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domingo, 15 de febrero de 2026
El 14 de febrero de 2009 muere en Barcelona, Catalunya, Luis Andrés Edo. Militante anarcosindicalista y resistente antifranquista nacido el 7 de noviembre de 1925 en los cuarteles de la Guardia Civil de Caspe, Zaragoza, Aragón. Luis Andrés Edo. Militante anarcosindicalista y resistente antifranquista.
Con un año se trasladó con su familia a Barcelona, su padre guardia civil, Román Andrés, fue destinado al nuevo cuartel del barrio barcelonés de Sants.
De familia católica, en este barrio, educado por sacerdotes y monjas, pasó su infancia. La Revolución de 1936 lo marcó profundamente, así como la educación recibida en las escuelas del Consejo de la Escuela Nueva Unificada (CENU).
En 1939 empezó a trabajar limpiando maquinaria y locomotoras y realizando otros trabajos para la Red Nacional de Ferrocarriles Españoles RENFE, “nido” de numerosos militantes anarcosindicalistas, donde dos años más tarde pasó a aprendiz de maquinista.
En 1941 se afilió a la clandestina Confederación Nacional del Trabajo (CNT). Quedó en RENFE hasta 1946, cuando fue detenido por robar patatas de un tren, como parte de la campaña de “redistribución” de alimentos que llevaba la CNT en aquellos años de hambre, y encerrado un tiempo en prisión.
Cuando salió de la cárcel, pasó a trabajar en el vidrio, fabricando termómetros, un trabajo insalubre que le causará graves y permanentes problemas de salud al ingerir mercurio y ácido fluorhídrico.
En octubre de 1947 fue llamado a filas para hacer el servicio militar, dos meses después desertó, cruzando clandestinamente la frontera vestido de militar hacia Francia, instalándose en Dijon, donde se afilió a la CNT y a las Juventudes libertarias. En esta época realizó varias incursiones clandestinas en la Península.
En 1952, en medio de una fuerte represión contra la CNT del Exilio por parte de las autoridades francesas a raíz del atraco frustrado a un tren en Lyon el año anterior en el que resultaron muertas tres personas y nueve heridos, volvió a Barcelona, ya que la policía francesa hacía la vida imposible a los exiliados anarquistas.
En agosto de ese año, fue detenido por deserción y encerrado hasta octubre de 1953, cuando fue reincorporado a filas.
A comienzos de 1954 desertó de nuevo, pero fue nuevamente arrestado y pasó seis meses encarcelado en el castillo de Figueres. Al salir, se exilió definitivamente en Francia, integrándose en el movimiento de resistencia libertario antifranquista.
En 1955, en París, se relacionó mucho con Laureano Cerrada Santos, otro anarquista antiguo empleado de la RENFE y figura clave en la resistencia antinazi y en las redes de evasiones, además de especialista en falsificación de todo tipo de documentos y billetes.
En la capital francesa contacto con las Juventudes Libertarias y con varios miembros de la resistencia antifranquista, como el guerrillero urbano Quico Sabaté y el miembro de la Comisión de Defensa de la CNT José Pascual Palacios, responsable de coordinar los grupos de acción que operaban en la Península.
En 1959 organizó una reunión entre el comunista Valentín González “El Campesino” y Quico Sabaté sobre coordinación. En estos años trabajo en el Teatro Alhambra-Maurice Chevalier de Paris como asistente del pintor de decorados Rafael Aguilera, héroe de la Guerra Civil y de la Resistencia francesa, al tiempo que cenetista.
Aguilera mantuvo un importante depósito de armas en París para la Comisión de Defensa de la CNT y uno de sus escondites estaba en su taller de la buhardilla del Teatro Alhambra, donde
Luis Andrés Edo y Lucio Urtubia limpiaban y custodiaban estas armas. A comienzos de los años sesenta fue nombrado secretario de la Alianza Obrera, entre la CNT, la Unión General de Trabajadores (UGT) y el Sindicato de Trabajadores Vascos (STB), secretario de Propaganda del Comité Nacional de la CNT, secretario de la Federación Local de la CNT de París, secretario general del Comité Peninsular de la Federación Ibérica de Juventudes Libertarias (FIJL) en el Exilio.
