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viernes, 1 de septiembre de 2023

 

La fortuna de Feijóo: una nueva casa, acciones en multinacionales y sobresueldos del PP



El Senado ha publicado la última

 declaración de bienes y rentas

 del líder popular, que evidencia

 un aumento patrimonial

ElPlural

1-9-23

Cynthia Coiduras

Mucho se ha hablado en los últimos meses de la fortuna desconocida de Alberto Núñez Feijóo, que evitaba publicar su declaración de bienes pese a la normativa que rige en el Senado. Una falta de transparencia por parte del líder del Partido Popular y senador hasta su salto al Congreso de los Diputados que finalmente ha visto su fin a la luz de la publicación de la relación de bienes y rentas que ha dado a conocer la Cámara Alta. Este documento, fechado a 18 de agosto pero publicado a finales de mes -en plena búsqueda de apoyos para su investidura-, constata las informaciones de un evidente aumento en su patrimonio así como el cobro de sobresueldos dentro de su formación. Feijóo cuenta con una nueva casa, más acciones en multinacionales y varios salarios separados de su sueldo público en comparación con en el último año.

La fortura de Feijóo: su declaración de bienes

El Senado ha publicado la declaración de bienes actualizada del presidente del Partido Popular, que demuestra el aumento que ha experimentado el patrimonio de Feijóo desde principios de 2022 hasta agosto de 2023, cuando ha registrado la nueva documentación en consonancia con el artículo 26 del Reglamento de la Cámara Alta. Esta especifica que un senador -puesto que ha ostentado hasta las elecciones generales del pasado 23 de julio- tiene que presentar dos relaciones de bienes y rentas, una al llegar al cargo y otra al cesar de él. La primera la entregó en a finales del mes de mayo del pasado año al recalar en este parlamento tras ponerse al frente del partido pero la última la ha evitado hasta el final para intentar ocultar los ya conocidos sobresueldos que cobra de la formación.

En ese primer documento como senador, Feijóo declaró un incremento en su patrimonio de unos 600.000 euros por encima de lo que ya había obtenido por sus cargos en la Xunta y el Parlamento de Galicia. En esta también quedaba reflejado las dos viviendas a su nombre, una en Madrid y otra en Vigo, esta última con una plaza de garaje añadida, además de una finca rústica en Ames, localidad de A Coruña. Asimismo, el dirigente popular también tenía un montante de 156.613 € en una cuenta corriente, un depósito a plazo de 50.807 euros, un fondo de inversiones de 481.500 en Abanca y un plan de pensiones de 190.547 euros. Una cantidad que se suma a sus acciones en multinacionales. Concretamente 97 acciones de Telefónica por un valor de 455 euros y 2.500 de Inditex, que entonces estaban valoradas en 51.050 €.

Más propiedades y acciones

Desde entonces, nada se sabía sobre la fortuna de Feijóo y su evolución desde su escalada a la política nacional. La presión mediática y del resto de formaciones -especialmente el PSOE- llevó al dirigente a dar luz sobre este asunto, pero solo lo hizo de forma parcial. Ahora, el Senado ha publicado su declaración íntegra y actualizada al dejar definitivamente su escaño que evidencia una clara mejora en sus posesiones. Y es que poco más de un año después, el líder del PP ha aumentado sus propiedades con una nueva vivienda y una plaza de garaje en A Coruña, sin especificar en qué localidad. Según figura, esta es de "pleno dominio/compraventa" y fue adquirida el 11 de agosto, tan solo una semana antes de registrar este documento, fechada a 18 de este mismo mes.

Junto a este cambio, el presidente popular también ha visto aumentada su participación en grandes empresas multinacionales. En concreto, en Telefónica ha añadido tres acciones más, hasta las 100, con un valor de 363,40 euros, mientras en Inditex -donde su pareja, Eva Cárdenas, ha ostentado un alto cargo- sí ha incrementado su posición en un 60%. Ha pasado de las 2.500 hasta las 4.000 acciones, con un valor actual de 133.200 euros a fecha 14 de agosto. En lo que sí ha visto cifras peores el gallego ha sido en sus ahorros, donde ha experimentado una caída en su cuenta corriente, hasta los 37.627 euros, así como una reducción en el fondo de inversión de Abanca en cerca de 80.000 € (de 481.500 a 403.425). Además, ha liquidado el depósito a plazo.

Los sobresueldos

Pero su mejora patrimonial no es lo más relevante. En su nueva relación de bienes y rentas Feijóo ha añadido cuatro retribuciones por parte del Partido Popular, que se suman a su sueldo público. Así, al llegar a Génova, el flamante presidente popular aprobó un sobresueldo al margen de su salario como Senado que van de 39.260 euros por los "gastos de representación" de ser dirigente de la formación más 31.850 € por haber sido presidente del grupo parlamentario en la Cámara Alta. Dos sueldos añadidos para un solo trabajo que no se han conocido hasta ahora. A esto se añade otra retribución de la Xunta de Galicia de 21.686,55 euros y otra del Parlamento de Galicia de 1.770,25. Todo, junto a los más de 70.000 euros anuales de remuneración por ser senador, da un total de 164.567 de ganancias por rentas en el año 2022.

