El pingüino, pillo de comic, cartón de #Fisgón
16 de enero de 2026
Donald Trump tiene entre ceja y ceja Groenlandia.
Ya ha dicho que "por las buenas o por las malas" sin descartar el uso de la fuerza militar, EE.UU. "hará algo" en la isla más grande del mundo por mucho que sea territorio de un aliado OTAN como es Dinamarca.
Lo que no es tan conocido es que este ansia expansionista del presidente estadounidense no es nueva, ya que habló de ella durante su primer mandato, y que encima es una idea que le sugirió un empresario amigo suyo.
Una propuesta que, poco después, se supo que venía del empresario Ronald Lauder, un multimillonario del sector cosmético dueño de Estée Lauder y un gran amigo de Donald Trump desde hace más de 60 años.
A enero de 2026, el interés de Donald Trump por adquirir o anexionar Groenlandia ha escalado de ser una propuesta diplomática a una crisis geopolítica activa en su segundo mandato.
Su equipo incluso ha discutido planes para una anexión rápida.
El presidente insiste en que el control estadounidense sobre la isla es un asunto de seguridad nacional para contrarrestar la presencia de Rusia y China en el Ártico.
Ha declarado que cualquier resultado menor al control total de EE. UU. es "inaceptable".
Intereses estratégicos
• Recursos naturales: EE. UU. busca asegurar el acceso a vastas reservas de uranio y minerales críticos esenciales para la tecnología moderna, actualmente dominados por China.
• Control del Ártico: El deshielo provocado por el cambio climático está abriendo nuevas rutas comerciales más cortas hacia Asia, y Groenlandia es el punto geográfico clave para controlarlas.
• Defensa: La ubicación es vital para sistemas de alerta temprana contra misiles y para monitorear movimientos navales en el Atlántico Norte.
Reacciones internacionales
• Dinamarca y Groenlandia: Ambos gobiernos han rechazado tajantemente cualquier venta o anexión, afirmando que "Groenlandia no está a la venta".
• El ministro danés de Exteriores, Lars Løkke Rasmussen, calificó las pretensiones de EE. UU. como "imposibles" tras reunirse con el vicepresidente JD Vance en enero de 2026.
• Movilización militar europea: Ante las amenazas de Trump, países como Francia, Alemania, Suecia y Noruega han enviado pequeños contingentes militares a Groenlandia para ejercicios conjuntos con Dinamarca, buscando reforzar la soberanía del territorio.
• Oposición interna: Una delegación bipartidista del Congreso de EE. UU. visitó Copenhague el 16 de enero de 2026 para mostrar su apoyo a Dinamarca y distanciarse de las amenazas de anexión del presidente.
El concepto de Groenlandia de Trump nunca fue absurdo; fue estratégico.
Bajo su hielo y roca se encuentra un tesoro de tierras raras esenciales para la inteligencia artificial, el armamento avanzado y la tecnología moderna.
A medida que el hielo retrocede, surgen nuevas rutas marítimas que transforman el comercio y la seguridad globales, afirmó en el 'new York Post'.
Estimaciones recientes sugieren que el costo de una posible compra podría ascender a 700,000 millones de dólares, una cifra que representa más de la mitad del presupuesto anual de defensa de Estados Unidos.
Según el Reino de Dinamarca, que es el propietario del territorio, afirma que no está a la venta; y algunos países de la Unión Europea han manifestado su intención de defenderlo de cualquier posible acción por parte de Estados Unidos.
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