-Juan Tortosa-
El periodista Juan Tortosa Marín (Berja, 1953) ha hecho historia en distintas cadenas de televisión. Su apuesta por las nuevas tecnologías le ha llevado, actualmente, al éxito con miles de seguidores. Hijo de un tendero de ultramarinos y de una ama de casa, padre de dos hijas, una de ellas periodista audiovisual en Berlín, es un periodista curtido que responde al perfil de los legendarios. A los que buscan historias que les interesa a la gente y siempre atento a lo que sucede en la calle.
“Me metí en esto del periodismo porque soy curioso. En repetidas ocasiones he hecho amagos para largarme de este oficio de locura, pero aquí sigo: inasequible al desaliento”. Tiene dos muletillas que aparecen en la conversación como “las carga el diablo” y la expresión muy alpujarreña “ni quinientas palabras más”. De ahí surgió su blog en 2008 “Las carga el diablo”, una iniciativa conjunta con sus compañeras Salomé Machío, inventora de Historias de Luz, y la cámara Ana García, celebre en la actualidad por haber sido detenida mientras rodaba para La Sexta en Sevilla.
Licenciado en Filología Hispánica y en Ciencias de la Información por la Universidad de Bellaterra, Juan Tortosa inició su carrera periodística en el Grupo Zeta y el diario Pueblo. Formó parte del equipo de reporteros de Informe Semanal de TVE durante la década de los ochenta y más tarde trabajó en la sección de Internacional de la revista Cambio16. En los noventa estuvo entre quienes pusieron en marcha Canal Sur Televisión hasta que fue nombrado director de Diario16 Málaga. Fue redactor jefe de la agencia de noticias Servimedia y miembro del equipo fundador de CNN+, cuya Delegación dirigió durante los doce años de existencia de este Canal Todo Noticias.
Nunca se ha amilanado frente a los abusos de los poderosos que no quieren dar la cara ante los periodistas: “Primero”, denuncia, “fueron las señales realizadas de los actos institucionales. No, no hace falta que os molestéis. Ya os damos nosotros a las televisiones la señal y os ahorráis faena. Comprobaron que los periodistas no solo no se levantaban de sus asientos en ese mismo instante sino que acababan cubriendo la información como si no pasara nada. Gratis y sin réplica. Un chollo. Luego inventaron las declaraciones enlatadas”.
La persona de televisión que mas le ha enseñado es un realizador al que recuerda que fue el profesional que le frenó sus ímpetus y le puso los pies en el suelo: “Juan Jesús Ortiz era el alma y el que hizo triunfar a Pedro Erquicia y al almeriense Martínez Durban o a Ramón Colon. Lo principal que me enseñó es a ser humilde. Un día me dijo ¡eres una pieza más del engranaje porque en la televisión hay una cosa llamada realizador; un director, otra sonido, cámara, productor, iluminador, regidor, editor al que debemos obedecer su última decisión¡ y desde ese ejercicio de humildad sabes que cualquier cosa que hagas en televisión es fruto de un equipo, no del redactor ególatra o estrellita”.
Tortosa trabajó para Informe Semanal y me comenta que el realizador Ortiz era el alma y el que tenía siempre en la cabeza el programa con Colon presentando y dirigiendo. Le pregunto sobre esa experiencia en el prestigioso programa que arrancó en 1973.
Recuerda su reportaje, emitido en 1985, sobre el décimo aniversario de los últimos asesinatos del franquismo. “Fue el que recuerdo con más gusto”, reflexiona, “los reportajes se dividían en dos tipos: calle y extranjero y los de investigación. La mezcla tenía su punto”. En ese trabajo insertó la canción Al Alba con Rosa León, con plano de las tumbas y de los familiares que habían ido a verlos.
La música de Luis Eduardo y La noche más larga… dedicada a las últimas victimas. “En toda esa canción hay amor y pena”, recuerda, “entonces María Antonia Iglesias era redactora y llorando me vino emocionada o las felicitaciones que recibí por parte de José Antonio Gurriarán”.
El reportero de Berja es pionero de muchas cosas, En el verano de 1985, viajó a San Francisco y elaboró un reportaje “sobre una serie de homosexuales muriendo y nadie sabía nada del sida y me salió un trabajo mitad pedagógico, las correspondientes historias humanas y la conclusión de que el sida se trasmitía”. Considera ese año como el del cambio en TVE con la llegada de Erinric Sopena, Concha García Campoy y ángeles Caso, entre otros.
Autor de “Periodistas. El arte de molestar al poder” (Barcelona, Roca Editorial, 2018) prepara en la actualidad un ensayo sobre la importancia en España de los seminarios católicos de los sesenta en la formación de muchos de los políticos que más tarde pilotarían los años de la Transición y ocuparían durante bastante tiempo buena parte de las alcaldías.
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