Buscar este blog

domingo, 7 de junio de 2026

 


Con este escrito trato de estar a la altura de tener un Papa entre nosotros. Mis palabras de hoy tan evangélicas, están inspiradas en su mensaje, que responden más al contenido político que al estrictamente eclesiástico de su saludo de bienvenida.

.Lo de la derecha española es digno de estudio. Que Abascal diga que Sánchez se está blanqueando con la llegada del Papa es, sencillamente, para mear y no echar gota.

.Sin embargo, a quienes el Papa retrató y “blanqueo” en su discurso fue precisamente a ciertos sectores de la derecha española. Lo hizo entre líneas, pero de forma bastante clara, al advertir que el populismo corrompe la sociedad democrática y se ha convertido en el opio moderno del pueblo. También recordó que deshumanizar a los más vulnerables es propio de malas personas y que quienes vienen de fuera deben ser protegidos como uno más de nosotros.

Cuando dijo: «Los que estáis aquí ya sois madrileños», quiso transmitir, además, una idea extensible al resto de España: quienes pisan nuestro suelo forman parte de nuestra sociedad. No son españoles de primera ni de segunda; son trabajadores que no han podido encontrar en su tierra el pan de cada día y se han visto obligados a emigrar, dejando atrás aquello que está por encima de lo material: su tierra, sus familias y sus amigos.

.También defendió que las diferencias entre quienes piensan distinto deben resolverse mediante el diálogo y no mediante la deshumanización del adversario. Por si alguien no se ha enterado, aquellos que solo saben insultar, desprestigiar y deshumanizar a los demás a base de mentiras y bulos, según el Papa y según cualquier persona razonable, no tienen cabida en el reino de los cielos. Amén.

.Si tuvierais vergüenza —algo que parece impensable en quienes pecan continuamente en esas tres cuestiones que Su Santidad ha señalado— os plantearíais seriamente qué Cristo es el que decís seguir: si el de la borriquilla y la rama de olivo, símbolo de humildad y paz, o el del poder y el dinero, Nerón.

.Porque no basta con darse golpes de pecho y asistir a misa los domingos. Si Dios existe —y yo sigo teniendo mis dudas, porque nadie me ha convencido ni de que exista ni de que no exista—, con vuestras doctrinas podréis engañar durante mucho tiempo a los ingenuos. Pero si Dios posee el poder que se le atribuye, a Él no podréis engañarlo. Del mismo modo que tampoco engañáis a la gente de buena voluntad, que no cree ni en lo que predicáis ni, mucho menos, en lo que hacéis.

.

El Bellotero .


No hay comentarios:

Publicar un comentario