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miércoles, 11 de febrero de 2026
“Las perlas de sabiduría del apóstol san Pablo”
Sin duda alguna la figura de Saulo de Tarso —rebautizado como “el apóstol san Pablo”— es absolutamente central para el cristianismo, hasta el punto de que resulta difícil imaginar la religión cristiana sin su aporte. A él se le atribuye la autoría de aproximadamente una cuarta parte del Nuevo Testamento, y, más importante aún, de los escritos más antiguos que lo componen. Sí, las epístolas paulinas preceden cronológicamente a los evangelios, y constituyen la primera interpretación teológica sistemática del significado de Jesús, de su crucifixión y su supuesta resurrección. En tal sentido Pablo —si existió realmente, lo cual no ha podido confirmarse— no fue simplemente un transmisor del mensaje cristiano primitivo, sino su primer gran teólogo y arquitecto doctrinal.
De hecho, la teología desarrollada por Pablo es el eje central sobre el cual gira el cristianismo posterior: la idea de la salvación por la fe, el papel redentor de la crucifixión, el pecado heredado, la oposición entre “carne” y “espíritu”, y la universalización del mensaje cristiano más allá del judaísmo. Incluso muchas de las creencias que hoy se consideran esenciales al cristianismo no provienen directamente de palabras atribuidas a Jesús en los evangelios, sino de la interpretación que Pablo hizo de su figura. Por tanto, Pablo puede ser considerado el verdadero fundador intelectual del cristianismo tal como se conoce, ya que, sin sus cartas y su teología, este movimiento en torno a Jesús probablemente habría quedado como una secta judía menor, perdida en la historia del siglo I.
A tal grado de importancia llegan las epístolas de Pablo, que para el cristianismo no son simples cartas de un predicador antiguo, sino nada menos que la misma “palabra de Dios”. Es decir, que las opiniones, prejuicios y obsesiones de un varón judío del siglo I, nacido en un entorno primitivo y profundamente patriarcal, fueron elevadas al rango de verdad eterna y universal, como provenientes del Creador del universo. Y el resultado es un monumento literario a la limitada mentalidad de su época, presentado hoy como revelación divina.
Sin embargo, Pablo fue sólo un hombre del Oriente Medio antiguo, formado en una cultura que ahora nos puede resultar arcaica y obsoleta, por lo que sus enseñanzas tampoco podían trascender esos límites. Se trata de una cultura patriarcal, donde la mujer era considerada jurídicamente inferior, la jerarquía masculina era incuestionable, y la cosmología estaba plagada de mitos. Por lo que pretender que sus ideas sobre el género, el cuerpo y el “orden natural” son dictadas por una divinidad universal, resulta absurdo y totalmente desproporcionado.
Veamos algunas de sus “perlas de sabiduría”:
1. El hombre sobre la mujer… y “Dios” sobre “Cristo”
“Cristo es la cabeza de todo varón, y el varón es la cabeza de la mujer, y Dios la cabeza de Cristo.” (1 Corintios 11:3)
En primer lugar, señalemos que Pablo comienza en el Nuevo Testamento a referirse a Jesús de Nazaret sólo como “Cristo” (del latín Christus, y éste del griego bíblico Χριστός, Christós), que es una traducción del término hebreo “Mesías” (מָשִׁיחַ, Māšîaḥ), que significa “ungido”, un título o epíteto utilizado en la Biblia para consagrar o designar a personajes elegidos por “Dios” para misiones especiales, principalmente al salvador esperado por el judaísmo. Y esto es porque Pablo ya no ve a Jesús en su dimensión humana, sino como un personaje divinizado. Asimismo, cuando dice “Dios” no se refiere propiamente a Yahvé, la divinidad tribal judaica, sino a un dios de alcance universal.
Y para Pablo existe una pirámide perfecta de poder: “Dios” → “Cristo” → hombre → mujer. Un esquema jerárquico típico de sociedades autoritarias, proyectado al cielo y luego devuelto a la Tierra con sello divino. Donde la mujer queda reducida a un eslabón inferior, subordinada “por diseño”.
Lo irónico es que esta jerarquía complica aún más la ya confusa doctrina de la Trinidad: si “Cristo” es “Dios”, ¿cómo puede “Dios” ser “cabeza” de sí mismo? Pero más allá del embrollo teológico, el mensaje social es claro: obediencia vertical y desigualdad sacralizada. Un patriarca del siglo I hablando como patriarca del siglo I… sólo que ahora con aureola.
