo, de cada una de ellas también se ha desprendido la cara más amarga de una clase política que ha convertido el dolor de tantísimas víctimas en estrategia política y rédito electoral.

Y es que desde la más remota en el tiempo hasta la más reciente que aún mantiene el foco de la investigación en aquel juzgado de Catarroja, desde el Partido Popular (PP) han conseguido mantener la misma postura basada en desviar la responsabilidad a otras administraciones y hacer de las víctimas y sus familiares un arma arrojadiza contra las otras formaciones en la oposición. Si se atiende a un orden cronológico, puede que el accidente del Yak-42 en el que murieron 62 militares españoles al estrellarse el avión en Turquía en 2003 o el accidente de Metrovalencia en julio de 2006 que se llevó la vida de 43 personas fueran de las primeras tragedias en las últimas décadas en las que las víctimas se vieron forzadas a alzar la voz ante un PP que no solo las ninguneó sino que no colaboró en la reparación del daño.

Ejemplo de ello fueron las numerosas críticas que partieron de los familiares de los militares españoles fallecidos en el accidente del Yak-42 hacia el ministerio de Defensa, en aquel año al mando de Federico Trillo (PP) y también hacia la que ocuparía el cargo años después también con el mismo partido, María Dolores de Cospedal. En 2018, cuando se conoció que todavía quedaban restos de los fallecidos sin identificar y en territorio turco, las familias denunciaron las mentiras que se estaban vertiendo desde la cartera de Defensa, liderada entonces por Cospedal. “Lo que no se puede consentir es que salga primero en los medios, si esto lo sabían hace mucho, ¿por qué no nos han informado antes?”, fue una de las preguntas que los familiares lanzaron, en este caso, Mari Paz Fernández, viuda del comandante José Manuel Ripollés.

Trasladando el foco hasta Valencia, el gobierno de Francisco Camps fue también receptor de un buen grueso de críticas a consecuencia del accidente que en julio de 2006 conmovió a la capital del Túria cuando un tren de Metrovalencia descarriló dejando 43 muertos. La gestión “opaca y deshonesta” que hizo el PP que en el año del trágico accidente gobernaba tanto en la autonomía como en la ciudad -encabezado por Rita Barberá- fue el motivo que llevó a las familias de las víctimas y los 47 heridos a manifestarse y a protestar contra el abandono y el desprecio que tanto Camps como Barberá les sometieron. Cabe recordar, en este sentido, que la comisión de investigación concluyó señalando a 13 responsables, entre los que figuraron Camps; Juan Cotino, conseller de Agricultura, Pesca y Alimentación, responsable por el uso partidista de las visitas a las familias; Víctor Campos, entonces vicepresidente de la Generalitat; o José Vicente Dómine Redondo, entonces vicepresidente del Consejo de Administración y Director General de Transporte, entre otros.

Ya en la segunda década de este siglo, en 2013 el descarrilamiento de un Alvia que cubría el trayecto entre Madrid y Ferrol desafió la gestión de la Xunta de Galicia, liderada en aquel momento por el PP de Alberto Núñez Feijóo, y del Gobierno de España, bajo el mandato de Mariano Rajoy. La tragedia de Angrois volvió a evidenciar la ausencia de compromiso de los populares con las víctimas de las tragedias que han sacudido al país cuando ellos estaban en el poder. De esta forma, en la comisión de investigación sobre el accidente que se llevó a cabo en el Congreso, las víctimas señalaron a la entonces ministra de Fomento, Ana Pastor, y a diferentes cargos del PP. El presidente de la plataforma de víctimas, Jesús Domínguez, subrayó la falta de “depuración de responsabilidades”. “Nadie ha colaborado, ni nadie ha dimitido. Esa es la responsabilidad política. En vez de asumirla luego les hemos tenido de presidenta del Congreso, de ministro de Justicia o de eurodiputado”, señaló durante una sesión de la comisión de investigación en 2018 Domínguez. Por su parte, la vocal de la asociación Cristina Liras, al ser preguntada por la gestión que llevó a cabo la Xunta de Feijóo, esta lamentó las “patadas” y la “hipocresía” del Ejecutivo autonómico.