En estos años se relacionó con : Cipriano Mera, Joan García Oliver y Octavio Alberola, miembros de la organización “Defensa Interior (DI)”, sección clandestina del Movimiento Libertario Español (MLE) en el Exilio.
En mayo de 1965 reivindicó, en nombre del “Grupo Primero de Mayo”, grupo sucesor de “Defensa Interior”, en una conferencia de prensa clandestina en Madrid el secuestro del 30 de abril en Roma del nuncio apostólico español ante el Vaticano Marcos Ussía para exigir la libertad de todos los detenidos políticos del franquismo.
En abril de 1966, mientras era secretario de la CNT parisina, dio una conferencia de prensa clandestina en Madrid de condena del cincpuntismo y poco después se reunió clandestinamente con grupos de militantes con el fin de contrarrestar las maniobras cincpuntistas.
El 25 de octubre de 1966 fue detenido por la Brigada Político-Social (BPS) con cuatro compañeros, debido a la delación del agente policial Inocencio Martínez, acusado de planear el secuestro del jefe de las Fuerzas Armadas estadounidenses en el Estado español, el contraalmirante Norman Gillette “Operación Durruti”, por añadidura, del político argentino exiliado Juan Domingo Perón.
También fue acusado de complicidad en el secuestro de Ussía. En la cárcel de Carabanchel conoció al activista anarquista escocés Stuart Christie. Con el apoyo de un grupo de acción parisino intentó huir de la cárcel en dos ocasiones. Juzgado el 4 de julio de 1967, el Tribunal de Orden Público lo condenó cuatro días después a tres años de prisión por asociación ilícita “miembro de las Juventudes Libertarias”, a seis años por posesión ilegal de armas, y una multa de 25.000 pesetas por posesión de documentación falsa.
La sentencia hubiera sido más dura si hubiera sido juzgado en consejo de guerra, como era lo normal, encausado bajo la ley militar por “bandolerismo y terrorismo”.
En 1968 un colaborador franquista le acusará de haber realizado acciones terroristas en Bélgica, pero fue absueltos de estas acusaciones por falta de pruebas. Después de pasar por las cárceles de máxima seguridad de Soria, de Segovia y Jaén, donde organizó comités de fuga y montó numerosas huelgas de hambre y motines, purgó muchos de meses en celdas de càstigo, puesto en libertad en 1972.
En junio de 1974, fue detenido de nuevo acusado de asociación ilícita por su pertenencia a los Grupos de Acción Revolucionaria Internacional “GARI”, por complicidad en el secuestro en París del banquero Baltasar Suárez y por la campaña de denuncia contra el asesinato legal de Salvador Puig Antich.
El 17 de febrero de 1975 por este cargos fue condenado a cinco años de prisión, de los que cumplió dos, ya que salió en libertad gracias a la amnistía posfranquista, a pesar de haber organizado un gran motín durante su estancia en la cárcel Modelo de Barcelona.
En 1976 se separó de su compañera Rosita, con quien había tenido dos hijos: Helios y Violeta, ya que él no quiso volver a París y ella no quería vivir en Barcelona.
En estos años participó activamente en Barcelona en la reconstrucción de la CNT desde el Comité Regional de Catalunya y fue uno de los organizadores del famoso mitin de Montjuïc del 2 de julio de 1977 y de las Jornadas Libertarias de aquel año, además de realizar numerosos mítines por todas partes.
En 1978 empezó su relación con Doris Ensinger, con quien permanecerá hasta su muerte.
El 4 de octubre de 1980, justo antes del juicio de los acusados por el “Caso Scala” este mismo año publicó, con otros, en relaciones con el caso Scala, fue detenido por la policía del ministro del Interior Rodolfo Martín Villa, acusado de creación de una “formación terrorista”.
La fiscalía pidió 20 años de prisión, pero salió en libertad provisional en agosto de 1981 y su caso se cerró definitivamente en 1984 por falta de pruebas.
