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sábado, 14 de febrero de 2026

 


Al nacer, los médicos dijeron que lo internaran: nunca caminaría ni hablaría. A los seis años, ya había memorizado la Biblia. Cuando murió, había memorizado 12.000 libros. Su cerebro no tenía el puente entre los hemisferios. La ciencia aún no puede explicarlo.

Cuando Kim Peek nació en Salt Lake City en 1951, los médicos supieron de inmediato que algo era profundamente distinto.

Su cabeza era anormalmente grande —macrocefalia, la llamaron—. Su cerebelo estaba dañado. Y el cuerpo calloso —el conjunto de millones de fibras nerviosas que conecta los dos hemisferios del cerebro— estaba ausente.

Su cerebro no tenía puente. El lado izquierdo y el derecho no podían comunicarse como en la mayoría de las personas.

A los nueve meses, los médicos ofrecieron a sus padres una recomendación tajante: internarlo.

Nunca caminaría, dijeron. Nunca hablaría. Nunca aprendería nada significativo. Sería una carga, una tragedia, una vida que no valía el esfuerzo.

Sus padres —Fran y Jeanne Peek— se negaron.

Lo que ocurrió durante los siguientes cincuenta y ocho años desmontó silenciosamente casi todo lo que creemos entender sobre el cerebro humano.

Kim no caminó hasta los cuatro años. Luchó con las habilidades motoras toda su vida. No podía abotonarse una camisa ni atarse los zapatos. No podía manejar dinero ni comprender su valor. No podía cruzar una calle solo con seguridad.

Necesitaba apoyo constante para las tareas básicas del día a día.

Pero a los dieciséis meses —antes de que la mayoría de los niños hablen con frases completas— Kim comenzó a memorizar libros enteros.

A los tres años ya sabía leer. Y recordar. Todo.

A los seis, había memorizado la Biblia. No pasajes. No versículos favoritos. La Biblia completa.

Kim desarrolló una forma extraordinaria de síndrome del sabio. Pero, a diferencia de la mayoría de los sabios, que muestran brillantez en un área muy concreta —música, matemáticas o arte—, Kim dominó al menos quince disciplinas distintas.

Historia. Geografía. Literatura. Música clásica. Estadísticas deportivas. Matemáticas. Cálculos de calendario. Códigos postales. Prefijos telefónicos. Ubicación de estaciones de televisión. Carreteras y autopistas de Estados Unidos.

Podía leer dos páginas a la vez —una con cada ojo— y terminar un libro voluminoso en menos de una hora.

Y recordaba casi todo. Aproximadamente el 98 % de lo que leía permanecía con él de forma permanente.

A lo largo de su vida, Kim memorizó alrededor de 12.000 libros.

Doce. Mil. Libros.

Podía recitar a Shakespeare a pedido —cualquier obra, cualquier escena—. Pregúntale cómo conducir de San Diego a Portland y trazaba la ruta al instante, nombrando cada autopista, cada ciudad, cada giro. Dile tu fecha de nacimiento y te diría qué día de la semana fue, qué canciones encabezaban las listas, qué películas se estrenaron, qué grandes acontecimientos mundiales ocurrieron.

Era, literalmente, una biblioteca viviente.

En 2004, científicos de la NASA estudiaron el cerebro de Kim mediante tecnologías avanzadas de imagen para intentar comprender cómo era posible tal procesamiento sin la estructura que conecta la mayoría de los cerebros humanos.

Construyeron modelos tridimensionales. Analizaron las vías neuronales inusuales que había desarrollado para compensar. Compararon su estructura cerebral con todo lo que conocían sobre neurología.

No encontraron una respuesta clara.

Kim Peek siguió siendo un misterio —incluso para la neurociencia moderna con sus herramientas más avanzadas—.

Su cerebro se había reorganizado de formas que parecían imposibles, creando conexiones que la ciencia aún no puede explicar del todo.

Pero aquí está la parte más importante de la historia de Kim —la que desafía todo lo que creemos saber sobre la inteligencia—:

Todo ese conocimiento, toda esa capacidad extraordinaria, no se traducía en lo que solemos llamar “funcionamiento”.

Kim dependía de su padre, Fran, para casi todo. Vestirse. Bañarse. Orientarse en la vida diaria. Comprender señales sociales y conceptos abstractos.

No podía accionar un interruptor de luz —el movimiento lo confundía—.

Le costaba entender metáforas o sarcasmo.

No podía tener un empleo ni vivir de manera independiente.

Su mente podía albergar doce mil libros, recordar cualquier dato de décadas de lectura, trazar el sistema de autopistas de Estados Unidos.

Pero no podía abotonarse una camisa.

¿Era eso un déficit? ¿O simplemente otra forma de lo que significa ser humano?

Nuestras definiciones de inteligencia parecen muy pequeñas cuando se enfrentan a Kim Peek.

