En
el rodaje de Lo que el viento se llevó, Clark Gable y Hattie
McDaniel compartieron algo que iba mucho más allá de una escena.
Él
era una de las mayores estrellas de Hollywood. Ella, una actriz negra
que había luchado durante años contra los papeles limitados que la
industria reservaba para artistas como ella.
En
la película interpretaba a Mammy, un personaje que la haría famosa
y también la dejaría atrapada en una de las discusiones más
complejas de la historia del cine: el talento inmenso de una actriz
brillando dentro de una obra marcada por estereotipos y por la mirada
de una época profundamente desigual.
Durante
el rodaje, Gable y McDaniel desarrollaron una relación cercana. En
una de las escenas, cuando Rhett Butler celebra el nacimiento de su
hija y ofrece una bebida a Mammy, Gable le sirvió alcohol auténtico
en lugar del líquido preparado para la filmación. McDaniel
recordaría después el ardor de aquella sorpresa, y Gable no perdió
la oportunidad de bromear con ella al día siguiente.
Pero
la historia más significativa ocurrió fuera del set.
El
15 de diciembre de 1939, Lo que el viento se llevó tuvo su gran
estreno en Atlanta, Georgia. La ciudad celebró la llegada de las
estrellas blancas de la película como un acontecimiento histórico.
Sin embargo, Hattie McDaniel y otros miembros negros del elenco
quedaron excluidos de las festividades.
La
película se estrenaba en una ciudad donde la segregación racial
seguía imponiendo sus reglas. Aunque McDaniel había dado una de las
interpretaciones más recordadas de la obra, no pudo asistir a la
premiere que lanzaba al mundo la película que cambiaría su vida.
Clark
Gable quiso ausentarse del evento en protesta. McDaniel, consciente
del peso de aquella noche para la película y para sus compañeros,
lo convenció de asistir.
Meses
después, el 29 de febrero de 1940, Hattie McDaniel hizo historia al
convertirse en la primera persona negra nominada y ganadora de un
premio Óscar. Recibió el galardón a mejor actriz de reparto por su
papel en Lo que el viento se llevó.
Aquel
triunfo fue enorme, pero también doloroso. En la ceremonia,
realizada en el Cocoanut Grove del Ambassador Hotel, McDaniel y su
acompañante fueron ubicados separados de los demás nominados de la
película.
Su
nombre entró en la historia del cine, pero no pudo escapar de las
barreras de su tiempo.
Por
eso esta historia no trata solo de la amistad entre dos actores.
Trata de una mujer que abrió una puerta mientras todavía le negaban
la entrada a muchas salas. Y de un momento en que incluso el brillo
de Hollywood dejó ver con claridad las sombras que sostenían su
alfombra roja.