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viernes, 21 de julio de 2023

 



Feijóo y Marcial Dorado: no es una foto, fueron años de amistad y viajes entre un cargo público y un capo del contrabando

    • El presidente gallego insiste en Salvados en que fue ingenuo y no supo a qué se dedicaba el capo con el que viajó a Canarias, Ibiza, Picos de Europa y Portugal

    • La propaganda de su Gobierno intentó reducir a una instántanea años de relación y excursiones al mar, la montaña y el extranjero junto a Dorado

    • Feijóo era número dos de Sanidad en Galicia durante aquellos viajes y a Dorado ya le habían detenido en la Operación Nécora y vinculado al lavado de dinero


elDiario.es

José Precedo

4-3-18




¿Le gustan las series? ¿House of Cards, Juego de Tronos, Narcos...? ¿No ha visto Narcos? Bueno, narcos supongo que sí que ha visto, pero me refiero a la serie”.

Las preguntas de Jordi Évole forman parte de uno de los anuncios del programa Salvados, que este domingo emite La Sexta y en el que se entrevista al presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, uno de los barones en alza del PP en el sempiterno debate sobre la sucesión de Rajoy, cuyos índices de popularidad siguen hundidos desde el batacazo electoral en Catalunya.

El diálogo sobre sus años de amistad con el narco constituye el pasaje más tenso de la entrevista de Évole a Feijóo, de gira durante los últimos meses por los medios nacionales coincidiendo con la crisis en que está sumido su partido. Como cada vez que sale el asunto de Marcial Dorado -un histórico de los clanes de Arousa que hoy cumple condena por narcotráfico- con el que compartió viajes a la playa, a la montaña y al extranjero a mediados de los 90 cuando el actual presidente era número dos de Sanidad en el Gobierno de la Xunta, aflora el Feijóo más nervioso y dubitativo. Estas son las explicaciones que ofreció en Salvados sobre cómo vivió aquellos días de 2013 en que un reportaje de El País destapó su pasado:

Fue un momento en el que tuve que dar explicaciones, de qué había ocurrido 20 o 25 años antes con personas que conocí o con las que tuve algún tipo de encuentro. Esas fotos son, cuando menos, difíciles de explicar”. [...]

¿Usted cree que si yo supiese de lo que iba a ser acusado yo me dejaría hacer fotos o iría a comer con él? No tenía nada que ocultar, por lo tanto en ningún caso tenía información de si es verdad o no, la verdad judicial es que sí tenía alguna relación con determinados negocios relativos al narcotráfico. Es evidente que en Galicia sí se sabía que había personas que se habían dedicado al contrabando de tabaco, eso sí lo sabía, no se lo puedo ocultar, pero alguna relación o algún asunto pendiente de la justicia... jamás tuve conocimiento de que lo tuviere”.

En una de las repreguntas, Evole muestra su incredulidad y recuerda que Dorado había salido vinculado al contrabando o al narcotráfico en 66 noticias de La Voz de Galicia, en 18 de El País, 20 del Abc y 19 de La Vanguardia. Feijóo responde: “Sí, pero yo si supiese esto, ¿qué ganaba yo? La verdad a veces puede no entenderse en toda su amplitud pero esa es la verdad. Y si usted me dice 'es usted un ingenuo', a estos efectos, no tenga la menor duda. Que he aprendido, también. Que ahora lamentablemente cuando a uno lo invitan, lamentablemente pregunto '¿este quién es?' y hay veces que no voy”.

Las respuestas de Feijóo en Salvados mantienen la línea argumental que tanto él como su equipo siguieron cuando estalló el escándalo en la primavera de 2013 tras difundirse aquel álbum de fotos que delataba una parte oculta de su biografía: un alto cargo de un Gobierno autonómico compartiendo viajes y fines de semana en casa de uno de los señores del tabaco. Según probó luego la Audiencia Nacional, durante aquellos años Dorado estaba lavando cantidades millonarias. Acabó condenado a 13 años por tráfico de cocaína y los yates y mansiones que alojaron a Feijóo están hoy incautados por la Justicia.

La propaganda oficial del Gobierno y del PP gallego ha tratado de que aquello quedase en una foto producto de un descuido de juventud de Feijóo.

