Da igual que Mazón dimita
Política, religión, actualidad, cine, opinión, sociedad, humor, cultura, fotogalerías.....corrupción, corruptores, justicia, robos, fraudes, atracos, preferentes, rescate bancario, hambre, paro, miseria, desahucios, hipocresía, la verdad, mentiras y mas mentiras...crisis, ricos, pobres, muy pobres, muy ricos, miseria, niños hambrientos, familias que no pueden llegar a fin de mes, trabajadores esclavos...Santa Pederastia, Sagrada Pedofilia....
Da igual que Mazón dimita
NADIE sabe quién filtró el CORREO de la pareja de AYUSO
Te
lo cuento
El juicio histórico contra el fiscal general termina visto para sentencia.
Y lo único que sabemos con certeza es esto:
nadie ha demostrado quién filtró el correo de la pareja de Ayuso.
Ni una llamada.
Ni un mensaje.
Ni un correo reenviado.
Nada.
Pero el banquillo lo ocupa él.
Las acusaciones se sostienen sobre “pruebas indiciarias”.
Que es una forma elegante de decir:
no tenemos la prueba, pero sospechamos mucho.
Y claro, sospechar es gratis.
Condenar sin pruebas no debería serlo.
Tres periodistas —José Precedo, Alfonso Pérez Medina y Miguel Ángel Campos— declararon bajo juramento que recibieron el correo antes de que llegara al fiscal general.
Tres.
Y ninguno mintió.
Pero para las acusaciones, la prensa es parte del complot.
El abogado de la pareja de Ayuso insinúa “intereses económicos” y “connivencia” entre periodistas y Fiscalía.
Como si el periodismo independiente fuese un brazo más de La Moncloa.
Lo que no dice es que el entorno de Ayuso tenía el correo antes que nadie.
Tuit duro:
Que nadie se engañe. Este juicio no busca saber quién filtró qué. Busca neutralizar a quien se atrevió a desmentir un bulo que favorecía a Ayuso.
No es justicia.
Es una vendetta de manual.
El supuesto “indicio estrella” es el borrado del móvil del fiscal general en octubre de 2024.
Pero cambia de móvil una vez al año por seguridad.
Eso lo han dicho testigos, personal técnico y responsables de protección de datos.
Aun así, insisten: “lo borró para ocultar pruebas”.
Conveniente. Demasiado conveniente.
Tuit analítico:
Este caso es el espejo de un país donde el poder político-mediático marca la agenda, la UCO opina más de lo que prueba y el Tribunal Supremo acaba gestionando conflictos que deberían haberse resuelto con hechos, no con titulares.
La Fiscalía actuó rápido para desmentir el bulo que lanzó El Mundo aquella noche.
Y por hacer su trabajo, hoy se acusa al fiscal general de “ganar el relato”.
A lo que llaman “relato” es, en realidad, no dejar que te cuelen una mentira.
Tuit viral pregunta:
¿Cómo puede un país tomarse en serio un juicio donde nadie sabe quién filtró nada, donde no hay pruebas directas y donde todo se sostiene en sospechas… salvo el objetivo político?
Pregunta seria.
El Supremo decidirá antes de final de año.
Pero el mensaje ya está lanzado:
si desmientes un bulo contra Ayuso, puede que seas tú quien termine procesado.
La impunidad es un hábito.
La persecución, una herramienta.
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Artículo completo:
El Supremo ante el silencio: nadie sabe quién filtró el correo de la pareja de Ayuso
https://spanishrevolution.net/el-supremo-ante-el-silencio...
España: una gran fosa común
Por Agencia LQS
TVE ha publicado el primer mapa audiovisual con las 6.000 fosas comunes del franquismo en España. En España hay cerca de 6.000 registros de fosas utilizadas entre el golpe de 1936 y el final del franquismo. Desde el año 2000 se han exhumado más de 17.000 cuerpos; se estima que otros 12.000 podrían aún recuperarse
El mapa registra 6.000 fosas que existen hoy en día o que han existido en algún momento en la ubicación señalada, y se pueden filtrar por las categorías «Exhumada», «No exhumada» y «Trasladada a Valle de Cuelgamuros».
Casi 1.500 aparecen como exhumadas, mientras que más de 2.300 aún por exhumar.
En tanto, hay 505 fosas que fueron exhumadas – total o parcialmente – en su día y trasladas al Valle de Cuelgamuros, y la ubicación original de esas fosas es la que se marca en el mapa.
Se trata de un gran aporte a la reconstrucción de la memoria colectiva española y una fotografía histórica de los enterramientos irregulares de la Guerra Civil Española y el franquismo.
El mapa se puede consultar en:
https://www.rtve.es/.../fosas-guerra-civil-franquismo/mapa/
Memoria de un país: una fosa común a menos de 50 kilómetros de donde estás
https://loquesomos.es/espana-una-gran-fosa-comun/
#MemoriaObrera #Verdad #Justicia #Reparación
La subasta estaba casi terminada cuando comenzaron las risas.
Doce compradores habían mirado a Ruth, la habían evaluado como si fuera ganado… y la habían rechazado.
Un esclavo sano costaba ochocientos dólares.
Un caballo, cincuenta.
Pero ella no valía ni diez.
—¡Cinco dólares! —gritó el subastador.
Silencio.
—¡No la quiero ni gratis! —respondió un granjero—. Morirá antes de llegar a mi tierra.
Para muchos, Ruth era una mujer rota.
Para ella misma, durante años, también lo fue.
Su vida había sido una sucesión de tormentos: vendida de niña a una plantación de tabaco en Virginia, obligada a trabajar dieciocho horas al día. Sus manos se deformaron con el tiempo, su tos se volvió roja, y su corazón se quebró el día que enterró —con sus propias manos— a sus tres hijos, muertos de desnutrición.
