Vox lleva años usando el cristianismo como una bandera cultural para señalar migrantes, atacar el multiculturalismo y vender miedo. Pero ha bastado una visita del Papa León XIV para que quede expuesta una contradicción bastante incómoda: la extrema derecha española dice defender la fe mientras combate exactamente todo lo que el Papa está diciendo sobre pobres, paz, migración y dignidad humana. “Nadie puede arrodillarse ante el Señor y despreciar al hermano”, lanzó León XIV ante más de 1,2 millones de personas en Madrid. Y el mensaje cayó como una hostia de realidad sobre quienes llevan años criminalizando a personas migrantes mientras se envuelven en cruces y banderas. Porque el choque ya es frontal.
El Papa pide huir de “enfoques identitarios” que llenan el mundo de “fantasmas y enemigos”.
Vox habla de “invasión migratoria”, “islamización” y “estercoleros multiculturales”.
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