Los préstamos de la pandemia: qué aerolíneas fueron rescatadas y
cuánto dinero recibieron
Air Europa, Air Nostrum, Plus Ultra o Volotea
fueron algunas de las compañías que resultaron salvadas de la
quiebra por parte del Gobierno de España, no quedando algunas de
ellas exentas de polémica
Rodrigo de la Torre
23-5-26
ElPlural
La pandemia de COVID-19 provocó
el mayor colapso mundial en décadas. En lo referido al daño humano
que causó, fue un episodio que será recordado durante mucho tiempo.
En lo referido al ámbito económico, la incidencia de este
virus propició serias dificultades en numerosos
sectores que llevaron al límite a multitud de empresas.
Precisamente, uno de los sectores que más notó la incidencia de la
COVID-19 fue el del tráfico aéreo, viendo en esos días a muchas
compañías rozar la quiebra.
Con los aviones en tierra y las fronteras cerradas, muchas
aerolíneas europeas vieron peligrar seriamente su estabilidad en
cuestión de semanas, llegando a temer la bancarrota. Ante esta
situación, España,
uno de los países más dependientes del turismo y del tráfico aéreo
internacional, activó entonces un amplio programa de ayudas públicas
para evitar el hundimiento de este sector, el cual cuenta con
especial incidencia en la economía del país.
A través del Fondo de Apoyo a la Solvencia de
Empresas Estratégicas (FASEE), gestionado por la SEPI, el
Gobierno aprobó rescates millonarios que permitieron evitar la caída
de varias compañías aéreas consideradas estratégicas para la
economía nacional y garantizar su sostenimiento hasta que pasara lo
más duro de la pandemia. Entre ellas figuraban Air
Europa, Volotea, Air Nostrum y Plus
Ultra.
Aquella actuación, entre otras que se dieron para minimizar daños
en otros ámbitos, permitieron mantener vivas a estas compañías.
Sin embargo, con el paso de los años, algunos de esos rescates han
provocado distintos debates, hallando controversias políticas
e, incluso, adquiriendo protagonismo en el ámbito judicial.
Especialmente en torno a Plus Ultra y Air Europa.
Más de 800 millones de euros en ayudas públicas
Las ayudas públicas directas a aerolíneas comerciales españolas
implicaron que el Gobierno de España dedicaran partidas
económicas que superaron, en conjunto, los 839 millones de
euros. Entre los préstamos que se hicieron a estas
empresas, el mayor rescate fue el que se llevó a cabo con Air
Europa, que recibió un montante de 475 millones de
euros en noviembre de 2020. La compañía perteneciente al grupo
Globalia era considerada estratégica por su peso en las conexiones
internacionales, especialmente con Latinoamérica, y por el volumen
de empleo, ya que contaba con más de 4.000 puestos de trabajo.
Además, también se ejecutaba esta ayuda para evitar una pérdida de
competencia estratégica en el mercado europeo.
Como se mencionaba previamente, no fue solo Air Europa la única
empresa que requirió de ayuda económica por parte del Gobierno de
España durante la pandemia. Entre ellas también estaba Volotea,
que obtuvo una ayuda de 200 millones de euros en 2022
para garantizar su liquidez tras el desplome del tráfico aéreo
provocado por la pandemia. En aquel momento se consideró necesario
actuar para mantener viva a esta compañía, ya que operaba
vuelos directos entre ciudades medianas que ninguna otra compañía
ofrecía.
Por otro lado, Air Nostrum, especializada en
vuelos regionales y franquiciada de Iberia para rutas de corta
distancia, recibió 111 millones de euros mediante
un préstamo participativo, y cerrando la lista se encontraba, por
último, Plus Ultra, a la que se concedieron hasta 53
millones de euros. Aunque la cifra era mucho menor que la de
otras compañías, la SEPI argumentó que su desaparición
habría perjudicado la competencia en el turismo de larga distancia y
las conexiones de la comunidad migrante. Este rescate ha
terminado por convertirse en estos últimos días en el más
controvertido políticamente.
Qué aerolíneas han devuelto el dinero
El Gobierno de España prestó su ayuda para evitar la quiebra de
estas empresas. Si bien, las partidas económicas concedidas debían
de ser devueltas por parte de las compañías a las arcas públicas.
En este sentido, una vez recibido el dinero que permitió sostener a
estas compañías mientras los efectos de la pandemia seguían
notándose, la evolución posterior de cada rescate ha sido muy
diferente.
Air Europa es la única gran aerolínea rescatada que ha
devuelto íntegramente el dinero recibido. La compañía
amortizó los 475 millones de euros antes del plazo previsto,
devolviendo además los intereses correspondientes. Por su parte, Air
Nostrum ha comenzado la devolución, aunque todavía mantiene una
parte importante pendiente. La empresa ha reintegrado alrededor de 20
millones de euros y renegoció con la SEPI un calendario de pagos más
amplio.
Volotea, por su parte, aún no ha devuelto el principal de la
ayuda pública. La aerolínea alcanzó acuerdos para extender los
plazos de amortización hasta 2028. Ahora bien, la situación más
delicada es la de Plus Ultra. La compañía no ha
devuelto todavía el capital del rescate y ha tenido dificultades
para afrontar algunos vencimientos. Aunque sí ha
abonado intereses, la empresa negocia actualmente nuevos planes de
viabilidad con la SEPI para evitar problemas financieros mayores.