Incluso los otros esclavos la evitaban.
“Esa ya tiene un pie en la tumba”, murmuraban.
Pero dentro de aquel cuerpo exhausto, algo seguía ardiendo.
Thomas Mitchell llegó al mercado con cincuenta dólares en el bolsillo y un alma fatigada. Viudo, pobre, desesperado por sostener su pequeño almacén, buscaba mano de obra barata… y la encontró en la sección que nadie miraba: los desechos.
—Dos dólares —dijo el subastador—. Y aun así sales perdiendo. No durará la semana.
Thomas la observó.
No vio fuerza. No vio belleza.
Vio algo distinto: inteligencia escondida detrás del sufrimiento.
Pagó las dos monedas.
Y se llevó a Ruth a casa.
En su almacén, Thomas no le dio un látigo ni una tarea imposible.
Le dio algo que nunca había recibido:
tres comidas al día y un lugar donde respirar.
La transformación fue casi un milagro.
En una semana, su tos cedió.
En dos, caminaba sin temblar.
Pero lo más sorprendente ocurrió en silencio.
Un día, Thomas regresó y encontró el almacén reorganizado con una lógica que él nunca había tenido: productos por categoría, inventarios exactos, márgenes corregidos, errores señalados.
Todo hecho por Ruth.
Todo hecho en secreto.
—¿Cómo sabes esto?
Ella bajó la cabeza. —Observo, señor.
Y entonces él entendió.
Durante años, mientras otros esclavos trataban de sobrevivir, ella había memorizado precios, estudiado cosechas, evaluado patrones de compra.
La plantación había sido su infierno…
pero también su escuela.
Ruth sabía leer los números como otros leen un salmo.
Tres meses después, Ruth habló con una determinación que Thomas jamás había escuchado:
—Sus ganancias podrían triplicarse. Si me deja dirigir este almacén durante seis meses, se lo demostraré matemáticamente.
Y lo hizo.
Negoció con productores.
Creó ventas estacionales.
Diseñó un sistema de crédito con tasa de conveniencia.
El primer mes, triplicaron beneficios.
El segundo, los cuadruplicaron.
En el tercero, el dinero ya no cabía en la caja.
Pero Ruth no sonreía por el éxito.
Sonreía por un plan más grande.
—Señor Mitchell —dijo un día, colocando una maleta llena de dinero sobre el escritorio—, quiero comprar un esclavo.
Thomas se quedó paralizado. —¿A quién?
—A mí misma.
Él quiso liberarla gratis.
Ella se negó con la dignidad de quien sabe lo que vale.
—Quiero que conste —dijo— que Ruth Washington pagó por su propia libertad.
Y así fue.
En diciembre de 1846, la mujer que nadie quiso por dos dólares se compró a sí misma por mil doscientos.
A partir de allí, Ruth se convirtió en algo que ni la esclavitud ni el prejuicio pudieron frenar:
una empresaria prodigiosa.
Abrió cinco tiendas en Carolina del Sur.
Inventó un sistema de entregas a domicilio décadas antes de que existiera.
Negoció con soldados, granjeros, mujeres pobres, blancos recelosos y negros liberados.
Cuando los bancos le cerraron las puertas, creó una red de intermediarios blancos pobres que prestaban su nombre mientras ella dirigía todo tras bambalinas.
Ruth no solo sobrevivió.
No solo prosperó.
Venció un mundo entero que estaba diseñado para destruirla.
Pagó su libertad con inteligencia.
Construyó su futuro con estrategia.
Y demostró que incluso desde la esquina más oscura del sufrimiento, una mente brillante puede levantar un imperio.
Porque a veces —en los mercados donde el mundo decide el valor de una persona— surge alguien que rehúsa aceptar el precio que otros le ponen.
Alguien que se nombra a sí misma.
Alguien que se compra a sí misma.
Alguien como Ruth Washington.
Deborah García
SALVAR AL RAPERO HASEL
recordamos que lleva 4años en prisión. tiene 37 años.
Cargos criminales, enaltecimiento del terrorismo, injurias a la Corona, calumnias e injurias contra las instituciones del Estado, obstrucción de la justicia, amenazas y un presunto delito de lesiones.
Condena dos años y un día de cárcel. Se suman otras, 6 años y 2 meses.
Situación actual: Encarcelado en penitenciaría hasta 14/4/2027
Mientras tanto; Abascal amenaza con hundir barcos, los fascistas campan a sus anchas por las calles, hay miles de amenazas en muerte a políticos de izquierdas en las redes.
Surrealista y repugnante. Solo 270€ por violar a una vaca.
Lo
pillaron subido a una silla, con la vaca con el rabo y la cabeza
atados, haciéndole tocamientos, preparado para penetrarla.
Violas
a una vaca y te cae una mísera multa de 270 euros. Esta es la
justicia de nuestro país para los animales. La zoofilia sale barata
en nuestro país. Se les debería caer la cara de vergüenza al
Ministerio de Justicia (Ministerio
de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes
Félix
Bolaños)
y al juzgado que ha dictado esta sentencia.
A
los maltratadores de animales hay que encerrarlos en la cárcel. Por
eso, desde PACMA exigimos un aumento de penas por maltrato animal en
el Código Penal, del máximo actual de 2 años de prisión a un
máximo de 10 años.
Así
por lo menos la gente se lo pensaría un poco antes de cometer estas
asquerosas barbaridades.
#MaltratadoresALaCárcel #StopMaltratoAnimal #Animales #ÚneteALaRevoluciónVerde #ÚneteAPACMA