Buscar este blog

viernes, 20 de febrero de 2026



 

Nando Worldcitizen 

✝️ ABUSOS DE LA IGLESIA

La diócesis de Camden, en Nueva Jersey, acordó pagar 180 millones de dólares para resolver denuncias de abuso sexual por parte de miembros del clero.

El obispo Joseph Williams dijo que el acuerdo busca justicia y sanación para las víctimas.

El monto supera pactos anteriores en ciudades como Boston y Filadelfia, aunque queda por debajo del acuerdo de 880 millones alcanzado en Los Ángeles en 2024.

La diócesis ya se había declarado en bancarrota tras una ola de demandas. El acuerdo aún debe ser aprobado por un tribunal.




 


 



Isaac Díaz Pardo·

 

¿HA SIDO UN SABOTAJE EL ACCIDENTE DEL ALDAMUZ?

La primera de las hipótesis se centra en “un problema en las infraestructuras ferroviarias” con tres derivadas: “un carril o riel de fabricación defectuoso”, “una soldadura defectuosa” o el “estado general del conjunto”.

La Guardia Civil identifica el riel que pudo romper, marcado con la inscripción Ensidesa del año 2023 y acero de grado R350HT en sentido Madrid. Los agentes han pedido a Adif todos los datos disponibles sobre los lotes de rieles usados en el tramo del siniestro.

En cuanto a la posible soldadura defectuosa, la Guardia Civil ha realizado numerosas gestiones. El análisis se centra en la soldadura del riel de 2023 que se une a otro de 1989. Se ha pedido al juzgado un análisis de cuatro muestras de la soldadura e incluso información al sindicato CGT por sus denuncias sobre el presunto incumplimiento de las distancias entre soldaduras ejecutadas en el tramo.

También se está revisando un estado general del conjunto. Los agentes están mirando las traviesas, el balasto, el carril, los clips y más soldaduras de todo el tramo que Adif renovó.

La segunda de las hipótesis está en que un tren anterior pudiese perder una pieza que a su vez dañase la infraestructura. Se han pedido datos sobre el estado de los trenes que circularon por la zona para ver si se ha perdido alguna pieza o no. Se está recibiendo documentación.

Los agentes no cierran aunque parecen descartar el fallo humano como causa. Se han hecho análisis toxicológicos a los conductores de los trenes (el del Alvia falleció en el acto) y se ha tomado declaración a todo el personal que estuvo con ellos. Es la hipótesis que más fuerza pierde.

A cambio, disfrutarás de ventajas como navegar sin publicidad tanto en Cordópolis como en elDiario.es

o recibir cada noche la portada del día siguiente, en primicia, además de descuentos en o

La cuarta hipótesis es la de “otras causas” en la que se alude a un “sabotaje” o actuación “terrorista”, a una falta de prevención, a otra falta de mantenimiento o el uso de materiales inadecuados en la obra.

En cuanto al sabotaje, es donde más se ha centrado la investigación, con numerosas solicitudes de informes. La Guardia Civil ha pedido informes de laboratorio sobre si hay capacidad técnica para determinar “la presencia de trazas mecánicas” que indiquen el “uso de alguna herramienta para el corte” o la presencia de “sustancias explosivas o corrosivas”. Los estudios todavía no se han llevado a cabo y se está a la espera de ellos para poder descartar esta hipótesis.


 


 


 


 


Además de paradigma de la estulticia

 


 


jueves, 19 de febrero de 2026

 


El culto al Sol

Desde las primeras civilizaciones, el Sol fue más que una estrella: fue dios, juez, rey y fuente de vida. Antes de los templos cristianos, ya existían altares orientados al amanecer. Antes de las catedrales, los imperios levantaban obeliscos para honrar su luz.

En Roma, el culto a Sol Invictus (el Sol invencible) se convirtió en símbolo imperial. Su festividad principal era el 25 de diciembre, fecha que más tarde adquiriría otro significado religioso. El Sol representaba poder, eternidad y dominio sobre la oscuridad.

