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jueves, 7 de mayo de 2026

 


Miguel Lucas

AYUSO A ENGORRINAR

En ese viaje de huida a México, la presidenta Ayuso no ha tenido otra ocurrencia que hablar de uno de esos temas sobre los que un político de Estado sabe que hay que mimar. Claro, hablamos de políticos serios, no de trumpistas como es el caso de Ayuso. Las relaciones entre España y México han atravesado por una coyuntura tan difícil que el mismo Felipe VI se encargó de destensar con aquel susurro del "hubo mucho abuso". Sin embargo, con la intención de perjudicar a España, a Sánchez y a la misma Casa Real, a la madrileña le escribieron un discurso que ni siquiera merece un comentario en este humilde diario de Facebook.

No hace tanto que había quien celebraba la efeméride de la caída de Tenochtitlán, hace algo más de 500 años. Se debatía sobre si los españoles fueron los culpables del genocidio indio o si los españoles civilizaron o hispanizaron a una parte de América, que es lo que se suele poner sobre la q es una falsedad maniquea. Ni a los que fueron con Colón o Cortés se les puede llamar «españoles» ya que España aún no existía, ni los conceptos que se suelen manejar de «pueblos civilizados» (españoles, británicos, franceses...) frente a «pueblos indios» son correctos, es más, esta clasificación ya es indicativa del supremacismo que pretenden. La población azteca, a la llegada de Cortés, era de cerca de treinta millones de personas; cien años después, no eran más de medio millón. El cambio del sistema económico y las enfermedades liquidaron casi a la totalidad de la población y lo mismo ocurrió en las islas caribeñas, donde prácticamente desapareció toda la población indígena No solo en estas zonas, también posteriormente los estadounidenses dejaron en menos de un cuarto de millón a los casi veinte millones de indios que poblaron ese territorio.

Estos hechos hay que entenderlos en sus contextos. Hay que conocerlos, por supuesto, y hay que extraer unas conclusiones con fines, no de identidad y orgullo nacional como nos vienen diciendo, sino para evitar que ese tipo de avasallamiento colonial se produzcan más.

Todas las conquistas y expansiones, como las llevadas a cabo por los imperios europeos en los siglos XVI/XVIII, se producen dentro de la evolución del capitalismo mercantil que necesita recursos naturales, oro y plata, mano de obra cuasi esclava y transportes. La consecuencia de todo ello fue la destrucción de los ecosistemas indígenas y la sustitución de los mismos por sistemas de explotación colonial como la mita y encomienda que contribuyeron al expolio de su economía cultural. Este nuevo sistema económico llevaba también implícito el intercambio de enfermedades y la proliferación de las epidemias que fueron las causantes de las cifras ofrecidas más arriba. Si algo hubiéramos aprendido sobre las relaciones entre el desarrollo del sistema capitalista, el medio ambiente y las epidemias quizás se hubieran podido evitar muchos desastres ecológicos y las pandemia de los siglos XIX y XX.

Ahora que estamos tan sensibilizados, primero con la el coronavirus y ahora con el virus de los andes hasta hantavirus, no vendría mal que, en vez de tanta exaltación patriótica y de los discurso pro Cortés, dedicáramos nuestros esfuerzo a conocer y a comprender el porqué de ese expansionismo imperial y cómo contribuyó a que desaparecieran esas culturas precolombinas. De esa conclusiones, obtendríamos buena información sobre el porqué de estas ya cíclicas epidemias actuales y de las que vendrán ya que todas tienen el mismo origen: el expolio de la naturaleza. Cortés y el hantavirus no están tan lejos pero ¡qué va a saber Ayuso! Solo engorrinar.


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