María José Núñez
La tensión vivida en Ceuta dejó una escena especialmente dura: un niño de 12 años, al que el medio llama Mohamed, caminaba llorando hacia la frontera mientras repetía «No, Marruecos, no». Según relató el periodista Nicolás Castellano, el menor estaba siendo acompañado por un legionario y parecía a punto de ser devuelto. Varias mujeres que se encontraban en la zona tradujeron sus palabras y aclararon que estaba completamente solo. Un grupo de periodistas comprobó entonces que ningún adulto se hacía cargo de él. Esa intervención permitió frenar una devolución que, al tratarse de un menor no acompañado, no podía realizarse conforme a la legislación española.
Finalmente, un teniente coronel intervino y recordó que la ley española protege a los menores que llegan sin la compañía de un adulto. Después, un agente de la Guardia Civil asumió provisionalmente la tutela del niño. El menor fue entregado a Cruz Roja y trasladado en ambulancia nuevamente al interior de Ceuta. La escena, relatada entre lágrimas y desesperación, refleja el drama humano que se esconde detrás de la crisis migratoria. También pone de manifiesto la importancia de identificar correctamente a los menores y garantizar su protección antes de tomar cualquier decisión.
Y tú, ¿qué opinas de esta crisis migratoria?
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