Muchos señalan que ciertos símbolos sacerdotales cristianos, como el Crismón (☧) —una P con una X superpuesta— provienen de las primeras letras griegas de “Cristo” (Chi-Rho). Sin embargo, su forma también recuerda antiguos monogramas solares utilizados en contextos imperiales romanos, donde el emperador se vinculaba con la divinidad solar. La línea entre fe y poder político, en la Antigüedad, era muy delgada.

El Sol fue adorado en múltiples culturas:

☀️ Dioses solares en distintas civilizaciones

Ra – Egipto

Atón – Egipto (reforma de Akenatón)

Helios – Grecia

Apolo – Grecia/Roma (asociado luego al Sol)

Sol Invictus – Roma

Mitra – Persia/Roma (vinculado a la luz solar)

Shamash – Mesopotamia

Inti – Imperio Inca

Huitzilopochtli – Mexica/Azteca

Surya – India védica

Amaterasu – Japón

El Sol ha sido símbolo de resurrección diaria, de victoria sobre la oscuridad, de autoridad suprema. Muchas religiones posteriores heredaron lenguaje, fechas y símbolos que antes ya estaban asociados a su culto.

La cuestión no es negar creencias, sino observar la continuidad histórica.

Y entonces surge la pregunta incómoda:

¿En serio crees que Jesús es tu religión… o a qué dios te reverencias realmente?

Entre ceja y oreja

 


 


 


El jarrón roto

Por Javier F. Ferrero

Felipe González fue durante años el tótem sentimental de una generación. El primer presidente socialista tras la muerte de Franco. El símbolo del cambio. El hombre al que muchos escucharon en los años ochenta prometer una España distinta, moderna, europea, menos gris. Hoy, sin embargo, su figura se ha transformado en algo muy diferente: un recuerdo incómodo que interviene más para torpedear que para construir.

No se trata de edad ni de nostalgia. Se trata de coherencia.

González llegó al poder en 1982 con un discurso crítico con la OTAN y con la promesa de un giro social profundo. Poco después, defendió la permanencia en la Alianza Atlántica y abrazó el proyecto europeo como única vía posible. La reconversión industrial disparó el paro en cientos de miles de hogares. Los socialistas, entonces, no le dieron la espalda. Le acompañaron en cada viraje. Le defendieron cuando expropió Rumasa. Le sostuvieron cuando los casos de corrupción erosionaron su credibilidad. Incluso cuando el terrorismo de Estado de los GAL dejó una herida indeleble en la democracia española.

Nunca hubo un ajuste de cuentas interno serio. Nunca un cuestionamiento frontal desde su propio partido. El “señor X” quedó como una sombra, no como una ruptura.

MEMORIA SELECTIVA Y LECCIONES DESDE EL RETROVISOR

Lo llamativo no es el pasado. Lo inquietante es el presente.

Felipe González ha decidido convertirse en ariete contra el actual secretario general del PSOE, Pedro Sánchez. Le reprocha pactos, cesiones, estrategias parlamentarias. Le incomoda el “no es no” que marcó una ruptura con el establishment interno y externo. Pero conviene recordar que González también pactó. Y que lo hizo en contextos no menos controvertidos.

La diferencia es política y generacional. Sánchez gobierna con una estimación de voto cercana al 30% en un escenario fragmentado, con una derecha radicalizada y con una oposición que ha convertido el insulto en estrategia permanente. En ese contexto, parte de las viejas glorias socialistas parecen más cómodas coincidiendo con los argumentarios de la derecha que defendiendo la autonomía del proyecto que dicen haber construido.

No es una cuestión de discrepancia. Es una cuestión de oportunidad histórica.

España no está en 1982. Tampoco en 1996. El tablero es otro. La extrema derecha es tercera fuerza política. La precariedad es estructural. El salario mínimo ha subido de 735 euros en 2018 a 1.134 euros en 2024. Las pensiones se han revalorizado con el IPC. Se han aprobado impuestos extraordinarios a grandes energéticas y entidades financieras. Son decisiones discutibles, pero no irrelevantes.