En la actualidad, el presidente del PP cuenta con un patrimonio de 930.972 euros dividido entre cuentas corrientes, acciones y propiedades, una cifra que queda muy alejada de la manifestado en su última declaración ante el Parlamento de Galicia. En esta, fechada a 2020, Feijóo comunicó una cantidad muy inferior de 319.593 euros, por lo que la diferencia es de 611.379 €. Así, el ahora diputado ha percibido hasta tres remuneraciones distintas en el ejercicio de sus funciones desde que entró en el Senado en mayo de 2022 hasta agosto de 2022, que van de su sueldo como senador, una segunda asignación como jefe del PP y una tercera cantidad en calidad de presidente del grupo parlamentario popular en el Senado. Salarios que no estaban registrados en el documento de mayo del pasado año.


domingo, 27 de agosto de 2023

 

Oro y Fango del Fútbol




ElPlural

Manuel Francisco Reina

27-8-23


La tormenta desatada por las acciones y manifestaciones lamentables del presidente de la Real Federación Española de FútbolRFER, Luis Rubiales, no es más que la evidencia de que este deporte y toda su organización es machista, homófoba y corrupta. Nada va a empañar el logro de este puñado de mujeres deportistas, que han conseguido un hito histórico en nuestro deporte, ganando el Mundial con ese gol de Olga Carmona que ya ha quedado en nuestra retina para siempre. El logro es de ellas que, en momentos de desilusión e incertidumbres sociales y políticas, aunaron el ánimo y el espíritu de todo un país. Todo esto a pesar de la falta de apoyos reales, empezando por la Federación, que luego se ha apropiado de su triunfo, y ha salpicado su actuación de oro con el fango de su machismo en la figura de Jenni Hermoso. Besarla en la entrega de los premios, con o sin su consentimiento-y no pongo en duda lo que la misma deportista ha dicho en un comunicado de prensa-, es un acto de prevalencia, en la que el impresentable Rubiales hace valer su cargo y poder, para marcar, desde el machismo que tiene tan interiorizado, su autoridad sobre la deportista. Contraviene todas las leyes, los códigos deontológicos del deporte, el buen gusto y la educación. Si tan normal le parece este gesto, ¿por qué no hemos visto lo mismo cuando han ganado los hombres? Es decir, ¿por qué no le hemos visto darle un piquito” a su amigo Gerard Piqué, con quien tantos negocios por esclarecer han hecho? La respuesta es obvia: porque es un hombre, y no tiene que marcar su poder sexual sobre él, amén de que la homofobia y el fútbol son también marcas distintivas de esta disciplina. El problema de fondo es que el fútbol es una testiculocracia. Es un ejemplo claro de pormishuevismo”, si se me permite el concepto, aunque se me ocurren otros más malsonantes. Lo avala, entre otras cosas, el aplauso de sus zafios comentarios en la Asamblea General Extraordinaria de la RFEF en la que dejó claro, hasta en cinco ocasiones, que no iba a dimitir. El problema del fútbol en España no se soluciona con el cese fulminante de Rubiales y, de ser posible, con su encausamiento por sus comentarios que debieran ser considerados delitos de odio contra las mujeres, las feministas, los periodistas, entre otros blancos de sus disparates e insultos. Toda esa directiva de la Real Federación Española de Fútbol que han aplaudido tan repugnante chulería, debe ser cesada e inhabilitada con Rubiales. Son cómplices de lo que ha sucedido, responsabilizando a la víctima, a Jenni Hermoso, de lo que ha hecho el máximo responsable de la Federación. Lo sucedido en esa Asamblea, es una forma más de manada mediática, en la que el reaccionario machismo antropológico se refuerza, cargando la responsabilidad del delito contra la mujer. A Rubiales, aplaudido por sus correligionarios de la RFEF, le faltó decir lo que han dicho muchos condenados por agresiones o abusos sexuales: que la culpa era de ella porque iba muy corta, u otras expresiones peores que no me da la gana ni de escribir. Es más o menos lo que dice Rubiales cuando en su relato de serie b cuenta que es la deportista la que acerca su cuerpo al suyo”la que lo alza”-hemos visto otra realidad todos-, en definitiva, la culpable de lo sucedido, como todas las mujeres, que son, a ojos de estos machirulos desfasados y sus compañeros de juergas, las provocadoras, las culpables de todo. El mismo gesto de genitalidad durante la entrega, con la presencia de la Casa Real, en las  figuras de la Reina Letizia y la infanta Sofía, por mucho que haya sido lo único de lo que se ha disculpado, es la imagen gráfica de lo que es Rubiales, su directiva, y el alma del fútbol en España y en el mundo. Un reducto de machismo violento e infantil, que confunde la identidad masculina con el acto compulsivo y reafirmativo, de tocarse la entrepierna. Como español me da vergüenza ajena que esa sea la imagen de tan importante logro deportivo internacional, aunque, no nos engañemos, estos pecados y otros tan graves o más, son comunes a todas las federaciones de futbol internacionales.

