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martes, 18 de noviembre de 2025

 


Marian Fz Okariz


Egunones a montones

Mariano Rajoy

Para que quede claro que usted y los suyos son indecentes.

Vuelvo a verle aparecer y me pregunto si lo suyo es nostalgia, caradura o simplemente la incapacidad genética que tienen algunos políticos para retirarse con dignidad.

Porque usted reaparece como ese vecino pesado que, aunque ya no vive en el edificio, vuelve a tocar el timbre para opinar sobre la comunidad.

Lo diré claro desde el principio, sin rodeos usted es un indecente.

Y lo que es peor, ha generado una escuela entera de indecencia. Mazón, Feijóo y todos esos aprendices de señorito con traje barato le deben más a su manual de miseria política que a sus propios currículos.

Usted fue el presidente del “no sé nada”, del “yo pasaba por aquí”, del “se destruían solos los discos duros”.

El presidente del silencio cuando la corrupción se desbordaba como una alcantarilla abierta.

El presidente que se escondía en el plasma porque la realidad le daba alergia.

¿Y ahora vuelve?

¿A qué?

¿A dar lecciones?

¿A vender moderación?

¿A apadrinar a otros indecentes para que continúe la saga?

Mira, señor Rajoy: el país lo recuerda mejor de lo que usted cree.

Recuerda los recortes que dejaban a la gente tirada mientras sus colegas llenaban sobres.

Recuerda la soberbia, la mentira, el pasteleo y la cobardía política.

Recuerda la época en la que “España iba bien, para los de siempre.

Usted fue el jefe de una banda política que todavía hoy intenta disfrazarse de sensatez.

Y lo más grotesco es ver cómo algunos lo aplauden como si fuera un abuelo entrañable.

No, no lo es.

Es indecente.

Y punto.

Y qué decir de Mazón, su nueva criatura. Otro que se cree virrey. Otro que utiliza el poder como si fuera su cortijo personal. Con ese estilo que combina la arrogancia con la ignorancia, la propaganda con el desprecio.

Un alumno aventajado de su misma escuela: la Escuela Nacional de la Indecencia Pública.

Por eso duele ver manifestaciones, duele ver a la gente en la calle otra vez, luchando contra la misma estafa de siempre.

Porque mientras la ciudadanía pelea, ustedes se ríen.

Mientras el pueblo protesta, ustedes se recolocan la corbata.

Mientras el país sangra, ustedes salen en la foto como si fueran parte de la solución y no del problema.

Así que quede claro, señor Rajoy, por si le vuelve otro ataque de protagonismo.

Usted fue indecente cuando gobernó, indecente cuando mintió, indecente cuando calló, indecente cuando permitió que la podredumbre lo rodeara, e indecente ahora, cuando pretende regresar como si nada.

Y si vuelve otra vez, aquí estaremos para recordárselo.

Los indecentes nunca se jubilan, pero tampoco nosotros nos cansamos de señalarles.


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