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jueves, 1 de enero de 2026

 



El 24 de diciembre de 1975 Juan Carlos I ofrecía su primer discurso navideño por televisión como rey de España. Tras felicitar las fiestas el rey declara:

El año que finaliza nos ha dejado un sello de tristeza, que ha tenido como centro la enfermedad y la pérdida del que fue durante tantos años nuestro Generalísimo. El testamento dirigido al pueblo español es sin duda un documento histórico que refleja las enormes calidades humanas y los sentimientos llenos de patriotismo sobre los que quiso asentar toda su actuación al frente de nuestra nación.”

A la par de aquellas palabras la clase trabajadora española está en la calle luchando desde hace meses. Huelgas, manifestaciones, movilizaciones vecinales se repiten por toda la península. Dos meses después la Policía ametralleaba al trabajador Teofilo del Valle en Elda a la salida de una asamblea de obreros en huelga. En marzo cinco trabajadores son asesinados en semejantes circunstancias en Vitoria, otros dos más en las protestas desencadenadas por toda España como respuesta. Comienza, como continuación de lo anterior, una sangrienta oleada que dejará un regero de casi 200 muertes, que se conozcan, relacionadas directamente con la violencia institucional entre 1975 y 1983 (represión a manifestaciones, huelgas o disidencia política, torturas en cárceles y comisarias, extrema derecha controlada o tolerada por el Estado, guerra sucia...)

Algún año antes, en 1969, Franco ratifica a través de la Ley de Sucesión la figura de Juan Carlos como su sucesor a su muerte, el heredero de la dinastía francesa que dirige España desde hace siglos nacido en la Roma de Mussolini que acogió el exilio de su abuelo. Ese año, en su discurso de fin de Año, el dictador pronuncia, refiriéndose a su sucesor, la celebre frase con la que expresaba la continuidad del régimen en la figura del monarca, "todo ha quedado atado y bien atado":

"sobre la que tantas maliciosas especulaciones hicieron quienes dudaron de la continuidad de nuestro Movimiento, todo ha quedado atado, y bien atado, con mi propuesta y la aprobación por las Cortes de la designación como sucesor a título de Rey del Príncipe Don Juan Carlos de Borbón."

Ese 1969 en una entrevista el Borbón declaraba en una entrevista a un medio francés: "Para mi (Franco) es un ejemplo viviente, día a día por su desempeño patriótico al servicio de España y, por esto, yo tengo por él un gran afecto y admiración." En la misma entrevista, entre otras perlas, el futuro monarca se refiere al golpe de estado franquista de 1936 como una "crisis".

https://x.com/outsidersesp/status/2003744325557985779?s=20


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