Fran Carrasco Rivas
Política, religión, actualidad, cine, opinión, sociedad, humor, cultura, fotogalerías.....corrupción, corruptores, justicia, robos, fraudes, atracos, preferentes, rescate bancario, hambre, paro, miseria, desahucios, hipocresía, la verdad, mentiras y mas mentiras...crisis, ricos, pobres, muy pobres, muy ricos, miseria, niños hambrientos, familias que no pueden llegar a fin de mes, trabajadores esclavos...Santa Pederastia, Sagrada Pedofilia....
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viernes, 12 de junio de 2026
Nando Worldcitizen
Propiedades de los Aznar-Botella
Aparte
de esta propiedad, posee el chalet familiar en Pozuelo de Alarcón,
en Madrid, una vivienda unifamiliar de tres plantas y 617 metros
cuadrados construidos sobre una parcela de 1.500 metros cuadrados.
Posee
una espectacular mansión en Richmond upon Thames, al sur de Londres.
Una
casa en el exclusivo barrio de El Viso, en Madrid, que fue comprada
en 2008 por más de 2,5 millones de euros, seguida de una reforma
valorada en otro millón.
Además,
José María también cuenta con otro chalet en El Viso, cerca del
Paseo de la Castellana, adquirido por 1,8 millones de euros.
Un
piso en Estepona.
Un
ático en Marbella.
Una
espectacular casa en la exclusiva urbanización de Sotogrande ( Cádiz
).
La TERRIBLE HISTORIA de MIGUEL DE MOLINA: FAMA, ABUSOS y TRAICIONES del FRANQUISMO
Miguel de Molina fue una de las estrellas más brillantes de la copla y el espectáculo español en los años 30. Con su voz poderosa, su elegancia y su carisma, conquistó teatros y el corazón del público con canciones que aún hoy se recuerdan. Era el ídolo de masas, el artista que llenaba salas y hacía vibrar a toda España.
Pero su éxito le costó muy caro.
Durante la Guerra Civil y especialmente con la llegada del franquismo, Miguel de Molina fue brutalmente perseguido por su homosexualidad y por sus ideas republicanas. Fue detenido, torturado salvajemente y humillado públicamente. Lo obligaron a beber aceite de ricino, lo pasearon por las calles como escarmiento y le destrozaron la carrera. Muchos de sus “amigos” y compañeros del mundo del espectáculo le dieron la espalda por miedo al régimen.
Exiliado en Argentina, vivió sus últimos años en la más absoluta pobreza y olvido. Murió el 4 de marzo de 1969 en Buenos Aires, lejos de su tierra y de la gloria que un día tuvo. Su entierro fue modesto, casi anónimo.
Miguel de Molina fue una víctima más del franquismo: un artista excepcional al que le arrebataron todo por ser quien era. Una historia de fama, traición y un dolor que el tiempo no ha podido borrar.