Me he cansado de decirlo, escribirlo y repetirlo: el fútbol es, digámoslo a las claras, un deporte machista, homófobo, corrupto en sus instituciones, opaco en sus negocios, y abonado a una masculinidad arcaica, tóxica e interesada. Si no fuera así, no habríamos tenido ese sospechoso y vergonzante mundial en Catar donde tan indignados presidentes de los clubes han sacado un dineral, empezando por Rubiales y los suyos... El Mundo del fútbol es un universo al margen del mundo, y de la ley, según parece. Eso sí, hay que reñir a los jugadores y equipos que lucían brazaletes en apoyo del colectivo LGTBI+ y de las mujeres, porque el fútbol no debe ser politizado, dicen, y se quedan tan panchos. Si algo es el fútbol, hace mucho, es política y negocio. Por eso no se atreven a tocarlo. Todas sus organizaciones trufan de corrupción sociedad, empresas, banca y medios de comunicación. Ya pasó también con la UEFA. El racismo y la homofobia institucional no es, desgraciadamente, una realidad nueva, aunque pensábamos que había quedado reducida a los infiernos de regímenes dictatoriales o subdesarrollados. Ejemplos como en el que se mira Orbán, la Rusia de Putin, nos devuelve una realidad más perversa. También que instituciones corruptas y multimillonarias, como la UEFA, que ha sido investigada en múltiples ocasiones por tramas de corrupción económica, tráfico de influencias, tratos de favor y negocios turbios, como los procesos abiertos por el gobierno suizo en 2011 por corruptelas varias de esta institución, se alinearan con la homofobia de Hungría, en vez de con los derechos humanos.

El historial de sombras y corruptelas sobre Rubiales es largo. En este mismo diario pueden encontrar un detallado corolario del mismo, y hace menos de un año un grupo de jugadores se negaron a acudir a la convocatoria si permanecía Rubiales y la directiva actual de RFEF. No quedó en más que una anécdota y breve titular de prensa, aunque ahora la realidad les ha dado la razón. Hoy se unen a sus compañeras en un manifiesto de apoyo a Jenni Hermoso,  Athenea del Castillo, jugadora de la Selección de fútbol femenino Aitana Bonmartí, jugadora de la Selección de fútbol femenino Alexia Putellas, jugadora de la Selección de fútbol femenino Catalina Coll, portera de la Selección de fútbol femenino Virginia Torrecilla, jugadora profesional del Villareal CF, entre otras, asegurándose que no acudirán a la convocatoria de la selección si no se toman medidas reales contra el actual presidente y su directiva. Lo sucedido ha conseguido aunar a todos los partidos, menos al de siempre, que supongo que acabará metiendo a Rubiales en sus listas. Ha concitado los apoyos de personalidades de la cultura, la política y el deporte, aunque algunos también han sido salpicados por cuestiones poco edificantes, como “las bromitas homófobas” en redes de Casillas, o la investigación de De Gea en un caso con menores muy turbio. Hay apoyos que podríamos ahorrarnos.   No nos engañemos, esto es un punto de inflexión, histórico, no sólo por el triunfo de nuestras deportistas, sino porque, además, lo sucedido alrededor de ese triunfo ha puesto de manifiesto una realidad asumida por la sociedad de abuso y machismo que no puede permanecer más. O se cambia de verdad todo, estructuras, fórmulas, leyes, directivas, o el cese de Rubiales, que como digo debe ir acompañada del cese de toda su corte de aplaudidores cómplices, o no servirá de nada. O se cambia de verdad la raíz del problema, o en este reducto de machismo, homofobia y corrupción que es el fútbol, todo cambiará de nombre y hombres, para seguir siendo igual.


sábado, 26 de agosto de 2023

 



¿Quién es Luis Rubiales? Biografía no oficial del hombre que avergüenza al fútbol español


Vida y trayectoria del mesías que

 vino a “corregir” el pasado y sigue

 sin entender el presente


JUAN LUIS VALENZUELA / RUBÉN ROZAS

25/08/2023

ElPlural


En la película Al descubierto, sobre la vida y obra machista del todopoderoso productor de cine norteamericano, Harvey Weinstein, salvando las diferencias, obviamente, se muestran claramente características comunes entre ese caso y el que ha llevado al hasta ahora, presidente de la RFEF, Luis Rubiales, a estar en la cuerda floja y con toda España prácticamente exigiendo su dimisión.

Luis Manuel Rubiales nace en Las Palmas de Gran Canaria, en 1977, pero crece en Motril (Granada). De padre profesor y madre peluquera, es aquí donde encuentra su pasión por el fútbol, pero la desarrolla un poco más arriba, en el Mediterráneo. No nació allí como cantaba Joan Manuel Serrat, pero sí se forjó con la brisa del levante como jugador.

Siempre se ha comentado que rechazó una oferta de Vicente del Bosque para fichar por el Real Madrid e ingresar en las categorías inferiores del club blanco, pero los primeros toques de los que hay imagen obedecen al juvenil del Valencia, desde donde después sí saltaría a la capital, pero se quedaría al lado del Manzanares como jugador del tercer equipo del Atlético.