Que el debate interno exista es sano. Que se utilice para debilitar en público a quien gobierna mientras la oposición erosiona cada medida, es otra cosa.

EL MITO Y EL PODER

Felipe González fue durante años el “jarrón chino” del socialismo español. Una figura a la que nadie sabía dónde colocar, pero que nadie se atrevía a retirar. Su legado es complejo. Modernizó infraestructuras, impulsó sanidad y educación públicas, consolidó la integración europea. También convivió con escándalos graves y decisiones que marcaron negativamente a miles de trabajadores y trabajadoras.

La historia no es un bloque monolítico. Es una suma de luces y sombras.

El problema surge cuando el mito se convierte en obstáculo. Cuando la autoridad moral se utiliza como herramienta de presión permanente. Cuando el pasado se emplea como vara de medir selectiva. No se puede exigir pureza estratégica desde una trayectoria que también estuvo plagada de pragmatismo extremo.

La izquierda española tiene suficientes desafíos externos como para dedicar su energía a batallas simbólicas con sus propios referentes históricos. Vox no crece por los pactos parlamentarios del PSOE. Crece por el desgaste social, por la fragmentación del espacio progresista y por la incapacidad de articular un relato común frente a la ofensiva cultural conservadora.

El debate sobre liderazgo es legítimo. Pero la nostalgia no puede convertirse en trinchera.

Felipe González fue esperanza. Fue poder. Fue contradicción. Hoy es, sobre todo, un recordatorio de que ningún liderazgo es eterno y de que la política no es un altar sino un campo de disputa permanente.

El jarrón no se rompe por cambiarlo de sitio. Se rompe cuando se usa para golpear a quienes intentan sostener la casa.



 



Daniel Aponte Ramos

 

Tres meses después de morir Charles Chaplin, su tumba apareció abierta y vacía. Alguien había secuestrado el cadáver del cómico más famoso del mundo y los ladrones llamaron a la viuda pidiendo rescate. Su respuesta fue digna de una de sus películas.

Chaplin descansaba en un cementerio tranquilo de Suiza, hasta que dos mecánicos decidieron que robar el cuerpo era la forma más fácil de hacerse ricos. Para ello, desenterraron el ataúd de roble macizo, que pesaba una auténtica barbaridad, y se lo llevaron en una furgoneta. Era marzo de 1978, y lo que comenzó como un plan supuestamente "infalible" se convertiría en uno de los crímenes más absurdos de la historia moderna.

Los secuestradores eran Roman Wardas, un mecánico polaco de 24 años, y Gantcho Ganev, un mecánico búlgaro de 38 años. Ambos vivían en Suiza, trabajaban juntos, y estaban desesperados por dinero. Después de leer sobre la muerte de Chaplin y su entierro en el pintoresco cementerio de Corsier-sur-Vevey, tuvieron lo que consideraron una idea brillante: secuestrar el cadáver y pedir rescate a la familia. Después de todo, Chaplin había sido increíblemente rico. Su viuda, Oona O'Neill, seguramente pagaría cualquier suma para recuperar a su esposo.

Una noche oscura, armados con palas y determinación, los dos mecánicos cavaron la tumba de Chaplin, levantaron el pesado ataúd de roble, lo cargaron en su furgoneta y se lo llevaron. Lo enterraron nuevamente en un campo de maíz a unos kilómetros de distancia, marcaron cuidadosamente el lugar, y se prepararon para hacer su demanda de rescate.

Cuando llamaron a Oona O'Neill exigiendo 600,000 francos suizos (aproximadamente $250,000 en ese momento), esperaban lágrimas, pánico, desesperación. En cambio, obtuvieron algo completamente diferente. Oona, que había estado casada con Chaplin durante 34 años y había criado a ocho hijos con él, respondió con una calma helada que desconcertó completamente a los secuestradores.

