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jueves, 11 de junio de 2026

 


Nando Worldcitizen

Lutero ya llevaba años de cabreo en cabreo porque Roma era un despiporre.

Todos los papas eran unos corruptos, y el que no tenía cinco hijos al retortero tenía tres amantes.

Compraban estados, se asesinaban unos a otros y se robaban las novias.

Pero la gota que colmó el vaso de Lutero fue el comercio de las indulgencias, un invento del Papa León X que popularizó y autorizó su venta masiva en 1517 para financiar la Basílica de San Pedro, provocando la Reforma de Martín Lutero.

Un negocio muy rentable pero que no servía absolutamente para nada.

Dicho de forma muy sencilla para quien no haya oído hablar nunca de este tema:

consistía en que la Iglesia te vendía un papelito que te aseguraba librarte del purgatorio y largarte directamente al cielo.

Ya está.

Alguien dirá, ¿algún tonto compró eso?

Miles de tontos compraron eso, porque más que tontos eran personas absolutamente aterrorizadas, aniquiladas por el pánico del infierno y la duda de la salvación.

La Iglesia les metía el miedo en el cuerpo y luego les hacían pagar para librarse de ese miedo.

Una genial maniobra.

~Nieves Concostrina~

Pretérito Imperfecto


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