No es del todo exacto. Ni Feijóo era un joven -tenía más de treinta años y altas responsabilidades en el Gobierno gallego a principios de los 90 cuando era secretario general de Sanidad a las órdenes del hoy presidente del Consejo de Estado, José Manuel Romay Beccaría-. Ni aquello fue solo una foto. Está probado que Feijóo viajó a Ibiza, Canarias, Picos de Europa y Cascais (Portugal) en compañía de uno de los mayores capos de la Rías Baixas. Además de las fiestas y fines de semana que ambos compartían en las mansiones de Dorado en la Illa de Arousa y Baiona, una localidad turística cercana a Vigo. El presidente llegó a contar a El País -cuando uno de sus periodistas se presentó a contrastar la veracidad de las fotos antes de publicarlas- que también viajó a Andorra con Dorado. Un día después de que el diario escribiese que era uno de los destinos favoritos de los narcos y contrabantistas para lavar dinero, el presidente corrigió ese dato y dijo que en realidad había estado en Picos de Europa. “Sé que había nieve”, dijo, visiblemente nervioso, en su rueda de prensa más delicada.

Junto a Dorado y Feijóo -y sus parejas de entonces- navegaba en aquellos yates un personaje clave en esta historia. Manuel Cruz, con un pasado oscuro vinculado a la ultraderecha de Ferrol, era en aquel momento chófer de Romay Beccaría en la Xunta y al mismo tiempo testaferro de Dorado (sí, ambas cosas eran compatibles entonces: los noventa fueron una era de realismo mágico en Galicia).

Fue precisamente Cruz quien presentó al político y al contrabandista en un acto con empresarios en la comarca del Salnés, en las rías Baixas, una de las zonas más turísticas de Galicia y donde se concentraron históricamente los capos de la droga que antes se habían bregado en el contrabando.

La respuesta de Feijóo fue convocar una rueda de prensa en el Parlamento gallego, en la que intentó responder durante más de una hora a todas las preguntas que se le iban planteando. Pese a su larga comparecencia y a la ronda de entrevistas que concedió en medios nacionales durante los días siguientes, la relación de Dorado y Feijóo dejó muchas incógnitas en el aire. Para empezar, quién pagaba los viajes. El presidente dijo no recordar ese dato y dio a entender que unas veces uno y otras veces el otro. Tampoco se aclaró nunca si existieron contratos entre las empresas “legales” de Dorado y la Xunta, si sus gasolineras habían surtido combustible para la calefacción de los hospitales gallegos. Feijóo respondió primero que él no firmó ningún contrato pero añadió que no pondría la mano en el fuego por todo el personal de la Xunta. Ante las reiteradas preguntas de la oposición por aquellos expedientes, su Gobierno acabó respondiendo semanas después que no podía facilitar los de aquellos años porque algunos se habían perdido en la inundación de un almacén.

El juez que había detenido a Dorado por narcotráfico en 2003 desmontó sin pretenderlo parte de la versión del presidente en una entrevista en El Mundo. Feijóo había repetido a los medios que rompió toda la relación con el contrabandista en 1997 y que solo lo vio en 1999 en el entierro de Manuel Cruz, fallecido en un accidente de coche. Pero el instructor de aquella causa al intentar quitar hierro a los vínculos de Feijóo y el narco reveló que hubo conversaciones de ambos más allá de 2001 cuando pinchó el teléfono de Dorado para investigarlo. Taín negó que en la causa que acabó en una condena de 13 años hubiese hallado “algún indicio legal contra Feijóo” (que nadie había insinuado) pero al desvelar la existencia de aquellas charlas puso en duda la explicación del presidente.

En una de las pocas declaraciones hechas a través de sus abogados desde la cárcel Marcial Dorado tampoco aclaró demasiado sobre aquellos años. En julio de 2013 aseguró que la última excursión que realizó con Feijóo fue a Ibiza en el verano de 1998, un año después de que Aduanas anunciara una operación para deternelo. A partir de ahí se enfrío la relación, según Dorado que califica como.falsas las alusiones del juez Taín a llamadas posteriores, aunque tuviese “la intención de defenderlo”. El tercer protagonista, Manuel Cruz, tampoco puede aclarar nada porque falleció en accidente de coche en 1999 tras ser implicado en una causa por blanqueo como testaferro de Dorado en los negocios de gasolineras.

Los días más difíciles de la carrera política de Feijóo acabaron con un reparto de ayudas de la Xunta a los medios de comunicación gallegos. Tras unos primeros días de sobreexposición pública, el presidente que se presentó como víctima de una campaña que pretendía amedrentarlo, decretó el fin de “la infamia” aprovechando las declaraciones del juez Taín el 4 de abril de 2003, cinco días después de que aquellas instantáneas vieran la luz.

