No es Periodismo. Es acoso
Se puede ser de derechas, no compartir las políticas del Gobierno, no gustarte el presidente. Es respetable, pero ahí acaba lo permisible
Diego Ruiz Ruis 3-5-26
ElPlural
Una mayoría de españoles de españolas hemos visto las imágenes de Vito Quiles acosando a Begoña Gómez, esposa del presidente del Gobierno. Sinceramente, esto ya ha traspasado todos los límites tolerables. Pero no es un caso aislado: lo vemos también en la persecución sistemática contra Rubén Sánchez, portavoz de FACUA. Es indignante ver cómo se intenta hostigar a un periodista de carrera como él, que ejerce la profesión con rigor, calidad y veracidad, frente a personajes como éste, que ni siquiera terminó sus estudios universitarios tras agotar los créditos y convocatorias.
Se puede ser de derechas. Se puede no estar de acuerdo con las políticas impulsadas por el actual Gobierno de coalición progresista. Puede no gustarte el Presidente del Gobierno y no votarle. Todo eso es respetable, pero ahí acaba lo permisible. Lo que no es tolerable es acosar, difamar e insultar al Presidente, a su familia o a profesionales íntegros del Periodismo, de la misma forma que no lo sería contra cualquier ciudadano, vote lo que vote, diga lo que diga y piense lo que piense.
Ser la mujer del presidente, militar en la oposición o ser un referente en la sociedad civil no da derecho a nadie a entrometerse en la intimidad ajena ni a inventar delitos para hundir reputaciones. Esto está traspasando todos los límites y debe frenarse. No todo puede valer para desgastar a un rival político o para conseguir el poder. Esto está traspasando todos los límites y debe frenarse. De lo contrario, lo lamentaremos. Está en juego la España de la concordia y la propia Constitución que consagra nuestro sistema democrático y de Derecho.
No es periodismo inventarse noticias, difundir bulos y propagar fake news. Ni mucho menos se puede llamar periodista a quien dedica su “trabajo” a perseguir a una persona simplemente por su ideología política o su labor social, careciendo además de la formación académica necesaria. Por eso, urge una Ley de Medios que ampare el Derecho a la Información y la libertad de prensa, ambas cosas recogidas en la Carta de Derechos Humanos aprobada el 10 de diciembre de 1948. Cuanto más tardemos, más se deteriorará nuestra democracia. Esto no va de bandos, va de derechos. El derecho a conocer la verdad es fundamental, y sin un periodismo riguroso y de calidad, no avanzaremos como sociedad. Esta semana ha sido Begoña Gómez o Rubén Sánchez hace no mucho tiempo, pero mañana poder ser cualquiera de nosotros. Su objetivo es callarnos y amordazarnos, y eso no lo podemos permitir.
Tenemos un buen proyecto político y una hoja de gestión impecable, pero nuestra tarea ahora es llevar cada avance a cada calle y a cada vecino. Necesitamos usar un lenguaje cercano y estar donde está la gente: si la montaña no va a Mahoma, Mahoma tendrá que ir a la montaña. Eso se hace estando día tras día a pie de calle. En nuestras manos está acabar con esta campaña ultra de odio.
Esta es mi forma de expresar mi total apoyo a los acosados, pero las vías más efectivas para acabar con esto deben ser siempre dos: la Justicia y el voto en la urna.
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