En 1985 fue el responsable de Solidaridad Obrera y dos años más tarde fue nombrado secretario general hasta el 1989 de la CNT de Catalunya, en medio de fuertes luchas internas.
En 1988 presidió el Pleno de la Regional catalana cenetista en Badalona. A raíz de todas estas disputas, entró a formar parte de la CNT desfederada, en 1997 fue elegido secretario.
Durante los últimos años de su vida luchó especialmente para la restitución del patrimonio y de los bienes requisados por el franquismo a la CNT y por la revisión del “Caso Granado-Delgado”, colabora con la Fundación de Estudios Libertarios y Anarcosindicalistas (FELLA) y con el Ateneo Enciclopédico Popular (AEP) y fomentó el “municipalismo libertario”.
Encuentran textos suyos en Boletín FELLA, Catalunya, CNT, Construcción, Extremadura Libre, Historia Libertaria, La Letra A, Nada, Presencia, Solidaridad Obrera, Tinta Negra, etc.
En 2002 publicó La Corriente “originalmente titulado” El pensamiento antiautoritario, una antología de sus ensayos en prisión, donde desarrolla sus ideas sobre el pensamiento y la acción anarquistas, que se alejan del sindicalismo y se acercan al situacionismo.
En 2006 publicó sus memorias, La CNT en la encrucijada. Aventuras de un heterodoxo. Durante sus últimos siete años la grave enfermedad que padecía lo debilitó seriamente. Luis Andrés Edo murió el 14 de febrero de 2009 en Barcelona. A causa de una insuficiencia cardiorrespiratoria.
Pilar Eyre revela lo que esconde la foto de Aznar y Juan Carlos I: “No se tragaban”
La periodista recuerda los desplantes y tensiones entre ambos después de que el expresidente alabara al emérito como “rey de las libertades”
ElPlural
14-2-26
La fotografía difundida por el expresidente del Gobierno José María Aznar junto al rey emérito Juan Carlos I ha generado un intenso revuelo político y mediático. Pero más allá del posado y del mensaje que lo acompañaba - en el que el exlíder del PP hablaba de su “reencuentro con el Rey de las libertades y la democracia en España” -, ha sido el comentario de la periodista y escritora Pilar Eyre el que ha puesto el foco en la intrahistoria de una relación marcada por desencuentros.
La imagen, compartida en Instagram por Aznar, muestra a ambos sentados en lo que parece el salón de un hotel. El expresidente sonríe mientras estrecha la mano derecha del emérito, que aparece relajado y con buen aspecto. Aunque no ha trascendido la fecha exacta en la que fue tomada, todo apunta a que se trata de un encuentro reciente. La instantánea no ha tardado en circular por redes sociales y abrir debate.
Sin embargo, el comentario más incisivo no se produjo en Instagram, sino en la red social X. Allí, Pilar Eyre lanzó un mensaje que ha servido para contextualizar el significado político y personal de la fotografía. “Es curioso porque en su época no se tragaban”, escribió la periodista, en alusión a la etapa en la que Aznar ocupaba la Presidencia del Gobierno y Juan Carlos I ejercía como jefe del Estado.
Eyre fue más allá y recordó dos episodios que, a su juicio, evidencian la frialdad que caracterizó la relación entre ambos. Según apuntó, Aznar habría puesto fin a determinadas asignaciones económicas vinculadas a las “amistades particulares” del monarca, una decisión que no fue bien recibida en el entorno del emérito. Además, subrayó que, al término del mandato del líder popular, el rey no le concedió ningún título nobiliario, un gesto que sí tuvo con otros presidentes.
El comentario de la escritora introduce así una lectura distinta del reencuentro: la de dos figuras que, pese a haber compartido una etapa clave de la historia política reciente, no mantuvieron precisamente una relación fluida. El contraste entre el pasado y el presente - entre los desencuentros y el actual mensaje de elogio - ha alimentado las interpretaciones.