El tema se convirtió entonces en tabú en la prensa gallega y Feijóo optó por espaciar también sus intervenciones en los medios nacionales. Se acabaron aquellas visitas a Madrid aprovechando los comités de direccción del partido en los que el líder gallego dejaba titulares que lo hacían emerger como un verso suelto dentro de una organización sacudida por la corrupción: “Me avergüenzo de Bárcenas”, “Nos falta contundencia contra la corrupción”, “Debemos mejorar el relato sobre la crisis”.

Su estrategia para presentarse como alternativa en un partido donde gran parte de sus líderes estaban chamuscados por diferentes escándalos se vino abajo. Aquel polémico álbum significaba que también Feijóo tenía un grave lamparón en su expediente. La herida a nivel interno en el partido no le impidió ganar sus terceras elecciones consecutivas en la Xunta e incluso ampliar la ventaja con la oposición.

Ahora, cinco años después del escándalo, Feijóo repite que no se ve aspirando a un cuarto mandato en Galicia y vuelve a las quinielas sobre la hipotética sucesión de Rajoy. Con él regresan las miradas a aquellas fotografías.

Comunicadores con mucha prédica en el sector más a la derecha del PP como Federico Jiménez Losantos y otros han atribuido durante las últimas semanas la aparición de las fotos en 2013 directamente a la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáez de Santamaría sin facilitar ningún dato más. El presidente gallego culpó en su día también sin aportar ninguna prueba al PSOE. Y los pocos que de verdad conocen los detalles de la historia saben que no fue producto de ninguna conspiración política.


 


Feijóo reconoce a Marcial Dorado como "contrabandista" y aplaude los pactos con Vox


El líder del PP denuncia el uso

de la foto con el narco y

afirma que sus presidentes en

coalición ultra están

"contentos"



ElPlural

Cynthia Coiduras

21-7-23


Este viernes es el último día de la campaña electoral de cara a los comicios de este domingo 23 de julio, y los asuntos que centran la carrera hacia la Moncloa continúan siendo los mismos para el Partido Popular: Marcial Dorado y las alianzas consumadas con Vox. Todo junto a las mentiras vertidas por parte del líder popular desde el cara a cara con Pedro Sánchez. La fotografía de Alberto Núñez Feijóo en el yate del narcotraficante gallego ha copado de nuevo todas las portadas diez años después y se ha convertido en un activo electoral para la izquierda, que ha puesto el foco en la falta de explicaciones por parte del candidato popular a la presidencia del gobierno al respecto de su amistad. El presidente popular insiste en desmentirla pero en una entrevista en la cadena COPE ha admitido conocer que era "contrabandista" mientras era conocido por toda Galicia como narco. Incluso por el sustituto al frente de la Xunta, Alfonso Rueda, tal y como él mismo ha manifestado. Sobre la ultraderecha, Feijóo ha asegurado que sus dirigentes regionales en coalición con los de Santiago Abascal están "contentos".

Feijóo reconoce a Marcial Dorado como "contrabandista"

Feijóo persiste en su estrategia de rechazar tanto una relación de amistad con Marcial Dorado, con el que ha compartido sendas vacaciones de verano en su yate, así como conocer la profesión delictiva del mismo. Según ha esgrimido en los últimos días -y años- el dirigente popular, desconocía que este era narco, algo en lo que ha vuelto a insistir este mismo viernes, jornada final de la campaña electoral para el domingo 23 de julio. "Le conocí cuando nada tenía que ver con este asunto. Se puede comprobar", ha manifestado después de afirmar ahora que este era "contrabandista", "nunca narcotraficante" en el momento en el que se conocieron. Las imágenes fueron tomadas en el año 1995 -Dorado ya había sido detenido por contrabando de tabaco y era conocido por todos los gallegos por su vínculo con la droga- y publicadas en El País en el 2013.

El líder popular no solo ha denunciado la utilización de esta fotografía en campaña por parte de Yolanda Díaz, candidata de Sumar, o del propio presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, imágenes que ha calificado de "patrañas", sino que también ha aludido a la "hemeroteca" de ambos dirigentes políticos. "Yo de fotos no voy a hablar porque me parece impropio y porque además caería en su propia trampa. Si cojo la hemeroteca de las fotos del señor Sánchez, de las fotos de la señora Yolanda Díaz, pues están ahí con dictadores, con personas acusadas por narcotráfico y personas que no podían entrar en la Unión Europea y a los que atendieron en Barajas", en referencia a la vicepresidenta venezolana Delcy Rodríguez. Una utilización que dice le ha causado "sorpresa" pese a su recurrencia ante de la batalla en las urnas.