2. El velo, la vergüenza y la “gloria del varón”
También escribe Pablo: “…si le es vergonzoso a la mujer cortarse el cabello o raparse, que se cubra. Porque el varón no debe cubrirse la cabeza, pues él es imagen y gloria de Dios; pero la mujer es gloria del varón.” (1 Corintios 11:6-7)
Aquí no sólo subordina a la mujer, sino que la convierte en objeto decorativo del hombre: él es “imagen y gloria de Dios”; ella, “gloria del varón”. Es decir, un reflejo secundario del reflejo. Copia de copia.
Y dicta normas estéticas con pretensión divina: si la mujer no se cubre, que se rape; si raparse es vergonzoso, que se cubra. Un razonamiento digno de un código tribal, no de una mente que supuestamente habla en nombre del creador de las galaxias.
Lo curioso es que hoy casi ninguna cristiana usa velo en las iglesias occidentales. El mandato “divino” se volvió culturalmente incómodo, así que se archiva en silencio. “Palabra de Dios”… versión opcional.
3. La mujer “creada por causa del hombre”
Manifiesta Pablo: “Porque el varón no procede de la mujer, sino la mujer del varón, y tampoco el varón fue creado por causa de la mujer, sino la mujer por causa del varón”. (1 Corintios 11:8-9)
Aquí recicla sin pudor el mito del Génesis: Eva como derivado utilitario de Adán. No una persona autónoma, sino un complemento funcional. Aunque luego reconoce que “también el varón nace de la mujer”, remata con un comodín teológico: “todo procede de Dios”. (1 Corintios 11:12). Traducción: no importa la contradicción, la autoridad queda intacta.
Obviamente, desde la biología moderna esto roza lo absurdo: sin útero no hay humanidad. Pero para la mentalidad mítica, la realidad debe adaptarse al relato, no al revés.
4. El “orden natural” del cabello
Y remata diciendo Pablo: “La naturaleza misma ¿no os enseña que al varón le es deshonroso dejarse crecer el cabello? Por el contrario, a la mujer dejarse crecer el cabello le es honroso; porque en lugar de velo le es dado el cabello.” (1 Corintios 11:14-15)
Lo que resulta divertido, porque si Jesús era un judío del siglo I, lo más probable es que usara el cabello largo (de forma “deshonrosa”), como muchos hombres de su tiempo. Y así se muestra en las imágenes que lo representan y que han llegado hasta nosotros.
Pero al margen de esto, observemos que Pablo apela a “la naturaleza” para justificar una simple convención cultural grecorromana: hombres con pelo corto, mujeres con pelo largo. Y lo presenta como ley biológica universal, cuando no es más que una moda histórica.
Pero la ironía es evidente: si al hombre le crece el cabello, es porque eso es natural. Y si el cabello de la mujer ya funciona como “velo”, ¿para qué otro velo encima? La lógica se enreda en sí misma, pero la afirmación se mantiene porque no se basa en evidencia, sino en autoridad.
Pero lo más revelador no es sólo lo que Pablo dijo, sino lo que los cristianos hacen con lo que dijo: ellos no se cubren la cabeza, ni predican la subordinación femenina de forma tan explícita, ni imponen normas capilares como mandatos divinos. Ellos seleccionan. Editan. Suavizan. Modernizan. Es decir, aplican exactamente el mismo criterio que dicen no usar: el criterio humano.
En fin, Pablo fue solamente un hombre de su tiempo, con los prejuicios de su tiempo, hablando para comunidades de su tiempo. Su palabra no fue la palabra de ningún “Dios”. Por lo que convertir sus opiniones en decretos eternos de un ser omnisciente, es un ejercicio de anacronismo intelectual y de sumisión cultural. Y luego, para colmo, obedecerlas sólo cuando conviene.
El “apóstol inspirado” queda entonces al descubierto como lo que fue: un predicador antiguo, atrapado en una visión patriarcal del mundo, cuyos textos sobreviven hoy no por su profundidad universal, sino porque una institución los declaró sagrados. Aunque cuando resultan incómodos… se los ignora convenientemente. “Palabra de Dios”… sí, pero con tijeras.
[Godless Freeman]
Cuando te vistes para agradar a “Dios”
Pues, resulta que al dios de la Biblia no le es para nada indiferente cómo te vistas. Él no sólo tiene sus gustos peculiares y muy específicos en cuanto al diseño de tu ropa, sino que es además —como en todo— sumamente exigente con tu outfit. Y tú ya sabes que con Diosito no se juega —ya lo conoces—, así que más te conviene saberlo y tenerlo presente.