"Charlie me habría encontrado esto ridículo," dijo. "Él no significaba nada más que un montón de huesos. No voy a pagar un centavo".

Los ladrones quedaron atónitos. ¿No iba a pagar? ¿Ni siquiera iba a negociar? Llamaron nuevamente. Y nuevamente. Hicieron más de 200 llamadas telefónicas durante las siguientes semanas, cada vez más desesperados, reduciendo el monto del rescate, amenazando, suplicando. Oona se mantuvo firme. La policía suiza, mientras tanto, estaba grabando cada llamada, rastreando cada movimiento.

Oona había dicho públicamente: "Mi marido está en mi memoria y en mis hijos. No está en una tumba". Era una respuesta perfectamente digna del espíritu de Chaplin, quien había pasado su vida burlándose de la codicia, la autoridad pomposa y los planes mal concebidos. Los ladrones habían secuestrado el cuerpo de un hombre cuya vida entera había sido una crítica a exactamente el tipo de estupidez que estaban demostrando.

Después de semanas de llamadas telefónicas rastreadas, la policía suiza finalmente localizó a Wardas y Ganev. Los arrestaron en mayo de 1978, apenas dos meses después del robo. Bajo interrogatorio, los mecánicos, ahora completamente derrotados, confesaron todo y llevaron a la policía directamente al campo de maíz donde habían enterrado el ataúd.

El ataúd fue recuperado intacto. Chaplin fue devuelto a su tumba. Pero esta vez, la familia tomó precauciones. Construyeron una bóveda de concreto reforzado alrededor del ataúd para asegurarse de que nadie pudiera intentar esto nuevamente. Wardas fue sentenciado a cuatro años y medio de prisión. Ganev recibió una sentencia suspendida de 18 meses como cómplice menor.

Lo que hace que esta historia sea tan peculiarmente apropiada es que toda ella podría haber sido sacada de una de las propias películas de Chaplin. Dos tontos desesperados intentando un plan elaborado que falla espectacularmente. Una viuda con más dignidad y sentido común que los criminales. Las autoridades eventualmente atrapando a los villanos incompetentes. Y en el centro de todo, el cuerpo silencioso de un hombre que había pasado su vida haciendo reír al mundo con historias exactamente como esta.


 

La guerra en los despachos de 'Mañaneros' y 'Malas Lenguas' por la verdad: todas sus exigencias al Consejo de Informativos

Los equipos de ambos programas solicitan una "rectificación inmediata" tras las "afirmaciones y valoraciones de notable gravedad"

Andrea Cabanillas

ElPlural

19-2-26



La dirección de RTVE tomaba la palabra este martes tras el informe del Consejo de Informativos (CI), lleno de "errores" y señalado por su "falta de rigor", emitido en enero de 2026. Dicho documento señalaba directamente a dos programas de éxito de la Corporación: Mañaneros 360 y Malas Lenguas, sobre los que hacía "afirmaciones y valoraciones de notable gravedad". Por ello, ahora los equipos de ambos formatos han exigido una "rectificación inmediata y expresa de aquellas conclusiones que se han difundido públicamente sin base probatoria suficiente, con errores factuales acreditados y con un impacto reputacional grave sobre profesionales de RTVE".

RTVE analiza detalladamente en este nuevo informe, al que tuvo acceso ElPlural.com, ocho "hechos verificables que refutan" lo dicho por el Consejo de Informativos, entre los que se encuentran el "muestreo", los "delitos de odio", la "responsabilidad editorial" o el "pluralismo y del tratamiento de asuntos sobre la presidenta y el Ejecutivo de la Comunidad de Madrid". 

