“Los
hombres TAMPOCO
nos prefieren castas y puras”
La
sociedad está envuelta
en una inmensa burbuja
de hipocresía con
grandes dosis de mentiras, falacias y calumnias que nos afectan
negativamente. El cinismo y el fariseísmo son armas de destrucción
masiva.
El
libro es fundamentalmente
una defensa a ultranza de
la mujer, dirigido
básicamente al público femenino tan denostado, denigrado,
deshonrado, violado...por especímenes, instituciones y estamentos
que no dejan de ser auténticos cacófagos. Puede
parecer la segunda parte de mi primer libro (Los dioses No
las prefiieren castas y puras) aunque con otro estilo. Entré en un
convento de novicia y salí siendo adulta, allí perdí mi virginidad
y cuando me hice seglar lo escribí. En este procuro aleccionar a las
jóvenes, luchar con las adultas mientras voy contando los avatares
que nos ofrece la sociedad cotidianamente. ¿Las mujeres tenemos
alma? Ahí dejo la pregunta.
La
ansiedad que te producirá la lectura del libro viene motivada por el
hecho de que todos los sucesos están avalados con fechas, nombres y
ciudades, por incidentes reales, aunque en más de una ocasión te
pueda parecer exagerado. Son eventos cotidianos que acontecen dentro
de la más absoluta normalidad, sin que el tiempo se detenga ni los
humanos perdamos el ritmo consuetudinario al estar habituados a
convivir con ellos. He preferido llamar a las cosas por su nombre
evitando cualquier eufemismo, lo que comporta cierto malestar en
aquellas personas con la sensibilidad a flor de piel. No es para
menos ante
la miscelánea aberración
política: Desde
Paca
la Culona, su joven ayudante alemán,
bello teniente, en Marruecos, su profundo amaneramiento y un solo
testículo, tal vez el causante de los cuernos que le puso doña
Carmen con su hermano Ramón que murió en extrañas circunstancias
después de proporcionarle una hija que el no podía tener ya que era
estéril, entraba
bajo palio en las iglesias como si fuese la hostia. Asumió el
eslogan de su otro general lisiado mental y físicamente, Millán
Astray, que decía: ¡Viva la muerte!¡Muera la inteligencia!. Para
mayor inri la Iglesia católica permitió que se acuñasen unas
monedas con su efigie y la leyenda: Francisco Franco, Caudillo de
España por la Gracia de Dios. “Si es necesario mataré un millón
de españoles” algo que probablemente cumplió ya que finalizada su
guerra fraticida siguió llenando de cunetas los alrededores de los
pueblos con cientos de españoles que faltan por identificar. General
en grado superlativo y Criminalísimo.
Su férrea
dictadura interminable
con
la instauración de nueva monarquía y un rey majestuoso, ambicioso,
deleznable,
corrupto y vicioso que
compara su pilila con la de un pariente lejano para ver quien la
tiene más larga. Se compró una maquinita para contar los billetes
de su inmensa fortuna y toda su vida le persiguió la inteligencia
pero él siempre fue mucho más rápido. Hasta
el
Sumo Pontífice, Papa anglicano y Rey del Reino Unido, Carlos III,
que anhelaba ser el Tampax
de su amante Camilla
Rosemary Shand
(Parker
Bowles
por su anterior boda) con dos hijos adultos y mas fea que Picio. Esto
podría considerarse un acierto del Rey Compresa sino fuese porque a
su joven y bella primera esposa Lady Di, la casa real le exigió un
certificado de virginidad. Era
imprescindible legitimar, antes
del himeneo,
que
el pellejito elástico permanecía incólume sin tener en cuenta que
esa delgada membrana que cubre la entrada de la vagina puede
rasgarse facilmente practicando ciertos deportes, que algunas mujeres
nacen sin él
y
que practicando sexo oral u anal no le afecta lo más mínimo. .
La
Iglesia Católica es una entidad
plagada de acontecimientos luctuosos: a lo largo de la historia apoyó
a los más sangrientos dictadores y genocidas, torturó y prendió
fuego a miles de mujeres en la hoguera, asesinó a científicos en el
nombre de dios y se ha convertido en el paradigma de la pederastia al
convertirse en la institución con más casos de todo el mundo. Y
para más inri se autodenominan “pro vida”. Hitler mató a seis
millones de personas y la Iglesia, a 41 millones, sin embargo está
mal visto ser nazi pero está bien visto ser católico.
Es
una de las organizaciones más opacas y poderosas del planeta. No
existe ninguna institución que haya protegido a tantos delincuentes,
en tantos países, durante tantos años, ni que haya cometido tantos
crímenes y asesinatos… en el nombre de dios. En la actualidad con
una plaga que remueve sus cimientos, al ser denunciados miles de sus
clérigos por pederastia, con Marcial Maciel Degollado, un mejicano
fundador
de la asociación seglar Regnum Christi y de la congregación
católica Los Legionarios de Cristo, a la cabeza. Un auténtico
criminal con más de sesenta niños violados, incluidos varios de sus
hijos, menores de edad, y casi doscientos por miembros de su
comunidad, sus propios acólitos. El Vaticano era sabedor de su
perversidad y aún así el papa Juan Pablo II lo convirtió en su
protegido predilecto. Santa
Pedofilia y Santa Pederastia.