En 1984, el guionista Barry Morrow conoció a Kim en una convención en Texas. Quedó tan conmovido por este hombre gentil y extraordinario —tan interpelado por lo que representaba— que pasó cuatro años escribiendo un guion inspirado en él.

Ese guion se convirtió en la película Rain Man.

Dustin Hoffman pasó tiempo con Kim antes del rodaje, estudiando sus movimientos, su forma de hablar, su manera de interactuar con el mundo. Cuando la película ganó cuatro premios Óscar en 1989, Hoffman reconoció públicamente la influencia de Kim.

Puede que yo sea la estrella de la película”, dijo, “pero tú eres el cielo que la inspiró”.

Después de Rain Man ocurrió algo inesperado.

Kim —que había vivido la mayor parte de su vida en relativa discreción, conocido solo por su familia y un pequeño círculo de investigadores— encontró un propósito más allá de la memorización.

Él y su padre recorrieron casi tres millones de millas durante dos décadas, hablando ante cerca de sesenta millones de personas, muchas de ellas estudiantes con discapacidades o diferencias de aprendizaje.

Sí, Kim demostraba sus habilidades. Respondía preguntas, realizaba cálculos de calendario, recitaba pasajes de los libros que la gente mencionaba.

Pero, más importante aún, enseñaba algo más.

Enseñaba que la inteligencia tiene muchas formas, no una sola.

Que la discapacidad y la capacidad extraordinaria pueden coexistir en la misma persona, en el mismo cerebro, en la misma vida.

Que “diferente” no es lo contrario de valioso.

Que nuestras categorías —inteligente, discapacitado, funcional, limitado— son demasiado simples para abarcar la realidad humana.

El doctor Darold Treffert, uno de los mayores expertos mundiales en el síndrome del sabio, estudió a Kim durante años. Dijo:

Aproximadamente una vez por siglo aparece un sabio verdaderamente excepcional, y Kim es uno de ellos. Su memoria no solo es profunda, sino notablemente amplia”.

La mayoría de los sabios tienen islas de habilidad en mares de discapacidad. Kim tenía continentes.

Kim Peek murió de un ataque al corazón el 19 de diciembre de 2009. Tenía cincuenta y ocho años.

Su padre, Fran —quien lo cuidó cada día de su vida y bromeaba diciendo que criar a Kim requería “30 horas al día, 10 días a la semana”— falleció en 2014.

Barry Morrow donó su estatuilla del Óscar a la ciudad de Salt Lake City en honor a Kim. Se encuentra en una biblioteca —apropiado para un hombre que era, él mismo, una biblioteca—.

Pero el verdadero legado de Kim nunca tuvo que ver con premios ni fama.

Es el recordatorio de que la mente humana guarda misterios que aún no hemos cartografiado.

Que nuestras definiciones de inteligencia son más pequeñas que la realidad.

Que las categorías que usamos para entendernos —inteligente, discapacitado, funcional, limitado— son construcciones incompletas.

Kim Peek podía memorizar 12.000 libros pero no podía abotonarse una camisa.

Podía calcular qué día de la semana cayó el 25 de diciembre de 1642, pero no entendía por qué las personas se daban la mano al saludarse.

Podía recitar óperas enteras, pero le costaba comprender por qué su padre se reía de los chistes.

¿Cuál de esas habilidades importa más? ¿Cuál define la inteligencia? ¿Cuál mide el valor de una vida?

Las propias preguntas revelan cuánto nos falta por comprender.

En algún lugar de Salt Lake City hubo una biblioteca donde un hombre leía dos páginas a la vez con ojos distintos, absorbiendo el conocimiento del mundo mientras luchaba por atarse los zapatos.

Y dentro de esa contradicción vive una verdad a la que apenas empezamos a acercarnos:

Aún no sabemos todo lo que la mente humana puede hacer.

Aún no sabemos qué significa realmente la inteligencia.

Aún no sabemos cuántas formas de genialidad hemos llamado discapacidad.

Kim Peek nació con un cerebro que, según los médicos, no debería haber funcionado —sin la estructura que conecta sus dos mitades y con daños que parecían impedir el aprendizaje—.

Dijeron que lo internaran.

Memorizó 12.000 libros.

La ciencia todavía no puede explicar completamente cómo.

Y quizá ese sea el punto.

Quizá Kim Peek existió para recordarnos que la realidad es más grande que nuestras teorías, que el potencial humano supera nuestras categorías, que la mente es más compleja y sorprendente de lo que podemos medir.

Fue la prueba de que nuestro entendimiento es incompleto.

Fue una ventana hacia algo que apenas alcanzamos a vislumbrar.

Y por eso, quince años después de su muerte, Kim Peek sigue siendo inolvidable.

No por lo que sabía.

Sino por lo que demostró que aún no sabemos.

