¿En
serio creen que escribir “Dios” con mayúscula lo vuelve más
real?
O sea… ¿esa es la estrategia?
Porque si es así, mañana empiezo a escribir “Dragón” con D mayúscula a ver si aparece uno volando por mi ventana.
Seamos claros:
La mayúscula en “Dios” no es evidencia…
Es ortografía.
Es una convención lingüística, no una prueba de existencia.
No valida milagros.
No confirma creencias.
No convierte una idea en realidad.
Es como escribir “Unicornio” con respeto…
Sigue siendo un unicornio.
Pero
aquí viene lo interesante
Muchos se ofenden si escribes “dios” en minúscula, como si hubieras atacado directamente a su deidad…
cuando en realidad lo único que hiciste fue no seguir una norma gramatical que ellos mismos decidieron sacralizar.
¿Te das cuenta?
Defienden la forma… porque no pueden defender el fondo.
Porque cuando la única diferencia entre “Dios” y “dios” es una letra…
el problema no es la ortografía.
Es la falta de evidencia.
Ahora
te pregunto:
¿Crees que una letra cambia la realidad…
o solo hace más cómoda la ilusión?
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