Su ascenso desde los ‘pequeños’ del club colchonero -entonces en tercera división- hasta la máxima categoría del fútbol profesional, fue paulatino: Granada B, Guadalix, Mallorca B, Lleida y Xerez, ya en Segunda. De aquí conseguiría el ascenso a la Primera División con el Levante en el año 2003-2004 en el que se considera uno de sus grandes hitos futbolísticos de la mano de Manolo Preciado. Ese mismo año el club granota volvió a descender, aunque en la temporada 2005-2006 subiría de nuevo. En lo que respecta a Rubiales, llegó a ser capitán entre 2007 y 2008 después de sufrir una lesión en la rodilla. En 2008 fichó por el Alicante y en 2009 hizo lo propio ya fuera de nuestras fronteras por el Hamilton escocés, de donde se retiró tras disputar solo cuatro partidos. Cuando todavía era jugador de uno de los combinados de la Ciudad del Turia, lideró las conversaciones de la plantilla para solucionar los impagos a través de una huelga.

Paso por la AFE

Aquí comenzó a establecer sus relaciones con la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE), donde pidió que se firmase un convenio colectivo que crease un fondo para garantizar el pago de los sueldos y se impusieran sanciones que con cumpliese con los pagos. Sin embargo, ya dentro de la organización comenzaban sus polémicas después de que la directora de Marketing de entonces, Tamara Ramos, emprendiera acciones judiciales contra el que un año después saltaría a la primera plana de la RFEF. En la última semana ha criticado vejaciones a partir de frases como “¿Tú has venido a ponerte las ‘rodilleras’?” o que le preguntaba por su ropa interior.

Satrapía y malas formas

Un poder omnímodo, una red de subsidiados y empleados sumisos, una bravuconaría rayando la chulería en las formas, la amenaza permanente a no perder el trabajo si se cae en desgracia ante un sátrapa, una red de taifas a su servicio y un ambiente de malas formas para lograr el temor de su entorno. Salvando las diferencias, esas mismas características reunían la presidencia de controvertido y todopoderoso Luis Rubiales al frente del máximo órgano del fútbol español y, también, de la vicepresidencia de la UEFA.

Hizo méritos para cavar su propia tumba

Cuando se está en una cima tan alta, cuando tienes una inmensa federación a tu servicio y manejas un enorme presupuesto, cuando viajas en chárter o en business y los mejores hoteles y agasajos está a tu servicio de manera permanente, cuando todo a tu alrededor es alfombra roja y días de vino y rosas, esa torre de Kavafis te puede cegar y anular la mente si no tienes la personalidad y fuerza intelectual suficiente para darte cuenta. Eso le ha pasado a Rubiales, su Ensayo de la ceguera le ha llevado a cavar su propia tumba a pesar de que, en líneas generales fue un buen gestor y deja la RFEF y el fútbol nacional en muy buen estado. Pero, al mismo tiempo, lega una imagen de una dirigencia y unos rectores anclados en el pasado del ordeno y mando, de unas actitudes machistas incrustadas en el seno de los órganos de dirección y, en definitiva, transmite la sensación que la modernidad, la igualdad y las sanas costumbres democráticas no han llegado aún a una federación regida desde hace años por personalismos, luchas de poder y autoritarismo. Su lema que ha verbalizado en ocasiones, es “mejor dar miedo que asco”, lo dice todo.

Tendencia a meterse en muchos charcos

Apodado “Rubi” y conocido en los ambientes futbolísticos donde comenzó como “Pundonor”, la polémica y el meterse en muchos charcos, algunos procelosos, le ha perseguido siempre. Luis Manuel Rubiales Béjar aunque nacido en Las Palmas hace 46 años, se siente totalmente granadino de Motril, localidad a la que fue llevado por sus padres (su progenitor profesor y la madre peluquera) Luis, prácticamente recién nacido. Allí se crio, allí creció y allí debutó en el fútbol jugando en el equipo local de esta ciudad de la Costa Tropical, iba para futbolista, pero las lesiones y cierto activismo acabaron llevándole por otro camino. Rubiales es licenciado en derecho, divorciado de la abogada Manuela Delicado Vega y padre de tres niñas.

Jugó en el fútbol escocés

A “Rubi”, tras un periplo por distintos equipos de divisiones inferiores, le llegó el mejor momento tras ser fichado por Levante. Prácticamente, concluyó su carrera futbolística en Escocia en el Hamilton Academical en 2009. Su actitud de ataque y perseverancia le hizo ganarse el mencionado apodo de “Pundonor Rubiales”.

Del sindicalista duro al alto ejecutivo federativo peleado con Javier Tebas

el 2003 al  2008, en el Levante, es donde se transforma en un sindicalista duro y rocoso en la lucha contra los impagos del club, logrando algo insólito hasta el momento como fue una huelga de futbolistas. Finalmente, los jugadores lograron cobrar las cantidades adeudadas por el club levantino. Eso le animó a presentarse a la presidencia del sindicato de futbolistas AFE, siendo su presidente del 2010 al 2017. Las huelgas le acompañaron en su nueva carrera tras convocar dos más 2011 y 2015, consiguiendo para la asociación una parte de los derechos de televisión. También ahí surge la enemistad notable y enfrentamientos constantes con otra personalidad polémica del fútbol español, el presidente de LaLiga, Javier Tebas.

