LA DIÓCESIS DE GETAFE Y EL LEGADO DE ZORNOZA: ABUSOS, SILENCIO Y ENCUBRIMIENTO
Durante más de tres décadas, la diócesis de Getafe ha sido un laboratorio de impunidad eclesiástica, donde se repite el mismo patrón: curas que abusan, obispos que trasladan y víctimas que se quedan solas.
UNA
RED DE PODER Y SILENCIO
La diócesis nació en 1991 como una escisión de Madrid. Su primer obispo, Francisco José Pérez, se llevó consigo a su mano derecha: Rafael Zornoza, hoy obispo de Cádiz y denunciado por pederastia.
Desde entonces, tres prelados (Pérez, López de Andújar y García Beltrán) han sido señalados por ocultar o minimizar denuncias de abusos.
Según El País y la lista secreta de la Conferencia Episcopal Española, hay al menos seis casos documentados en Getafe. Ninguno ha pasado por la justicia civil.
CASO
1: EL CURA QUE VIAJÓ CATORCE AÑOS ENTRE PARROQUIAS
El sacerdote José María Carrascosa fue denunciado repetidamente entre 1994 y 2008.
Cada vez que surgía una acusación, la diócesis lo cambiaba de destino: seminario menor, seminario mayor, parroquias de Valdemoro.
Durante todo ese tiempo, Zornoza era su superior directo.
En 2011 fue expulsado del estado clerical. Ese mismo año, Zornoza fue ascendido a obispo de Cádiz.
CASO
2: LAS VÍCTIMAS QUE NO FUERON ESCUCHADAS
El cura Alberto Arrastia abusó de dos menores entre 2001 y 2004.
Uno de ellos, Jorge, trató de contárselo a Zornoza durante un viaje a Italia: “Don Rafael, tengo que hablar con usted de algo que no está bien”.
Zornoza le respondió: “Bueno, bueno, después hablamos”. Nunca lo hicieron.
El otro denunciante, Rafael Arrabé, relató cómo Arrastia lo emborrachó y trató de masturbarlo mientras dormía.
El obispo López de Andújar lo supo desde 2009 y no movió un dedo.
En 2024, la diócesis cerró el caso alegando “falta de pruebas” y sin informar al Vaticano.
CASO
3: CUATRO AÑOS MAREANDO A UNA VÍCTIMA
El sacerdote J.A.F. abusó de un menor entre 1989 y 1992.
La denuncia se presentó en 2021, pero la investigación tardó más de un año en abrirse.
La diócesis concluyó que los hechos eran “verosímiles”, pero el castigo fue una simple amonestación.
El cura sigue ejerciendo en la diócesis de Orihuela-Alicante, bajo la autoridad del obispo José Ignacio Munilla.
La víctima aceptó una indemnización y pidió solo una cosa: que le dijeran al sacerdote que lo perdonaba.
EL
SISTEMA QUE PREMIA EL SILENCIO
Los tres obispos de Getafe —Pérez, López de Andújar y García Beltrán— siguieron la misma doctrina: proteger a la institución, no a las víctimas.
Los agresores fueron trasladados, amonestados o jubilados con sueldo.
Las víctimas, ignoradas o indemnizadas para cerrar los expedientes.
Y Zornoza, lejos de rendir cuentas, siguió escalando en la jerarquía eclesiástica.
EL
PROBLEMA NO ES LA FE, ES LA IMPUNIDAD
La Iglesia española acumula más de 1.200 casos de pederastia reconocidos, pero apenas una decena ha llegado a los tribunales civiles.
El resto se entierra bajo la excusa de los “errores administrativos” o la “falta de protocolos”.
Getafe demuestra que no fue falta de normas, sino exceso de poder y de miedo a la verdad.
LO
QUE LAS VÍCTIMAS ENSEÑAN
Mientras los obispos piden “perdón” en comunicados redactados por abogados, las víctimas siguen en terapia, intentando rehacer sus vidas.
Una de ellas lo resume así:
“Soy católico y no quiero perjudicar a la Iglesia. Pero el proceso se alargó tanto que ya no sé si me he curado o me he rendido.”
EL
PERIODISMO COMO ÚNICO ALTAR
Frente al silencio institucional, solo queda la verdad documentada.
Getafe no es una excepción. Es el espejo de la Iglesia española.
Apoya el periodismo que sigue rompiendo ese silencio:
Artículo completo:
El silencio de Dios: el Vaticano reacciona tarde al escándalo del obispo de Cádiz
https://spanishrevolution.net/el-silencio-de-dios-el...
No hay comentarios:
Publicar un comentario