Más reciente en la línea temporal, bien sonadas han sido no solo las múltiples denuncias que los familiares de aquellas 7291 personas que fallecieron durante la pandemia en las residencias de ancianos han presentado contra la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, sino los insultos y desprecios que esta ha vertido contra las víctimas. Pese a que la investigación sobre los conocidos como ‘protocolos de la vergüenza’ que impedían derivar a pacientes contagiados de las residencias de ancianos a hospitales se remonta a varios años atrás, hace apenas una semana la lideresa regional se refería a las asociaciones de víctimas como plataformas de frustrados”. Una tónica, lamentablemente, recurrente en la presidenta madrileña que en diferentes ocasiones también les ha tildado de “rebotados” o “resentidos del PSOE o Más Madrid”.

Al hilo de todo ello, bien conocida ha sido la nefasta gestión que el PP de Carlos Mazón ha hecho de la DANA que el 29 de octubre de 2024 dejó 230 fallecidos en la provincia de Valencia. Tuvo que pasar un año entero desde la tragedia, con mentiras confirmadas y la investigación de la magistrada estrechando el cerco, para que el expresidente valenciano presentara la dimisión, con 12 manifestaciones mensuales a sus espaldas exigiendo que lo hiciera. Sin embargo, el desprecio sigue. A día de hoy, Mazón sigue aforado como diputado del PP y su formación sigue sin pedirle el acta.

Con todo estos ejemplos, el PP todavía guardaba un as en la manga para 2025. La crisis de los cribados del cáncer de mama puso en la lupa a la Junta de Juanma Moreno Bonilla. Centenares de mujeres salieron a las calles de toda la autonomía para protestar contra lo que había sido una gestión negligente del PP andaluz que había derivado, en algunos casos, en la muerte de mujeres enfermas de este cáncer.

Con todo, un esquema que, pese a que pasa el tiempo, las circunstancias y el modus operandi de la justicia cambian, se repite. Una actitud mostrada por el PP durante décadas que ha puesto en evidencia, en cada una de las tragedias, su desdén con las víctimas. Además, cabe no olvidar el uso partidista que desde el PP, especialmente el de Ayuso, se ha hecho con las víctimas de ETA. En diciembre, este periódico publicaba una entrevista con Gorka Landaburu, víctimas de la banda armada. Preguntado precisamente por este asunto, Landaburu respondía lo siguiente: “No podemos admitir ni que se muestren fotos de asesinatos, muchas víctimas no están de acuerdo con que se utilice constantemente el terrorismo que ya no existe para intereses particulares e intereses electorales de Ayuso y del PP. A las víctimas se les respeta, no se puede utilizarlas como arma arrojadiza del interés particular del momento”.



domingo, 8 de febrero de 2026

 


 Cuando un hombre vuela es Superman

 

Cuando una mujer vuela es una bruja







 

 

 


 


 


 


 











 


 


 


 


Llevo ejerciendo el periodismo 35 años.

He conocido muy malos políticos, pero Ayuso es la persona más miserable que he conocido.Y eso que en mi etapa he podido llegar a conocer verdaderas personas con un currículo tremendo, terriblemente malisimo, podría enumerar unas pocas. Quiero decir, más allá de su actuación política, como ser humano, es la más despreciable que he conocido . En estos treinta y pico de años. Llamar frustrados y resentidos a personas que perdieron sus familiares en una situación absolutamente agónica, y que llevan seis años luchando contra todos los elementos para que se haga justicia, o sea, simplemente desde el lado humano, no se puede ser más miserable, no se puede ser más ruin. Lo de esta mujer es de una total demencia. Y la tienen ahí porque parece ser que cae bien ... y es es incierto. En la Comunidad de Madrid hay muchas personas con mucho dinero y estas obviamente le votan.

Manuel Rico



 



Tenía 65 años, era sorda y no estaba casada. Todos esperaban que dejara su fortuna a parientes varones. En cambio, redactó un testamento que cambió la historia para cada mujer que vino después.

Hatfield, Massachusetts, 1861.

Sophia Smith estaba sola en la casa donde había vivido toda su vida, frente a una pregunta que casi ninguna mujer de su época tenía libertad de hacerse:

¿Qué hago con una fortuna que es mía?

Tenía 65 años. Sorda desde los 40. La última sobreviviente de su familia.

Y, de repente, una de las mujeres más ricas de Nueva Inglaterra.

