Buscar este blog

martes, 9 de junio de 2026

 


EDITORIAL | ¿Para qué sirve votar?

Mañueco se arrodilla ante Vox y Castilla y León vuelve a ser moneda de cambio

Hay decisiones políticas que marcan una legislatura. Y hay otras que dejan una pregunta incómoda en la calle: ¿para qué sirve votar si después los partidos pactan lo contrario de lo que prometieron?

La decisión de Alfonso Fernández Mañueco de entregar a Vox una vicepresidencia y tres consejerías, además de asumir medidas como la llamada "prioridad nacional", ha provocado malestar entre numerosos votantes del Partido Popular y también entre cargos municipales que observan con preocupación el rumbo adoptado por la Junta.

Durante la campaña se pidió confianza para garantizar estabilidad. Sin embargo, una vez cerradas las urnas, los ciudadanos contemplan cómo los despachos sustituyen a las promesas electorales. Y es precisamente ahí donde nace la frustración.

Muchos castellanos y leoneses no discuten únicamente el contenido del acuerdo. Lo que cuestionan es el método. Consideran que una decisión de semejante trascendencia debería haber sido explicada, debatida y justificada ante los ciudadanos antes de convertirse en realidad.

En bares, plazas y redes sociales se repite una misma reflexión:

"Nos piden el voto para una cosa y luego gobiernan para otra."

La sensación de distancia entre la política institucional y la ciudadanía vuelve a crecer. Y cuando crece la desconfianza, pierde la democracia.

La llamada "prioridad nacional" se ha convertido además en el símbolo de un pacto que muchos interpretan como una cesión política de gran calado. Para los críticos, el PP ha asumido postulados que hace no tanto tiempo rechazaba públicamente. Para los defensores del acuerdo, se trata simplemente de garantizar gobernabilidad.

Pero la cuestión de fondo sigue siendo la misma: ¿dónde queda el mandato de los votantes?

Numerosos alcaldes populares conocen bien el pulso de la calle. Son quienes escuchan diariamente las quejas de vecinos que no entienden determinados movimientos políticos. Algunos expresan en privado su inquietud por el coste electoral que puede tener esta decisión en los municipios de Castilla y León.

La historia reciente demuestra que los pactos construidos únicamente sobre la necesidad suelen ser frágiles. Cuando las diferencias programáticas son profundas, las tensiones terminan apareciendo tarde o temprano.

Por eso hay quien ya aventura que este acuerdo podría tener una vida limitada. Que la convivencia entre PP y Vox será complicada y que las discrepancias acabarán aflorando antes de que termine el año. Nadie puede saberlo con certeza, pero la política española está llena de alianzas que parecían sólidas y acabaron rompiéndose mucho antes de lo previsto.

Lo que sí parece evidente es que el debate ha trascendido los partidos. Hoy la pregunta no es sólo qué gana Vox o qué pierde el PP.

La pregunta que muchos ciudadanos se hacen es otra:

¿Para qué sirve votar si las decisiones más importantes se toman después de las elecciones y sin consultar a quienes depositaron su confianza en las urnas?

🌐 t.me/PalenciaNoticias

No hay comentarios:

Publicar un comentario