De esta manera, se llega a la respuesta de Mañaneros 360 y Malas Lenguas, después de que, como afirma la dirección de RTVE, el CI lanzara en su contra "afirmaciones y valoraciones de notable gravedad". "El informe del Consejo de Informativos presenta un defecto de fondo que, interpretado con exigencia, no puede despacharse como una mera debilidad metodológica. Formula acusaciones institucionales de gran intensidad, y con claro efecto reputacional, sin acreditar con prueba suficiente los hechos en los que deberían sostenerse", reza el comunicado.

Según trasladan, el informe “no reúne condiciones mínimas de validez metodológica para sostener conclusiones generales” y, pese a ello, emplea “un tono categórico y de alto impacto reputacional”. A juicio de los equipos, el texto no se limita a analizar contenidos concretos, sino que “proyecta una descalificación implícita sobre la profesionalidad, la capacidad y la honestidad” de quienes trabajan en ambos espacios.

Las tres grandes objeciones al documento del CI son claras: una muestra insuficiente -13 programas de alrededor de 400 emisiones, un 3%, con la que “no es posible inferir patrones, atribuir habitualidad ni sostener conductas reiteradas” y donde “convertir un número reducido de casos en una etiqueta global no es análisis: es extrapolación”-; una metodología basada en minutados y valoraciones que “no prueban por sí mismos la existencia de un patrón ni sustituyen a un análisis sistemático”, derivando en “una lectura interpretativa” presentada como dictamen objetivo; y la ausencia de indicadores verificables, ya que no se aportan métricas auditables como mediciones sistemáticas de tiempos de palabra, distribución de fuentes o inventario contrastable de rectificaciones, de modo que “sin indicadores previos y sin procedimiento reproducible, las conclusiones no son auditables”.

Los equipos subrayaban que "no estamos ante una discrepancia editorial", sino ante "imputaciones formuladas con un estándar de diligencia insuficiente, impropio de un órgano interno con autoridad reconocida y, por tanto, sometido a un deber reforzado de rigor y contraste". Además, al margen de una "falta de soporte metodológico" o "errores factuales relevantes", afirman que el CI "proyecta una desconsideración inadmisible hacia la capacidad profesional, la honestidad y el compromiso de equipos que trabajan en directo, bajo presión y con la responsabilidad añadida de formar parte del servicio público".

Por todos estos motivos, exigen una "rectificación inmediata y expresa de aquellas conclusiones del informe relativo a ambos programas que se han difundido públicamente sin base probatoria suficiente, con errores factuales acreditados y con un impacto reputacional grave sobre profesionales de RTVE".

Más concretamente, los equipos de Mañaneros 360 y Malas Lenguas exigen:

  • "La rectificación pública de las conclusiones generales que no estén sustentadas en una metodología explícita, en evidencias verificables y en indicadores auditables".

  • "La corrección expresa de los errores factuales detectados y acreditados, especialmente aquellos que afectan a la identificación de colaboradores, su adscripción y cualquier elemento usado como base para evaluar equilibrio o pluralidad".

  • "La revisión del alcance y el tono del informe, eliminando imputaciones o insinuaciones que cuestionen la ética profesional de los equipos sin soporte probatorio suficiente".

"Esta rectificación no es una opción. Es una obligación proporcional a la difusión pública del informe y al daño causado a la credibilidad de los programas, al buen nombre de sus profesionales y a la propia Corporación. No corregir públicamente lo afirmado públicamente consolida una acusación no demostrada y multiplica su impacto", concluyen, recordando que ambos equipos "mantienen su disposición a la mejora y al diálogo" aunque "no aceptarán que un órgano interno emita y difunda imputaciones graves sin método, sin pruebas y con errores verificables".

miércoles, 18 de febrero de 2026

 


MARI CARMEN GARCÍA: LA MUJER QUE QUEMÓ VIVO AL VIOLADOR DE SU HIJA

Solo las madres que tienen hijas saben el dolor que soportan, principalmente psicológico, cuando una de sus vástagos es víctima de un execrable y ruín violador, esos seres desalmados sin escrúpulos que son capaces de perpetrar una de las peores aberraciones humanas, dejando marcadas, quizás de por vida, a muchas de sus víctimas. Es comprensible la indignación, rabia e impotencia que anida en el corazón de muchas de estas madres.