La publicación de Aznar se produjo el mismo día en que Juan Carlos I atendía brevemente al periodista Carlos Herrera en la cadena COPE. En esa conversación, el emérito aseguró encontrarse “excelentemente bien” de salud y expresó su deseo de regresar pronto a España. Con tono distendido, reconoció que arrastra los achaques propios de la edad, pero insistió en su buen estado general.
sábado, 14 de febrero de 2026
1. Francisco Correa: considerado el cabecilla de la trama, condenado a 51 añosy 11 meses de prisión.
2.Pablo Crespo: exsecretario de Organización del PP gallego de 1996 a 1999, condenado a 37 años y 6 meses.
3. Álvaro Pérez Alonso 'El Bigotes': absuelto.
4. José Luis Izquierdo: señalado como el "contable" de la Gürtel, condenado a 17 añosy 7 meses.
5. Isabel Jordán Goncet: exadministradora de empresas de la trama, condenada a 14 años y 10 meses.
6. José Javier Nombela Olmo, exasesor en el Ayuntamiento de Madrid, condenado a 3 años y 6 meses.
7. Luis de Miguel Pérez: abogado, condenado a 12 años y 9 meses.
8. Alicia Mínguez Chacón: administradora de empresas de la trama, condenada a 3 años y 6 meses.
9. Pablo Ignacio Gallo Alcántara: encargado de elaborar las declaraciones tributarias del Grupo de Correa, condenado a un año.
10. Luis Bárcenas Gutiérrez: exgerente y extesorero del PP, condenado a 33 años y 4 meses de prisión.
11.Ángel Sanchís Perales: tesorero de Alianza Popular de 1982 a 1987, condenado a un año.
12. Alberto López Viejo: exconsejero de Deportes de la Comunidad de Madrid con Esperanza Aguirre de presidenta, condenado a 31 años y 9 meses.
13. Guillermo Ortega Alonso: exalcalde de Majadahonda, condenado a 38 años y 3 meses.
14.Jesús Sepúlveda Recio: exalcalde de Pozuelo de Alarcón de 2003 a 2005, exsenador y exmarido de Ana Mato, condenado a 14 años y 4 meses.
15.Ricardo Galetoe Quecedo: exconcejal de Estepona, condenado a 7 años y 3 meses.
16.Jesús Merino Delgado: exdiputado del PP por Segovia, condenado a 3 años y 7 meses.
17. Carlos Clemente Aguado: exviceconsejero de Inmigración en la Comunidad de Madrid, condenado a 5 añosy 9 meses.
18.Pedro Rodríguez Pendás: exasesor de López Viejo, condenado a 3 años.
19. Roberto Fernández Rodríguez: exedil de Hacienda en Pozuelo, condenado a 11 meses.
20. José Antonio Sáenz Jiménez: exconcejal de Medio Ambiente de Pozuelo de Alarcón, absuelto.
Área de Nuevas Tecnologías del Ayto. de Majadahonda, absuelto.
21. Luis Valor San Román: exdirector del Área de Nuevas Tecnologías del Ayto. de Majadahonda, absuelto.
22.Juan José Moreno Alonso: exedil de Majadahonda, condenado a 15 años y 2 meses.
23.Rosalía Iglesias Villar: esposa de Luis Bárcenas y exempleada del PP, condenada a 15 años y un mes de cárcel.
24.María del Carmen Rodríguez Quijano: exmujer de Correa, condenada a 14 años y 8 meses.
25.Teresa Gabarra Balsells: esposa de Alberto López Viejo, condenada a 4 años.
26.Ángel Sanchís Herrero: hijo del extesorero Ángel Sanchis Perales, condenado a un año.
27.Jacobo Ortega Alonso: hermano de Guillermo Ortega, absuelto.
28.José Luis Peñas Domingo: exedil de Majadahonda que destapó el 'caso Gürtel', condenado a 4 años y 9 meses.
29. Iván Yáñez: considerado el testaferro de Bárcenas, condenado a 3 años.
30.Antonio Villaverde: presunto testaferro de la trama, condenado a 8 años y 2 meses.