Su padre, un próspero agricultor, murió en 1836 y dejó un patrimonio considerable a sus hijos. Su hermana Harriet murió en 1859. Sus hermanos Joseph y Austin —este último, un inversor astuto que multiplicó la herencia— murieron en 1861.

Sophia, que nunca se casó, heredó todo.

Casi 400.000 dólares. Una fortuna inmensa para la época.

La sociedad tenía expectativas claras para una mujer soltera con dinero:

Hacer algunas donaciones benéficas, discretas y correctas.

Dejar el resto a parientes varones.

Morir en silencio.

En la década de 1860, las mujeres no podían votar. No se esperaba que dirigieran instituciones. No se las animaba a pensar más allá de los márgenes que la sociedad les trazaba.

Pero Sophia Smith se negó a seguir el guion.

Había pasado la vida leyendo con avidez: poesía, historia, periódicos, comentarios políticos. Su educación formal había sido escasa: algunas temporadas en escuelas locales, y doce semanas en Hartford cuando tenía catorce años.

Sabía lo que le habían negado. Lo que se les negaba a todas.

Así que recurrió a su joven pastor, el reverendo John Morton Greene, con una pregunta simple y peligrosa:

¿Cómo puedo hacer que mi fortuna importe?”

Greene, graduado de Amherst College, le sugirió varias opciones. Donar a Amherst. Apoyar Mount Holyoke Female Seminary (donde había estudiado su esposa). Financiar una escuela para personas sordas—algo que a Sophia le atraía, por su propia pérdida auditiva.

Pero en 1868, la Clarke School for the Deaf abrió en Northampton, cerca de allí.

Ese proyecto ya estaba cubierto. Sophia lo pensó de nuevo.

Greene propuso algo radical:

Construye un college. Para mujeres. Un college de verdad: no un seminario, no una escuela de ‘buenas maneras’. Un college que dé a las mujeres una educación igual a la que reciben los hombres.”

La idea encendió algo en Sophia.

Le habían repetido toda la vida que las mujeres no necesitaban estudios superiores. Que su mente no podía con ello. Que el álgebra y la filosofía eran “poco femeninas”.

Pero ella sabía que era mentira.

Había visto a mujeres brillantes—incluida ella misma—perder oportunidades solo por ser mujeres.

Durante los dos años siguientes, Sophia trabajó en su testamento.

Consultó abogados. Afinó su visión. Se aseguró de que cada palabra reflejara su intención.

En marzo de 1870, lo dejó listo:

Su fortuna—387.468 dólares—se destinaría a crear una institución de educación superior para mujeres, “con el propósito de proporcionar a mi propio sexo medios y facilidades para una educación igual a la que se ofrece en nuestros colleges a los jóvenes”.

No separada. No más suave. Igual.

Tres meses después, el 12 de junio de 1870, Sophia Smith murió.

Nunca vio el campus. Nunca conoció a una estudiante. Nunca supo si su apuesta funcionaría.

Pero su testamento se mantuvo.

Smith College obtuvo su autorización oficial en 1871. Abrió sus puertas en 1875 con 14 estudiantes.

Y esas 14 mujeres siguieron un plan de estudios riguroso, al nivel de las mejores instituciones de su tiempo:

Latín. Griego. Matemáticas. Ciencias naturales. Filosofía.

Hubo quienes advirtieron que eso “dañaría” el cerebro de las mujeres. Que arruinaría su salud. Que las volvería “indeseables” para el matrimonio.

Las estudiantes les respondieron con cada examen aprobado.

El regalo de Sophia llegó en un momento decisivo.

Si las mujeres iban a convertirse en médicas, abogadas, científicas, líderes—necesitaban la educación que durante siglos se les había negado.

Smith College se convirtió en la puerta que estaban esperando.

Y el efecto dominó no se detuvo.

Para 1900, Smith ya tenía más de 1.000 estudiantes.

En la década de 1920, era uno de los legendarios colleges de las Siete Hermanas: instituciones que formaron a generaciones de líderes en Estados Unidos.

Sus egresadas ayudaron a transformar el país:

Betty Friedan, cuyo libro “La mística de la feminidad” impulsó el movimiento moderno por los derechos de las mujeres.

Gloria Steinem, periodista e icono del feminismo.

Sylvia Plath, poeta cuya obra sigue conmoviendo e inspirando.

Barbara Bush y Nancy Reagan, ambas primeras damas.