Bueno, lo cierto es que los redactores de la Biblia desconocían algo que nosotros ahora sabemos desde la antropología: la vestimenta humana no surge de ningún “pecado” ni castigo divino, sino simplemente de nuestra adaptación cultural y ambiental. La Biblia, compendio de mitos tribales elevados a dogma universal, propone una explicación muy distinta: el ser humano empezó a vestirse porque —como consecuencia de haber pecado— “se dio cuenta” de que estaba desnudo. Como si la desnudez fuera un error recién descubierto, y no la condición natural de todos los mamíferos, incluidos nuestros ancestros primates.
Veamos cómo el texto bíblico transforma un fenómeno cultural completamente neutro, en un instrumento de culpa, control y obsesión moral:
“Entonces fueron abiertos los ojos de ambos, y conocieron que estaban desnudos…” (Génesis 3:7).
O sea que para la Biblia la desnudez fue un “descubrimiento traumático”, algo que, desde una perspectiva antropológica, resulta casi cómico. Porque según el Génesis, Adán y Eva no sabían que estaban desnudos hasta que comieron del fruto prohibido. Es decir, caminaban sin ropa, se miraban mutuamente, tenían cuerpos humanos completos, pero misteriosamente no se habían dado cuenta… Por supuesto, esto no es biología, es literatura moralizante.
La desnudez aquí no es un estado físico, sino un símbolo de culpa. Sin embargo, el texto no explica por qué sería problemática; simplemente la declara vergonzosa por decreto divino. Y nace así una de las ideas más influyentes —además de dañinas— de la tradición judeocristiana: el cuerpo humano es aceptable sólo cuando está cubierto.
Desde la antropología sabemos ahora que la vergüenza corporal no es innata; es aprendida culturalmente, apareciendo por primera vez en sociedades jerárquicas y moralizadoras. Por tanto, el Génesis no describe el origen de la ropa, lo que describe es el origen de la culpa.
Por otra parte, el dios bíblico se comporta también como un inspector de vestuario:
“No vestirá la mujer traje de hombre, ni el hombre vestirá ropa de mujer…” (Deuteronomio 22:5).
La Biblia da aquí un salto del mito a la policía de género. Y el problema es evidente, porque la ropa no tiene género biológico. A lo largo de la historia, los hombres han usado túnicas, faldas, tacones, maquillaje y joyas, y las mujeres han usado pantalones, armaduras y prendas funcionales. Así, lo “masculino” y lo “femenino” en la ropa, ha cambiado según la época y cultura.
Entonces, ¿qué prohíbe realmente “Dios” en este versículo? En realidad, no prohíbe la ropa, sino la transgresión de roles sociales rígidos. Lo que este supuesto mandato divino revela es miedo a la ambigüedad, obsesión por el orden social, y necesidad de controlar el cuerpo y la expresión individual. Y que el texto califique esto como una “abominación”, dice más sobre la mentalidad tribal del antiguo Israel, que sobre una supuesta moral universal.
Pero vemos qué dice “Dios” —usando la pluma de Pablo— sobre cómo deben vestir las mujeres. Sí, para ellas hay una regulación especial. Adivinaron: la Biblia fue escrita por hombres… y también obsesionados por la “modestia” femenina:
“que las mujeres se atavíen de ropa decorosa, con pudor y modestia…” (1 Timoteo 2:9).
Un pasaje que es clásico ejemplo del control religioso del cuerpo femenino. Pero, cuando una cultura insiste obsesivamente en la modestia femenina, no es que esté protegiendo a la mujer; está revelando su incapacidad para controlar el deseo masculino.
El mensaje implícito es claro: si un hombre tiene deseos, la culpa es de la ropa de la mujer, porque el cuerpo femenino es peligroso. Por tanto, la mujer debe vigilarse a sí misma para no “provocar” —no es el hombre quien debe controlar sus instintos. Como vemos, este texto “curiosamente” no exige lo mismo a los hombres; no habla de autocontrol masculino, y no cuestiona el deseo, sino el cuerpo deseado. Esto, desde la antropología, es un patrón clásico de sociedades patriarcales: culpabilizar al objeto, no al sujeto.