"Las fotos son patrañas, basura"

"En 2019 la primera vez que me presente a la Xunta, iba a un mitin y me llamó el secretario general del partido para decirme que había recibido una llamada del secretario general del PSOE y que iba a sacar unas fotos... Yo le dije que saquen lo que quieran. En la campaña del 2012, otra vez, y en el 2013 El país las publicó. Yo convoqué una rueda de prensa en el parlamento donde aclaré exactamente lo que había pasado. Volvieron en 2016. Yolanda Díaz volvió a hacer el paripé que ahora, y otra vez en el 2020. Ahora estamos en el 2023. Hace 30 años. No esperaba yo que en una política de nivel como es la candidatura a la presidencia del Gobierno, el presidente usara esta basura para desprestigiar al adversario", ha manifestado antes de recordar que Dorado está en el sumario de la Audiencia Nacional, que no ha llamado a declarar a ningún dirigente político por ello.

A su juicio, "después de 30 años" los gallegos saben "muy bien la diferencia entre conocer a una persona y tener una relación mercantil", algo que ha negado que sea su caso. "Yo no voy a mentir a los ciudadanos. Nunca he dedicado mi campaña a acreditar que no soy un mentiroso. Sánchez se ha dedicado a pasar por los platós para eso, y dejando hablar muy poco a los presentadores", ha denunciado para atacar a Sánchez tras ser preguntado en COPE por su foto con el narco. "Que use estas fotos, patrañas, esta basura, es una actitud de un candidato que, con todos mis respetos, no merece desde la ética y moral su comportamiento. Insidiar a un adversario... Nunca jamás he tenido nada que ver con la actividad final de este señor tan mencionado por un grupo de comunicación de España", en referencia a Dorado y El País.

Los presidentes regionales, "contentos" con Vox

El segundo asunto que ha centrado la campaña ha sido los pactos que ha consumado el Partido Popular con Vox tras la celebración de los comicios autonómicos y municipales del pasado 28 de mayo. Feijóo se ha esmerado en intentar desligarse de los de Santiago Abascal para las generales pero los números no dan según las encuestas para una mayoría absoluta, por lo que desde Génova intentan blanquear al líder ultra para sentar las bases de una futura coalición. Con todo, el líder popular percute en la idea del voto útil para intentar gobernar en solitario desde la Moncloa al tiempo que asegura que los dirigentes regionales que ha gobiernan con los de extrema derecha están "contentos" con cómo van las administraciones en las primeras semanas.

"Ayer en Valencia hablé con Mazón y está contento con las personas que se habían incluido por parte de Vox. Los altos cargos han sido consensuados", ha sostenido sobre el nuevo presidente de la Generalitat Valenciana, quien estuvo negociando el gobierno con Carlos Flores, ahora candidato de Vox por Valencia al Congreso de los Diputados tras ser expulsado de las conversaciones por su sentencia de violencia de género contra su mujer. Sobre la Extremadura de María Guardiola, Feijóo ha esgrimido que "hay más mujeres que hombres" en el Ejecutivo así como que "la presidenta tiene claro las políticas de igualdad y de otro tipo". Cabe destacar que la dirigente popular extremeña ha eliminado la consejería de igualdad en base a las exigencias de los ultras. Ahora esta cartera depende directamente del gobierno regional.

"Los socios que necesitamos son los españoles, las urnas, los votos. Cuando metes coaliciones hay dificultades y tensiones", ha comenzado esgrimiendo tras ser preguntado por Carlos Herrera sobre la fiabilidad de Vox tras los casos de Extremadura o la Comunidad Valenciana así como si considera que es "el socio que necesita". A su juicio, hay varios "modelos buenos", como es el andaluz de Juanma Moreno, el de Isabel Díaz Ayuso en la Comunidad de Madrid o el de Alfonso Rueda en la Xunta de Galicia. "No voy a renunciar a poder gobernar en solitario mi país. Es mejor para España. Hay enormes diferencias entre el PSOE y Vox, pero hay una confluencia de intereses: que el PP no gobierne en solitario. Que los ciudadanos decidan un gobierno de una pieza, como el andaluz o de Madrid, o en coalición. Lo veremos el 23", ha sentenciado.