Fuente: The New York Times ("Kim Peek, Inspiration for ‘Rain Man,’ Dies at 58", 22 de diciembre de 2009)


 


 


 


 


 


|La tormenta perfecta del fascismo en España: dinero, impunidad y odio como estrategia

El avance de la ultraderecha en España no es una anomalía ni una rabieta pasajera. Es el resultado de una arquitectura política, mediática y económica construida durante décadas. Crece Vox en Aragón y Extremadura. El Partido Popular normaliza su agenda mientras finge sorpresa. Y el ruido se impone sobre cualquier análisis serio. Pero detrás de cada escaño ultra hay algo más que descontento: hay inversión, impunidad histórica y una estrategia de demolición democrática.

La tendencia es global, sí. Pero en España tiene raíces propias. El franquismo nunca fue depurado. No hubo una ruptura democrática real, sino una transición pactada que dejó intactas demasiadas estructuras de poder. La impunidad del fascismo no es un recuerdo: es un sedimento activo que hoy vuelve a germinar. No se enseñó en las aulas lo que significó la dictadura. No se señalaron responsabilidades. Se optó por el silencio y el olvido como política de Estado. Ahora se paga el precio.

Aragón sirve de espejo. Tierra que presume de fueros, del Justicia desde el año 1115, de rebeldías históricas. Tierra que frenó trasvases del Ebro y que alojó experiencias libertarias durante la guerra civil. Hoy ve cómo Vox escala posiciones en plazas simbólicas como la del Pilar. El regionalismo crítico se diluye en folclore costumbrista. El anticatalanismo se explota electoralmente. Y mientras tanto, el Gobierno autonómico impulsa 28 proyectos de centros de datos que, si se ejecutan, consumirían cinco veces la energía de Aragón. Azora con 300 megavatios, ACS con otros 300, Blackstone con 650. Energía para fondos de inversión, no para vecinas y vecinos. Pan financiero para hoy, dependencia estructural para mañana.

DINERO, ALGORITMOS Y LAWFARE

No hay tormenta sin combustible. Y aquí el combustible es el dinero. Una lluvia ingente de financiación privada sostiene la promoción de la ultraderecha en redes, medios y think tanks. No hablamos solo de donaciones visibles. Hablamos de entramados internacionales, de fundaciones opacas, de empresarios que ven en el autoritarismo un blindaje para sus privilegios.

A eso se suma la manipulación algorítmica. Las redes sociales no son neutrales. Amplifican el miedo, la ira y la mentira porque eso genera interacción. Estudios como los del MIT sobre la difusión de noticias falsas ya demostraron en 2018 que las mentiras se propagan más rápido que la información veraz. La ultraderecha lo entendió antes que nadie. El bulo no es un error: es un arma.

En paralelo, el lawfare se convierte en herramienta política. La judicialización constante contra el Gobierno, contra Pedro Sánchez y su entorno, no busca solo esclarecer hechos, sino instalar sospecha permanente. Titulares que hablan de corrupción sin pruebas sólidas. Insinuaciones sobre prostitución, mafias o tramas familiares. Repetición hasta que algo queda. La lapidación mediática sustituye al debate democrático.

El Partido Popular alimenta esa dinámica. Feijóo oscila entre tender la mano y la alfombra a Vox. Felipe González reaparece cuando el PSOE flaquea para erosionar a su propio partido. La derecha económica observa. Y sectores judiciales actúan o miran hacia otro lado. El resultado es un clima donde el insulto cotiza al alza y la moderación se penaliza.

VOTAR CONTRA UNO MISMO

Hay otro elemento decisivo: el voto condicionado. Muchas personas acuden a las urnas sin información suficiente y con la percepción moldeada por años de propaganda. Se vota contra la sanidad pública, contra las pensiones, contra los derechos de las mujeres, creyendo que se castiga a una élite política. José Luis Sampedro ya advertía que sin información objetiva no hay ciudadanía crítica.

La sociedad del espectáculo completa el círculo. De la televisión basura a la jungla digital. Influencers convertidos en opinadores políticos. Plataformas donde la indignación es un modelo de negocio. Medios que abandonan el rigor para practicar un terrorismo informativo permanente. El odio como reclamo comercial.

En Teruel, donde Vox se sitúa como segunda fuerza, algunos explican el voto por “el porte de Abascal” o la defensa del toro y la caza. La política convertida en estética y nostalgia. No se votan programas: se votan símbolos y agravios.

Mientras tanto, los gobiernos democráticos reaccionan tarde o con timidez. La regulación de plataformas avanza despacio. La lucha contra la desinformación es insuficiente. La memoria democrática no se integra con la contundencia necesaria en el sistema educativo. Se subestima el riesgo.

La tormenta perfecta del fascismo en España no es un fenómeno meteorológico inevitable. Es una construcción política sostenida por impunidad histórica, dinero estratégico, manipulación tecnológica y una ofensiva judicial y mediática constante.

No se trata solo de frenar a un partido, sino de desmontar un ecosistema que convierte el resentimiento en negocio y la mentira en método.