Y tenemos además el gusto peculiar de Diosito por las telas que debes usar:
“No te pondrás vestidos con mezcla de hilos” (Levítico 19:19); “No vestirás ropa de lana y lino juntamente” (Deuteronomio 22:11).
¿Algún cristiano cumple con este mandato divino? —Entramos aquí en el terreno del absurdo ceremonial, tomando en consideración que estas prohibiciones no tienen base biológica, base higiénica, base moral, ni base funcional. Son solamente tabúes rituales, típicos de sociedades antiguas obsesionadas con “la pureza” simbólica. Para ellos, mezclar fibras era “impuro”, no porque hiciera daño, sino porque rompía un orden imaginario.
Nuevamente, estas normas cumplen antropológicamente una función clara: reforzar la identidad grupal, diferenciar “nosotros” de “ellos”, y mantener obediencia a través de reglas arbitrarias. Pues nada crea sumisión más eficaz que prohibiciones sin sentido racional.
En otras palabras, el patrón general es ropa, religión y control. Y si unimos todos estos pasajes, el mensaje bíblico sobre la vestimenta es coherente, aunque profundamente problemático:
1. La desnudez es vergonzosa.
2. El cuerpo es sospechoso.
3. La ropa debe marcar jerarquías.
4. La mujer debe ocultarse.
5. La diferencia de género es sagrada.
6. La obediencia importa más que el sentido común.
O sea, para la Biblia la vestimenta deja de ser una forma de protección, adaptación o expresión cultural, para convertirse en un símbolo de culpa, instrumento de control social, y marcador de sumisión religiosa. Dichosamente, no vemos a nuestro alrededor a muchos cristianos cumpliendo devota y rigurosamente estos “mandatos divinos”, y mucho menos a los fabricantes y comerciantes de telas y de la industria de la moda adaptándose a esos estándares, lo cual nos demuestra lo selectivos que son los creyentes en el cumplimiento de las órdenes de su “Dios”.
Por supuesto, desde una visión antropológica la obsesión bíblica con la ropa no tiene nada que ver con la moralidad, y mucho menos con la biología. Tiene que ver con el poder. La Biblia no explica por qué nos vestimos; justifica por qué debemos obedecer. No habla del cuerpo humano tal como es, sino del cuerpo humano tal como debe ser controlado. Y quizá la mayor ironía es esta: un “Dios” que crea al ser humano desnudo, pero luego se escandaliza de su propia creación.
[Godless Freeman]
[Crédito de imagen: JesusFLix]
Felipe González ha declarado que se encuentra más "cerca" de VOX que de Bildu.
Nada nuevo en este hombre, en el Congreso del PSOE de Suresnes (Francia), en 1974, dijo: "yo o el Marxismo". En el 1983, cambio su posición y manifestó: "mejor Marruecos que el Sáhara", en el 1986 dijo: "prefiero la OTAN antes que la soledad", justo cuando, unos meses antes, había dicho de entrada que "NO".
Durante su gobierno, privatizó a Repsol, Endesa, Telefónica, Gas Natural, Argentaria, Tabacalera, la venta de SEAT, Volkswagen…
Cuando perdió las elecciones fue contratado por una de esas empresas que él privatizó (Gas Natural). En una entrevista dijo: "prefiero ser apuñalado en un metro de Nueva York que vivir sin libertad en Moscú".
¿Le sonará a Felipe González estos nombres?: José Antonio Lasa y José Ignacio Zabala. Estas personas fueron secuestrados, torturados y asesinados por el GAL (Grupos Antiterroristas de Liberación) en octubre de 1983. Este grupo fue creado por el estado.
Los gobiernos de Felipe González (1982-1996) enfrentaron graves escándalos de corrupción y financiación ilegal, destacando el Caso Filesa (financiación irregular del PSOE), el Caso Guerra (tráfico de influencias), el Caso Flick y el Caso Seat…
Este señor del puro, el yate y las gafas de sol ha manifestado que, en las próximas elecciones generales, votará en blanco. Mejor creo yo, conociendo a este personaje, que votará en "verde".
Diego Cañamero.
Pablo Iglesias denuncia por amenazas graves a Daniel Esteve, líder de Desokupa
La defensa pide también que se realice un reconocimiento médico forense del matón por la posible afectación de las "capacidades intelectivas"
Roberto Ugena
11-2-26
ElPlural
El directo de Canal Red, Pablo Iglesias, ha interpuesto una denuncia contra el violento líder de Desokupa, Daniel Esteve, por un delito de amenazas graves con agravante ideológica. La decisión tomada por el ex vicepresidente del Gobierno, adelantada por Canal Red, responde a las palabras vertidas por líder del grupúsculos ultraderechista el pasado 5 de febrero. El apoyo al agitador ultra Vito Quiles, asiduo en la persecución del exlíder de Podemos, puede salir caro a Esteve, quien ya fue condenado por extorsión.
