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sábado, 24 de enero de 2026

 

Los hombres TAMPOCO nos prefieren castas y puras”



La sociedad está envuelta en una inmensa burbuja de hipocresía con grandes dosis de mentiras, falacias y calumnias que nos afectan negativamente. El cinismo y el fariseísmo son armas de destrucción masiva.

El libro es fundamentalmente una defensa a ultranza de la mujer, dirigido básicamente al público femenino tan denostado, denigrado, deshonrado, violado...por especímenes, instituciones y estamentos que no dejan de ser auténticos cacófagos. Puede parecer la segunda parte de mi primer libro (Los dioses No las prefiieren castas y puras) aunque con otro estilo. Entré en un convento de novicia y salí siendo adulta, allí perdí mi virginidad y cuando me hice seglar lo escribí. En este procuro aleccionar a las jóvenes, luchar con las adultas mientras voy contando los avatares que nos ofrece la sociedad cotidianamente. ¿Las mujeres tenemos alma? Ahí dejo la pregunta.

La ansiedad que te producirá la lectura del libro viene motivada por el hecho de que todos los sucesos están avalados con fechas, nombres y ciudades, por incidentes reales, aunque en más de una ocasión te pueda parecer exagerado. Son eventos cotidianos que acontecen dentro de la más absoluta normalidad, sin que el tiempo se detenga ni los humanos perdamos el ritmo consuetudinario al estar habituados a convivir con ellos. He preferido llamar a las cosas por su nombre evitando cualquier eufemismo, lo que comporta cierto malestar en aquellas personas con la sensibilidad a flor de piel. No es para menos ante la miscelánea aberración política: Desde Paca la Culona, su joven ayudante alemán, bello teniente, en Marruecos, su profundo amaneramiento y un solo testículo, tal vez el causante de los cuernos que le puso doña Carmen con su hermano Ramón que murió en extrañas circunstancias después de proporcionarle una hija que el no podía tener ya que era estéril, entraba bajo palio en las iglesias como si fuese la hostia. Asumió el eslogan de su otro general lisiado mental y físicamente, Millán Astray, que decía: ¡Viva la muerte!¡Muera la inteligencia!. Para mayor inri la Iglesia católica permitió que se acuñasen unas monedas con su efigie y la leyenda: Francisco Franco, Caudillo de España por la Gracia de Dios. “Si es necesario mataré un millón de españoles” algo que probablemente cumplió ya que finalizada su guerra fraticida siguió llenando de cunetas los alrededores de los pueblos con cientos de españoles que faltan por identificar. General en grado superlativo y Criminalísimo. Su férrea dictadura interminable con la instauración de nueva monarquía y un rey majestuoso, ambicioso, deleznable, corrupto y vicioso que compara su pilila con la de un pariente lejano para ver quien la tiene más larga. Se compró una maquinita para contar los billetes de su inmensa fortuna y toda su vida le persiguió la inteligencia pero él siempre fue mucho más rápido. Hasta el Sumo Pontífice, Papa anglicano y Rey del Reino Unido, Carlos III, que anhelaba ser el Tampax de su amante Camilla Rosemary Shand (Parker Bowles por su anterior boda) con dos hijos adultos y mas fea que Picio. Esto podría considerarse un acierto del Rey Compresa sino fuese porque a su joven y bella primera esposa Lady Di, la casa real le exigió un certificado de virginidad. Era imprescindible legitimar, antes del himeneo, que el pellejito elástico permanecía incólume sin tener en cuenta que esa delgada membrana que cubre la entrada de la vagina puede rasgarse facilmente practicando ciertos deportes, que algunas mujeres nacen sin él y que practicando sexo oral u anal no le afecta lo más mínimo. .

La Iglesia Católica es una entidad plagada de acontecimientos luctuosos: a lo largo de la historia apoyó a los más sangrientos dictadores y genocidas, torturó y prendió fuego a miles de mujeres en la hoguera, asesinó a científicos en el nombre de dios y se ha convertido en el paradigma de la pederastia al convertirse en la institución con más casos de todo el mundo. Y para más inri se autodenominan “pro vida”. Hitler mató a seis millones de personas y la Iglesia, a 41 millones, sin embargo está mal visto ser nazi pero está bien visto ser católico.

Es una de las organizaciones más opacas y poderosas del planeta. No existe ninguna institución que haya protegido a tantos delincuentes, en tantos países, durante tantos años, ni que haya cometido tantos crímenes y asesinatos… en el nombre de dios. En la actualidad con una plaga que remueve sus cimientos, al ser denunciados miles de sus clérigos por pederastia, con Marcial Maciel Degollado, un mejicano fundador de la asociación seglar Regnum Christi y de la congregación católica Los Legionarios de Cristo, a la cabeza. Un auténtico criminal con más de sesenta niños violados, incluidos varios de sus hijos, menores de edad, y casi doscientos por miembros de su comunidad, sus propios acólitos. El Vaticano era sabedor de su perversidad y aún así el papa Juan Pablo II lo convirtió en su protegido predilecto. Santa Pedofilia y Santa Pederastia.

