Con este artículo me crucifican me pongo el impermeable y abro el paraguas ,( no tengo chaleco anti balas)pero si una espaldas anchas.
Guerrilleros de Cristo Rey: los verdugos del silencio
Hubo un tiempo —no tan lejano— en que el miedo seguía patrullando las calles de España con sotana, crucifijo y pistola.
Se llamaban Guerrilleros de Cristo Rey y decían luchar “por Dios y por España”. En realidad, eran los últimos brazos armados del franquismo, grupos de extrema derecha que en los años setenta sembraron el terror entre estudiantes, sindicalistas, periodistas y cualquiera que soñara con una España libre.
Actuaban al grito de “¡Viva Cristo Rey!”, como si el nombre de Cristo pudiera justificar los golpes, las palizas y los asesinatos. Iban de patriotas, pero su única patria era el odio. Se movían en la sombra, protegidos muchas veces por los mismos que decían representar el orden y la ley.
Golpeaban con impunidad. Y cuando los detenían —en el raro caso de que ocurriera—, salían por la puerta de atrás.
Eran fanáticos del nacionalcatolicismo, enemigos declarados del comunismo, del socialismo, del anarquismo y, en realidad, de cualquier pensamiento que oliera a libertad. Querían frenar el cambio, impedir la democracia, mantener a España de rodillas ante la cruz y el sable.
Creían defender la fe, pero solo mancharon su nombre con sangre.
Pocos los recuerdan. Menos aún los nombran. Pero existieron, y sus víctimas también tienen derecho a memoria.
Porque la Transición no fue tan modélica como nos contaron. Hubo muertos. Hubo impunidad. Hubo miedo.
Y los Guerrilleros de Cristo Rey fueron parte de esa herencia maldita que todavía nos pesa.
Recordarlos no es remover el pasado.
Es ponerle nombre a los verdugos.
Y recordarle a este país que la fe jamás puede ser excusa para la violencia.
⸻
Texto original de Pilar González. Todos los derechos reservados.
SÍGUEME para descubrir la historia que nunca te contaron.
No hay comentarios:
Publicar un comentario