Luego vengo, porque voy a ganar seguro”

Y de ahí a la presidencia de la RFEF como heredero y protegido de Ángel María Villar, de quien posiblemente aprendió los malos modos y el autoritarismo en la gestión de la Federación. Un gesto de esa bravuconería de la que siempre hizo gala, y que, a la postre, lo ha arruinado deportivamente con sus ofensivas declaraciones primeras tras el caso de Sidney, fue la frase que dirigió a los periodistas durante la votación para elegir presidente de la RFEF: “Luego vengo, porque voy a ganar seguro”.

El niño “va a ser de todo menos futbolista”

De su mandato no se olvidarán, además de su actuación machista, soez y grosera tras la final del Campeonato del Mundo de Fútbol Femenino, el cese fulminante del seleccionador Julen Lopetegui a 48 horas del comienzo del Mundial de 2018; el lío de la Supercopa de España llevada a Arabia Saudí y los supuestos pagos a Kosmos, la empresa de Gerard Piqué. Ante las informaciones que iban saliendo sobre las sospechas de la polémica Supercopa, se defendió apelando a una anécdota que ilustra su forma de ser. Puso Rubiales como ejemplo de su carácter combativo, que siendo tan solo un bebé, su hermano se cayó encima de él. Involuntariamente, le partió las piernas provocándole seis o siete fracturas en cada una. Tras verlo, el médico auguró que el niño “va a ser de todo menos futbolista”.

Prácticas de nepotismo

El poder omnímodo le hizo caer en el consiguiente nepotismo. Prueba de ello fueron las colocaciones de su tío, Juan Rubiales, como director del gabinete de presidencia y ahora, director del museo de la selección. Fue acusado de abonar orgías con “ocho a diez mujeres jóvenes” en Salobreña en 2020, a cargo de la Federación. También las sospechas de la llamada Operación Soule, sobre una supuesta red de influencias en la Federación, labraron esa imagen que hoy ostenta.

Rubiales y las mujeres

Las mujeres también le han traído dolores de cabeza. Las especulaciones de que viajó a Nueva York en 2020 junto a la mujer de la que se decía que era su novia, la pintora mexicana Roberta Lobeira. Una estancia neoyorquina de lujo y para que la pagase la RFFE tuvo que inventarse “una reunión con la ONU”. Antes, cuando Rubiales dirigía la Asociación de Futbolistas Españoles, se le acusó de haber colocado a la modelo Brigit Tenorio, entonces su pareja, como secretaria de alto nivel sin la preparación acorde para el cargo. Otro caso fue el de la arquitecta Yasmina Eid-Macheh. Esta acusó a Rubiales de agresión física y de impagos. La justicia le dio la razón a Rubiales y la arquitecta fue condenada.

Inquina a varios clubs

En una conversación de WhatsApp, Rubiales expresaba su inquina con varios clubs españoles, ya que, según estas conversaciones, el Villarreal, Sevilla FC y Valencia CF le "caen mal" y los “cenizos” del Atlético de Madrid le dan “pena".

Amor a los buenos sueldos

En el terreno económico también ha sufrido turbulencias. Por un lado, el cambio de emolumentos al alza cuando Rubiales llega a la presidencia de la RFEF. Percibe un salario fijo de 634.518,19 euros brutos, más otros 250.000 euros como vicepresidente de la UEFA. “Me siento bien pagado”, justificó en una ocasión. Ha sido acusado, así mismo, de residir en una vivienda alquilada durante unos meses a cuenta de la Federación, algo que supuestamente no debería percibir, puesto que es residente en Madrid. El hasta ahora presidente, se habría comprado en Madrid un ático de lujo de dos plantas y piscina privada. Su precio podría estar entre los 2 a 2,5 millones de euros.

Hace unas semanas pareciera imposible que un hombre tan enrocado y blindado en la RFEF, pudiera caer. Todo lo tenía controlado. Pero como en la película Al descubierto, cuando las mujeres denuncian, cuando son agredidas o vilipendiadas, el final se acerca. Llevan razón quienes creen que el feminismo es la principal revolución de este siglo. Ahora lo han demostrado mandando a Rubiales a tocarse los genitales y dar besos forzados a otro lado. Rubiales, el hombre que, por pelearse, ha decidido denunciar a la Wikipedia. Y es que Wikipedia, también es femenino.


viernes, 25 de agosto de 2023

 

Mafia y corrupción en la

 Federación



Rubiales arrastra un lustro de

 escándalos y la consiguiente

 alfombra roja que la RFEF ha

 puesto a sus presidentes y que

 encuentra su máxima expresión en

 la negativa del presidente a dimitir


ElPlural

Rubén Rozas

25-8-23


Luis Rubiales acumula años de escándalos desde que ocupara su cargo el 17 de mayo de 2018 sustituyendo en el puesto a Ángel María Villar, que también se sirvió de la permisividad de quienes en última instancia dependen los máximos responsables del fútbol español; esos que forman parte de la Asamblea General. El último solo sucumbió definitivamente cuando se encontraba en la cárcel y después de haber estado presente en corruptelas del mundo del fútbol también a nivel internacional, ya que en su caso fue vicepresidente de la FIFA y la UEFA.