"La próxima vez, Vito, que sepas dónde está Pablo Iglesias y vayas a ir a entrevistarle me voy a presentar yo personalmente con dos de los míos. Personalmente. ¿Me escuchas, Pablo? Cobarde, eunuco, micropene, cuerpo escombro", pronunció el matón, que tiene también diligencias abiertas por delito de odio y discriminación. No obstante, el punto álgido de su amenaza llegó más adelante en el vídeo, cuando aseguró lo que ocurriría “el próximo día” que ambos agitadores persiguiesen a Iglesias por la calle.
“Vas a recordar ese día el resto de tu vida. Voy a acompañarle gratis, sin cobrar, y no me paran los cuatro que llevas ni nadie. Te voy a pasar por encima como nadie, y ahora sales llorando como tu mujercita. Cagón, abusón", prosiguió. "El día que te vuelva a ver por la calle te paso por encima y asumo lo que venga. Si alguno de esos tuyos se atreve a ponerse por en medio, dormirá contigo en el hospital", termino por consolidar su amenaza.
El exvicepresidente salió rápidamente a denunciar las amenazas y advirtió de que acudiría a la justicia, como ha quedado constatado este miércoles. “Me amenaza con mandarme al hospital el jefe de un grupo de matones profesionales, con numerosos antecedentes policiales por agresiones”, expuso. A la par, varios compañeros de partido y del mundo del periodismo instaron a la Policía Nacional a actuar de oficio. “Nuestro compromiso antifascista es hoy más fuerte. Denunciaremos, pero debería ser detenido antes de que intente cumplir su amenaza”, sentenció Iglesias.
La defensa del director de Canal Red considera que el vídeo, con más de un cuarto de millón de visualizaciones y compartido a través de un perfil de Twitter con más de 350.000 seguidores, incurre claramente en los delitos recogidos en el capítulo de amenazas del Código Penal (del artículo 169 hacia delante). Además, señalan el capítulo de agravantes, en el apartado 4 del artículo 22, para reclamar el referido a la comisión de un delito por motivos ideológicos.
Más allá de los delitos, la defensa también solicita que, antes de que se le tome declaración a Esteve, se le realice un “reconocimiento médico forense”, “a efectos de determinar la posible existencia de causas que afecten a sus capacidades intelectivas o volitivas, a la vista del tenor de sus intervenciones tal y como consta en el vídeo”. Si quedase “constatada la comprensión del sentido y consecuencias del presente procedimiento”, algo que no puede garantizarse atendiendo al personaje, solicitan que declare en calidad de investigado.
martes, 10 de febrero de 2026
(Sobre la serpiente y Eva en el jardín de Edén)
El relato de Eva y la serpiente en Génesis no nace para ser leído como crónica histórica ni como descripción literal de un suceso ocurrido en un jardín real. Pertenece al mundo del lenguaje simbólico, al registro midráshico y sapiencial del antiguo Israel, donde las verdades más profundas no se comunican mediante datos, sino mediante imágenes. El texto no pregunta qué pasó, sino qué significa ser humano.
La serpiente, el najash, no es presentada como un demonio ni como una entidad sobrenatural caída. El texto hebreo es sobrio y deliberado: la serpiente es “la más astuta de los animales del campo”. Astucia, sagacidad, inteligencia práctica. En el imaginario del antiguo Cercano Oriente, la serpiente no era un símbolo negativo por defecto. Todo lo contrario: estaba asociada a la sabiduría, al conocimiento oculto, a la capacidad de renovación y, en algunos contextos, incluso a la inmortalidad. Basta recordar los cultos mesopotámicos, los símbolos egipcios o la misma serpiente de bronce en la tradición israelita posterior.
Por eso, leer a la serpiente como el yetzer hará resulta mucho más coherente que convertirla en un “Satanás” importado desde teologías tardías. El yetzer hará no es un demonio externo, sino la inclinación interna, la fuerza ambigua que empuja al ser humano a transgredir límites, a desear lo que no le corresponde, a absolutizar su propia autonomía. La serpiente no obliga, no fuerza, no impone. Sugiere, cuestiona, seduce mediante el lenguaje. El pecado, en este relato, no entra por la violencia, sino por la reinterpretación del sentido.