Julia Child, que enseñó a Estados Unidos a cocinar.

Y miles más que marcaron el derecho, la literatura, la ciencia, la política, la medicina y la cultura.

Todo porque Sophia Smith—una mujer sorda de un pequeño pueblo de Massachusetts, a quien le negaron la educación que merecía—usó una riqueza que no podía llevarse consigo para construir oportunidades que quizá nunca vería.

Su soltería, vista como una limitación social, le dio control legal sobre su fortuna.

Y ella la convirtió en un cimiento para mujeres que cambiarían el mundo.

Hoy, Smith College ha formado a decenas de miles de mujeres y sigue siendo uno de los colleges de artes liberales más prestigiosos de Estados Unidos.

La Colección Sophia Smith, en el propio college, es una de las mayores reservas de historia de las mujeres en el mundo.

Y cada estudiante que cruza esas puertas pisa el terreno que Sophia plantó en 1870.

Ella no pudo ir a la universidad.

Así que construyó una.

La regó con todos sus ahorros y confió en que las generaciones futuras florecerían.

Más de 150 años después, lo siguen haciendo.

Sophia Smith (1796-1870): la mujer que no pudo ir a la universidad—y aun así construyó una para todas las que vinieron después.

Fuente: Smith College ("About Sophia Smith", s. f.)


  Feijóo

  


 


 


 


 


 


 Si en un pasado remoto los vikingos hubieran conquistado América, o cualquier otro imperio, seguramente habría habido otro adoctrinamiento. Antes de la llegada de Colón, ya los indígenas tenían sus propios dioses, como Kukulkán y Wiracocha. Cada región tenía su dios, y eso era respetado. Yo pienso que el monoteísmo que trajeron es más nocivo que el politeísmo que existía desde tiempos inmemoriales, porque ahora se imponen creencias y se obliga a creer en un único 'Dios'; si no crees, eres hereje, blasfemo, satánico, apóstata ETC. Para mí eso es enfermizo el querer colonizar la mente de otro y querer obligarlo a creer lo que yo crea y vivir bajo mis dogmas, eso es una involución en el humano, el querer exportar e imponer creencias a otros pueblos y creer que los otros son los equivocados, hijos del diablo etc. Es hora de madurar como sociedad ya en la Era Digital.

__ Osmin Zaldaña



 


 


 


 


Fernando Alés

 

INÚTIL, SIN EXPERIENCIA Y SIN CONOCIMIENTOS, BUSCA...

======= 🤪 ======

Antes cuando tenias un hijo tonto, un inútil que no valia para nada y estabas cansado de escuchar sus tonterías todos los dias le metias a militar y si era muy tonto a cura.

Ahora ya no es necesario, VOX realizando una enorme labor social, los está recogiendo, llegando a formar un partido con ellos.

Ahi tenemos un ejemplo:

Figaredo; un tipo que no es capaz ni de decir dos cosas coherentes en un mes; pues ahí está, de diputado en el Congreso, diciendo tonterías a diario, haciendo el ridiculo y ganando un sueldo, mientras que si aspirara a un puesto en una empresa privada, no pasaría ni los dos primeros minutos en una entrevista de trabajo.

Y ahi le tienes, representando a otros tan tontos o mas que él.

P.D. Si por casualidad os sentis identificados, no hagáis ningún comentario.

Me duele el dedo de bloquear idiotas. Gracias.



 


Los campos de concentración franquistas: una historia silenciada

Durante la Guerra Civil y la dictadura, España contó con una extensa red de campos de concentración 🏚️ 🔒 por los que pasaron cerca de un millón de personas. Hombres y mujeres que padecieron represión, hambre 🍞 , enfermedades, trabajos forzados ⛓️ , humillaciones y procesos de “reeducación” encaminados a quebrar sus ideas y su dignidad.

📍 Hoy, gracias al trabajo de investigación, a los archivos y a los testimonios de quienes sobrevivieron, podemos acceder a información rigurosa que arroja luz sobre este sistema y sobre las personas que lo padecieron.

👉 Te animamos a visitar la web Los campos de concentración de Franco, un espacio imprescindible para conocer, comprender y no olvidar:

🔗 https://www.loscamposdeconcentraciondefranco.es/index.php


 


 


 


 


 

Agustin Cuestas Gutierrez



 Ricardo Jorba Estorch