El 13 de junio de 2005, hacia las diez y media de la mañana, Mari Carmen esperaba el autobús en la parada que hay al final de la avenida Juan Carlos I, junto a una estación de servicio, a cien metros de su casa en Benejúzar (Alicante). Quería arreglar unos asuntos de trabajo en Torrevieja.

Mientras esperaba el autobús, Mari Carmen levantó la vista y se encontró con un coche rojo avanzando muy despacio delante de ella, como si la conductora tratase de reconocerla. El vehículo se detuvo junto al bar Mary, muy cerca de la parada. Un hombre bajó del asiento del copiloto y cerró la puerta con decisión. El coche se marchó y él se acercó hasta situarse delante de Mari Carmen.

A aquel sujeto no se le ocurrió mejor cosa que hacer una afrenta burlona y chulesca a la pobre Mari Carmen, que solo ella sabe cuanto habrá sufrido en silencio el dolor que, en las carnes de su propia hija, que era una niña de 13 años cuando fue agredida sexualmente, les habría provocado aquel individuo.

-Buenos días, señora. ¿Cómo está su hija? -Fueron las palabras que aquel energúmeno conocido como 'El Pincelito' le dirigió.

Al reconocerlo y sentirse, lógicamente, burlada y ofendida, la mujer estalló de rabia, muy normal también, por otra parte. Mari Carmen vivía con el dolor y las amenazas de aquel sujeto desde hacía siete años. Su hija había sido violada en 1998. Aquel día no fue capaz de contener la ira y le pudo, ante todo, el dolor de madre.

Mari Carmen estaba sometida a tratamiento psicológico desde la violación de su hija. Perdió peso hasta quedarse en apenas cuarenta kilos. Las pastillas para dormir se convirtieron en una necesidad. Y, en ocasiones, sus hijas le escuchaban frases inconexas y carentes de significado. Verónica pensó que, seguramente, estaría sufriendo algún tipo de crisis.

Francisco, su marido, le había preguntado a Mari Carmen qué le ocurría, pero no había obtenido respuesta. Ella revolvía los cajones llena de determinación. Después de un rato, salió de casa con una botella de plástico vacía con capacidad para un litro y medio y con la caja de cerillas que usaba para encender los fogones. Se fue a una gasolinera y la llenó de aquel líquido inflamable, que tal vez sirviese para desinflamar, aunque fuese solo mínimamente, el terrible dolor y la ira que rumiaba en silencio desde hacía siete años, máxime después de la imperdonable burla de la que había sido objeto.

Se fue al bar al que habitualmente acudía 'el Pincelito'. Le dijo que tenía que hablar con él. Mari Carmen dio un pequeño paso atrás y desenroscó el tapón de la botella, que estaba envuelta en papel de periódico. El ruido hizo que el Pincelito se girara levemente para mirarla. En ese momento, la mujer volvió a dirigirse a él.

-¡Pues para que no me olvides! -Fueron las palabras que le espetó la mujer al tiempo que derramaba gasolina sobre su cuerpo. El agresor sexual de su hija intentó defenderse, pero la secuencia discurrió demasiado rápido para detener la acción de Mari Carmen García, a quien le dio tiempo a encender una cerilla y prender fuego en el cuerpo de 'el Pincelito'. Su destino estaba sellado.

Envuelto en una monumental llamarada, muchos trataron de sofocar el fuego en el que se había visto envuelto el violador de la hija de Mari Carmen García. Una gran humareda se levantó en el bar, mientras con un extintor intentaban en vano apagar las llamas que quemaban el cuerpo de 'el Pincelito'.

De inmediato, llamaron a los servicios de emergencias, pero el fuego había provocado quemaduras en el 60 por ciento del cuerpo de Antonio Cosme, alias 'el Pincelito', quien fue sentado en una silla mientras se esperaba por una ambulancia.