Eva no actúa por ignorancia, sino por deseo de sabiduría. El texto es claro: el árbol es “deseable para alcanzar discernimiento”. Aquí está una de las claves más incómodas del relato: el origen del pecado no es la maldad, sino la pretensión de apropiarse del conocimiento último, de decidir por uno mismo qué es el bien y qué es el mal sin asumir las consecuencias ontológicas de ese acto. No se trata de comer una fruta, sino de cruzar un umbral existencial.
El castigo, si puede llamarse así, no es un decreto arbitrario de un Dios ofendido, sino la descripción de una fractura. A partir de ese momento, el ser humano vive dividido: entre deseo y límite, entre conciencia y culpa, entre responsabilidad y evasión. La expulsión del jardín no es geográfica, es simbólica. Se sale del espacio de la armonía para entrar en la historia, con todo lo que ello implica: trabajo, dolor, muerte, pero también libertad y responsabilidad.
Así, el relato de Eva y la serpiente no explica cómo empezó el pecado en el tiempo, sino cómo se origina en la condición humana. No acusa a la mujer, no demoniza a un animal, no funda una doctrina del pecado hereditario. Ofrece, más bien, una antropología teológica profunda: el ser humano es capaz de elegir, pero esa capacidad conlleva ruptura cuando se ejerce sin sabiduría ética.
Leído de este modo, Génesis no es un libro ingenuo ni primitivo. Es brutalmente honesto. Nos dice que el problema no está fuera, sino dentro; que la tentación no llega con cuernos, sino con argumentos; y que la serpiente sigue hablando cada vez que el ser humano confunde conocimiento con poder y libertad con ausencia de límites.
-- Osmin Zaldaña
Mentiroso, hipócrita, ególatra, vanidoso, envidioso, ruin, miserable, malnacido...
VIVIR PARA VER.
Qué
dolor me produce este SINVERGÜENZA, cuántos y cuántos años he
confiado en tí. Sí vas a votar en blanco.... VETE del partido
de una puñetera vez. L@s Socialist@s de verdad estamos muy cansad@
de tí. Cuant@s compañer@s confiaron y pusieron su ilusión, para
qué fueras el candidato del PSOE, en España.
¿Ya
no te acuerdas de la chaqueta de pana? Y cuántas veces tus propios
compañeros dieron la cara por tí, en la calle San Vicente de
Sevilla, en aquella cochera... siendo hoy la sede del PSOE de
Sevilla. Para qué no fueras encarcelados. Yo sé de uno qué dió
mucha la cara por tí y qué está arriba en el cielo...mi padre de
mi alma y mi corazón
eres una mala persona que los engañastes a tod@s en aquellos años y
ahora sigues engañando, siempre lo que te ha gustado es el poder y
el dinero
eres vomitivo. Dile a l@s Españoles/as cuántas pagas cobras y de
dónde vienen
¿Dónde quedó Isidoro? Tú nombre de aquella época. ¿Dónde quedó tú padrino Willy Brant? Sí levantara la cabeza, se sentiría avergonzado de tú persona Felipe González Márquez.
Sabes lo qué te digo, qué no eres para nada, ni nadie para dar lecciones. Ya no te acuerdas del caso #filesa de Amedo y Domínguez, de Roldán, de la patada en la puerta de Corcuera, de Vera....en fin qué tenías que ser respetuoso con el PARTIDO y con sus siglas #PSOE y sabés lo qué te digo,, que para mí Pedro Sánchez Pérez-Castejón ha sido el mejor presidente del #PSOE junto a José Luis Rodríguez Zapatero. Se acordaron de sus compañeros y sacaron dos leyes de Memoria Histórica y Democrática y tú los ocultates y los dejastes en las cunetas y no hicistes NADA por ell@s.
Y
te permite la osadía de llamar al Presidente del Gobierno "Puto
Amo" y tú te creés "Dios" y encima te reúnes con
Feijoo en tú finca. Castigas a tú Partido y defiendes a la derecha
.
Ganar
lo has ganado bien
quién te ha visto y quién te ve.... qué no tenías dónde caerte
muerto y ahora eres un Sr. con un finca, con una casa en la Republica
Dominicana y con un patrimonio amasado.
#PSOE #PorLosQueSeFueron #Siglas #Partido