El Vaticano, la moderna Sodoma: un nido de víboras donde “el 80% de los curas son homosexuales” (Frédéric Martel) además de furibundos homofóbicos. La Sagrada Hipocresía, en ese Gran Armario están profundamente convencidos, a modo de justificación, que el propio Jesucristo era gay. “El 60% del clero es gay. Para ascender en puestos hay que acostarse con Obispos y Cardenales” Ex-Padre Alberto Curié.

La signatura de religión se continua impartiendo en los colegios por curas “titulados” maestros así como la Historia...Sagrada, para lavar los cerebros. La Cultura es un arma de construcción masiva. Aunque debería sustituirse por la clase de Sexología. Resulta inaudito que muchas de nuestras jóvenes piensen que se están muriendo cuando les llega la primera regla. Si hay religión en las escuelas deberíamos acudir a las iglesias a pensar, discernir, razonar...

La mal llamada “violencia de género” con miles de mujeres maltratadas, asesinadas y la constante lucha que mantenemos por la igualdad femenina. Buscamos el que todas podamos desarrollar nuestros proyectos de vida y que tengamos los derechos garantizados para ello.

Los hombres tienen la poca inteligencia que dios le otorgó en el Paraíso Terrenal a un tal Adán, en la entrepierna. El Supremo se equivocó y todo el conocimiento se lo inculcó a una tal Eva, la parienta que extrajo del costillar de ese homínido para que no estuviese solo y cumpliesen la orden celestial: ¡Creced y multiplicaos!. Aunque no les proporcionó el “manual de instrucciones” por lo que la ignorancia y el desconocimiento aún hoy en día, persiste. Os lo contaré.

El Santo Prepucio con tantos trocitos de la pilila de Jesucristo en iglesias y catedrales de todo el mundo da miedo pensar el tamaño que tendría. La supina ignorancia de Juan Carlos I le hizo creer que su pene era el más largo.

Es descarnado, algo brutal, sin concesiones ni tapujos, perífrasis, circunloquios ni elucubraciones, llamando al pan pan y al vino vino. Pondrás el “grito en el cielo”, te indignarás, te irritarás al percatarte de todas las iniquidades, injusticias, maldades que has leído, con pelos y señales. Intento con este libro que la lucha por la igualdad no decaiga pese a todos los inconvenientes con que nos tropezamos cada día, haciendo hincapié en las barbaridades a las que estamos sometidas las mujeres en esta sociedad desde tiempos inmemoriales. Procuro ir narrando los acontecimientos, sucesos, eventos más sobresalientes que de un modo u otro minimizan nuestra guerra recordándonos la canción que ganó el X Festival de Benidorm en el año 1.968 Julio Iglesias, con su primera canción, “La vida sigue igual”-

Bajo ningún concepto se pretende ofender a nadie, muchas personas pueden ver herida su sensibilidad, por lo que prevengo y aconsejo de nuevo, a todos los que profesen firmes convicciones morales o religiosas, se abstengan rotundamente de leer el libro. Así como a todas aquellas con un exacerbado patriotismo, se dejen de berenjenales, soslayen su lectura, y si lo han ojeado u hojeado formulen una jaculatoria o plegaria para purificarse. Ahora bien no debéis echarlo a la hoguera como hacían vuestros antepasados en las plazas de las ciudades y pueblos. Apelo a vuestra generosidad, permitid que los que no opinan como vosotros puedan leerlo.

Es evidente que las mujeres somos mas inteligentes que los hombres por lo que no se comprende que los hijos lleven primero el apellido del padre y nosotras, como ocurre en algnos países, pasemos a ser propiedad de nuestros maridos perdiendo los nuestros. Somos las que perpetuan la especie...sí, sí claro, con la “colaboración” del macho que con su escasa aportación (placer sexual y unos bichitos más o menos belicosos) cumplen lo establecido por la madre Naturaleza. Y es lo correcto, lo tradicional, pero con los vertiginosos avances de la ciencia no sería extraño encontrarnos en las farmacias, por no decir en los supermercados, unas jeringas cargadas con esos bichitos para inyectar en los dildos. Puede ser la solución aunque los maridos vayan a las guerras y tarden muchos meses, incluso años, en volver...o no.

Seamos sinceras, en realidad lo ideal sería encontrar un hombre, no como dios manda si no que permanezca dentro de los parámetros de igualdad que exigimos.

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