Villar ejerció durante casi 30 años como representante primero de nuestro balompié. A Rubiales se le ha hecho bola al quinto, un lustro que ha encontrado su punto final en un beso sin consentimiento a una futbolista, fruto de que la sociedad se ha limpiado las gafas con las que antes miraba al patriarcado para dejar de ver como normal algo que nunca lo ha sido. En los últimos días la hemeroteca ha vuelto a poner sobre la mesa imágenes de cómo hace unos años, tampoco tantos, entrenadores y demás trataban a las chicas que jugaban a este deporte “de hombres” de forma paternalista, machista y poco menos que tratándolas como crías. Y es que las instantáneas como la de Rubiales antes se quedaban en una anécdota.

Tentar a la suerte nivel Rubiales

A él nadie le ha dejado caer. Lo único que hizo Jennifer Hermoso tras el bochorno mundial de su presidente fue pedir “medidas ejemplares”, lo que haría cualquier que buscara denunciar un abuso de poder por parte de su jefe, porque al final lo de Rubiales ha sido, entre otras cosas, la potestad con la que se creen quienes tienen más fuerza en los despachos frente a sus trabajadores.

Anotemos a pesar de todo como un éxito de la sociedad en general y, sobre todo, de las mujeres en particular, la polvareda que han levantado esta semana la instantánea de un Rubiales que sigue jugando a la ruleta rusa a sabiendas de que, a menos esta es la imagen que se proyecta al mundo, da igual lo que haga. Habrá que ver en cualquier caso cómo se mueven las fichas en los próximos días, ya que por el momento el CSD ha iniciado los trámites para su inhabilitación.

Polémico en su paso por la AFE

Luis Rubiales accedía al puesto hasta entonces desempeñado por Ángel María Villar con la promesa de “corregir los errores del pasado” y se mantiene -contra todo pronóstico- sin entender el presente. De puertas para fuera era considerado un líder sindical, pues había convocado la primera huelga en 27 años de la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE) con la que se pedía un convenio colectivo que crease un fondo para garantizar el pago de sueldos y la imposición de sanciones que no cumpliesen con los pagos.

Sin embargo, dentro del país y, concretamente, de la organización, la cosa era bien distinta, y es que la directora de Marketing de la misma, Tamara Ramos, le denunció por acoso laboral y se enfrentó a él públicamente por unos hechos de los que, a la luz de los que acontece, ha hablado ella misma esta semana.

También en esta entidad, el mismo año en el que Rubiales cogió las riendas de la RFEF fue denunciado por la arquitecta que había trabajado para él en su casa de Valencia, Yasmina Eid-Macheh, quien le acusó de haberle querido pagar una deuda personal inflando facturas de la AFE y le demandó por agresión después de que el antiguo jugador “forcejeara”, le “agarrara del brazo” y le “golpeara con el puño y con la puerta de un taxi en el costado”.

En lo deportivo

Comenzó imponiendo su ley respecto de las decisiones del terreno de juego en el Mundial que se celebró en Rusia en el mismo año en el que él entró como presidente y que supuso un fiasco para la selección española al perder contra la anfitriona.

Julen Lopetegui parecía que iba a ser el encargado de capitanear a ‘La Roja’ e intentar mejorar el papel de la Eurocopa de 2016, donde caímos en octavos frente a Italia, pero Rubiales le destituyó después de que se hiciera oficial su fichaje por el Real Madrid, colocando en su lugar a Fernando Hierro. No hubo más preguntas, señoría.

Cualquier atisbo de liderazgo en el que pudiera traducirse el tomar un derrotero diferente con Jorge Vilda y mnado pasando a un segundo plano tras la vergonzosa imagen durante la recogida de medallas deantenerlo en el reciente campeonato femenino ha termi Australia. Lo que es evidente es que ambos hechos -el de Moscú y el de Sídney- han generado controversia; siendo el segundo más sonado, además de por llevar más tiempo en el puesto, porque implicó que nada menos que 15 jugadores se volvieran en su contra, acusando que el seleccionador estaba llevándolas contra las cuerdas en cada entrenamiento a niveles extremos y que éste estaba incluso faltando a su privacidad.

Sí hay marcha en Nueva York


  • Dentro de lo que se conoce como Supercopa Files, que rodea a todo cuanto tiene que ver con el traspaso de este torneo a Arabia Saudí, un lugar donde se vulneran los derechos de las mujeres y del colectivo LGTBIQ+; y las informaciones que desveló El Confidencial, una de las mismas se refiere a un viaje que realizó el presidente de la RFEF a Nueva York con fondos del organismo.