"El PP va a subir respecto al 28M, va a ganar las elecciones"

Durante la entrevista, Feijóo también ha repetido una de las primeras estrategias impulsadas por el PP al inicio de la tortuosa campaña que ha protagonizado: el de las quejas por la fecha elegida. "La mejor no ha sido. Primero, imprevista. Tras su derrota el 28 de mayo, Sánchez convoca una rueda de prensa que todos pensábamos que era para hacer un balance o decir a la nación lo que pensaba de la situación post elecciones y lo que hace es convocar elecciones. Cuando España tiene que asumir la presidencia europea de turno", ha dicho antes de poner el foco en que el 23 de julio está "en la quincena más calurosa" del año y "con 10 millones de personas fuera y cuatro puentes en cuatro comunidades autónomas".

Tal y como ha hecho este jueves, Feijóo ha sostenido que el objetivo del presidente del Gobierno con este adelanto electoral era "la desmotivación" así como "no dar cuenta de su fracaso electoral", por lo que ha percutido en su propuesta de modificar la ley electoral para que no se repitan en julio y agosto excepto en casos excepcionales. Se olvida de que él mismo convocó urnas un 12 de julio del año 2020 cuando estas eran en octubre. Pero también ha sacado cosas en positivo, como que "ha servido para que el PP se consolide" y "la gente crea que va a ganar las elecciones". "La incógnita será si Sánchez va a facilitar gobernar o si va a bloquear", ha sostenido antes de asegurar que su partido "va a subir con respecto al 28M".




 

Rueda admite que él conocía “las mismas noticias que todo el mundo” sobre el narcotráfico en Galicia en los 90

      El presidente de la Xunta Alfonso

      Rueda asegura que “conocía las

      mismas informaciones que conoció

      todo el mundo” pero que Feijóo

      dice que no leyó





ElDiario.es

Daniel Salgado

20-7-23


El sucesor de Feijóo en la presidencia de la Xunta de Galicia sí estaba al tanto de a qué se dedicaba Marcial Dorado en los años 90. O por lo menos sí había leído las noticias que lo vinculaban al contrabando y al narcotráfico. Preguntado por el particular en la rueda de prensa posterior a la reunión semanal de su gabinete este jueves en Santiago de Compostela, Alfonso Rueda afirmó: “Conocía las mismas noticias que conoció todo el mundo”. No todo el mundo, en realidad. Alberto Núñez Feijóo justifica su estrecha relación de años con Dorado porque entonces “no había internet ni Google” y no sabía de sus actividades ilícitas.

Lo cierto es que cuando en 1994, Feijóo trabó amistad con el narco y comenzó a compartir viajes con él a Canarias, Baleares o Portugal, este ya había protagonizado decenas de informaciones periodísticas. En 1984 fue detenido por contrabando y en 1990, dentro de la Operación Nécora contra el tráfico de drogas.

De esta última salió libre, pero su rostro recorrió telediarios y periódicos. El ahora candidato a la Presidencia del Gobierno era en aquella época el número dos de la Consellería de Sanidade del Gobierno gallego, dirigida por Romay Beccaría. Fue, de hecho, un chófer de ese departamento y testaferro en negocios de Dorado quien se lo presentó a Feijóo.

Rueda, natural de Pontevedra, licenciado en derecho y funcionario de la Administración local –fue secretario del Ayuntamiento de Cambados, en Arousa–, explicó este jueves que a comienzos de los 90 acaba de terminar la carrera. “Conocí pues las mismas noticias que conoció todo el mundo”, dijo en respuesta a la pregunta de un periodista sobre si “escuchara hablar de la saga del narco de A Illa de Arousa”, y finalizó: “Me informaba igual que se informaba todo el mundo de todo lo que pasaba”.


 



Génova evita pronunciarse sobre su pacto con EH Bildu y lo deja en manos del PP vasco

Fuentes de la cúpula de

Feijóo aseguran

desconocer los detalles del

acuerdo en Vitoria y lo

derivan al partido

Autonómico

ElPlural

Cynthia Coiduras

21-7-23


Las últimas horas de la campaña electoral ha dado un giro de 180 grados. Tras la polémica por las continuas mentiras o "inexactitudes" que ha vertido el presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, desde el cara a cara con Pedro Sánchez al inicio de la carrera hacia la Moncloa, este mismo viernes el PP ha llegado a un gran acuerdo con EH Bildu para repartirse las presidencias de todas las comisiones del Ayuntamiento de Vitoria. El PSOE vasco y el PNV se quedan así sin ningún asiento en la dirección con el voto a favor de Podemos. En una campaña que ha estado marcada también por el polémico lema 'que te vote Txapote', en Génova guardan silencio ahora. Fuentes cercanas a la cúpula popular evitan pronunciarse al respecto y derivan las cuestiones a la formación regional. "Desconocemos los detalles", aseguran en conversaciones con ElPlural.com.