El hecho de haber empleado un extintor en la extinción de las llamas que afectaban a su cuerpo no hizo otra cosa que empeorar el estado de las que afectaban a Cosme, pues el polvo químico que lo compone no hace otra cosa que descomponerse y generar a su vez un residuo venenoso y corrosivo que se llama ácido metafosfórico.

Tras pasar ingresado 10 días ingresado en la unidad de quemados del Hospital La Fe de Valencia, Antonio Cosme dejaba de existir al no poder recuperarse de las graves quemaduras que le había provocado tanto el litro de gasolina con el que lo había rociado Mari Carmen García, como las propias abrasiones que le provocó el extintor. No se sabrá nunca si el karma existe o no, como dicen algunos, pero hay gente que se lo busca.

Mari Carmen García fue condenada a cinco años y medio de prisión, en sentencia firme ratificada por el Tribunal Supremo. Se tuvo en cuenta la atenuante de trastorno mental transitorio. Ingresó en la cárcel en abril de 2014, que abandonaría definitivamente en el año 2017. Tuvo que hacer frente también a una responsabilidad civil por la muerte de 'El Pincelito', aunque esto quizás sea lo de menos, después de haber vengado una afrenta y haber sufrido hasta sus últimas consecuencias el dolor en carnes de su propia hija.



 


Esto ya es más viejo que el hilo negro, pero vamos a repetirlo una vez más, con la intención de que se deje de compartir aquí (en este grupo no se permiten ni publicaciones falsas ni bulos, sean a favor o en contra de quien sea da igual, no se permiten. Lo que hagan otros grupos nos da igual).
Así resumido, sin entrar en muchos detalles para no hacerlo muy largo.
-Ni uno es chileno (De Madrid y descendiente de franquistas que eran amigos y socios de nazis).
-Ni el otro es Iraní (con la cara de moro esa que tiene se puede confundir... es Vasco, de Bilbao, ex del PP y más de lo mismo que el anterior, descendiente de franquistas).
-Ni el otro es ingles (de Madrid, padre español y madre argentina, es descendiente de argentinos, y emigrados nazis. Tiene la doble naZionalidad)
-Ni la otra cubana (nacida en Madrid, y de antepasados esclavistas cubanos. Tiene la doble naZionalidad).
-Ni el otro es camerunés (nacido en San Cugat, descendiente de ecuatoguineanos y venía del PP. El camerunes es el Mondongo, que se crió interno en un colegio de curas, y una española facha se lo trajo. Viajó con visado de turista, cuando a los tres meses se le cumplió se quedo DE ILEGAL Y SIN PAPELES en España, hasta que la fascista, que se casó con él, le consiguió la residencia).

 


Skancito·

¿𝗧𝗿𝗮𝗱𝗶𝗰𝗶𝗼́𝗻 𝗼 𝗖𝗿𝘂𝗲𝗹𝗱𝗮𝗱? 𝗟𝗮 𝗜𝗺𝗮𝗴𝗲𝗻 𝗾𝘂𝗲 𝗗𝗲𝘀𝗻𝘂𝗱𝗮 𝗹𝗮 𝗩𝗲𝗿𝗱𝗮𝗱 𝗦𝗶𝗹𝗲𝗻𝗰𝗶𝗮𝗱𝗮 𝗱𝗲 𝗹𝗮 𝗧𝗮𝘂𝗿𝗼𝗺𝗮𝗾𝘂𝗶𝗮 🐂 💔

Esta ilustración nos golpea directamente en el centro de nuestra empatía. No es una fotografía, pero la verdad que retrata es más nítida que cualquier imagen capturada por una lente. Nos obliga a confrontar una de las disonancias cognitivas más arraigadas de ciertas sociedades: la celebración del dolor ajeno bajo el manto sagrado de la "tradición".