    Esta semanas se ha conocido que la jueza de Majadahonda (Madrid) Delia Rodrigo se encuentra investigando las presuntas irregularidades de Rubiales en este caso, precisamente referentes a su estancia en la ciudad estadounidense, donde el exfutbolista estuvo acompañado de una pintora mexicana durante unos días que corrieron a cargo de los presupuestos de la entidad.

    Según el medio mencionado, Rubiales simuló reuniones con Naciones Unidas y la Major Leage Soccer (MLS) para pasar seis días aquí. La propia Federación defendió que se trataba de un viaje laboral y difundió un comunicado de Román Ignacio Rodríguez Fernández -que figura en los documentos como asambleista-, según el cual éste se habría encargado de cerrar varias reuniones profesionales. Sin embargo, las fechas no coincidirían con el salto del charco de Rubiales.

    Relación (y comisiones) con ‘Geri’

    Dentro del caso de la Supercopa se incluyen los mensajes con Gerard Piqué, siendo el torneo que antes se jugaba en España seguramente donde se sitúa el principio de su fin. El ‘nuevo campeonato’ fue organizado junto a la empresa Kosmos, del entonces central de F.C. Barcelona y supuso inyecciones de dinero millonarias para ambos, con reparto desigual de las comisiones y una cuestión que se debate, más que entre lo legal o ilegal, entre lo ético y lo no ético; y cuyos contratos trataron de ocultar.

    Nuevos formatos futbolísticos

    A medio camino entre lo deportivo y lo extra futbolístico, Rubiales ha dado una vuelta al deporte rey español tal y como se conocía hasta su llegada, con cambios en varias competiciones que, muchos lamentan, solo perjudica a los clubes y la afición; y es que si los horarios impuestos por Javier Tebas en La Liga -con quien, por cierto, no mantiene una buena relación- fuera insuficiente para equipos y gradas; ‘Rubi’, como se refería a él Piqué, ha creado nuevos formatos como la Primera Federación (o Primera RFEF) -antigua 2ªB- cuyos derechos televisivos pasan de televisión en televisión; o respecto a la manera en la que se asciende de categoría.

    Orgías y (más) acoso laboral

    Fuera del campo sus polémicas venían de antes del Supercopa Files, siendo seguramente el caso más grave el acontecido en 2020 y que vería la luz dos años después, según el cual el presidente de la RFEF habría pagado fiestas privadas con dinero de la institución.

    El encargado de poner pie en pared de este hecho fue su tío y antiguo jefe de Gabinete, Juan Rubiales, quien se refirió a “una orgía con tarjetas de la Federación” a la que el presidente invitó “a un grupo de ocho o diez chicas jóvenes”. Juan Rubiales lamentó acoso laboral al denunciar los hechos y negarse a ‘seguir la corriente’ a su sobrino y guardar silencio ante sus exabruptos.

    Sueldo inflado

    La Federación no solo ha cerrado filas hasta ahora en torno a Rubiales, sino que le ha premiado en sueldo. Ejemplo de ello es que el 30 de mayo de 2022 se aprobó la cantidad a cobrar de Rubiales, nada despreciable: 675.7612, 87 euros al año, más 3.000 de ayuda para el pago de la hipoteca.

    Justificar lo injustificable

    No es solo la gravedad de los hechos aquí contados, sino las explicaciones a la altura de los mismos que el presidente ha dado constantemente. Antes de lo de hoy, en la retina de todo el mundo queda la rueda de prensa que concedió en la ciudad de Las Rozas tras el escándalo de la Supercopa. Cuando muchos pensaron que podía dimitir, se presentó -al igual que en la presente ocasión- como víctima y puso en valor los esfuerzos de la Federación en el fútbol femenino. Parece el día de la marmota.

    En una mañana igualmente para el recuerdo -quizá no tanto como la última- centró el tiro el acento en unas filtraciones “mafiosas”. “No creo que llegue al punto de que me encuentren tirado en la cuneta con un disparo en la nuca, pero si me han hecho esto con el móvil, ¿por qué no me van a meter cosas en el móvil o un saco de cocaína en el maletero?” o  “Que estemos hablando de un debate ético cuando la información o la supuesta información me la han sacado del móvil” fueron algunas de las afirmaciones vertidas aquel día en el que dejó claro que era una persona honesta porque “ni fuma, ni bebe” y, sobre todo, muy feminista porque gracias a él las mujeres de Arabia Saudí tienen baños en los estadiosLas justificaciones de este viernes para no dar un paso al lado -lecciones de movimiento feminista mediante- son, sencillamente, históricas

jueves, 24 de agosto de 2023

 


El capricho de Feijóo nos va a salir muy caro a los españoles


A día de hoy Feijóo y Abascal

 constituyen un pack y el gallego no

 tiene los apoyos para ser presidente

 del Gobierno

ElPlural

Miguel Ángel Heredia Díaz

23-8-23


Se resolvió la incógnita. Felipe VI ha encargado la investidura a Feijóo. Pero el aún líder del PP, sabe que su investidura está abocada al fracaso. No tiene los apoyos parlamentarios necesarios y lo sabe. ¿Y si sabe que va a perder, para qué se presenta? Pues para limitar al máximo el tiempo, solo dos meses tras una investidura fallida, que tendrá Pedro Sánchez para conseguir un acuerdo de gobierno. El expresidente gallego sueña con unas nuevas elecciones y fantasea con un milagro.