Feijóo y Otegi, aliados en Vitoria

Este viernes Alberto Núñez Feijóo y Arnaldo Otegi están más cerca que nunca. Mientras todo el Partido Popular acusa a EH Bildu de ser la heredera de ETA, los populares vascos han rubricado en la mañana de este 21 de julio un pacto conjunto para repartirse las once comisiones municipales del Ayuntamiento de Vitoria en la votación para constituir la institución. El PSOE y el PNV gobiernan en coalición la administración local pero el último movimiento de abertzales y populares dejan fuera a socialistas y nacionalistas vascos. Todo con el voto a favor de Elkarrekin Podemos, que se ha sumado a estos para desterrar a los partidos del gobierno de estas posiciones. De esta forma, EH Bildu presidirá seis comisiones mientras el Partido Popular lo hará en las otras cinco restantes con 15 concejales en cada una repartida así: Bildu (4), PSE-EE (3), PP (3), PNV (3), Elkarrekin (2).

En los primeros: Xabier Ruiz de Larramendi estará al frente de la comisión de Hacienda y de la Especial de Cuentas; Amancay Villalba dirigirá la de Recursos Humanos; Aitziber Salazar presidirá la comisión de Limpieza y Medio Ambiente; Maider Uriarte la de Políticas Sociales y Juventud e Igualdad y Convivencia; y Alberto Porras presidirá la comisión de Euskera, Cultura y Educación y Deporte, Salud y Cooperación. En los segundos: Aitor González presidirá la comisión de Promoción Económica, Empleo, Comercio y Turismo y Sociedades públicas; Iñaki García la comisión de Modelo de Ciudad, Urbanismo y Vivienda; Blanca Lacunza la de Espacio Público, Barrios, Movilidad y Tráfico; Marta Alaña dirigirá la comisión de Seguridad, Gobierno Abierto y Modernización de la Administración; y, por último, Alfredo Iturricha presidirá la comisión Especial de Sugerencias y Reclamaciones.

Génova "desconoce" los detalles

Un remate de campaña que se ha tornado complicado para Feijóo, quien este mismo viernes ha admitido que Marcial Dorado era "contrabandista" pero "nunca narcotraficante" al mismo tiempo que elque fuera expresidente del Gobierno José María Aznar y uno de los activos del PP estas dos últimas semanas ha seguido la estela del machismo del líder popular contra Yolanda Díaz, candidata de Sumar, llamándola "figurín neocomunista con retales de Dior". Y es que en una carrera hacia la Moncloa señalada incluso desde antes de los comicios autonómicos y municipales del pasado 28 de mayo por el "que te vote Txapote", cualquier movimiento político puede dar un giro a la retórica política.

El PP ha echado en cara a Pedro Sánchez a lo largo de la legislatura los "acuerdos" firmados con la formación abertzale pese a que ninguno ha sido de gobierno, solo para sacar adelante decenas de medidas sociales. El único que se ha quedado al margen de estas apuestas y de tildar a EH Bildu de "brazo político" de ETA o que "ETA sigue viva", como defendió Isabel Díaz Ayuso, ha sido el portavoz de campaña de Feijóo, Borja Sémper, uno de los

integrantes del partido que, desde su etapa en el PP vasco, más ha apoyado la inclusión de estos en la escena política lejos de las armas, pese a defender lo contrario estos meses. Ahora, a escasas horas de dar por finalizada por ley los actos de campaña, Génova evita pronunciarse. De hecho, esgrimen que no conocen los detalles del pacto en el municipio vitoriano.

PSOE y PNV ponen el foco en el PP

Fuentes cercanas a la cúpula nacional aseguran en conversaciones con ElPlural.com que no son conscientes de los términos de esta alianza y derivan las preguntas a la formación regional, tal y como hizo en cuanto a los pactos de coalición con Vox en diferentes territorios. Por su parte, fuentes del PSOE aseguran que Feijóo “tiene suerte” de que finalice ya la campaña, ya que esta "no soporta ni una mentira más por su parte". EH Bildu, por el momento, en el momento de la publicación de este artículo, no ha

contestado a las preguntas de este diario pero sí ha dejado algunas opiniones en otros medios, asegurando que es costumbre política dejar que la oposición ostente las presidencias de estas comisiones, por lo que no le ha quedado otra alternativa. En el mismo caso, desde el PNV acusan a PP y Bildu de cinismo con esta decisión a raíz de una votación en el Ayuntamiento.


