¿ES EL PP YA UN PARTIDO NEGACIONISTA?
El Gobierno ya lo dice sin rodeos: el PP empieza a comportarse como un partido negacionista.
No porque griten que el clima no cambia, sino porque votan con la ultraderecha para frenar cada avance climático.
España arde, se inunda, entierra a sus víctimas. Ellos miran para otro lado.
Entre 2023 y 2025, España registró los veranos más calurosos de su historia, incendios de récord y la DANA que dejó 229 muertos en València.
La ciencia es unánime: España está en la primera línea del impacto climático.
El PP vota en Bruselas como si viviéramos en Noruega.
Negacionismo no es solo Trump diciendo barbaridades.
Negacionismo es torpedear la Ley del Clima, retrasar la transición energética y reducir exigencias ambientales en plena emergencia.
Negacionismo es “no negar”, pero actuar como si nada pasara.
En Bruselas, el PP ya vota junto a Meloni, Le Pen y Vox para debilitar el Pacto Verde.
En Madrid, llaman “ideología” a los informes del IPCC.
En los medios, convierten cualquier avance ambiental en una guerra cultural para ganar votos del cabreo rural.
España no está discutiendo teoría climática.
Está gestionando pérdidas humanas, económicas y territoriales.
Cada euro que se frena en transición hoy se paga con miles mañana en incendios, sequía, energía y reconstrucción.
El PP vive instalado en un negacionismo funcional:
No niegan los datos, pero bloquean sus consecuencias políticas.
No niegan la ciencia, pero apoyan al lobby fósil que vive de retrasar la transición.
No niegan el desastre, pero atacan todas las herramientas para evitarlo.
La UE exige una reducción del 90% de emisiones para 2040.
España es uno de los países que más depende de que eso se cumpla.
El PP no solo no acompaña: intenta descarrilar el plan desde dentro.
Mientras tanto, las eléctricas pactaron el cierre nuclear hace años.
El PP usa esa discusión como arma electoral para distraer del verdadero problema: renovables frenadas, eficiencia bloqueada, territorios abandonados.
Lo que vivimos en España no es un debate técnico.
Es un dilema moral:
Defender la vida o defender el negocio fósil.
El PP ya ha elegido. Y no ha elegido a la ciudadanía.
Si queremos seguir investigando, escribiendo y desmontando discursos negacionistas desde el periodismo independiente, necesitamos apoyo económico.
Spanish Revolution no recibe dinero de bancos ni empresas fósiles.
Solo de la gente que quiere seguir informada y despierta.
¿Es el PP un partido negacionista? El clima no espera y la derecha decide mirar hacia otro lado
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