El
regreso de Oltra y la última oportunidad de unificar a la izquierda
valenciana
ValenciaPlaza
Ximo
Aguar
VALÈNCIA.
La izquierda valenciana se encuentra, o debería encontrarse, en un
proceso de reflexión tras los acontecimientos que vienen
sucediéndose en la Comunitat desde la derrota electoral en las
autonómicas y locales de 2023, que terminó con la pérdida de la
gran mayoría de las instituciones en las que gobernaron los últimos
ocho años.
Superado
el ecuador de la legislatura, y a falta de menos de dos años -como
mucho- para la siguiente cita con las urnas, el panorama no resulta
demasiado halagüeño, aunque las circunstancias han permitido que
existan ciertas opciones de desbancar al gobierno liderado por el
popular Carlos
Mazón con
Vox como socios parlamentarios.
La
catástrofe de la Dana ocurrida el pasado 29 de octubre, que se saldó
con 229 víctimas mortales en la provincia de Valencia, ha
incrementado de forma meteórica el desgaste del jefe del Consell,
que hasta ese momento transitaba por un mandato relativamente
tranquilo que auguraba una consolidación o incluso un incremento de
la mayoría cosechada en 2023.
Sin
embargo, la envergadura de la tragedia reinició la legislatura.
Modificó el escenario político y abrió las posibilidades de que
pudiera producirse un vuelco electoral en la siguiente visita a las
urnas, algo inédito hasta ahora en la Comunitat, donde el partido
que ha entrado en el Palau siempre ha estado, al menos ocho años al
frente de la Generalitat.
Pasan,
no obstante, los meses, y las fuerzas de la oposición, PSPV y
Compromís siguen sin repuntar de forma clara ni rentabilizar la
delicada situación del jefe del Consell, cuestionado por su gestión
el día de la Dana. Es más, en los sondeos publicados estos meses se
apunta como máximo, a un empate técnico entre bloques cuando no a
una victoria de la derecha con un ascenso de Vox y un PP resistiendo.
Tal
y como ha informado este diario,
los liderazgos en las distintas formaciones valencianas están
atravesando momentos difíciles; ya sea por causa directa de la Dana,
como Mazón; como por la escasez de novedades, el caso de
Compromís con Joan
Baldoví como
referente; o la falta de consolidación, fase en la que se encuentra
la socialista Diana
Morant.
En
este contexto, no son pocos en la izquierda valenciana (militantes
y simpatizantes), los que observan de reojo o animan sin rubor, la
posibilidad de que la exvicepresidenta del Consell y referente de
Compromís Mónica
Oltra,
resurja para aterrizar de nuevo en la primera línea política.
Prueba
de ello es la expectación que genera cualquier participación de
la abogada en charlas o conferencias en las que puntualmente viene
participante. La última
programada,
que ha vuelto a intensificar el runrún sobre su futuro político, es
la prevista para el próximo 3 de octubre: un seminario de Esquerra
Unida (EUPV) bajo el título 'Feminismo para avanzar en derechos' en
el que compartirá jornada con, entra otras, la coordinadora general
del partido, Rosa
Pérez,
y la ministra de Juventud e Infancia, Sira
Rego. Un
acto que se celebrará en la sede central del partido en València,
partido en el que curiosamente, Oltra militó durante años hasta que
fue expulsada en 2007 por promover el relevo de la entonces líder
del partido, Glòria
Marcos,
como portavoz en Les Corts.
Desde
entonces, ha llovido mucho y en los últimos años se han producido
distintas alianzas electorales entre las fuerzas progresistas
situadas a la izquierda del PSPV-PSOE. ¿Es esta la línea a la que
está enfocada Mónica Oltra de cara a las próximas elecciones?J
oto:
_Fuentes
próximas a la exvicepresidenta se limitan a señalar que se
encuentra en "un proceso de reflexión" respecto a la
dirección que debe tomar la izquierda frente al avance de la extrema
derecha. Algo que se observa en algunas de sus últimas
intervenciones, como la protagonizada el es de agosto en
unas jornadas organizadas por
la UCE, donde instó a "reconstruir el parámetro moral de la
fraternidad" porque "el discurso fascista" ya era
"hegemónico".
"La
fraternidad es el elemento clave para sobrevivir como especie",
sentenció, en una sesión en la también se mostró crítica con la
izquierda: "Entonces, cuando tú estás triturando a otro ser
humano y estás asumiendo los parámetros morales de la ley de la
selva, del neoliberalismo, de que el más fuerte es el más cruel, el
que más grita y el que más achanta al otro, si tú eso desde la
izquierda también estás practicándolo, ¿quién eres? Porque si
hacemos como ellos, somos ellos. ¿Cómo vamos a poner en marcha
proyectos de izquierda si no somos capaces de entender, vivir y
defender la fraternidad?", se preguntó, para lanzar otros
dardos a las formaciones progresistas respecto a la De esta manera,
se aprecia en la exvicepresidenta su preocupación por el avance de
la extrema derecha pero también una crítica a la izquierda que
parece apuntar a un necesario cambio en la perspectiva y manera de
hacer política si se pretende aunar fuerzas y llevar a máximos la
movilización del voto -ese sería el objetivo de fondo- de cara a
una cita electoral.
Esta
intención de asentar y apuntalar un discurso previo,
contraponiéndolo con el ascenso de la extrema derecha, parece tener
como objetivo invitar a la reflexión de las distintas fuerzas de la
izquierda de cara a posibles acuerdos futuros. Unos pactos que, a
menudo, se han convertido en tensas negociaciones internas donde la
prioridad ha sido el reparto del pastel previo de cada uno de los
partidos implicados y no los objetivos de fondo. Como apuntaban
fuentes próximas a Oltra preguntadas por este diario, esto cuadraría
con la filosofía que viene repitiendo la dirigente desde hace
años: "Primero va el qué, luego el cómo y, por último,
el quién".
Es
por ello que, las citadas fuentes, se alejan de lo que consideran
"ruido" en torno a la exvicepresidenta. Así, descartan que
Oltra haya protagonizado o se encuentre en negociaciones con Ens
Uneix para ser candidata a la Alcaldía de València y tampoco creen
que se haya planteado siquiera un papel como cabeza de lista para
Compromís en ninguna institución concreta para la exvicepresidenta.
"Está alejada de la primera línea de la política pero sin
dejar de estar en ella. Se limita a hacer reflexiones sobre lo que
está pasando, como es la inmersión fascista en la que vivimos,
y se plantea cómo debería reaccionar la izquierda ante esta
situación. Unas reflexiones que también deberían hacer otros",
comentaron desde su entorno.