 



Los milagros de Fátima


Vamos a dejarnos de monsergas


y de bipolaridades diseñadas


para engañar


HuffPost

ÁngelTristán

21-7-23


Las cosas se encuentran donde se dejan. Así pude hallar fácilmente una carta que me envió Fátima Báñez, ministra de Empleo y Seguridad Social con Mariano Rajoy el 2 de enero de 2017. ‘Estimado pensionista’, me decía, “el esfuerzo de todos los españoles ha motivado que 2016 haya finalizado con el crecimiento económico y la creación de empleo como importantes logros colectivos”. Y por estos motivos me informaba que “por ello, un año más, en 2017 se incrementará la cuantía de todas las pensiones públicas en un 0,25%.....”.

Muy atenta se despedía “en la seguridad de que compartes conmigo este compromiso con la Seguridad Social, me permito trasladarte mi mayor reconocimiento y afecto”. Acompañaba a esta carta una nómina firmada por María Eugenia Martín, directora general, que se ‘complace’ en informarme de cómo queda la percepción tras la retención IRPF del 19,62 %, etc.

Pero, naturalmente, como suelo repetir, una cosa piensa Agamenón y otra su porquero. El IPC acumulado a final de 2016 fue de un 1,6%, según Datosmacro. O sea, que el reconocimiento y el afecto se referían a aumentar la mensualidad menos de una quinta parte de lo que amentó el índice de precios al consumo. Y en un momento en que ya iban quedando atrás las consecuencia de una crisis desatada, no hay que olvidarlo, por una desarretada codicia encarnada como ideología nata del neoliberalismo de las nuevas derechas que canibalizaron primero a la democracia cristiana y después a los propios Estados. El asalto a lo Piratas del Caribe no cesa, como estamos viendo, con su teoría religiosa ortodoxa del Estado mínimo y las multinacionales máximas.

El santo y seña de la desregulación, sobre todo tras los desastrosos ensayos de Reagan y Thatcher, han sido la placenta de un trumpismo que, en realidad, es una nueva forma de los viejísimos jinetes del Apocalipsis. Cada vez que uno triunfa y se desata, hay una tragedia.

Pero ¿qué dice la Constitución al respecto, considerando que ya el país crecía y dejaba atrás los momentos más críticos, en los que el presidente Zapatero tuvo, incluso, que congelar pensiones y reducir sueldos, incluyendo para dar ejemplo los de su Gobierno y Administración, para afrontar la ola del fuerte tsunami mundial que golpeó especialmente a España? Porque, entre otras razones, España había quedado como un huevo sin yema por el festival de desquiciadas privatizaciones low cost de Aznar (‘a mayores’, Endesa envió en 2014 a su matriz italiana, la empresa pública ENEL, propietaria del 92% de sus acciones, unos 14.605 millones de euros) y por la suma diabólica de una burbuja inmobiliaria aliada con créditos hipotecarios suicidas que escondían un reloj temporizador para el estallido.

Pues el artículo 50 de la Constitución Española dice: “Los poderes públicos garantizarán, mediante pensiones adecuadas y periódicamente actualizadas la suficiencia económica a los ciudadanos durante la tercera edad. Asimismo, y con independencia de las obligaciones familiares, promoverán su bienestar mediante un sistema de servicios sociales que atenderán sus problemas específicos de salud, vivienda, cultura y ocio”. No sé si recuerdan ustedes que la derecha no solo vació la ‘hucha’ de las pensiones, sino que dejó colgadas de la brocha o del BOE a las leyes de la dependencia de Zapatero, más necesarias que nunca en una crisis y después de una crisis.

Cuando Feijóo, acostumbrado a sus trolas gallegas, a discursos modelo globos de feria inflados con helio para que vuelen, quiso ‘moldear’ la realidad y engatusar a los españoles en La Hora de la 1 de TVE, la entrevistadora Silvia Intxaurrondo lo dejó en ridículo, utilizando en su entrevista los elementos que el Tribunal Constitucional y el Supremo consideran vertebrales para la veracidad y la deontología profesional del periodista, entre ellos el contraste y la confirmación, me acordé de una de las ‘historias del señor Keuner’ de Bertolt Brech.

En qué trabaja usted?, le preguntaron al señor Keuner, y el respondió:

-Hago grandes esfuerzos preparando mi próximo error”.

