Carta abierta al fiscal Luzón (con admiración sincera por su imaginación jurídica)
Señor Luzón, permítame empezar por lo más importante, usted es un artista.
Porque hace falta verdadero talento para coger al hombre que la Guardia Civil señala como el cerebro de toda una trama de corrupción ,investigado además por un presunto fraude de más de 180 millones a Hacienda y convertirlo en poco menos que en un héroe cívico merecedor de palmaditas en la espalda y tarifa reducida.
Hablamos de Víctor de Aldama. El mismo al que la UCO llama "nexo corruptor". El que según los propios agentes "pagaba y mandaba". Ese señor lleva poca cárcel, anda por la calle, y usted le pide apenas 7 añitos. Mientras Ábalos y Koldo García, los que supuestamente obedecían, llevan meses entre rejas esperando condenas de 24 y 20 años respectivamente.
Fascinante pirámide la suya, señor fiscal cuanto más manda, menos condena. Un modelo de justicia realmente innovador.
Pero lo mejor está por venir. Porque usted mismo, con su propia boca, ha reconocido ante el tribunal que podría pedir una rebaja aún mayor para Aldama. Una que le dejaría sin entrar en prisión. Podría pedirla, pero no la pide. Y no explica por qué. Simplemente lo deja ahí flotando en el aire, como un globo de helio en una sala de juicios, para que los siete magistrados lo recojan si les apetece.
Señor Luzón, eso no es acusar. Eso es hacer guiños.
Y ahora viene la parte más jugosa. ¿Qué ha hecho Aldama para merecer tan generoso tratamiento? Pues colaborar con la justicia, nos dicen. ¡Estupendo! Salvo que la UCO esa unidad de la Guardia Civil que ha llevado el peso de toda la investigación ha dejado bastante claro en sus informes que lo aportado por el señor Aldama para el caso de las mascarillas no ha sido precisamente el tesoro prometido.
Pero claro, Aldama ha hecho algo de mucho valor. Se ha sentado ante el Supremo y, sin aportar ni un solo documento, ni una sola prueba, ha señalado con el dedo a Pedro Sánchez, a Begoña Gómez y a prácticamente toda la planta noble de Moncloa. Sin evidencias, insistimos. Solo su palabra. La palabra de un hombre investigado por fraude millonario y señalado como jefe de una trama corrupta.
Vaya, qué testimonio tan fiable.
Y sin embargo, eso justo eso, las declaraciones sin pruebas contra el presidente del Gobierno es lo que ha llenado titulares, ha agitado tertulias y ha convertido a Aldama en una especie de mártir perseguido en ciertos ambientes.
Pero espere, que aquí entra en escena otro personaje. Resulta que el Partido Popular sí, la acusación popular, los que se presentan ante la opinión pública como los grandes cruzados contra la corrupción, los de Feijóo al frente pidiendo ejemplaridad y mano dura, ha solicitado formalmente “rebajar “la pena a Aldama. Reducírsela tanto que podría no volver a pisar la cárcel.
Tómense un momento para asimilarlo.
El PP, que lleva meses agitando el caso Koldo como bandera electoral, que no pierde rueda de prensa sin mencionar la corrupción del Gobierno, pide que el hombre señalado por la Guardia Civil como el jefe de la trama salga prácticamente de rositas. Y lo hace justo después de que ese mismo hombre haya señalado sin pruebas a Sánchez desde el estrado.
¡Qué generosidad tan selectiva la del señor Feijóo! ¡Qué sentido tan fino de la justicia! Duro con los corruptos, salvo cuando el corrupto señala al adversario político. En ese caso, rebájale la pena, hombre, que se lo ha ganado.
Así que el panorama final, señor Luzón, es ya de antología
La Fiscalía hace guiños sin explicaciones. El PP premia con rebajas de pena al que les hace el trabajo sucio. Y Aldama, el cerebro de todo según la UCO, podría salir por la puerta grande sin ni siquiera mancharse los zapatos de cárcel.
Todo muy raro, señor fiscal. Todo. Muy. Raro.
Aunque, pensándolo bien, igual no es tan raro. Igual es exactamente lo que parece. Y eso, francamente, es mucho peor.
Miguel Fernández
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