Las víctimas de la DANA estallan contra la reaparición de Vilaplana
y el “monstruo” de Mazón: “Nos abrieron otra vez en canal”
Los afectados por la tragedia afean a la
periodista haber esperado tanto tiempo en romper su silencio:
"Cómplice de una mentira prolongada"
Ruben Rozas
13-9-25
ElPlural
La reaparición de Maribel
Vilaplana, la periodista que comió con el president de
la Generalitat, Carlos Mazón, el día de la
DANA, volteaba de nuevo por completo la cronología que el líder
valenciano se había esforzado por mantener.
Más allá de la carta que la informadora hizo pública y que
ponía otra vez contra las cuerdas al líder del PP en la
Autonomía, a las víctimas les molestó la manera en la
que Vilaplana volvía al foco mediático; diez meses después
y por sorpresa, con una conexión deportiva como portavoz del
Levante.
ElPlural.com se ha puesto en contacto con la asociación
mayoritaria de víctimas del temporal que arrasó
Valencia para conocer qué opinión le merece la forma en la que ha
regresado la persona a la que Mazón ofreció Á Punt cuando queda
poco para que se cumpla un año de aquel fatídico día.
“Reaparece muy tarde y de una manera (…) mientras nosotros
estábamos en una nueva concentración para pedir la dimisión del
líder de la Generalitat y escribiendo los nombres de las víctimas”,
emplaza en primera instancia Rosa María Álvarez,
presidenta de la asociación Víctimas Mortales de la DANA 29 de
octubre.
"Habla de estrés postraumático y ni
siquiera vivió la DANA"
La asociación afea asimismo el tono victimista de la misiva
redactada por la periodista: “Dijo que tenía estrés
postraumático… Lo dudo mucho, porque no vivió nada; ni es
víctima, ni familiar, ni siquiera la vivió porque en Valencia no
sucedió nada. Por lo tanto, es complicado de entender”. Para
ellos, asegura Álvarez, Vilaplana es “cómplice de
una mentira prolongada en el tiempo”.
Pero más allá de esto, piden no desviarse de quién tiene la
responsabilidad de la negligencia. “Queremos que quede claro que a
ella no la responsabilizamos de nada, simplemente
consideramos que debería haber aclarado los tiempos, por
una cuestión de ética, (pero Mazón) estaba recibiendo llamadas y
no se inmutó, cuando decía que no tenía cobertura; se iba y volvía
a la mesa como si nada… ¿De qué tipo de monstruo estamos
hablando?”, desarrolla.
La portavoz de la asociación asegura que cuando Vilaplana
desmintió la versión del president conservador, a las víctimas les
“abrieron otra vez en canal”. “La comida se alargó
una hora u hora y media más cuando cada minuto contaba”,
concluye.
La carta de Maribel Vilaplana
Después de meses de polémica y elucubraciones debido a la falta
de explicaciones acerca de aquella comida, la periodista rompía su
silencio con el documento mencionado y se exculpaba de cualquier tipo
de responsabilidad para poner ésta sobre quienes tenían
“poder de decisión”. Asimismo, destacaba el efecto que
la situación estaba teniendo sobre su entorno.
Las líneas también desgranaban la cronología de aquella
jornada, desmontando por completo la defensa del president y de su
equipo. Así las cosas, alrededor de las 15.00 acudió
al restaurante.
“Acudí a esa cita a petición del presidente, con el
objetivo de explorar posibles vías de colaboración
profesional. Durante la conversación se me plantearon varias
opciones, entre ellas presentar una candidatura a un cargo en la
televisión autonómica, que rechacé de forma clara por
convicción personal y profesional. A partir de ahí, me pidió mi
opinión sobre la situación de la televisión”, situaba.
Después empezaron a llegar llamadas al teléfono del president,
lo que dilató el final de la sobremesa, que concluyó entre las
18:30 y las 18:45. “Quiero dejar claro que en el momento en que me
marché de la reunión no era consciente de la gravedad de lo que
estaba sucediendo en otras localidades valencianas, porque en la
ciudad no llovía y eso me hizo sentir todavía más ajena a la
situación. Al regresar a casa, empecé a tomar
verdadera dimensión de lo ocurrido”, se defendía
ella.
Después, reconoce que se puso en contacto con el líder
conservador y le pidió, “de forma muy clara”, que su nombre no
saliera: “Le expliqué que me parecía profundamente injusto
quedar vinculada a un capítulo tan doloroso cuando no había
tenido absolutamente nada que ver. Ese fue mi error, porque
ese silencio, aunque bienintencionado, alimentó la especulación y,
cuando finalmente se supo, desembocó en un acoso brutal”.
Tratamiento psicológico
En el escrito, Vilaplana asegura que los días posteriores fueron
una “auténtica pesadilla” y que todo
concluyó en un ingreso hospitalario, pero después ha seguido con
tratamiento psicológico. La periodista se amparaba en su situación
para no haber hablado hasta ahora.
“Estar allí aquel día fue una maldita coincidencia y un
horrible golpe de mala suerte. Pudo haber sido cualquier otro,
pero fue ese día. El día más difícil y duro para miles y
miles de valencianos. Ese es y será siempre mi tormento, y tendré
que aprender a sobrellevar esa carga durante toda mi vida”. Por
ello, pide respecto, respeto hacia su persona, hacia su familia y
hacia su vida privada, así como para las víctimas”, asegura.
Llamado a declarar como investigado
Esta semana, la juez que instruye la causa penal por la gestión
de la DANA ha invitado nuevamente al president de la Generalitat a
que declare como investigado y ha citado como testigo a la
vicepresidenta primera del Gobierno valenciana y consellera de
Servicios Sociales, Igualdad y Vivienda, Susama
Camarero.
La magistrada ha acordado unir al procedimiento la
carta abierta de la informadora, que comió con el Jefe
valenciano, pero a ella no la citará a declarar como testigo.