Pues eso. Y como guinda al respecto de estos ‘matices’ o ‘inexactitudes’ – el PP huye de los términos ‘engaño’ o ‘mentira’- conviene que los ‘instructores’ y redactores de argumentarios de los partidos tengan en cuenta un gravísimo efecto secundario de estos catecismos. Decía el irónico, vitriólico a veces, irlandés John Arbuthnot (muerto en 1735, por cierto) que “los partidos políticos mueren al final por tragar sus propias mentiras”. Y si gracias a las redes sociales y al troleo constante de desinformación y propaganda no mueren, sí que enferman gravemente en el campo de la credibilidad y el respeto. Algunos dirigentes, incluso, fallecen por un efecto secundario al principio invisible e indoloro: el ridículo.

Vamos a dejarnos de monsergas y de bipolaridades diseñadas para engañar, como ese reiterativo ofrecimiento de Feijóo para que gobierne la lista más votada cuando el PP hace justo lo contrario en ayuntamientos, diputaciones y gobiernos regionales: desalojar, gracias a su contubernio con VOX, a muchos candidatos más votados.

Vayamos aclarando las cosas, quitando la hojarasca, o disipando la espesa cortina de humo. Si el gobierno en que estaba la ministra Báñez y sus milagritos imposibles no subió más las pensiones, cuando podía hacerse sin peligro de hecatombe ni pecado mortal de avaricia colectiva fue, y a los hechos probados (y a algunos robados) me remito para desviar esos fondos hacia el sector privado.

Algún día, antes de que se borre la memoria y se implante la desmemoria de estos acontecimientos, alguien hará un cronograma o, mejor, una escala doble logarítmica, donde se crucen las líneas de las decisiones tomadas y de las consecuencias prácticas. Las matemáticas desnudan a los demagogos y charlatanes vendedores de crecepelos.

Por ejemplo, si aumentaron las okupaciones en Madrid cuando se vendieron a fondos buitre más de 5.000 viviendas sociales, aparte de si eso es o no es una indecencia y una insolente burla a la Constitución, a pesar de los golpes de pecho con muñecas decoradas con unos colores a los que humillan y avergüenzan; o si se dispararon las pensiones privadas cuando se congelaron las públicas al 0.25%; o si amentaron ‘ipso facto’ y vertiginosamente los seguros privados cuando se congeló y empezó el descuartizamiento de la sanidad pública, de calidad, igualitaria, universal y gratuita; si aumentó la enseñanza privada cuando se sometió a dieta suicida a la estatal; si aumentaron los índices de delincuencia y la demanda de la seguridad privada cuando en el mandato de Rajoy se redujeron 12.400 plazas de policías y guardias civiles, y lo mismo en la aparición agresiva de los negacionistas del cambio climático, cínicos defensores de que la vida siga igual con sus humos, sus enfermedades, y el camino hacia el abismo global, histórico caldo de cultivo del autoritarismo aristocrático-populista- mesiánico- zumbado con su tralarí tralará.

Y en qué momento algunos partidos, sindicatos y patronales, y entronizados cronistas y analistas y columnistas de corte (y confección) empezaron a necesitar tortillas, o albóndigas, de ‘Fósforo Ferrero’, aquél medicamento que presuntamente mejoraba la memoria y las notas de los estudiantes en los años 60 del siglo XX, normalmente complementado con una buena tunda.

Todos estos recortes, y otros muchos, tuvieron un efecto perverso: disminuyeron el consumo, y por lo tanto, los beneficios de las pequeñas y medianas empresas, y de las industrias, en fin, y de los ingresos tributarios que necesita el Estado de Bienestar.

En aquella crisis que explotó hace ya 15 años, provocada por los mismos que se aprovecharon de ella, los beneficios extraordinarios verdaderamente caídos del cielo de las grandes compañías y de los ricos muy ricos se disolvieron en la nube de las finanzas especulativas transnacionales, en los bancos y chiringuitos para la evasión fiscal, en acciones pasivas y en el divertimento de Bolsa y, sí, en el lujo indecoroso de unos pocos. Muchos tuvieron en el pecado la penitencia: llevados del delirio se arruinaron.

Sin embargo, la pandemia, ¿se acuerdan?, la guerra de Ucrania, el volcán de La Palma, el tiempo loco… a pesar de ser terribles, separados y sobre todo solapados, no han tenido las mismas consecuencias que el crack financiero del 2007-2008 y su arrastre. En la actual coyuntura dramática, Bruselas se ha cambiado el chip con esa especie de ‘plan Marshall’ que son los fondos Next Generation, y con los presupuestos sociales, subida del SMI, con la ‘excepción ibérica’ en el gas, y con un amplio, abanico de imaginativas y eficaces medidas de contención en España los pensionistas y trabajadores se han convertido en motores de riqueza y sostén del ‘Estado Social’ que establece la Constitución.

Así, que menos cuentos de la lechera.