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lunes, 8 de junio de 2026

 

El comentado desprecio de Feijóo, Aznar y Rajoy a la reina Letizia durante la visita del Papa León XIV

Ninguno de los populares se inclinó ante la consorte durante en la recepción en el Palacio Real

F.G.

8-6-26

ElPlural



La visita del Papa León XIV a España tiene una inevitable carga política que está dando que hablar desde que el pontífice puso un pie en el país, este sábado. Los actos que protagoniza en Madrid reúnen, además de a millones de personas, a todas las altas instituciones del Estado, desde el Gobierno central a los autonómicos, pasando por la judicatura y la sociedad civil. En estos encuentros entre el Papa y los rostros de la política es donde mejor se pueden ver las diferencias que resaltan también en los diferentes discursos que está dando.

La visita comenzó el sábado con el recibimiento de los reyes Felipe VI y Letizia y el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en el aeropuero de Barajas, tras lo que comenzaron los protocolarios actos oficiales. El Papa inició su maratoniano fin de semana en la capital con una solemne recepción en el Palacio Real. Todo estaba preparado con la pompa que requiere la ocasión, y el Papa fue recibido por el corazón de la Familia Real con los más altos honores del Estado.

Una vez concluidos los saludos oficiales entre los reyes y el pontífice, que dejaron un cálido arranque al histórico acontecimiento del primer viaje oficial de León XIV a un país de la Unión Europea desde que es líder de la Iglesia Católica, comenzaron las que quizás sean las partes más monótonas y protocolarias de este tipo de eventos, pero que siempre acaban siendo de las más comentadas.

En una fila, el rey Felipe VI, el Papa, la Reina Letizia, la Princesa Leonor y la Infanta Sofía se dejaban saludar por los miembros del Ejecutivo que habían asistido, así como por los miembros de la oposición, dirigentes autonómicos y los expresidentes del Gobierno, que eran de los nombres más esperados de cuantos van a desfilar por delante del Santo Padre.

El desprecio a Letizia de Feijóo, Rajoy o Aznar

Todo dispuesto conforme al protocolo. Uno por uno, los políticos iban haciendo fila para saludar a los jefes de Estado de España y el Vaticano. Fue en esta lineal tradición donde quedó claro que el viaje del Papa, además de un acontecimiento histórico a nivel religioso, va a marcar el discurso político en el país durante los próximos días. Lo que tendría que haber sido un simple apretón de manos y una reverencia ante la más alta representación del Estado español y de la Iglesia Católica, en algunos casos, no lo fue, dependiendo de quien realizara el saludo y quién lo recibiera.

Del momento se pueden sacar varias conclusiones. La derecha busca reforzar su cercanía con el Papa, en un momento en el que, para el Partido Popular, tener como principal aliado a Vox complica sus relaciones con el clero, habida cuenta del choque en el discurso entre la ultraderecha y la Iglesia en los últimos tiempos. Sin embargo, en su paso ante la comitiva los rostros políticos de la derecha cometieron un sonado error que dejó claro cómo ven a la otra institución allí presente.

Ocurrió así. El primero de este grupo en pasar por el besamanos fue el otro expresidente del Gobierno presente, Felipe González, que estrechó la mano e inclinó la cabeza ante las cinco instituciones. Fue en este sencillo gesto donde quedaron claras las diferencias con los populares, que dejaron la muestra perfecta de cuánto puede decir un pequeño detalle. Los siguientes en pasar fueron los expresidentes José María Aznar y Mariano Rajoy, que dedicaron ambso gestos de respeto al rey Felipe VI y al Papa, pero no inclinaron la cabeza al saludar a la reina Letizia.

Abascal evita saludar a los reyes

Este gesto de desprecio a la consorte no ha pasado desapercibido, siendo uno de las muestras más claras del respeto inferior que le procesan con respecto al Borbón o al pontífice. Tras esto fue el turno del líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, que repitió la misma rutina que los dos expresidentes populares. Apretó las manos y se dobló para mostrar su respeto al Rey y al Papa, pero no agachó la cabeza en el caso de la Reina.

Más revelador aún de intenciones políticas fue el siguiente en la fila para los saludos. El líder de Vox, Santiago Abascal, tomó otro camino que los del PP, igualando a ambos monarcas en su muestra de falta de respeto. El líder ultra dio la mano a los cinco, pero sólo agachó la cabeza ante el Papa, dejando claro el alejamiento de Vox de la Casa Real patente en los últimos meses.


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