 


QUISAS TE HAYA PASADO .....EN ALGUN MOMENTO DE TU VIDA ..

POR QUE SOY ANARQUISTA

Me puse político después de sufrir mi primer ataque racista a los siete años. No entendía ninguna teoría política, solo sabía que me habían ofendido, y sabía que había otra manera. Unos años más tarde, cuando tenía quince años, un vehículo policial marcado me paró cuando caminaba en Birmingham a primeras horas de la mañana, tres policías salieron del coche, me empujaron hacia la puerta de una tienda y luego me golpearon. arriba. Regresaron a su auto y se marcharon como si nada hubiera pasado. No había leído nada sobre política policial, ni nada sobre la llamada ley y orden, solo sabía que me habían ofendido. Cuando obtuve mi primer trabajo como pintor, no había leído nada sobre la teoría de las luchas de la clase trabajadora o cómo los ricos explotaban a los pobres, pero cuando mi jefe aparecía cada dos días en un superdeportivo diferente,

Crecí (como la mayoría de las personas que me rodean) creyendo que el anarquismo significaba que todos se estaban volviendo locos y el fin de todo. Soy muy disléxico, por lo que a menudo tengo que usar un corrector ortográfico o un diccionario para asegurarme de que he escrito las palabras correctamente. Escuchaba palabras como Socialismo y Comunismo todo el tiempo, pero incluso los socialistas y comunistas con los que me encontré tendían a despedir a los anarquistas como un grupo marginal, a quien siempre culpaban si había problemas en las manifestaciones o soñadores. Incluso ahora, acabo de marcar un corrector ortográfico y describe el anarquismo como caos, desorden, caos y desorden. Me gusta el desorden, pero para la persona "promedio", el desorden significa caos, desorden y caos. Las mismas cosas que se les dice que teman más.

Lo mejor que he hecho por mí mismo es aprender a pensar por mí mismo. Comencé a hacer eso a una edad temprana, pero es realmente difícil hacerlo cuando hay cosas a tu alrededor todo el tiempo que te dicen cómo pensar. El capitalismo es seductor. Limita su imaginación, y luego le dice que debería sentirse libre porque tiene opciones, pero sus opciones se limitan a los productos que le presentan, o los límites de su imaginación ahora limitada. Recuerdo haber visitado São Paulo hace muchos años cuando introdujo su Ley de Ciudad Limpia. El alcalde no se convirtió repentinamente en anarquista, pero se dio cuenta de que las personas de marketing continuas y ubicuas a las que estaban sujetos no solo eran feas, sino que distraían a las personas de sí mismas. Así que se retiraron más de 15,000 vallas publicitarias de marketing. Autobuses, taxis, Todos los anuncios de neón y de papel estaban prohibidos. Al principio parecía un poco extraño, pero en lugar de mirar, o tratar de no mirar anuncios publicitarios, caminé, y mientras caminaba miré a mi alrededor. Descubrí que solo compré lo que realmente necesitaba, no lo que me dijeron que necesitaba, y lo más notable fue que me reuní y hablé con personas nuevas todos los días. Estas conversaciones tendieron a ser relevantes, políticas y significativas. El capitalismo nos mantiene compitiendo entre nosotros, y las personas que manejan el capitalismo realmente no quieren que hablemos unos con otros, no de manera significativa

No voy a continuar con el capitalismo, el socialismo o el comunismo, pero está claro que una cosa que todos tienen en común es su necesidad de poder. Luego, para respaldar su impulso por el poder, todos tienen teorías, teorías sobre el poder y lo que quieren hacer con el poder, pero ahí radica el problema. Teorías y poder. Me convertí en anarquista cuando decidí abandonar las teorías y dejar de buscar el poder. Cuando dejé de preocuparme por esas cosas, me di cuenta de que la verdadera anarquía es mi naturaleza. Es nuestra naturaleza. Es lo que estábamos haciendo antes de que llegaran las teorías, es lo que estábamos haciendo antes de que nos animaran a competir unos con otros. Se han escrito algunas grandes cosas sobre el anarquismo, y supongo que eso es teoría anarquista, pero cuando trato de hacer que mis amigos lean estas cosas (estoy hablando de libros grandes con grandes palabras), Tienen dolores de cabeza y se alejan. Entonces, apago la publicidad (la televisión, etc.) y me siento con ellos, y les recuerdo lo que pueden hacer por sí mismos. Les doy ejemplos de personas que viven sin gobiernos, personas que se organizan, personas que han recuperado su propia identidad espiritual, y entonces todo tiene sentido.

