Los regímenes que sufrió Venezuela durante las décadas de control estadounidense y británico, que el partido de Maduro derrotó en las elecciones de 1998, fueron algunas de las peores dictaduras de la historia.
1908-1935: Juan Vicente Gómez recibe el apoyo de Occidente tras el descubrimiento de petróleo en Venezuela. Elimina toda oposición política, se enriquece considerablemente con sobornos de compañías petroleras occidentales que saquean los recursos venezolanos y utiliza sistemáticamente la violencia estatal contra quienes desafían su poder. Se hace famoso por asesinar, privar de comida y torturar a periodistas, activistas de la clase trabajadora y opositores políticos.
1948-1952: Una junta militar apoyada por Occidente derroca a Romullo Gallegos, elegido democráticamente, que buscaba establecer la soberanía petrolera.
Venezuela se convierte en una dictadura militar y se utiliza la violencia sistemática para reprimir a quienes participan en la organización laboral y el activismo social.
1952-1958: La junta militar anula fraudulentamente las elecciones cuando queda claro que su candidato preferido, Marcos Pérez Jiménez, iba a perder estrepitosamente, y de todos modos lo nombran líder.
Jiménez condena abiertamente la democracia y establece la Seguridad Nacional, una fuerza policial dictatorial que se hace famosa por sus detenciones arbitrarias, torturas y represión violenta de huelgas.
Occidente apoya plenamente a Jiménez mientras éste les permite seguir saqueando el petróleo.
1958-1964: Rómulo Betancourt se presenta como un famoso demócrata y luego gobierna como autócrata, prohibiendo los partidos de oposición y reprimiendo militarmente a su pueblo, que exige cada vez más soberanía petrolera.
1989-1993: Carlos Andrés Pérez se presenta como un izquierdista económico y promete establecer la soberanía petrolera, pero en el cargo hace exactamente lo contrario, implementa una terapia de choque neoliberal y entrega toda la economía a los accionistas y bancos occidentales.
1998: Hugo Chávez gana las elecciones, ¡GRACIAS A DIOS!, y finalmente establece la soberanía petrolera venezolana. Reinvierte las ganancias petroleras en programas sociales que mejoran enormemente la calidad de vida de los trabajadores venezolanos. Disminuye la desnutrición, los trabajadores de la tercera edad reciben pensiones por primera vez y se lanzan campañas de alfabetización en todo el país. Se crea la Asamblea Nacional, un nuevo órgano para brindar a la ciudadanía una democracia más directa y una mayor participación en el gobierno del país.
Los venezolanos que miran esta historia y llaman dictadores a Chávez y Maduro son la élite que está enojada porque Chávez les impidió aceptar sobornos para vender su propio país.
Son escoria y Hugo Chávez es un héroe del pueblo. ¡Viva la Revolución Bolivariana!
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