El
Vaticano, la moderna Sodoma: un nido de víboras donde “el 80% de
los curas son homosexuales” (Frédéric Martel) además de
furibundos homofóbicos. La Sagrada Hipocresía, en ese Gran Armario
están profundamente convencidos, a modo de justificación, que el
propio Jesucristo era gay. “El 60% del clero es gay. Para ascender
en puestos hay que acostarse con Obispos y Cardenales” Ex-Padre
Alberto Curié.
La
signatura de religión se
continua impartiendo en los colegios por curas “titulados”
maestros así como la Historia...Sagrada, para lavar los cerebros. La
Cultura es un arma de construcción masiva.
Aunque debería
sustituirse por la clase
de Sexología.
Resulta inaudito que muchas de nuestras jóvenes piensen que se están
muriendo cuando les llega la primera regla.
Si
hay religión
en las escuelas deberíamos acudir a las iglesias a pensar,
discernir, razonar...
La
mal llamada “violencia de género” con miles de mujeres
maltratadas, asesinadas
y la constante lucha que mantenemos por la igualdad femenina.
Buscamos
el que todas podamos desarrollar nuestros proyectos de vida y que
tengamos los derechos garantizados para ello.
Los
hombres tienen la poca inteligencia que dios le otorgó en el Paraíso
Terrenal a un tal Adán, en la entrepierna. El Supremo se equivocó y
todo el conocimiento se lo inculcó a una tal Eva, la parienta que
extrajo del costillar de ese homínido para que no estuviese solo y
cumpliesen la orden celestial: ¡Creced y multiplicaos!. Aunque no
les proporcionó el “manual de instrucciones” por lo que la
ignorancia y el desconocimiento aún hoy en día, persiste. Os lo
contaré.
El
Santo Prepucio con tantos trocitos de la pilila de Jesucristo en
iglesias y catedrales de todo el mundo da miedo pensar el tamaño que
tendría. La supina ignorancia de Juan Carlos I le hizo creer que su
pene era el más largo.
Es
descarnado, algo brutal, sin concesiones ni tapujos, perífrasis,
circunloquios ni elucubraciones, llamando al pan pan y al vino vino.
Pondrás el “grito en el cielo”, te indignarás, te irritarás al
percatarte de todas las iniquidades, injusticias, maldades que has
leído, con pelos y señales. Intento
con este libro que la lucha por la igualdad no decaiga pese a todos
los inconvenientes con que nos tropezamos cada día, haciendo
hincapié en las barbaridades a las que estamos sometidas las mujeres
en esta sociedad desde tiempos inmemoriales. Procuro ir narrando los
acontecimientos, sucesos, eventos más sobresalientes que de un modo
u otro minimizan nuestra guerra recordándonos la canción que ganó
el X Festival de Benidorm en el año 1.968 Julio Iglesias, con su
primera
canción, “La vida sigue igual”-
Bajo
ningún concepto se pretende ofender a nadie, muchas personas pueden
ver herida su sensibilidad, por lo que prevengo y aconsejo de nuevo,
a todos los que profesen firmes convicciones morales o religiosas, se
abstengan rotundamente de leer el libro. Así como a todas aquellas
con un exacerbado patriotismo, se dejen de berenjenales, soslayen su
lectura, y si lo han ojeado u hojeado formulen una jaculatoria o
plegaria para purificarse. Ahora bien no debéis echarlo a la hoguera
como hacían vuestros antepasados en las plazas de las ciudades y
pueblos. Apelo a vuestra generosidad, permitid que los que no opinan
como vosotros puedan leerlo.
Es
evidente que las mujeres somos mas inteligentes que los hombres por
lo que no se comprende que los hijos lleven primero el apellido del
padre y nosotras, como ocurre en algnos países, pasemos a ser
propiedad de nuestros maridos perdiendo los nuestros. Somos las que
perpetuan la especie...sí, sí claro, con la “colaboración” del
macho que con su escasa aportación (placer sexual y unos bichitos
más o menos belicosos) cumplen lo establecido por la madre
Naturaleza. Y es lo correcto, lo tradicional, pero con los
vertiginosos avances de la ciencia no sería extraño encontrarnos en
las farmacias, por no decir en los supermercados, unas jeringas
cargadas con esos bichitos para inyectar en los dildos. Puede ser la
solución aunque los maridos vayan a las guerras y tarden muchos
meses, incluso años, en volver...o no.
Seamos
sinceras, en realidad lo ideal sería encontrar un hombre, no como
dios manda si no que permanezca dentro de los parámetros de igualdad
que exigimos.
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