Buscar este blog

sábado, 27 de junio de 2026


 

Marian Fz Okariz (Vitoria-Gasteiz)

ABASCAL ....

Desde la tierra que te vio nacer, desde este rincón de Álava donde nos conocemos todos y guardamos memoria de los años en los que caminabas por Amurrio.

Es curioso ver cómo se proyecta hoy tu imagen en las pantallas del Congreso, con esa contundencia y esos discursos tan solemnes, cuando aquí sabemos perfectamente de dónde vienes, quiénes eran tus vecinos y la realidad de lo que pasaba antes de los focos de Madrid.

El primer consejo que te damos desde aquí es claro, no hables tanto

.Nos resulta llamativo escucharte hablar en la tribuna con tanta ligereza de la vida privada de los demás, aireando supuestas saunas y entornos ajenos. Quienes compartimos raíces contigo sabemos bien que en los pueblos pequeños las paredes son de cristal.

Si de verdad quieres entrar en ese terreno, recuerda que aquí sabemos perfectamente quién se hizo la primera operación de pechos de la zona y, sobre todo, quiénes la aprobaron de primera mano. No en saunas .,Claro que, bien pensado, viniendo de ti que eres tan español, igual hay que reconocer que aquello que se hablaba por entonces también lo hicisteis por la patria, ¿no?.

En cualquier caso, antes de mirar el tejado del vecino conviene limpiar las goteras del propio, porque si nos ponemos a repasar los corrillos de aquellos tiempos, más de uno preferiría mantener el volumen bajo

.Pero es que además la memoria es larga para todo, Santiago. Nos acordamos perfectamente de las paredes de nuestros pueblos y de aquellas supuestas amenazas que aparecían pintadas con tu nombre. Aquí sabemos bien a quiénes se pilló con las manos en la masa, a aquellos coleguitas tuyos pintando las paredes para simular que venían de ETA y estirar el victimismo.

Se os vio el plumero entonces y se os conoce la trayectoria ahora.Aquí ya nos conocemos todos, Santiago. El La firmeza que exhibes en la tribuna no borra los recuerdos de quienes te vieron crecer y conocen los entresijos de tu propia trayectoria y de las artimañas de tu entorno.

Un poco menos de soberbia y bastante más de prudencia norteña no te vendrían mal antes de lanzar según qué acusaciones.


No hay comentarios:

Publicar un comentario