Buscar este blog

sábado, 4 de julio de 2026

 


La derecha judicial ya no tiene fondo

HazteOír ha dado otra muestra de hasta dónde puede llegar la podredumbre política cuando se disfraza de acusación popular. Primero presentó un escrito en el que no se oponía a que Begoña Gómez viajara a Londres para asistir a la graduación de su hija, porque incluso ellos admitían que era un acto familiar y personal. Horas después rectificaron. Dijeron que había sido un “error” y pasaron a oponerse también a ese viaje. No hablamos de un acto político, ni de una fuga novelesca, ni de una conspiración internacional. Hablamos de una madre intentando ir a la graduación de su hija.

La defensa de Gómez había pedido permiso al juez Juan Carlos Peinado para viajar entre el 7 y el 10 de julio: primero a Ankara, para acompañar a Pedro Sánchez en la cumbre de la OTAN como parte de la delegación oficial española, y después a Londres para asistir a la graduación familiar. Todo ello con escolta, localización garantizada y compromiso de devolver el pasaporte el 11 de julio, primer día hábil tras el regreso. Pero la maquinaria ultra no busca garantías. Busca humillación. Busca castigo. Busca convertir cada aspecto de la vida privada en un campo de batalla para seguir alimentando su causa política.

Esta gente ya no puede ser más repugnante. Se les llena la boca hablando de familia, de infancia, de valores y de moral cristiana, pero cuando pueden impedir que una madre esté en un momento importante de su hija, corren a firmar papeles. Ese es su verdadero rostro: crueldad de despacho, sadismo administrativo, persecución política con membrete judicial. Luego dirán que solo quieren justicia. Mentira. Quieren escarmiento, quieren espectáculo, quieren que la vida de sus adversarios sea inhabitable. Y cada vez que lo hacen, dejan más claro que su idea de familia solo vale cuando sirve para golpear a quienes odian.


No hay comentarios:

Publicar un comentario