La mesa del director: #NoEstasSolaSarah
Da mucha pena pensar el silencio cómplice de la APM y de otros compañeros que miran hacia otro lado
José María Garrido
18-1-26
ElPlural
Este domingo mi reflexión abordaba un tema distinto. Sin embargo, considero más conveniente utilizar el espacio de mi opinión semanal en el periódico para dar voz a la compañera y amiga de ElPlural.com, Sarah Pérez Santaolalla.
El pasado viernes, cuando salíamos de trabajar en Televisión Española fui testigo de cómo Vito Quiles esperaba a Santaolalla a las puertas de las instalaciones donde trabajamos. Más tarde me contó que Quiles también había ido con otros trabajadores de Javier Negre a las puertas de su casa.
Acudió a la Policía a denunciar lo ocurrido. Santaolalla hizo bien en acudir a la Comisaría porque no es la primera vez que ocurre. Las persecuciones a la salida del trabajo, en la vida social o en tu propio domicilio han pasado de ser anecdóticas a casi diarias. El acoso en redes sociales a quienes tenemos más exposición pública por parte de los escuadristas a los que financia el Partido Popular de Madrid (y que también paga alguna que otra autonomía en la que gobierna el PP y que tolera Alberto Núñez Feijóo) empieza a ser insoportable.
Esta violencia desatada en las últimas horas contra Santaolalla tiene un origen: las declaraciones inaceptables e inadmisibles de Elisa Vigil, una diputada del PP de la Comunidad de Madrid que es una impresentable y que lleva toda su corta (por no decir nula) vida profesional viviendo de la política.
Vigil vejó a Santaolalla en Mediaset metiéndose con su forma de vestir. A la espera de que el grupo de comunicación que preside la exministra socialista Cristina Garmendia pida perdón por lo sucedido (no creo que lo haga, teniendo en cuenta que ha permitido que Cuatro y Telecinco se conviertan en el principal altavoz de la extrema derecha en España), estaría bien que Alberto Núñez Feijóo se avergonzase de tener en su partido a representantes públicos tan impresentables e indocumentadas como Vigil.
Feijóo no lo va a hacer. De hecho, el PP está respaldando con su silencio a la diputada del PP que puso en el punto de vista a Santaolalla. Del PP de Madrid no se espera tampoco nada. Basta con ver el perfil de X de Nuevas Generaciones de Ayuso.
Pero sí que da mucha pena observar el silencio cómplice ante lo
ocurrido por la Asociación
de la Prensa de Madrid, que preside la periodista de Telemadrid María
Rey, Y también de otros muchos compañeros y compañeras de
profesión que prefieren mirar hacia otro lado.
Su
cobardía no será impedimento para que si en el futuro son acosados
por Quiles, Negre y compañía, ElPlural.com los
defienda con la misma vehemencia que hoy lo hacemos con Santaolalla.
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