Si seguimos hablando de teorías, entonces solo podemos hablar con personas que son conscientes de esas teorías, o tienen teorías propias, y si seguimos hablando en torno a las teorías, excluimos a muchas personas. Las mismas personas que necesitamos alcanzar, las mismas personas que necesitan librarse de las cadenas de la esclavitud capitalista y moderna. La historia de Carne Ross es inspiradora, no porque escribió algo, sino porque la vivió. Me encanta el trabajo de Noam Chomsky y me encanta la forma en que la abuela de Stuart Christie lo convirtió en un anarquista, pero estoy aquí porque entiendo que la policía racista que me golpeó tiene el estado detrás y el estado mismo es racista. Estoy aquí porque ahora entiendo que el jefe-hombre que me explotó para hacerse rico no se preocupaba por mí. Estoy aquí porque sé cómo los Marrons en Jamaica se liberaron y tomaron las colinas y demostraron a todas las personas esclavizadas que ellos (los Marrons) podían arreglárselas. No me malinterpretes, me encantan los libros (soy escritor, por cierto), y sé que necesitamos personas que piensen profundamente, todos debemos pensar profundamente. Pero mis mayores inspiraciones provienen de las personas de la vida cotidiana que dejan de buscar el poder para sí mismos, o buscan a los poderosos para rescatarlos, y hacen la vida por sí mismos. He conocido a personas que viven el anarquismo en India, Kenia, Jamaica, Etiopía y Papua Nueva Guinea, pero cuando les digo que son anarquistas, la mayoría me dirá que no han oído hablar de esa palabra, y lo que están haciendo es natural. y sin complicaciones. Soy anarquista porque me han hecho daño, y he visto que todo lo demás falla.

Pasé los fines de los setenta y los ochenta viviendo en Londres con muchos activistas exiliados del ANC. Después de una larga lucha, Nelson Mandela fue liberado y los exiliados regresaron a sus hogares. Recuerdo haber visto una foto del primer gobierno elegido democráticamente en Sudáfrica y darme cuenta de que conocía a dos tercios de ellos. También recuerdo haber visto una foto del recién elegido gobierno de Blair (Nuevo Laborista) y darme cuenta de que conocía a una cuarta parte de ellos, y en ambas ocasiones recuerdo cómo me llené de esperanza. Pero en ambos casos, no pasó mucho tiempo para ver cómo el poder corrompió a tantos miembros de esos gobiernos. Estas eran personas a las que llamaría y dirían: "¿Qué estás haciendo?", Y la respuesta siempre fue algo como "Benjamin, no entiendes cómo funciona el poder". Bueno lo haré. Joder el poder, y vamos a cuidarnos unos a otros.

La mayoría de la gente sabe que la política está fallando. Eso no es una teoría o mi punto de vista. Pueden verlo, pueden sentirlo. El problema es que simplemente no pueden imaginar una alternativa. Les falta confianza. Simplemente borré toda la publicidad, apagué la "visión de mentira" y comencé a pensar por mí mismo. Entonces realmente empecé a conocer gente y, créanme, no hay nada mejor que conocer gente que se lleva la vida, dirigiendo granjas, escuelas, tiendas e incluso economías, en comunidades donde nadie tiene poder.

Por eso soy anarquista.

Benjamín Zephaniah es escritor, poeta y anarquista. Su último libro es La vida y las rimas de Benjamin Zephaniah (Simon and Schuster).

 


 


 


El compañero y además amigo Juan Colino, ha publicado una carta dirigida al señor González, cuyo contenido comparto literalmente de principio a fin.

Para los que no lo hayan podido leer, ahí va su contenido:

"Felipe González. Eres un poco mayor que yo. Nos

conocimos en torno al año 1975. Por esa época te

acompañe en un viaje raro clandestino a Yugoslavia. Nos hemos saludado con respeto en

varias ocasiones. La ultima fue en San Sebastián en el funeral de Txiqui Benegas. Tenemos algunos

amigos comunes.

He defendido tu obra política porque es también la

de nuestra generación. Somos muchos los mimbres, muchos también sin renombre (hace unos días murió en Toledo, Manuel Fuentes Lazaro, y unos meses antes Paco Fernández Marugan) los que nos unimos a tu indiscutible liderazgo para conseguir que España fuese un país democrático, y que participase como el resto de las democracias en esa realidad lamada entonces Mercado Común. Mi aportación a esa obra es seguramente mínima. Lo mucho o poco que pude aportar a la reconstrucción del PSOE en Valladolid, y en Castilla y León, por mi trabajo como Diputado en el Congreso y posteriormente como Eurodiputado.

Por ello te aseguro que no reniego en absoluto de la enorme labor realizada bajo tus Presidencias,

incluidas aquellas actuaciones más incomprendidas.

Pero sí me parecen injustas tus recientes manifestaciones. Magnificadas y ampliadas, como no puedes desconocer que sucedería por ciertos

medios. Me referiré a dos. Lo de "yo no votare al

PSOE de Pedro Sánchez" y a una "cierta equivalencia entre VOX y Bildu", aunque haciendo

de peor condición a Bildu, rematada con un dardo

contra la Consejera de Justicia del País Vasco, de

procedencia socialista.

