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viernes, 27 de marzo de 2026

 




Jorge Núñez Jiménez 

2de febrero·

LE CORTARON los testículos y se los metieron en la boca, le seccionaron y arrancaron la lengua y le sacaron los ojos …Y todo eso estando aún con vida.

Luego lo molieron a palos durante largo tiempo mientras agonizaba, hasta finalmente rematarlo a tiros.

Era maestro y se llamaba Arximiro Rico Trabada, un hombre ilustrado y fiel representante de la ILE - Institución Libre de Enseñanza. Encarnaba el espíritu de la república, el progreso y la educación en la Galicia rural, entre muchas labores creó un grupo de teatro, un coro y una biblioteca circulante.

Hasta que el poder de los curas, los caciques, los escuadristas y los falangistas, toda una manada de oscurantistas y analfabetos sedientos de sangre, hicieron valer la fuerza sobre la razón, apagando su luz para siempre.

Este no fue el único mártir de la educación pública, tras el golpe fascista de 1936 más de 60.000 maestros y maestras republican@s fueron represaliad@s, un número indeterminado de ellos fueron torturados y fusilados, otros sufrieron largas condenas en prisión y los más "afortunados" consiguieron exiliarse para salvar la vida.

Este valiosísimo personal educativo fue sustituido por curas, falangistas e individuos de muy baja cualificación y estofa.

En definitiva la guerra la ganaron los curas y la perdieron los maestros y este brutal exterminio de la cultura es la principal razón del analfabetismo sociopolitico que estamos sufriendo.

Hoy 23-F de 2026 la ignorancia es tal que rememorando el golpe "fallido" de 1981 se ensalza a la categoría de "héroe" al emérito fugado en Abu Dabi y mantenido por el mismo pueblo al que traicionó y saqueó.

Rey emérito defendido a ultranza por los personajes más oscuros, siniestros y criminales que caminan apestando la tierra.

Espero de verdad que mañana el gobierno desclasifique los documentos del 23F para que conozcamos todo lo que realmente sucedió, por mucho que le pese a PP y Vox, herederos directos del golpismo franquista y genocida.

Víctor Prieto Rodríguez

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