El capricho de Feijóo nos va a salir muy caro a los españoles. Porque aunque la derecha no quiera hablar de ello, su “investidura fake” retrasa la aprobación de unos nuevos Presupuestos Generales del Estado y esto repercute en las pensiones, en la subida de los salarios de los funcionarios, en las becas o en la Ley de dependencia, pero a él le da igual. ¿No hay nadie dentro del PP con la valentía de decirle al líder que su estrategia es un disparate y daña a los ciudadanos y ciudadanas?

Feijóo quiere la investidura para su minuto de oro, para repetir por milésima vez que ganó las elecciones. Pero, ¿Por qué no asume de una vez que no va a gobernar? ¿Por qué trata de torpedear que haya cuanto antes un gobierno en nuestro país evitando así el riesgo de que se pueda dañar nuestra economía y nuestro empleo? ¿Por qué tras dos derrotas, va a por la tercera?

Perdió el 23 de julio, cuando no obtuvo los resultados electorales que preveían todas las encuestas de los medios de derechas. El ansiaba 160 o más diputados para el PP, pero obtuvo 137. Y no sumaba con la ultraderecha de Vox de ninguna de las maneras.

Volvió a perder el 17 de agosto en la votación por la Presidencia del Congreso, su candidata, Cuca Gamarra, solo obtuvo 139 votos, frente a los 178 que consiguió la diputada socialista y expresidenta balear Francina Armengol.

Y ahora, volverá a fracasar en la investidura, porque se ponga como se ponga, no tiene votos para conseguir ser presidente. Solo lo apoyará Vox, un diputado de UPN y otro de Coalición Canaria. Solo suman 172 votos a favor y 178 en contra.

¿Y por qué está tan solo Feijóo? ¿Por qué nadie salvo Vox y dos grupos minoritarios lo apoyan? Pues porque Feijóo es tan de ultraderecha como Abascal. A día de hoy Feijóo y Abascal constituyen un pack. Y la mayoría del Congreso de los Diputados ha impuesto un cordón sanitario a la extrema derecha y nadie quiere hacerse una foto con quien defiende postulados contra los derechos a la mujeres o al colectivo LGTBI.

Feijóo es de ultraderecha y no se oculta, porque, cómo si no, iba a estar 77 segundos de reloj deshaciéndose en elogios a los diputados de Vox y a su presidente Santiago Abascal por su apoyo. Alabando la unión de PP-Vox en distintas instituciones, comunidades y ayuntamientos donde gobiernan y compartiendo los recortes en derechos y libertades. Por eso se aleja cada día más del sentir de Europa y de lo que piensa mayoritariamente la ciudadanía de nuestro país, porque 12 millones de españoles y españolas dijeron no a retroceder y a derogar.

Aunque al aún líder del PP le da igual todo esto. Lo único que quiere es ir a nuevas elecciones generales, para ver si rasca un puñado de votos más. Sabe que su tiempo se agota y que más pronto que tarde terminará como Casado.

Pero el interés personal y político de Feijóo está perjudicando a España y a los españoles, porque bloquea el presente y el futuro de nuestro país. Por una parte difumina el importante papel que nuestro país debería jugar al frente de la Presidencia del Consejo de la Unión Europea y por otro retrasa “sine die” la elaboración y aprobación de los Presupuestos Generales del Estado para el próximo año.

España ha asumido desde el 1 de julio hasta el 31 de diciembre de este año, por quinta vez en la historia, la Presidencia del Consejo de la Unión Europea. Los objetivos marcados por el presidente Pedro Sánchez eran los de reindustrializar la UE y garantizar su autonomía estratégica abierta; avanzar en la transición ecológica y la adaptación medioambiental; impulsar una mayor justicia social y económica y reforzar la unidad europea. El estar con un gobierno en funciones durante aún varios meses dificulta el liderazgo de nuestro país en Europa.

Pero además, el desvarío de Feijóo, supone retrasar los presupuestos de 2024, lo cuál tendrá repercusión en el fortalecimiento de las políticas sociales, en las políticas favorecedoras de creación de empleo, en las ayudas a autónomos, en incentivos a empresas, en el Bono de Alquiler Joven, en las compensaciones a afectados por incendios o en el fortalecimiento de las partidas contra la sequía, por citar solo algunos ejemplos.

Feijóo volverá a perder por tercera vez y lo sabe. No será presidente del Gobierno porque no tiene votos, porque la mayoría del Congreso de los Diputados no quieren a la ultraderecha recortando derechos y libertades y dirigiendo nuestro país. En España solo hay una mayoría parlamentaria posible y esta es progresista. Una mayoría liderada por Pedro Sánchez como Presidente. La única alternativa es reeditar un Gobierno de progreso que consolide avances en derechos y libertades, que siga haciendo crecer el empleo y mejorar nuestra economía. Sr. Feijóo no nos haga perder más tiempo a los españoles.