¿Te imaginas Felipe, nuestra reacción, sí algún

compañero entre los años 1974 y 1993, en

cualquiera de los niveles desde una Agrupación Local al Comité Federal hubiese dicho eso de yo no votaré al PSOE?. Imagino tu respuesta, "Coño, qué haces aquí?

Sobre la segunda manifestación quiero pensar que tienes mucho que matizar. Bildu es también el

esfuerzo de muchos socialistas, vascos en primer

lugar, pero también de otras partes de España, que

pese a su dolor, sus lágrimas, su rabia, la

incomprensión se esforzaron porque el terrorismo

dejara las armas y decidiese hacer política con la

palabra. De eso hace ya unos cuantos años. Hay una renuncia real, evidente al terrorismo y desde luego no he oído a ninguno de Bildu volver a ensalzar al terrorismo. Pero de VOX no puedo decir lo mismo. En el mismo Congreso han ensalzado al golpe de estado de 1936. Se han negado a repudiar el golpe de estado contra la República. Juzgan la etapa del franquismo como necesaria y exitosa. En los acuerdos a que llegan con el PP se niegan a hacer efectiva cualquier medida ligada a la recuperación de nuestra Memoria histórica. Las palabras con que el Sr. Abascal, define día tras día al Gobierno, de "club mafioso", "asesino" no son precisamente halagos y tengo claro que su gobernación supondría un importante retroceso de las libertades

Solo encuentro una explicación. Tu mandato estuvo recorrido por la lacerante presencia del terrorismo, por el sufrimiento moral y emocional que nos producía. Pero hoy, año 2026, el caballo que cabalga, se llama exclusión del diferente, sea por sexo, raza, inclinación sexual, autoritarismo, particularismo, destrucción de Europa, sometimiento a la ley del más fuerte.

Con todo mi respeto y aprecio, Juan Colino Salamanca".

 


 


 

Óscar Puente se acuerda de Zapatero para reaccionar al vínculo de Aznar con Epstein y el enfado en el PP: "Ni que hubiéramos dicho"

El ministro ha rescatado la polémica y ha denunciado lo que considera un doble rasero al comparar las informaciones sobre ambos casos

Chistina Duran

13-2-26

ElPlural



El ministro de Transportes de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, ha reaccionado con ironía al comunicado difundido por la fundación FAES en el que el expresidente del Gobierno José María Aznar advertía de que no tendría ningún problema en acudir a los tribunales si desde el Ejecutivo se le seguía vinculando con el depredador sexual y financiero Jeffrey Epstein.

Puente ha respondido a través de su perfil oficial en la red social X con un mensaje cargado de sarcasmo: “¡¡¡Ni que hubiéramos dicho que pertenece al cartel de los soles!!! Ah no, que eso es lo que dicen ellos de ZP”. Con esta frase, el ministro ha contrapuesto la amenaza legal de Aznar con las acusaciones que distintos sectores de la derecha llevan lanzando desde hace varios meses contra el también expresidente José Luis Rodríguez Zapatero.

La reacción de Puente ha llegado después de que FAES publicara una nota en la que censuraba unas palabras del ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, quien durante una sesión de control recordó que Aznar figuraba en los llamados “papeles de Epstein”, aunque subrayó que no acudía al Congreso “a traer acusaciones”. Tras ello, desde el entorno de Aznar tomó cartas en el asunto y advirtieron de posibles acciones legales si se seguía sugiriendo cualquier implicación en actividades ilícitas, por ser consideradas alusiones inaceptables.

Los documentos a los que se hace referencia proceden de archivos vinculados a Epstein y publicados por el Departamento de Justicia de Estados Unidos. En ellos aparecen numerosos nombres de personas e instituciones mencionadas en correos o documentos del financiero estadounidense, y, en el caso de Aznar, su nombre figura en un correo de 2015 en el que un interlocutor mencionaba una reunión con una fundación vinculada al expresidente, así como en registros de envíos y anotaciones administrativas.

El entorno del exdirigente ya señaló en su momento que Aznar no conocía a Epstein y que desconocían el origen de esos documentos. Aun así, la publicación de los archivos generó un intenso debate político que ahora ha vuelto a reactivarse tras el cruce de declaraciones entre el Gobierno y FAES, y que ha derivado en la respuesta irónica de Puente.

La alusión al "Cártel de los Soles"

La referencia del ministro al llamado “Cártel de los Soles” alude a las acusaciones que en los últimos años han circulado en determinados ámbitos contra Zapatero, a quien algunas organizaciones y dirigentes han tratado de vincular con el régimen venezolano y con supuestas tramas de narcotráfico.

Entre esas iniciativas figura la querella presentada por la asociación HazteOir ante la Audiencia Nacional, en la que se atribuían al expresidente delitos como tráfico de drogas, blanqueo de capitales y pertenencia a organización criminal. Dichas acusaciones se apoyaban en la tesis del llamado Cártel de los Soles, una estructura cuya existencia ha sido objeto de fuerte controversia.