31.Alfonso García-Pozuelo Asins: expropietario de Constructura Hispánica, condenado a 2 años sustituibles por multa.
32.Jacobo Gordon Levenfeld: exsocio de Alejandro Agag, yerno del expresidente del Gobierno, José María Aznar, condenado a 5 meses.
33. Jesús Calvo Soria: empresario, condenado a 6 meses.
1. Partido Popular: condenado a pagar 245.492 euros.
2.Ana Mato Adrover: exministra de Sanidad, condenada a pagar 27.857 euros.
3.Gema Matamoros: esposa del exalcalde de Majadahonda, Guillermo Ortega, y exconcejala del PP en Las Rozas, condenada a pagar 45.066 euros.
¿Mafia o democracia?
José Carlos Medina
LA GUERRA ESA, QUE DICEN, QUE PERDIMOS TODOS
2ª parte
Si uno lo analiza fríamente la cosa es demasiado simple. El ejército, garante de la integridad territorial del Estado y defensor, bajo juramento, de los ciudadanos que lo integran, decide que el gobierno, al que ha elegido libremente el pueblo, no es el que debería ser en función de su propio criterio y probablemente inducido por intereses arcanos. Bajo ese criterio, una parte importante de ese ejército, decide dar un golpe de Estado por la fuerza con la intención de tomar el poder e instaurar otro régimen de signo contrario más acorde a sus intereses, creencias y gustos. Al no conseguirlo, y viendo la oposición ciudadana a dicho golpe, decide que todo aquel que se oponga será detenido, encarcelado o fusilado sumariamente, sin acusación formal, ni cargos, ni juicio previo. Y ya de paso sacar al ejército afín a la calle e ir conquistando a cañonazos, plaza a plaza, todo el territorio nacional quitándose de en medio a todo el que se oponga. Eso sí, buscando aliados afines dentro y fuera de las fronteras. Es decir, un ejército equipado y mantenido por los ciudadanos mediante sus impuestos, que en vez de protegerlos, que es su cometido, se dedica a encarcelarlos, hacerlos desaparecer o fusilarlos al alba, respondiendo a intereses particulares e ideológicos. En fin, resumido eso es lo que pasó.
Pero déjenme decirles que un ejército así no lo integran soldados, sino principalmente suboficiales, oficiales, jefes y generales fanáticos, sicarios asesinos, que responden a apegos espurios, tendencias ideológicas conservadoras, e intereses oscuros que nada tienen que ver con la “Patria” y con su defensa. Son esos que dicen <<”Salvar a la patria”>> y que siempre lo hacen cuando nadie les ha pedido ayuda, excepto la oligarquía, la aristocracia, la nobleza, la banca, los latifundistas, los del clero, la burguesía, y los ilusos que creen que ese ejército, subvencionado por la derecha (Banca Marx, III Reich, fascismo italiano y compañía) les van a resolver sus problemas de habitabilidad, sustento, sanidad, educación y progreso. En definitiva ese ejército sublevado es lo que era, como quedó demostrado.