En el centro de la composición yace la víctima. Un toro, animal noble por naturaleza, reducido a una figura de sufrimiento puro. Las heridas en su lomo no son meros trazos rojos; son testigos de un calvario físico diseñado para el espectáculo. Pero lo que verdaderamente desgarra el alma son sus ojos. Esas lágrimas humanizadas, aunque biológicamente discutibles en un animal, funcionan como un puente necesario para nuestra propia conciencia. Representan el miedo, el dolor y la incomprensión de un ser sintiente que está siendo torturado lentamente hasta la muerte, sin entender por qué.

El contraste es devastador. Detrás del animal agonizante, una multitud celebra. Vemos rostros sonrientes, manos aplaudiendo, una masa homogénea de espectadores que parecen desconectados de la realidad sangrienta que tienen delante. ¿Qué aplauden? ¿La "valentía" de un hombre armado contra un animal debilitado? ¿La estética del movimiento? ¿O simplemente aplauden porque así se ha hecho siempre? Esa multitud representa la inercia cultural, la normalización de la violencia cuando esta se viste de traje de luces y se envuelve en banderas de identidad nacional.

Finalmente, en primer plano, aparecen nuestras propias manos. Son las manos del observador consciente que rompe la cuarta pared. Sostienen un cartel que no es una opinión, sino una sentencia ética: "¡Esto no es cultura, es tortura!".

Esta frase es el núcleo de la reflexión. Nos obliga a cuestionar la definición misma de cultura. ¿Puede llamarse cultura a algo que depende intrínsecamente del sufrimiento agónico y la muerte pública de un ser vivo? La cultura debería ser lo que eleva el espíritu humano, lo que fomenta la creación, el pensamiento y la belleza. Cuando una tradición requiere sangre para sostenerse, deja de ser cultura y se convierte en un ritual de barbarie anacrónico.

Esta imagen no es un ataque a las personas, sino una invitación urgente a despertar. Nos pide que miremos más allá del colorido del espectáculo y conectemos con la realidad de la víctima. Nos recuerda que la ética no es estática; evoluciona. Y que una sociedad verdaderamente civilizada es aquella que extiende su círculo de compasión para incluir a aquellos que no tienen voz para defenderse. El cartel en nuestras manos es un llamado a la acción: la tradición no puede ser nunca una excusa válida para la crueldad.


 


 


 


Francisco Luis M Brasero

 

Patriotismo de nómina ajena.

En 2018 el salario mínimo en España era de 735,90 euros. Hoy es de 1.221 euros. No es una revolución bolivariana. No es el asalto al Palacio de Invierno. Es, simplemente, cobrar un poco menos mal.

Y, aun así, cada subida activa a los mensajeros del miedo. Los de la carpeta llena de gráficos apocalípticos. Los que anuncian el fin del empleo como quien anuncia tormenta bíblica. Siempre el mismo sermón: cierres masivos, paro disparado, ruina nacional. España cayendo por pagar mejor al que menos tiene.

Lo interesante no es el debate. Es el teatro. Hay patriotas que no se alteran con alquileres imposibles ni con beneficios récord. No organizan tertulias por la precariedad estructural ni por el trabajador que llega al día 25 contando monedas. Pero cuando el salario mínimo sube, entonces sí: la patria sangra. Qué casualidad.

Mientras tanto, la Carta Social Europea dice algo bastante simple: que el salario mínimo debería rondar el 60 % del salario medio para garantizar una vida digna. No lo dice una asamblea revolucionaria. Lo dice Europa. Y durante años estuvimos lejos de ese umbral sin que nadie rasgara bandera alguna.

El salario mínimo no es magia. No arregla la vivienda ni elimina la desigualdad. Pero fija una línea roja: trabajar no puede ser sinónimo de pobreza.

Y eso descoloca a los agoreros profesionales. Porque cuando el suelo sube, el margen para competir a base de pagar poco se estrecha.

No es la economía lo que les inquieta. Es que se les acabe el chollo de asustar mientras otros sobreviven.

FLMB