Es por ello por lo que Puente ha utilizado esa comparación para ridiculizar la indignación expresada por Aznar ante las menciones a su nombre en los archivos relacionados con Epstein.


jueves, 12 de febrero de 2026

 


 




 


 

¿Cómo se frena a Vox?

"No hay un virus fascista, sino muchísima incertidumbre y la falta de un liderazgo capaz de convencer a la gente de que hace falta más democracia"

Rubén Rozas

12-2-26

ElPlural



Extremadura primero, y Aragón después, podrían haber servido como antesala a unas elecciones generales. Esto no para y, con la mirada ya puesta en Castilla y León, que celebra comicios el próximo 15 de marzo, la amenaza de la extrema derecha es evidente, y negarla, poco menos que un suicidio.

En los resultados autonómicos, el PP ha ganado, es cierto, pero no puede concebirse como el gran triunfador de la fiesta de la democracia, pues en ambos escenarios Vox ha duplicado resultados y convertido en clave para formar gobierno.

Este crecimiento de los movimientos reaccionarios responde a unos motivos. No va de criminalizar a los votantes, sino más bien comprenderlos, seguramente también en hacer autocrítica dentro de la izquierda. Todo ello con el objetivo inmediato de contestar a la pregunta del millón: ¿Hay tiempo para frenar a una ultraderecha envalentonada? En caso afirmativo, ¿por dónde pasa esa solución?

Andrés Villena, sociólogo y autor de Las redes de poder de la extrema derecha se refiere en declaraciones a ElPlural.com a ese entendimiento. Y a partir de ahí, ponerse manos a la obra, a poder ser a la mayor brevedad posible, ya que las elecciones generales están a la vuelta de la esquina: “Es imprescindible entender a la extrema derecha. Hay que entender cómo funciona. Pero no las razones de las cosas que hace, en este caso, Santiago Abascal, y empatizar con él, sino por qué los votantes se inclinan por su opción”.

"El miedo por su llegada ya no es eficaz"

Hasta ahora, asegura, el fenómeno radical ha servido “como agitador de movilizaciones”, pero esta vía, que funcionó en 2019, “se ha agotado”. Así, es hora de “cubrir la carencia que la extrema derecha está siendo capaz de cubrir de forma muy simplista”. “El miedo por la llegada de la extrema derecha ya no es eficaz, quizá podría funcionar en aspectos relacionados con la mujer, el colectivo LGTBI, pero el votante tiene que ver compromisos serios en materia de Vivienda, por ejemplo”, relata: “Alertar de que hay un peligro ultraderechista no es mentir, pero basar toda la campaña en eso no va a funcionar”.

Villena, que el próximo 23-F -expresado así a petición del autor por la trascendencia de la fecha- publicará otro libro para ampliar sus investigaciones -Las élites que dominan España. Una historia alternativa desde 1939 (Libros del K.O)- hace una lectura del presente, sin dejar de mirar al pasado. “El déficit de la izquierda es un déficit antiguo. Cuando en los años 80 eclosiona la globalización”, cifra en primera instancia. “La capacidad de la izquierda de obtener ingresos para distribuir riqueza y mantener los niveles de vida de los votantes de clase media, baja y obrera que antes disfrutaba de más bienes y servicios del Estado se ha deprimido”.

“Ese déficit ya lo conocemos. Lo hemos llamado la crisis de la socialdemocracia, la crisis fiscal… Básicamente, no hay suficiente dinero para cubrir las demandas sociales y hay población que se queda descubierta (…) Que además va viendo que existen unas demandas identitarias que no se atienden, y aparece un Vox que sí”, relata, sosteniendo que “esa recuperación del terreno social se puede hacer, pero se tiene que hacer frente a los intereses que lo hacen imposible”.

En estos términos, el sociólogo expresa la necesidad de “recuperar la soberanía nacional desde España, primero desde el punto de vista económico, y luego territorial”. “Hay una realidad muy incómoda para el votante de izquierdas. El PSOE se ha apoyado en Comunidades Autónomas que exigen legislaciones y cesiones económicas que dejan a otras comunidades en una situación de privación relativa”, indica, apuntando a Felipe González. “A lo mejor dejó al partido en una situación de crisis no competitiva con el PP, por lo que lo han hecho con una radiografía del mapa de España que han reforzado ese granero electoral en el cual es muy votado en País Vasco o Cataluña, pero no así en Madrid, donde se ha creado una bomba nacionalista”.

"La alternativa no puede pasar por una reedición de Sumar"

Respecto del escenario más actual, y a corto plazo, deja claro que hay cuestiones que escapan a un Gobierno central. “Se echa en falta una plataforma de izquierdas a la izquierda del PSOE alternativa”, dice tajante, refrendando que ésta “no puede pasar”, a su juicio, por una “reedición de Sumar para mantener los escaños”, sino unas siglas que “atiendan a la realidad federal, confederal, plurinacional” y, en definitiva, “que pueda ir más allá”.