PERIODO 1939 - 1947
Los peores años de la dictadura fueron los ocho siguientes al finalizar la “Contienda”. Llamarla guerra es un eufemismo macabro para darle justificación al genocidio que se realizó en nuestro país ya que para que haya una guerra tiene que haber una declaración formal de la misma. En la guerra son combatientes y, a menudo, civiles colaterales; en el genocidio, los civiles son seleccionados por su identidad e ideología. La represión fue brutal dentro y fuera de nuestras fronteras. Se hicieron purgas meticulosas de ciudadano en ciudadano, barrio por barrio, pueblo por pueblo, ciudad por ciudad. Nadie escapaba al control del régimen. Se estimulaba y premiaba a los ciudadanos que delataban a sus vecinos aunque fuera sin pruebas, ya se era culpable antes del juicio. Juicios farsa sin garantías procesales ecuánimes y sin ni siquiera defensa. Había prisa por purgar y se hacían juicios sumarísimos de hasta 20 personas a la vez. Eso da una idea de qué tipo de justicia se impartía en aquellos años y siempre juzgados por la justicia militar. Ya saben el dicho <<La justica militar es a la justicia lo que la música militar es a la música”>>
Pero no hubo sólo cientos de miles de desaparecidos forzosos entre hombres y mujeres, también estaba la desaparición forzada infantil. Niños robados a sus padres y familias para reasignarlos a familias adeptas al régimen franquista. En esos “secuestros” tuvo mucho que ver la Sacrosanta Iglesia Católica que colaboró con el régimen franquista para salvar a esas “criaturitas” de caer en las garras del diabólico comunismo, y que dicha práctica trascendió hasta la década de los 70-80. Acuérdense del caso de Sor María. Y ya que hablamos de la curia católica alineada con el régimen, también habría que hablar del papel que jugó la Iglesia durante y después de la guerra. Los casos flagrantes de delación a ciudadanos trasgrediendo el secreto de confesión. El cobro de sustanciosas “Dádivas”, en metálico o en propiedades por emitir informes de buena conducta cristiana para exonerar a presos, incluso se daban casos de exigencia de “Favores de cama” a las mujeres e hijas de los encarcelados. Nunca existió en el bando vencedor el sentimiento de reconciliación, ese que ahora tanto reivindican: lo que se quería era una cruel venganza; y cuanto más larga, mejor.
Y los golpistas se hartaron de venganza hasta empalagarse. Tan es así que tras de la “Contienda”, que no guerra, extendieron sus tentáculos incluso más allá de nuestras fronteras. A los republicanos huidos se les persiguió incluso fuera de España. Tras cruzar la frontera de los pirineos, huyendo de la represión franquista, los putos “Gabachos” les hicieron un recibimiento hostil y recluyeron en campos de “refugiados” a más de 550 mil españoles en condiciones infrahumanas. Campos que no eran campos, sino arenales vallados con alambre de espino en playas batidas por el viento, las olas y la humedad. Argelès-sur-Mer, Saint-Cyprien, Le Barcarès, Gurs, etc. Sin el menor tipo de consideración y de auxilio por parte de las autoridades francesas y pasando hambre, frio, enfermedades, plagas, etc. muchos murieron en aquellos campos, algunos tuvieron posibilidades y emigraron a América, se calcula que unos 50 mil. Otros (300 mil) viendo la falta de colaboración y la mala disposición de los gabachos, decidieron regresar a España con las consecuencias que ello podía reportar. Imaginen en qué condiciones estaban para preferir enfrentarse a una larga condena e incluso a la muerte. Por último cerca de 200 mil optaron por quedarse y subsistir buscando labores y trabajos en régimen de semiesclavitud, trabajando por poco más que el cobijo y la comida. Francia, la tierra de la “Grandeur” que se envanecía de ser la cuna de la <<”Liberté, Égalité, Fraternité”>> no era más que un espejismo, un trampantojo, un bluf. Al final no eran mejores que los franquistas. Eran xenófobos, clasistas, ecpáticos e insolidarios. Pero no estaban lejos de sentir en sus propias carnes lo mismo que les pasó a los refugiados españoles.
Si para franceses las cosas se pusieron mal, imaginen como se pusieron para los españoles que se quedaron en el país galo. Seis meses después, el 1 de septiembre de 1939, al amigo austriaco de Franco, aquel del bigotito ridículo, le da por invadir Polonia y el 10 de mayo de 1940 los nazis atacan a Francia. En poco más de un mes, el 14 de junio, entran en Paris sin pegar un tiro. El 22 de ese mismo mes firman el armisticio y se crea el conocido como “Gobierno de Vichy”, (Pronazi) a cuyo frente estaba el colaboracionista Mariscal Philippe Pétain ¿A dónde fue la “Grandeur française”, ese “Chauvinisme” tan francés? Con ese gobierno “Títere” a los españoles se les puso el tema “Muy crudo”. Los campos de refugiados pasaron a ser campos de concentración. El trabajo en semiesclavitud se convirtió en trabajo forzado, es decir en esclavitud a secas.