Plus Ultra: uno de los rescates más polémicos
La aerolínea copa numerosos titulares esta semana por
la imputación de José Luis Rodríguez Zapatero en
el causa judicial que lleva el nombre de esta compañía. Aunque la
controversia ha saltado al ámbito político por la posición que
ocupó el que en su día llegó a ser presidente del Gobierno, desde
el primer momento, distintos partidos políticos, medios de
comunicación y expertos cuestionaron las ayudas económicas que se
concedía, ya que se ponía en duda que pudiera considerarse una
empresa realmente “estratégica” para España. Sus detractores
señalaban que la aerolínea tenía una cuota de mercado reducida,
pocos aviones y una presencia limitada en comparación con otros
operadores del sector.
No solo eso, sino que también se hacía especial
énfasis en enfatizar que Plus Ultra ya acumulaba pérdidas antes de
la pandemia, lo que alimentó las dudas sobre si cumplía
los requisitos exigidos para acceder al fondo de rescate. Conforme
avanzaba el calendario, la polémica creció aún más por la
presencia de accionistas vinculados a empresarios venezolanos y por
las sospechas de posibles conexiones con el régimen de Nicolás. Con
el tiempo, y antes de que se involucrara a Zapatero en la trama, el
caso terminó llegando a los tribunales.
La Audiencia Nacional abrió investigaciones sobre la concesión
de las ayudas y analizó posibles delitos relacionados con tráfico
de influencias, falsedad documental y blanqueo de capitales. En
resumen, existen serias dudas de si la empresa merecía
realmente ser rescatada, si pudo haber influencias políticas, y si
parte del dinero podría haberse utilizado irregularmente.
La vinculación de Zapatero con Plus Ultra
Esta semana, toda la polémica relacionada con Plus Ultra se
multiplicaba exponencialmente. Las pesquisas judiciales y diversas
informaciones periodísticas comenzaron a analizar si Zapatero pudo
haber intervenido de alguna manera para favorecer el rescate de la
compañía o facilitar contactos políticos relacionados con la
operación.
Ante los indicios hallados por el juez Calama, la Audiencia
Nacional decidió llamarlo a declarar en calidad de
investigado dentro de este caso. Zapatero, respondiendo
públicamente a la llamada de le Justicia, aseguró públicamente
que nunca realizó gestiones ante ninguna administración para
favorecer a la aerolínea.
Air Europa, el rescate bajo sospecha política y
la controversia en torno a Begoña Gómez
El rescate de Air Europa, aprobado en noviembre de 2020 por un
importe de 475 millones de euros a través de la SEPI, se convirtió
en uno de los más sensibles políticamente de los aprobados durante
la pandemia. La compañía, integrada en el grupo Globalia, fue
considerada estratégica por su peso en el transporte
aéreo internacional y su papel en la conectividad con Latinoamérica.
Sin embargo, desde el inicio de las investigaciones judiciales
abiertas a raíz de distintas denuncias, el caso derivó hacia una
fuerte controversia política centrada en la posible existencia de
influencias en la concesión del préstamo.
El juez instructor del conocido como 'Caso Begoña Gómez', Juan
Carlos Peinado, intentó en varias ocasiones incluir el rescate de
Air Europa dentro de su investigación. El magistrado llegó
a solicitar documentación a la SEPI y a interesarse por informes de
la Guardia Civil sobre la operación, apoyándose en informaciones
periodísticas y en referencias indirectas surgidas de otras causas,
como el llamado 'Caso Koldo'. En algunos de sus autos, incluso aludió
a la posibilidad de que existieran contactos previos entre directivos
de Globalia y el entorno de Begoña Gómez, esposa del presidente del
Gobierno, para tratar de desbloquear la situación financiera de la
aerolínea.
No obstante, esta línea de investigación ha sido
corregida de forma reiterada por instancias superiores. La
Audiencia Provincial de Madrid ha ordenado en varias ocasiones
excluir el rescate de Air Europa del procedimiento, al considerar que
no existían indicios suficientes que justificaran su inclusión en
la causa. Los magistrados han llegado a reprochar al
instructor que actuara sobre la base de “meras sospechas” o
informaciones no contrastadas, recordándole los límites
del objeto procesal. En varias resoluciones se le ha instado incluso
a archivar o separar esa línea de investigación.
En este contexto, el papel de Begoña Gómez ha sido uno de los
puntos más controvertidos del caso, aunque no existe ninguna
imputación firme ni resolución judicial que la vincule directamente
con la concesión del rescate, el magistrado ha alimentado de manera
constante la polémica política al seguir insistiendo con esta causa
a pesar de las múltiples correcciones que le han hecho.
Sin embargo, tanto la Unidad Central Operativa (UCO)
de la Guardia Civil como la propia Audiencia Provincial han señalado
en distintos momentos que no existen elementos objetivos que
acrediten una intervención de Begoña Gómez en la
concesión de la ayuda pública a Air Europa. En consecuencia, las
actuaciones del juez Peinado en esta materia han sido en buena parte
limitadas o anuladas por los tribunales superiores, que han recordado
la necesidad de ceñirse a indicios sólidos y no a hipótesis o
inferencias indirectas.