En este punto, aparece inevitablemente el nombre de Gabriel Rufán. El portavoz de ERC ha sido protagonista esta semana después de poner sobre la mesa nuevamente de un frente común de izquierdas. Por el momento, está diluido, ya que el resto de grupos que podrían formar parte de esa suma de fuerzas no lo ve con buenos ojos, ni siquiera su partido. Sin embargo, algo así “puede ser la opción”, según el protagonista de estas líneas.

Pero esto, claro está, no resulta sencilla, dado que “implica incluir a Podemos, llegar a un pacto con las burguesías catalanas y vascas y respetar el mapa de Sánchez pero con lo que ellos conciben que es un compromiso real”. Y esto, a su vez, supone “reparto de escaños, programa político y trabajo para los representantes”.

Villena no deja de poner en valor algunas medidas gubernamentales, como la prohibición del Ejecutivo a los menores de 16 años para acceder a las redes sociales: “Me parece una medida muy interesante para lo que hablamos, porque elimina ese criadero de ultras que se mueven por un pensamiento muy simple, en un espacio donde confluyen dos actores clave: la ultraderecha propiamente dicha y las grandes corporaciones”.

Pese a todo, este es solo uno de los espacios que habría que intervenir desde la lógica. “Las redes tienen un papel, está claro, pero esto es una ola internacional y los factores son varios”, emite, abriendo miras con una idea clara que se repite en todas las partes en las que gobierna o ha crecido la ultraderecha. “No hay un virus fascista, sino muchísima inseguridad, incertidumbre y la falta de un liderazgo intelectual que sea capaz de convencer a la gente de que no hace falta menos democracia, sino más; al margen de una gran irresponsabilidad por parte de algunos medios de comunicación”.


miércoles, 11 de febrero de 2026

 


 


 


 


 


 

Albares le recuerda a Ayuso la senda correcta tras el anuncio de la medalla a Estados Unidos: "El faro del mundo es Europa"

La lideresa regional ha anunciado que entregará a Estados Unidos la medalla honorífica de la Comunidad de Madrid

11-2-26

ElPlural



En un contexto de inestabilidad y tensiones internacionales, y después de que Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) haya perpetrado una redada masiva con la población migrante en Estados Unidos, esta pasada madrugada la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha decidido otorgar al país la medalla honorífica de la Comunidad de Madrid, la misma que en 2024 entregó a Javier Milei. A razón de ello, en el pleno del Congreso de este miércoles le han dirigido diferentes críticas a la lideresa madrileña por su reciente acercamiento a la Administración Trump.

De esta forma, el ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, se ha dirigido a la baronesa popular para recordarle que “el faro del mundo libre somos Europa y los europeos”, después de que la responsable de Sol viera en Estados Unidos el “principal faro del mundo libre. “El faro del mundo es Europa y los valores de Europa son los valores y los principios de la Carta de las Naciones Unidas", ha defendido Albares en declaraciones a los medios en los pasillos del Congreso al ser preguntado por las palabras de Ayuso durante su intervención en 'The Hispanic Prosperity Gala', celebrada en la residencia de Trump en Florida.

Al hilo de todo ello, el titular de la cartera de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación ha insistido en que lo que se necesita en estos momentos es "una Europa más soberana, más independiente, que defienda los valores de la Carta de Naciones Unidas y esos valores de democracia, de paz, de igualdad que tanto está amenazando en estos momentos la extrema derecha global porque quiere un proyecto europeo dividido y débil, porque quiere estados europeos divididos y débiles". "La solución es Europa", ha zanjado el jefe de la diplomacia.

El anuncio de la responsable de Sol

La madrugada del pasado martes, la presidenta madrileña anunciaba que otorgaba a Estados Unidos la medalla honorífica, la misma distinción que aportó a Milei en 2024 y que generó gran revuelo en la política de Madrid.

Siguiendo por ese segundo acto de proximidad, la lideresa regional concedió a EEUU este ‘galardón’ en respuesta al 250 aniversario de la independencia del territorio, según explicó ella misma. En plena polémica por las actuaciones del ICE contra personas migrantes, la lideresa del PP en la Comunidad dio la medalla al país que lo considera el “principal faro del mundo libre”. Si puede haber algo más controvertido en el proceso, es que el premio es en nombre de todos los madrileños.

En su discurso, por vídeo alegando motivos de agenda, Ayuso cargó con dureza contra países socialistas del mundo y puso el foco en México, colocándolo al nivel de otros países de regímenes claramente autoritarios. Así, pidió “que pronto CubaNicaragua y otros países como México -como ha sucedido con Argentina- rompan esas mismas cadenas, recuperen su libertad y se ponga fin a los narcoestados que los dictadores de ultraizquierda están implantando allá donde pueden o de les deja; destruyendo familias, vidas muy jóvenes, creando sucios negocios que destrozan nuestra convivencia, seguridad y prosperidad”.