Pétain mandó a Madrid, al palacio del Pardo, la lista de republicanos en sus campos de concentración con objeto de que Franco extraditara a aquellos españoles retenidos. Franco hizo una lista con los que le interesó y del resto, la inmensa mayoría, dijo <<”Estos no son españoles, hagan con ellos lo que quieran”>> Así que el gabacho colaboracionista se los entregó al “amiguito” de Franco, ya saben, aquel del bigotito ridículo, y este los terminó llevando al campo de concentración austriaco de Mauthausen-Gusen. Los nazis les pusieron en el uniforme de preso un triangulo invertido azul que significaba “Apátrida” con una ese mayúscula en el centro que significaba en alemán (Spanier). Allí fueron 7.533 españoles de los cuales sobrevivieron aproximadamente 2.000. También hubo españoles en otros campos de concentración como Dachau, Buchenwald, Ravensbrück (mujeres) y Sachsenhausen, todos ellos en Alemania.
Al resto se les dieron dos alternativas. Unirse a las Compañías de Trabajadores Extranjeros (CTE) o enrolarse en el ejército o en la Legión Extranjera Francesa. Algunos escaparon y se unieron a la resistencia francesa en la lucha contra los nazis. Cuando acabó la II Guerra Mundial en el 45 muchos españoles en el exilió habían pasado 9 años de calamidad en calamidad. No fue mejor el destino de los que no pudieron huir o que se quedaron. El régimen franquista estigmatizó a cualquiera que tuviera la más mínima relación con “Los rojos”. Esposas, hijos, padres, hermanos, y demás familia serían señalados y marginados de aquella sociedad nacional-catolicista en donde no se les daba tregua, ni cobijo, ni perdón. Una sociedad fanatizada y sometida por la superstición religiosa y el miedo a un régimen represor, asesino y vengativo.
Continuará...
Fernando Rodríguez Calleja
¡ZASCA EN TODA LA BOCA!
¿Cuántos españoles estuvieron en campos de concentración nazis?
En 2019 fallecía el último español que estuvo internado en el campo de concentración nazi de Buchenwald, Alemania.
Vicente García, o Vincent, tal y como rezaba su pasaporte francés, huyó de Cataluña hacia Francia cuando las tropas franquistas entraron en Barcelona. Lo hizo solo, con 14 años. Tras un año en Francia, las tropas nazis invadieron el país y él, que se dedicaba a hacer trabajos para la Resistencia francesa, fue detenido por los alemanes y deportado a un campo de concentración nazi en Alemania: Buchenwald.
Allí le raparon el pelo, le quitaron todas sus pertenencias y le entregaron un uniforme a rayas. Estaba identificado con un número y un triángulo azul con una “s” en su interior. Era el símbolo de los apátridas. Españoles que habían luchado en el bando republicano durante la Guerra Civil, y que los nazis, tras consultar al gobierno franquista, despojaron de toda nacionalidad. Vicente fue uno de los 9.328 españoles que estuvieron internos en campos de concentración nazis.
El campo de concentración en el que más españoles estuvieron internos fue el de Mauthausen, en Austria. De hecho, los franceses lo conocían como “el campo de los españoles”. Fueron estos quienes llegaron en primer lugar, e incluso lo construyeron bajo el yugo nazi. Otros campos como Dachau, Ravensbrück, Bergen Belsen, Auschwitz, Flossenbürg, Natzweiler, Neuengamme, Sttuthof, Sachsenhausen, Gross-Rosen, Aurigny, Guernesey y Neu Bremm también tuvieron españoles en su interior. Estos son los números:
Mauthausen: 7.532 (de los que murieron 4.427)
Dachau y Buchenwald: 1.100
Ravensbrück: 170
Otros: 526
Del total de los 9.328 españoles deportados a campos de concentración, murieron 4.816, sobrevivieron 3.809 y desaparecieron 334. Muchos de los supervivientes no pudieron volver a España tras la finalización de la Segunda Guerra Mundial debido al régimen franquista. Cuando este finalizó en 1975, muchos de ellos pidieron de nuevo la nacionalización española.